Revista Pharo-Nox I – Equinoccio otoño 2025

Septiembre de 2025 Contacto: editorial@revistapharo-nox.com Instagram: @revistapharonox Facebook: @revistapharonox TikTok: @editorialrevistapharonox Ilustración de la cubierta, diseño, branding y maquetación: Frater A.F.A.V. Alejandro Barderas Fernández - @a.barderas

Colaboran en este número: Frater Orpheus — Practicante de Thelema desde hace más de 40 años y ampliamente considerado como un Adepto experto en sus misterios. Además es articulista y escritor de On the Rights of Man: A Commentary on Liber OZ. Facebook: Robert Flores Lon Milo Duquette — Autor, conferenciante y músico; referente de la tra- dición occidental (Tarot, Qábalah y Magia ceremonial), con obras como The Chicken Qabalah, Enochian Vision Magick y The Magick of Aleister Crowley. Miembro dirigente de la O.T.O. en EE.UU. (Deputy Grand Master desde 1996) y divulgador conocido por su rigor con humor accesible. Face- book: Lon Milo DuQuette Dušan Trajković (Frater 273 / Frater Aureus) — Practicante e investiga - dor de la A∴A∴ (20+ años); comparte escritos, libros, diarios de práctica, talleres y música. Más en https://frater273.com/. Marco Visconti — Thelemita con ~30 años de práctica y docencia de magia ritual y misticismo; dirige la escuela online Magick Without Tears (500+ alumnos), ha impartido talleres en Treadwell’s y el College of Psychic Stu- dies, y retiros en Francia/Joshua Tree; consultor en Expedition X (Disco- very). Autor de The Aleister Crowley Manual (Watkins, 2023), Stars & Snakes (Chnoubis, 2025) y Aleister Crowley’s Mysticism (Watkins, 2025); traductor de Lucky Hoodoo (italiano) y ex miembro de la banda industrial XP8. https://www.marcovisconti.org/ Yemeth — Practicante de magia ceremonial (20+ años) con enfoque iniciá- tico; fundador de Decondicionamiento y cofundador de Openmagick.com (pódcast «Hora de Openmagick»). Autor de El Sendero de la Alta Magia y Los Textos de la Goetia; traductor-editor del Libro de la Ley y de El Equi- noccio (A∴A∴). Schatten — Licenciada en Filosofía (UCM, 2009), integra filosofía y ocul- tismo (Filosofía Oculta); profesora y tarotista profesional. Codirectora de Openmagick y Ars Magik; desde 2020 forma en práctica y autoconocimien- to. Instagram: @schattendeopenmagick / @openmagick / @ars.magik.es Santiago Pineda (Frater Fahgua) — Músico, ingeniero de sonido y gestor cultural con trayectoria en América y Europa. Explora la vibración como vía de sentido y alinea práctica artística y vida con la Verdadera Voluntad (The- lema). Stefano Cobello — Profesor, licenciado en Lenguas (ruso/inglés) y doctor en Sociología (ISSK-BAS) sobre inclusión escolar. Experto en políticas edu- cativas europeas, preside la red internacional nobodyless.org (30+ países). Frater Vocifer — Ocultista nicaragüense con 13 años en la Tradición Oc- cidental; exmiembro de Teosofía, Masonería y escuelas rosacruces. Desde 2023 trabaja bajo la Ley de Thelema y traduce textos thelémicos al español. Facebook: Frater Vocifer Torha Tarot Ot — Grupo de Kábala y espiritualidad (16 años) con lectura abierta: eje en Sefer Yetzirá y Bereshit, diálogo con Arizal. Integra filología, Tarot/letras hebreas, tipología jungiana-MBTI y astrología; Kábala como sistema práctico hacia la unidad divina. Travma DarkSurrealismo — Artista autodidacta (Andalucía, 1980), crea - dor de dark-surrealismo y tatuaje no mainstream. Influido por El Bosco, Gi- ger, Beksiński y R. Hernández, explora una estética oscura, emotiva y an- ti-mainstream. @travma _dark _surrealism Salim Karim García Xicohténcatl (Kadosh Ka) — Ingeniero en robótica y poeta; concibe la máquina como acto poético-místico. Desarrolló respira- dores en pandemia y prótesis biónicas; reconcilia ciencia y símbolo en “con- ciencia mecánica”. Facebook: Kadosh ka Luciane Rodovalho — Astróloga y tarotista; puente entre constelaciones y cartas donde el tiempo no es lineal. Presente en Instagram y Facebook como @astrologialucianerodovalho. Quentin Carpenter — Investiga la armonía entre naturaleza y geometría sagrada; su obra revela patrones y conexiones vitales. Más en www.natureofflowers.com. Christine Zalewski — Autora y naturópata (herborista, iridóloga, radióni - ca); tarotista y exdocente en Naturopatía. Adepta de la Golden Dawn des- de 1980; obras: Herbs in Magic and Alchemy, Enochian Chess (ed. 2024), coautora de The Magical Tarot of the Golden Dawn. Patricia Zafra Ferrus — Terapeuta; estudiosa de ocultismo y de la Gnosis profunda. Acompaña procesos con una mirada simbólica e integrativa. Instagram: @pazafe Kabra McKabra — Psicólogo (Universidad Humanitas) y estudiante de Letras Clásicas (FFyL-UNAM); autor de El Espejo Humeante. Su obra cru- za ritos antiguos, Mictlán y saberes arcanos como vía de autoconocimiento. Instagram @Maldita_Kabra Leonardo Laverde (Frater SVF) — Psicólogo, investigador de estados al- terados y terapeuta transpersonal (enfoque simbólico, Círculo de Eranos). Miembro de O.T.O. (Ritos Unidos) y Ordo Saturni; practicante de linajes herméticos (Rosacruz, Golden Dawn, A∴A∴), gnosticismo y kundalini yoga; fundador de Gnosis de Thelema. Instagram: @gnosisdethelema

Ina Auderieth — Artista vienesa de tarot y arte simbólico arraigado en el hermetismo; integra referencias alquímicas y mágicas para crear obras-um- bral hacia viajes espirituales e iniciación gnóstica. Autora de Tarot de la Conjunción. Instagram: @ina_auderieth_originals. Macarena Perrone — Investigadora de esoterismo y tradiciones ancestrales (30 años), con foco en raíces ibéricas; artista marcial, profesora de Yoga Vid- ya Gupta Tantra, fitoterapeuta/terapeuta floral, maestra de Registros Akás- hicos, tarotista y facilitadora de temazcales (Shipibo-Konibo), participante en ceremonias lakota. Autora de e-books para celebrar en solitario la rueda pagana (mitos, leyendas y rituales propios). Instagram: @macarenaperrone / @caminorojo_ar. Federico Dimasi — Nacido en Italia (años 80), se inició en el ocultismo en la adolescencia; en la veintena estudió la Sibila y el Tarot, transitando de la Magia del Caos al hermetismo occidental y la astrología clásica. Paralela- mente exploró el chamanismo intercultural, plantas sagradas y la “Senda de los Venenos”; hoy integra esos saberes en un sistema propio al servicio del Arte. Lo Bram (Escuela Viva) — Comunidad cooperativa en la naturaleza surgi- da en 2006 (como Associació Equilibri Vital, Barcelona), dedicada a llevar el Cuarto Camino a la vida real mediante cursos, talleres y espacios de Trabajo continuado. Estudio de textos, prácticas de atención y meditación, ejercicios para la vida cotidiana, Danzas Sagradas y trabajo en grupo; aprendizaje ex- periencial que transforma la relación con uno mismo y el entorno. Instagram: @lobramcoop / @gurdjieff_danses_lobram Aly Moon Draw — Ilustradora y escritora; desarrolla proyectos que combi- nan palabra e imagen, entre las experiencias vitales, la fantasía y el sendero mágico. Estilo propio y marcado; influencias: Ibáñez, Mordillo, Magritte, Dalí, literatura de terror y romanticismo gótico; varios gatos y mucha imagi- nación, todo revuelto —no agitado— en su caldero de bruja. Instagram: @alymoondraw Kaine Arthursson — Creador coruñés (1976) vinculado al Haithns: su obra une paganismo germánico oriental, símbolo y contemporaneidad. Iniciado como artesano del cuero (Hulduköttr, 2009) y luego ilustrador (Gutanisk Grimmitha, 2020), firma portadas, pósters y tatuajes; vocalista en proyectos de rock/metal (Runaleiks) y en formación como tatuador. Instagram: @kainearthursson Editores: Frater 444 — Ocultista y miembro de la A∴A∴ ; formado en seguridad, suma psicología, filosofía, música y artes. Cocreador de Aly Moon Magick Crafts y Pharo-Nox; coordina equipos y proyectos de difusión de Thelema y ocultismo, junto a escritura/arte y avance constante en la Gran Obra. Instagram y Facebook: @alymoonmagick Website: www.alymoonmagick.com Azm al-Nūr — Estudiante de psicología y antropología; su vía iniciática cristaliza en El árbol bajo la estrella, restauración de senderos cabalísticos. Integra mística, astrología, Cábala y psicología profunda en una síntesis para el nuevo Aeón. Cocreadora de Pharo-Nox. https://www.facebook.com/share/1RhXZNMvhx/ Frater A.F.A.V. — Cocreador, diseñador y maquetador de Pharo-Nox. Ilustrador y diseñador multidisciplinar; integra arte, filosofía y Tradición. Como Estudiante y practicante del Misticismo y la Magia Ceremonial es miembro de la OTO y Aspirante a la A∴A∴ Instagram: @a.barderas

ÍNDICE 0. PORTAE LUCIS - Frater 444........................................................................... I. CLAVIS MAGNA La fórmula de ON - Frater Orpheus...................................... II. SYNOUSIA Entrevista a Lon Milo DuQuette........................................... III. SPECVLVM El Árbol bajo La Estrella - Soror Azm al-Nūr...................... La Diosa Estelar en la Trilogía Tifoniana de Kennet Grant - Frater SVF.................................................... El Camino de Dios - Stephano Cobello................................ Traduccion LIBER XXXIII - Frater Vocifer......................... IV. ANÁBASIS Mamá, de mayor quiero ser Dinamita - Schatten................. La Danza Cósmica del Alma: Astrología como Espejo del Ser y Clave de los Mitos - Luciane Rodovalho.......................... La degeneración natural de los cultos - Frater 444.............. V. HERMENEVSIS Grial de las Estrellas, Lanza de la Voluntad - Marco Visconti................................................................................. Lilith y la Fulana. La Raíz Oscura de la Felación en la Qábala - Kadosh Ka.............................................................. La Luz como el Agua: La Mujer como Vasija Divina en la Cosmología de la Kábala -Remes................................ Astrología y Mitología: Los Mitos que vivimos -Rodovalho.. El poder del toroide. - .......................................................... Explorando la fusión del Ying-Yang y el toroide - .............. La « teoría del 369 » de Nikola Tesla - Quentin Carpenter... Parsifal: Un viaje de transformación interior - Fahgua......... El Aképhalos - Kabra McKabra............................................ Observaciones sobre el Estrella Rubí - Frater A.F.A.V......... VI. ARS REGIA El Ajedrez Enochiano de la Golden Dawn - C.L. Zalewski. Sobre la Meditación. - .......................................................... Sobre el Trance - Frater 273................................................. VII. IMAGO MVNDI Ina Auderith - Ilustración - El Colgado................................. Patricia Zafra Ferrus - Poesía - Misterios Dionisíacos -Invocación Dioniso.............................................................. Aly Moon Draw - Ilustración - Himno a Hermes................. Frater A.F.A.V. - Ilustración - Invocación Lilith................... Kaine Arthursson - Ilustración - Airulfrusk, Hel, Lilith, Odinn, Poseidón, Ulfhedinn, Violent Vortex........................ Travma DarkSurrealismo - Ilustración - LiliTh.................... VIII. SOMA KOSMIKON Jacques Lacan y la Iniciación - Yemeth................................ Cuando la Psicoanálisis encuentra la Magia - Soror Azm al-Nūr..................................................................................... Magia Natural: el retorno del cerco en tiempos digitales - Macarena Perrone............................................................... Senda de los Venenos - Federico Dimasi.............................. El Cuarto Camino en el S. XXI - Escuela Lo Bram............. .......... 17 .......... 279 .......... 287 .......... 291 .......... 213 .......... 189 .......... 295 .......... 229 .......... 251 .......... 263 ........... 269 ........... 299 .......... 307 .......... 313 .......... 327 .......... 341 .......... 347 .......... 351 .......... 23 .......... 107 .......... 115 .......... 123 .......... 147 ......... 153 ......... 163 ......... 173 ......... 175 .......... 183 ......... 59 .......... 89 .......... 101 .......... 73 ......... 77 ......... 69

Anno V:XI Sol en Virgo Luna (Nueva) en Virgo Dies Solis Número 1

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PORTAE LUCIS

17 En este Equinoccio de Otoño —cuando la luz y la sombra se dan la mano— se alza Pharo-Nox: un templo digital, un cruce de caminos consagrado al Arte, a la Magia (K), al Misterio y a la Otredad. Allá por finales de 2018, comenzó a gestarse una necesidad que ya no podía ser ignorada: la de retomar una labor interrumpida, un hilo que había quedado en suspenso tras el cierre de una revista que, aunque breve en su existencia, había encendido una chispa real en el horizonte thelémico del mundo hispanohablante. Su ciclo se cerró, pero en ese silencio algo profundo se activó en mí. No se trataba de replicar su forma, sino de asumir su impulso y llevarlo más allá. Transmutarlo. Crear un nuevo contenedor: uno que no solo acogiera a Thelema, sino también a la filosofía viva, a la ex- ploración interior, y al encuentro entre las múltiples corrientes de la magia y del ocultismo. El proyecto no tomó forma de inmediato. La vida —con sus demandas, sus caminos que se abren y multiplican— me exigía presencia en lo concreto. Nuevos compromisos, nuevos territorios. Y comprendí algo esencial: sostener una publicación así, solo, sería una tarea titánica. No era falta de voluntad, era claridad. No po- dría mantener ese pulso sin estructura, sin equipo, sin una base fir- me. Fue entonces cuando empecé a buscar compañeros de visión. Personas que comprendieran el alcance de lo que estaba naciendo. Porque este proyecto, lo supe desde el inicio, no era obra de un solo mago. Tras varios años de latencia, el llamado volvió a resonar con fuer- za. Fue entre los últimos días de junio de este mismo año cuando, tras varias conversaciones con dos compañeros de camino —her- manos en la vía esotérica, con quienes comparto lenguaje, inten- ción y visión—, decidimos dar el paso. No fue una idea impulsiva, sino una resolución madura. La semilla que había esperado durante años encontraba ahora el terreno fértil: el compromiso compartido, la estructura adecuada y la voluntad clara de construir. Así nació Pharo-Nox. No como un simple medio escrito, sino como un canal de transmisión de conocimiento, experiencia y fuego iniciático… Una expresión viva de la voluntad.

18 19 “Porque la voluntad pura, desprovista de propósito, liberada de la lujuria por el resultado, es perfecta en sí misma” Esta publicación no responde a una escuela única ni se alinea con fronteras artificiales entre mano derecha o izquierda. Acoge la plu- ralidad como fuerza, no como contradicción. Aquí tienen lugar to- das las sendas que beben del Misterio y lo honran con rigor: magia ceremonial, magia del caos, senderos tántricos, filosofía esotérica, alquimia interior, arte ritual… lo que importa es la raíz viviente que sustenta cada palabra, la autenticidad, la profundidad y la claridad de intención. Nuestro propósito es crear un referente. Un lugar donde quie- nes transitan el camino puedan encontrar no solo información, sino también una red viva de pensamiento y praxis. Donde la transmi- sión no se base en dogmas, sino en experiencias reales. Esta revis- ta defiende la libre expresión individual, la divulgación rigurosa y respetuosa, y la convivencia consciente entre distintas corrientes. Nos sostenemos sobre valores firmes: libertad, veracidad, com- prensión, transparencia, respeto por la diversidad —espiritual y hu- mana—, y una apertura sincera hacia la otredad. Porque creemos que solo en ese cruce de caminos puede emerger una visión más completa, más verdadera, y más transformadora. La revista tendrá una periodicidad semestral, con cada número alineado a los ritmos naturales: uno en el equinoccio de otoño y otro en el equinoccio de primavera. Así, cada publicación será un acto ritual en sintonía con los ciclos de equilibrio y tránsito. Invitamos a quienes sientan el llamado a compartir su voz a formar parte de esta obra colectiva. Abrimos nuestras páginas a colabora- dores que deseen aportar textos rigurosos, vivenciales y alineados con el espíritu de este proyecto. Todas las propuestas serán leídas con atención y consideradas para futuras ediciones. Que esta revista cumpla con su llamado: ser faro en la niebla y espejo ante el Abismo. No solo una plataforma, sino un punto de tensión luminosa entre tradición y revelación. Que alumbre sin di- luir, que conecte sin confundir, y que abra sendas reales —firmes, incómodas, necesarias— hacia una comprensión más profunda de lo oculto. Y que lo haga siempre con rigor, con altura, y con una apertura radical hacia la pluralidad espiritual que define nuestro tiempo. Así y no de otro modo esta revista podrá ser portadora de la llama viva del conocimiento: ¡SÍ, PODRÁ SER PORTADORA DE LA LLAMA VIVA DEL CONOCIMIENTO! Fr. 444 – Genivs Vincet Tenebrum, Ergo LVX

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La fórmula de ON

23 La fórmula de ON Frater Orpheus Nota del autor: Como lo exige la necesidad y la obligación, gran parte de esta lectura ha sido redactada para el consumo público. D e b e s t e n e r l a c o l a d e l E s c o r p i ó n , y l a s fl e c h a s e n v e n e n a d a s del Arquero, y los terribles cuernos de la Cabra. —La Visión y la Voz (1.º Aethyr) Haz tu voluntad será la totalidad de la Ley. Tome con cautela todo lo que voy a compartir. No hablo aquí como representante de la Orden ni en ningún otro cargo oficial. Simple- mente comparto algunas de mis reflexiones sobre este santo miste- rio, principalmente a instancias de otros. Asumo la plena responsa- bilidad y autoría de todo lo aquí escrito. Dicho esto, no compartiría estas reflexiones si no creyera que tienen un verdadero mérito. Este tema es profundo y no me es posible tratarlo con la debida atención en una sola ocasión. Lo que espero es proporcionar tantas indicaciones como sea posible en el espacio asignado, para que quienes se sientan inspirados puedan usar este material como punto de partida en su propia labor de desentrañar estos misterios. Cada uno de los temas que menciono brevemente aquí merece mucha consideración. Hoy voy a hablar de ON, el nombre sagrado de nuestro Señor y Padre el Sol 1 , que, en el Liber Aleph, Crowley atribuye a los ca- minos de Ayin y Nun: la Muerte y el Diablo 2 . Sin embargo, para 1 Ver Liber XV. 2 Maestro Therion (Aleister Crowley), Liber Aleph Vel CXI: El libro de la sabiduría o la locura (West Point, CA: Thelema, 1962), Capítulo 173.

24 25 comprender verdaderamente lo que Crowley quiso decir o insinuó con ON, debemos comenzar desde el principio y luego intentar ras- trear el desarrollo histórico de esta palabra tal como él la entendía. En otras palabras, ¿qué conocimiento tenía Crowley de ON antes de su adaptación en los misterios thelémicos? ¿Y qué lo llevaría a concluir que este nombre de Dios, por encima de todos los demás, era de tal...Importancia? Como con casi todo, Crowley, hay algo más de lo que parece. En el Timeo de Platón leemos: «Háblame del Dios ON, que existe y nunca conoció principio». A qué se refería exactamente Platón con esto, o incluso a la raíz histórica de dicho Dios, es tema de debate. Y aunque ahora es bien sabido que la confusión surgió de una traducción errónea del griego original, sigo disfrutando, e incluso idealizando, esta lectura. En cualquier sentido, ON sería aceptado como un antiguo nombre de Dios con raíces egipcias, y finalmente incorporado a los misterios de diversas escuelas. En la Enciclopedia de la Francmasonería, Albert Mackey escribió: “ON es una palabra significativa en la Masonería del Real Arco, donde generalmente se explica como el nombre con el que los egipcios adoraban a Jehová… esto ahora ha sido negado y se afirma que la palabra es solo el nombre de una ciudad…” 3 El uso exacto de ON en la Masonería queda fuera del alcance de este artículo. Cabe mencionar que Crowley era masón (aunque irregular) y un estudioso de su simbolismo, además de estar muy al tanto de su uso en el sistema del Real Arco. Algunos podrían argu- mentar que el simbolismo masónico fue razón suficiente para que Crowley adoptará ON en los misterios de la OTO, que se sabe que tienen raíces masónicas. Sin embargo, la evidencia demuestra que Crowley conceptualizaba ON de maneras muy superiores a las de sus predecesores, masónicos o no. Históricamente, ON es el nombre de una antigua ciudad que 3 Albert Mackey, Enciclopedia de la Francmasonería (Chicago, Illinois: The Masonic History Company, 1921). Volumen II: MZ, 529–530. los griegos llamaban Heliópolis. A menudo se la conoce como ON Atum o Beth Shemesh, que significa «la Casa o Ciudad del Sol», donde el dios principal de adoración era la deidad solar Atum-RA. Por el contrario, la gran ciudad de Tebas 4 era conocida como NO Amon o la Ciudad de Amón, cuya deidad principal de culto era Amón-RA 5 . Cabe señalar que, una vez más, los críticos debaten el verdadero significado de la palabra NO. Sin embargo, es indis- cutible que este era, en efecto, el nombre de la ciudad de Tebas, también conocida por los antiguos egipcios como Waset. La traducción de Crowley de la “Estela de la Revelación” deja claro que los dioses de Tebas (así como los de Heliópolis) juegan un papel importante en la mitología thelémica, que a veces se aleja de la egipcia clásica. No podemos decir con certeza dónde o cuándo Crowley tomó conciencia por primera vez de ON en su contexto histórico, pero como astuto estudiante de la Biblia (que comenzó a leer cuando era niño), sin duda era consciente de su asociación con Heliópolis, y esto puede haber dejado una impresión en el joven Crowley. Lo que está claro es que las enseñanzas de la Golden Dawn, a la que Crowley se unió en noviembre de 1898, lo expusieron a nuevos misterios que lo llevaron a una comprensión más profunda de la importancia simbólica de este nombre sagrado de Dios. En el núcleo del sistema del Amanecer Dorado, así como en el de la A∴A∴ e incluso la Masonería, reside en el principio del autodo- minio. En la Aurora Dorada, esto se logra progresivamente a medi- da que se asciende por el simbólico Árbol de la Vida, adquiriendo dominio sobre los elementos que conforman el universo propio, tal como se prescribe en los Manuscritos Cifrados sobre los que se fundó esta Orden. Este proceso, en resumen, es el siguiente: 4 Ankh-af-na-khonsu era un sacerdote de Tebas. 5 Atum es el dios primordial de la mitología egipcia, el progenitor de toda la creación, que surgió gracias a su fuerza vital, el Ka, y puede considerarse de naturaleza suprema. Amón, cuyo nombre significa «el oculto», es más bien un demiurgo y se asoció estre- chamente con Zeus y Júpiter. En la Biblia, véase Jeremías 43:13 (sobre Atum) y Ezequiel 30:14-16 (no sobre Amón).

26 27 1) El Zelator en Malkuth se mueve hacia Yesod a través del camino de Tau = Tierra. 2) El Theoricus avanza hacia Hod a través del camino de Resh = Aire. 3) El Practicus avanza a Netzach a través del camino de Peh = Fuego. 4) El Filósofo avanza hacia Tiphareth por el camino de Nun = Agua. Para avanzar más, uno debe enfrentar las pruebas del Portal en el que se entrega el velo de Paroketh, que también se atribuye a los cuatro elementos de la siguiente manera: Peh = Agua Resh = Aire Kaph = Fuego Tau = Tierra Nótese que en un caso, Peh se atribuye al Fuego, y en otro, al Agua. En realidad, las fuentes no concuerdan, y yo, por mi parte, prefiero la atribución de Peh al Fuego. Lo que sí concuerda es que la acep- tación en el Segundo Orden requiere el dominio de los elementos, independientemente de su secuencia. Paroketh es la palabra hebrea para “velo” o “cortina”. En la Aurora Dorada, este velo se coloca entre los Grados Externo e In- terno de la Orden, y representa un portal por el cual la conciencia asciende hacia Tiphareth. Es decir, al pasar de la tríada astral a la tríada ética en el Árbol de la Vida. Podríamos imaginar este velo como una barrera simbólica entre el Ego y el Alma, que debe ser traspasada para que el aspirante pueda unirse con su ser superior. El término Paroketh aparece notablemente en la Biblia en refe- rencia al velo que se extendía ante el Lugar Santísimo dentro del Tabernáculo, al que solo podía acceder el Sacerdote debidamente preparado. Se dice que, en el santuario interior, solo este velo se- paraba al hombre de la comunión directa con Dios. Por esta razón, algunos han confundido el velo de Paroketh con el del Abismo. Aunque puede haber correlaciones en la Cábala tradicional que respalden esta línea de razonamiento, no es en absoluto así como Crowley, ni la mayoría de los herméticos occidentales, han llegado a entenderlo 6 . El Árbol de la Vida con los 3 Pilares, el Velo de Paroketh y las calificaciones de la A∴A∴ 6 Tradicionalmente, el Velo de Paroketh está debajo de Tiphareth, y el del Abismo debajo de Binah.

28 29 Crowley registró muchos de los detalles de su camino mágico en “El Templo del Rey Salomón”, publicado en varias entregas en el primer volumen de El Equinoccio, alrededor de 1909-1913. En re- lación con nuestro interés, analiza el sistema de la Aurora Dorada, incluyendo su experiencia en el ritual del Grado del Portal, en el que el velo de Paroketh, así como los caminos asociados con ON —Ayin y Nun (y Samekh)—, desempeñan un papel central. Estas notas aparecen en la segunda entrega, publicada en The Equinox Vol. I No. 2, que lleva el título: “El andamiaje del Templo del Rey Salomón y los diez poderosos soportes que se encuentran entre los pilares de la Muerte y la Vida” 7 . A continuación, se presenta un dibujo emblemático de dos pen- tagramas, uno vertical en blanco y el otro anverso en negro. Este se superpone a un círculo que contiene una Tau vertical y otra inver- tida, también en mosaico blanco y negro. Esta imagen va acompa- ñada de una cita de la Tabla Esmeralda de Hermes: «Lo que está abajo es como lo que está arriba, y lo que está arriba es como lo que está abajo, para la realización de los milagros de la SUSTAN- CIA ÚNICA», como para dar a entender que la unión entre estos pilares, que aquí podrían representar todo el Árbol de la Vida, daría como resultado la Sustancia Única. En la página 284 de esta entrega, Crowley proporcionó sus notas sobre “El ritual de los Caminos 24, 25 y 26”, con cierto detalle. Estos tres caminos están directamente relacionados con los mis- terios de ON. El vigésimo sexto camino es O, el vigésimo cuarto N, y el que media entre ambos —el vigésimo quinto— es S, Samekh 8 . 7 Vida = O y Muerte = N 8 Samekh cuando se escribe completo = 120, o ON. Crowley creía que Samekh representaba la “Fórmula Mágica de ON” y escribió: “Hay una interpretación particular de esta carta que solo deben entender los Iniciados del Noveno Grado de la OTO, ya que con- tiene una fórmula mágica práctica de tal importancia que hace imposible comunicarla abiertamente” 9 . En otras palabras ¡MIRA AQUÍ! Cada uno de estos tres caminos conduce directamente a Tiphareth desde uno de los sefirot que componen la tríada astral inferior. Crowley llegaría a considerar estos tres caminos como las etapas mediante las cuales la idea se manifiesta como forma, un concepto fundamental para su comprensión de ON posteriormente en su vida 10 . Por esta razón, postulo que fue la experiencia de Crowley de la iniciación del Portal, con su énfasis en estos mismos caminos, la que proporcionó la piedra angular simbólica sobre la que luego construyó. Durante este ritual, el aspirante, mirando hacia el oeste y en medio de las Tablas Elementales, recibe instrucciones sobre cinco portales. Estos se atribuyen a los senderos de Mem, Ayin, Samekh, Nun y Kaph; y se dice que en cada uno se esconde un símbolo eterno del Pentagrama 11 . 9 Aleister Crowley, El libro de Thoth (Newburyport, MA: Red Wheel/Weiser, 2017), “A r t e”. 10 El Libro de Thoth, “El Diablo”. 11 Véase la nota en “El Templo del Rey Salomón”. Aleister Crowley et al., The Equinox I(2), 285. El Lamen del Hiereus, del Ritual del Portal de la Aurora Dorada.

30 31 Estos caminos funcionan como un vínculo entre el yo inferior y el yo superior, que en última instancia es el motivo por el que se re- quiere el autodominio. Esto no es diferente de los cin- co caminos que cruzan el Abis- mo, uniendo la tríada Ética con la de lo Supremo. En ambos casos, un claro patrón de 3-5-3 12 . Se observa, el primero llevando la conciencia hasta Tiphareth y el segundo a través del Abismo— ambos representan la unión con lo superior. La instrucción sobre cada uno de estos cinco caminos se pro- porcionó en forma de exponer sobre su arcano del Tarot aso- ciado. Una vez más, se hizo es- pecial hincapié en los tres cami- nos centrales (OSN). Al abordar estos caminos, se proporcionan dos imágenes para cada uno: la del arcano clásico y una segunda versión “secreta”, que se explicaron detalladamente. La combina- ción de imágenes tenía como objetivo proporcionar al aspirante una comprensión más profunda del simbolismo del camino. Al comparar estas imágenes originales de la Aurora Dorada con las del tarot Thoth de Crowley, se hace evidente que elementos de los arcanos secretos y estándar de la Aurora Dorada se incorpo- raron en los propios diseños de Crowley. Esto demuestra inequí- vocamente que su comprensión de estos caminos específicos se vio influenciada por las enseñanzas de la Aurora Dorada. Además, implica indirectamente que un estudio minucioso de las imágenes 12 Tríada—5 caminos—tríada. El patrón 3-5-3 en el Árbol de la Vida del tarot Thoth podría arrojar luz sobre el significado que Crowley aportó a su interpretación. El ritual del Portal culmina cuando el aspirante se acerca al ca- mino medio de Samekh, que se identifica como el camino recto y estrecho por el que avanza el aspirante, como una flecha disparada desde el arco 13 de promesa. Luego se le indica al aspirante que «Sa- gitario se encuentra entre los signos de Escorpio (Muerte) y Capri- cornio (Diablo)» 14 . Y cuando se revela la tercera y última imagen secreta, ésta ilustra una figura femenina angelical “coronada con una corona de cinco rayos”, que representa el dominio de los Ele- mentos. Está encadenada por la cintura a un león a su izquierda y un águila a su derecha. Se le instruye al aspirante que estas cadenas simbolizan los caminos de Ayin (O) y Nun (N) y luego se le re- cuerda que “solo mediante la reconciliación de fuerzas opuestas se abre el camino hacia el verdadero conocimiento oculto y el poder práctico” 15 . Finalmente, el aspirante es proclamado Maestro de los senderos 24, 25 y 26 y luego el templo es debidamente cerrado, “con esa palabra Paroketh” 16 . Crowley era un astuto estudiante de la Cábala, y haber experi- mentado una iniciación tan simbólicamente rica como la descrita, literalmente repleta de simbolismo cabalístico, le habría dejado una profunda y duradera impresión. Y como estudiante de la Cábala, no habría pasado por alto la importancia de que los senderos de ON (Diablo y Muerte) estén ligados a la base de los pilares asociados con Jachin y Boaz en el Árbol de la Vida. Para aquellos que no lo saben, Crowley esencialmente utilizó el mismo Árbol que la Golden Dawn, que se compone de Diez sefi- rot dispuestas en tres columnas, conocidas como los Pilares de la Misericordia, la Severidad y la Mansedumbre. En resumen, el Pilar derecho de la Misericordia es Jachin, atribuido al dios Jah y signifi- ca “Él establecerá”. El pilar izquierdo de la Severidad es Boaz, que 13 Algunos dicen arcoíris. 14 “El Templo del Rey Salomón”, El Equinoccio 1(2): 286. 15 Ibíd., 287. 16 Ibíd., 288.

32 33 significa “en su fuerza”. BO se traduce aproximadamente como “en” y OZ, al igual que en Liber OZ, significa “fuerza”. Jachin se considera activo y Boaz pasivo. Se dice que reflejan la Sabiduría y el Entendimiento, pero su equilibrio sólo se encuentra en el pilar central de la Mansedumbre. Estos grandes pilares, que se alzaban en el pórtico del Templo de Salomón, simbolizan el potencial inherente a todas las polaridades. Albert Pike escribió que estos pilares «representan el equilibrio posible en nosotros mismos, y es algo que la Masonería se esfuerza por lograr en sus Iniciados y exige a sus Adeptos y Príncipes...» 17 . El hecho de que Tiphareth esté unido a la base de estos pilares mediante los senderos de Ayin y Nun sugiere que, en cierto nivel, el equilibrio entre Jahchin y Boaz se alcanza a través de ON, y que la Misericordia y la Severidad buscan la armonía en la Belleza. En este punto, cabe destacar que los pilares del Árbol de la Vida están unidos por los tres senderos horizontales de Daleth, Teth y Peh, que numéricamente equivalen a 93, como si todo el Árbol estuviera unido por el Amor bajo la Voluntad. (Esto podría parecer trivial a primera vista; en realidad, tal armonía no debe pasarse por alto). Existen indicaciones posteriores dentro del ritual del Adeptus Minor que refuerzan la importancia del 120 (el valor de O y N combinados) y su correlación con Tiphareth. Sin embargo, por ahora solo considero necesario señalar que, en este ritual, el 120 se explica como el número de las sefirot multiplicado por el del zodía- co y representa simbólicamente los años de vida de un adepto; una referencia a los primeros cinco grados del Colegio Exterior. Por mucho que Crowley aprendió de sus mentores en la Aurora Dorada, abandonó la Orden a finales de abril de 1900, expuso a sus fundadores como fraudes, y finalmente publicaron sus rituales en The Equinox después de establecer su nueva Orden de la A∴A∴ en 1907. Esto ocurrió varios años después del fiasco de la Aurora Dorada y tras numerosos acontecimientos importantes en la vida 17 Albert Pike, Moralidad y dogma, (Richmond: LH Jenkins, 1928), 860. personal de Crowley, incluyendo la recepción del Liber AL. Su tra- bajo con la OTO aún estaba lejos, pero es evidente que su universo cabalístico continuó expandiéndose, incluyendo su uso y compren- sión de ON. Para su nueva Orden de la A∴A∴ Crowley adoptó un modelo gradual del Árbol de la Vida. El marco general, especialmente el de la primera Orden, era casi idéntico al del sistema de la Aurora Dorada. A primera vista, podría parecer que Crowley simplemente se deshizo de parte del exceso de bagaje, barajó los nombres de los Grados y luego aplicó algunas prácticas nuevas al sistema. Sin embargo, esto sería una simplificación excesiva, ya que no tiene en cuenta que en la nueva Orden de Crowley, uno se esforzaba por alcanzar el Conocimiento y la Conversación con el Santo Ángel Guardián, y finalmente, por asaltar el Abismo y acceder a la tercera Orden, conceptos completamente ajenos a la Aurora Dorada. Y, lo más importante, Crowley infundió la A∴A∴ con los principios filo- sóficos de Thelema e introdujo un mito enteramente nuevo basado en sus propios Libros Sagrados inspirados. Sin embargo, lo que permanece constante es que los tres caminos previamente identificados con ON aún coronan la obra completa del Colegio Exterior en ambos sistemas. Con esto en mente, se puede comenzar a formular cómo los caminos asociados con ON, al menos conceptualmente, son centrales para los misterios de am- bas órdenes, aunque de una manera diferente.

34 35 Veamos más de cerca el Sistema de la A∴A∴ Aquí tenemos una imagen extraída del «Liber XIII Graduum Montis Abiegni» (13 es el número de unión). Describe las tareas y obligaciones de los gra- dos de la A∴A∴ Cabe destacar que las primeras etapas, al igual que las de su predecesor, se atribuyen a los Elementos y, nuevamente, requieren dominio de uno mismo; en este caso, específicamente de nuestros pensamientos, palabras y acciones. Similar a lo que ocurre en la Aurora Dorada, cuando uno alcanza el Grado de Philosophus(4°=7⸋) se debe atravesar un portal sim- bólico para alcanzar el segundo orden. Una línea separa el cole- gio exterior del interior, situada donde tradicionalmente se ubica el Velo de Paroketh, justo debajo de Tiphareth. Además, superpuesto a los tres senderos centrales (OSN), se encuentra una media luna atribuida al Grado de Dominus Liminis: el equivalente en la A∴A∴ al Grado del Portal, lo que subraya aún más su importancia. En la A∴A∴ se espera que el Dominus Liminis gane control del pensa- miento y domine las tareas asignadas a cada uno de los tres cami- nos centrales asociados con ON, como sigue: (O) Ayin: Evocaciones y consagración de talismanes (S) Samekh: Ascendiendo en los planos (N) Nun: Se dice que la práctica de Mahasatipatthana, también conocida como atención plena, extingue el dolor en la plena conciencia de la impermanencia, lo que creo que incluye la comprensión de que el cambio es sinónimo de amor. Crowley hace una distinción muy importante en esta etapa del trabajo: cuando uno cruza el Portal en el sistema de la Aurora Do- rada, alcanza el yo superior, que se encuentra en Tiphareth. Pero en el sistema de A∴A∴ como el lector probablemente sabe, se logra Conocimiento y Conversación, que es algo mucho más grande que sólo el yo superior y establece un estándar más alto para la admi- sión en la Segunda Orden; de ahí la justificación para tareas adi-

36 37 cionales que Crowley adjuntaría a las calificaciones en su sistema. Por supuesto, hay mucho más en el trabajo de grado de la A∴A∴ de lo que podemos discutir aquí, pero debe entenderse que la tota- lidad del trabajo del colegio exterior debe estar bajo control para activar completamente los caminos 24, 25 y 26. Hasta este punto, todo lo presentado era algo a lo que Crowley habría estado expuesto antes de unirse a la OTO. Sin embargo, no podemos precisar qué aspectos de estos conceptos tenía plenamen- te presentes al adoptar ON para su uso en la OTO; no existe un con- flicto real entre las diversas fuentes con las que estaba familiariza- do. Tampoco se puede negar que Crowley asociaba directamente la fórmula mágica de ON con los tres caminos inferiores a Tiphareth, que desempeñan un papel vital en el proceso de iniciación, que conducen al autodominio y al Conocimiento y la Conversación con el Santo Ángel Guardián. Todo esto lo sabía Crowley antes de identificar a ON como nues- tro Señor y Padre el Sol, una antigua palabra con la que se pensaba que los egipcios adoraban a YHVH 18 . Cabe mencionar que Crowley menciona a ON en todos sus es- critos, incluyendo: La Visión y la Voz (1909), Un Ensayo sobre el Número (1911), Sepher Sephiroth (1912), Liber XV (1913), Liber Aleph (1918), Liber Samekh (1921), El Libro de Thoth (1944), y en todo el corpus de la OTO. Como se mencionó anteriormente, los capítulos del Liber Aleph donde Crowley explica que Ayin es la fórmula del Hombre y Nun la de la Mujer, son probablemente los más conocidos 19 . La siguiente es una selección de algunos de mis favoritos: El Ángel dice: Y esta es la palabra de doble poder en la voz del Maestro, en la cual el Cinco se interpenetra con el Seis. Esta es la interpretación secreta que no puede ser entendida, salvo por aquellos que entienden. Y por esto es la Llave del Pilón del Poder, porque no hay poder que pueda 18 YHVH = El nombre de cuatro letras que algunos asocian con los cuatro elementos y poderes de la Esfinge. 19 Véanse los capítulos 173 y 174. perdurar, salvo el poder que desciende en este mi carro desde Babilonia, la ciudad de las Cincuenta Puertas, la Puerta del Dios ON. Además, ON es la Llave de la Bóveda que es 120. Así también la Majestad y la Belleza derivan de la Sabiduría Supernal. —La Visión y la Voz, 12º Aethyr ¡Salve, hermana y esposa de ON, del Dios que es todo y no es nada, por el Poder de Once! — Liber Samekh. Los Iniciados Gnósticos lo transliteraron para implicar sus propias fórmu- las secretas; seguimos tan excelente ejemplo. ON es un Arcano de Arca- nos; su significado se enseña, gradualmente, en la OTO —Liber Samekh. Aquellos títulos que son anteriores al trabajo de Crowley en OTO (a la que se unió en 1910) ofrecen una perspectiva de sus primeros conceptos sobre ON. Asimismo, los títulos posteriores (y su trabajo en OTO) ilustran cuánto más los desarrolló. Ciertos títulos, como Liber Samekh y El Libro de Thoth, están imbuidos de enseñanzas relativas tanto a OTO como a A.∴A∴ con respecto a estos conceptos, lo cual es significativo, ya que implica que podría haber correlaciones simbólicas en su uso de ON. Por esta razón, propongo que ambas Órdenes tienen algo que enseñarnos sobre ON. Y si se acepta esta premisa, se les recompensa inmediatamente con un nuevo terreno fértil para desarrollar su comprensión de este nombre todopoderoso de Dios. Para quienes protestan, solo sugiero que ON, en esencia, trata de la unión de lo Interno y lo Externo, lo cual, al igual que el Círculo y el Cuadrado, correlaciono con los misterios de nuestras dos Ór- denes. Esto tiene precedentes; Crowley también concibió la obra como de naturaleza dual, lo que lo llevó a escribir que «la verdad es de dos órdenes: uno, concerniente a la Naturaleza externa al Hombre; dos, concerniente a la Naturaleza interna al Hombre» 20 . Sólo propongo que los misterios Thelémicos abordan ambos mo- dos, y que Crowley tenía un propósito al hacerlo. 20 El Equinoccio de 1919, III(1): 9. (Este texto es el órgano oficial de ambas órdenes.)

38 39 Antes de continuar, debo aclarar a qué me refiero con las tres etapas de ON. Crowley destaca esta fórmula triple en El Libro de Thoth, escribiendo: «En el Árbol de la Vida, los Atu XIII y XV están ubicados simétricamente; conducen des- de Tiphareth, la consciencia humana, a las esferas donde se desarrollan el Pensamiento (por un lado) y la Dicha (por el otro). Entre ellos, el Atu XIV conduce de forma similar a la esfera que formula la Existen- cia. Por lo tanto, estas tres car- tas pueden resumirse como un jeroglífico del proceso median- te el cual la idea se manifiesta como forma». Para que el lector comprenda mejor este triple proceso, Crowley sugiere consultar su nota sobre el Atu X, la Rueda de la Fortuna, y estudiar la disposición que allí se muestra. La nota en cuestión se refiere a Kaph y simplemente dice: «Kaph 20 Pe 80 = 100, Qoph, Piscis. Las iniciales K y Ph son las de κτεις y φαλλος.” Esta carta ilustra tres figuras sobre una Rueda cuya rotación repre- senta el Universo en constante cambio. A la izquierda está Her- manubis 21 . A la derecha, Tifón, y entronizada sobre la rueda, se 21 Una combinación de Hermes y Anubis. Las 3 etapas de ON O HermanubisMercurioRajas S Esfinge Azufre Sattva N Tifón Sal Tamas encuentra la Esfinge Armada. Crowley asocia cada una de estas con una Guna, cuyas cualidades son análogas a los principios al- químicos del mercurio, el azufre y la sal. Según Crowley, «todas las cualidades que se pueden predecir de cualquier cosa pueden atribuirse a una o más de estas Gunas», que describe además cómo las formas de energía que rigen el movimiento de todos los fenó- menos 22 . El hecho de que Crowley estableciera alguna correlación entre el mecanismo de las Gunas y las etapas de manifestación de las ideas dice mucho sobre la importancia de esta fórmula. Sugiere que, mediante ON, la Palabra se encarna; o incluso, como enseñó Buda, lo que creemos llegar a ser. Para explicar lo que quiero decir con esto, tendremos que profundizar un poco más. Hasta ahora hemos estado discutiendo cómo funciona ON den- tro del Ruach, lo cual es importante comprender para comprender todo esto, pero ON es mucho más que eso. La verdadera fuente de la energía creativa manifestada en Ayin es Aleph. Y, como estoy se- guro de que Crowley sabía bien, la ortografía correcta de ON no es Ayin Nun, sino Aleph Nun. El misterio, entonces, radica en cómo la “energía Aleph” —la verdadera fuente y semilla— desciende a la materia a través del camino del Diablo. La clave, creo, reside en comprender cómo el Loco (Parzival) crece para portar la Lanza y el Grial. Al comienzo de la Misa Gnóstica, el Diácono declara: «Haz tu voluntad, será la totalidad de la Ley. Proclamo la Ley de Luz, Vida, Amor y Libertad en el nombre de IAO». Este triple nombre de Dios es una variante helenizada de YHVH, a menudo adoptada por las escuelas gnósticas. Crowley prefería la ortografía alternati- va IAF o IAV, que definió como el «Sol León-Serpiente, la Bestia que gira, el rayo y el engendrador de la Vida» 23 . Esta ortografía tiene precedentes. Quienes han estudiado la Cábala podrían notar que es una clave que desvela muchos misterios. En resumen, IAF 22 El Libro de Thoth, “La Fortuna”. 23 Aleister Crowley, “Liber Samekh” en Magia en teoría y práctica (París: Lecram, 1929- 1930), 267.

40 41 equivale a 17, y al unirse con las tres letras madre, Aleph, Mem y Shin (que suman 341), el hexagrama resultante equivale a 358: el Maestro Secreto, el Mesías y la Serpiente. Esta fórmula cabalística fue fundamental para la comprensión de Crowley de los grandes misterios. Para que este nombre de Dios (IAO) aparezca en la Misa Gnós- tica, junto a ON—quien también fue identificado como el Sol—es- tablece que los dos están interrelacionados en la mitología thelé- mica 24 . Esto es notable, ya que Liber XV fue uno de los primeros documentos de verdadera sustancia que Crowley introduciría en el corpus de literatura de la OTO. Entonces, ¿cuál es exactamente esta conexión? Crowley escribió que las tres vocales-consonantes del alfabeto hebreo (IAO) consti- tuyen una triple explicación de la energía creativa masculina 25 . Ba- sándome en esto, propongo que la energía mercurial arremolinada del Loco (arriba) es la Bestia que se arremolina en su forma más sutil, mientras que el Diablo (abajo) representa esta misma energía mercurial en su forma más material. En otras palabras, A se con- vierte en la O (de ON) mediante el proceso de IAO. En el capítulo cinco de Magia en Teoría y Práctica , Crowley analiza esta fórmula en detalle. Comienza explicando que la fór- mula tríptica de IAO es similar a otras, incluyendo la de Isis-Natu- raleza-Osiris, LVX y la Trinidad Rosacruz. Añade además: «Como fórmula mágica, cabe destacar que IAO es esencialmente...“fórmu- la del Yoga” (unión). Después de una elaboración más detallada, se hace la siguiente declaración: El MAESTRO THERION, en el Decimoséptimo 26 año del Eón ha reconstruido la palabra IAO para satisfacer las nuevas condiciones de la Magia impuestas por el progreso. La Palabra de la Ley, siendo Thelema, cuyo número es 93, debería ser el canon de una Misa correspondiente. 24 IAO se entona tres veces durante el Liber XV. 25 El Libro de Thoth, “El Diablo”. 26 Valor de valoración inicial = 17 En consecuencia, Él ha ampliado IAO al tratar la O como Ayin y añadir Vau como prefijo y sufijo. La palabra completa es entonces VIAOV, cuyo número es 93. Podemos analizar esta nueva palabra en detalle y demostrar que es un jeroglífico propio del Ritual de Autoiniciación en este Eón de Horus. Crowley asocia entonces cada letra de su palabra recién construi- da con sus correspondientes caminos en el Árbol de la Vida. Con la adición de Vav, el resultado son cuatro caminos directamente co- nectados (A-V-I-O). Lo que se revela es la fórmula de una corriente mercurial descendente, descrita, etapa por etapa, en relación con Parzival y Horus. El desglose de Crowley es el siguiente, comenzando por Aleph y en orden descendente. (La mayor parte de estos atributos provienen directamente de Magia en Teoría y Práctica). Aleph: Parsifal como el Loco Puro. El remolino de la esvástica. Horus como el bebé inocente en el huevo y el Ser Inconsciente aún sin determinar en ninguna dirección. Baco Difeo. Vav: Parsifal como Sacerdote y Rey. Reconciliador de los Ele- mentos que realiza el milagro de la redención en Montsalvat. Horus coronado y vencedor, quien ocupa el lugar de su padre. Baco en el Cielo. Yod: Parzival en el desierto. El espermatozoide. Jóvenes que parten tras recibir la Vara (desde arriba). La Voluntad Incons- ciente, o Palabra. Ayin: Parzival con Armadura Negra, listo para regresar a Mon- salvat como Redentor y Rey. Horus ha alcanzado su máximo crecimiento. Cristo-Baco con Cruz y Tirso.

42 43 Crowley también atribuyó estos caminos a la Luz (I), la Vida (A), el Amor (O) y la Libertad (V); reflejando la proclamación del Diácono en la apertura de la Misa. Él hablaría de esta progresión formulaica, desde Parzival el Loco Puro a Parzival el Redentor, como “la Doctrina de la Máxima Ino- cencia, que se desarrolla hasta convertirse en la Máxima Fertili- dad” 27 . El punto principal es la finalización de la A (Bebé) por la O (Pan) en la que Parzival gana la Lanza 28 . Y en “Liber Samekh”, escribió que el Loco es el inocente e impotente Niño Harpócrates que se convierte en el adulto Horus al obtener la Vara y apoderarse de la Lanza Sagrada; al hacerlo, Baco se convierte en Pan. Lo que Crowley describe es que Aleph y Ayin están interrelacio- nados; y, en última instancia, que IAO y ON son fórmulas relacio- nadas con Tiphareth. La pregunta entonces es: ¿cómo se obtiene la Vara o se apodera de la Lanza de Parzival? Sostengo que eso es precisamente lo que significa la fórmula de ON. Para que quede constancia, podemos rastrear fácilmente la pro- gresión de las imágenes mercuriales 29 en el Atu mencionado ante- riormente, comenzando de nuevo por Aleph y en orden descenden- te. (La mayor parte de estos atributos proviene directamente del Libro de Thoth). (A) Comenzamos con el Loco, fuente de la “energía creativa”. Crowley escribió que el Loco (Aleph) es a la vez padre y madre 30 que puede entenderse mejor como cero 31 . Luego profundiza, escribiendo: «La Paloma es el ave de Venus, pero también es símbolo del Espíritu Santo; es decir, del Falo en su forma más sublimada. Por lo tanto, no sorprende observar la identificación del 27 El Libro de Thoth, “El Loco”. 28 El Maestro Therion [Aleister Crowley], Magia en Teoría y Práctica (París: Lecram, 1929-1930). Véase el capítulo V. 29 Análogo al descenso de la palabra mercurial. 30 A = YH = 15 = O, el Diablo. 31 ZRO=277, la semilla. padre con la madre» 32 . Si esta misma paloma (que es Aleph) es tomada como la que aparece en el lamen de la OTO, entonces se desarrolla toda la doctrina que estoy sugiriendo aquí, y la corriente mercurial de la que estamos hablando también puede ser vista como el descenso del Espíritu puro. En pocas palabras, Crowley escribió que El Loco es un “símbolo del máxi- mo de energía creativa” cuya función es cumplida por N (Nun), quien es el redentor, símbolo de los dioses del agua y los peces 33 . Si estudias la imagen del Loco de Crowley 34 , en la carta, ob- servarás las espirales de colores arcoíris que representan la forma original del Universo. De su interior emergen una paloma, una ma- riposa, un arcoíris y una flecha, entrelazados por dos serpientes y coronados por el globo alado, formando un caduceo. Esta imagine- ría está impregnada de simbolismo cabalístico, gran parte del cual se transmite posteriormente a los caminos subsiguientes de esta fórmula. (V) La principal tarea del Hierofante es unir el microcosmos con el macrocosmos y transmitir la Palabra a la Tierra. Él tam- bién porta la Vara. Está coronada por tres anillos: verde para Isis, rojo para Horus y amarillo para Osiris (IAO). Se puede ver una Paloma descendiendo sobre su hombro izquierdo y una Serpiente descendiendo sobre el derecho. En su mano derecha sostiene la vara, y su mano izquierda señala hacia abajo en señal de bendición. El lado derecho representa los principios activos de la Serpiente, la 32 El Libro de Thoth, “El Loco”. 33 El Libro de Thoth, «El Loco». Nótese que el Kteis está representado por la Vesica Pis- cis, la vejiga del pez, y tiene la misma forma que el lamen de OTO. 34 Su corona es de la luz de Kether y sus zapatos son del oro de Tiphareth. El lamen de la OTO

44 45 mano izquierda representa el descenso del Espíritu. (I) El Ermitaño es Yod, la semilla mercurial y el Logos. Por - ta una luz que impregna por igual todas las partes del universo y produce la Vara de la Serpiente, que Crowley describe como «que brota del Abismo y es el espermatozoide» 35 . (O) El Diablo representa a Pan Pangenetor, el Engendrador de Todo, y la energía creativa en su forma más material y masculina. La vara coronada con el globo alado, originada en los movimientos giratorios de Aleph, ocupa ahora un lugar central: un símbolo velado de su energía creativa. Y todo el Atu es claramente un símbolo fálico. (O) El Diablo representa a Pan Pangenetor, el Engendrador de Todo, y la energía creativa en su forma más material y masculina. La vara coronada con el globo alado, originada en los movimientos giratorios de Aleph, ocupa ahora un lugar central: un símbolo velado de su energía creativa. Y todo el Atu es claramente un símbolo fálico. La A se ha convertido en O. Sin embargo, la corriente descendente no cesa aquí. (Después de todo, solo hemos considerado la primera de las tres rutas relacionadas con ON). Podemos rastrear aún más la corriente de la Serpiente y la Palo- ma, que aparecen posteriormente en el Atu XVI, La Torre. Crowley enseñó que la Torre destruida representaba la entrega del Falo al Yoni, y se refiere a este camino como la manifestación de la «ener- gía cósmica en su forma más densa». En la parte superior de la tarjeta aparece El Ojo de Horus, que también es el Ojo de Shiva que todo lo destruye. La Paloma des- ciende de nuevo, esta vez con una rama de olivo, y la Serpiente se representa ahora en forma de Serpiente-León 36 . Crowley escribió que representan dos formas de deseo: la Voluntad de Vivir y la Vo- 35 El Libro de Thoth, “El Ermitaño”. 36 AQUELLO que destruye al destructor. luntad de Morir. Añade además que una representa lo femenino y la otra lo masculino, y que, aunque aparentemente incompatibles, son en realidad complementarios; lo cual se hace evidente al compren- der la Vida y la Muerte (ON) como fases gemelas de una misma manifestación de energía 37 . Tal vez lo más revelador es que, en su registro de “Las Tríadas Vitales”, Crowley identifica este camino como el “Niño Coronado y Conquistador que emerge del Útero como ALP” 38 . Como cabría sospechar, la Serpiente avanza ahora hacia el Atu XIII, la Muerte, donde aparece junto a un pez. Crowley escribió que esta Serpiente es el «sagrado, Señor de la Vida y la Muerte, y su método de progresión sugiere la ondulación rítmica de esas fases gemelas de la vida que llamamos respectivamente vida y muerte». Además, se refiere a este camino como «un compendio de energía universal en su forma más secreta» 39 . Según Crowley, esta carta representa “la vida bajo las aguas”, un estado análogo a la etapa alquímica de putrefacción que describió como “una serie de cambios químicos que desarrollan la forma fi- nal de vida a partir de la semilla latente original (ALP) en el huevo órfico”, aclarando por qué el aspecto más elevado de esta carta es el Águila 40 . En resumen: La chispa de la Vida comienza en la energía arremolinada inherente al Loco y luego desciende por el Árbol de la Vida a través de la fórmula triple de IAO, en cuyo punto segui- mos el descenso de la Paloma a través de la Torre, y luego hacia la Muerte, donde Aleph se resuelve naturalmente en Nun. El descenso de la Palabra ha pasado por estas etapas: A= Energía pura y simple V= Energía transmitida; El Logos en los muchos I= Energía como el espermatozoide O= La energía en su forma más material 37 El Libro de Thoth, “La Torre”. 38 Reflejando la triple naturaleza de Aleph: 1-1-1 la Trinidad es trascendida en Unidad y luego aniquilada por el Ojo de Shiva. 39 El Libro de Thoth, “Muerte”. 40 Representa la exaltación sobre la materia sólida.

46 47 P= Energía en su forma más bruta N= Energía en su forma más secreta Es decir, desde Parzival hasta la redención, o, desde otra perspecti- va, desde la concepción hasta la muerte. Esta fórmula puede encon- trarse en el capítulo 61 de El Libro de las Mentiras, que se presenta aquí íntegramente. EL NUDO DEL ESTÚPIDO ¡Oh, Estúpido!, engendrador del Yo(I) y de la Nada, resuelve este Nudo Travieso! ¡Oh! ¡Ay! ¡Esta I y O— ¡IO!— ¡IAO! Porque Yo(I) le debo a “I” la oportunidad del Oe de Nibbana. Yo(I) pago–Pé, la disolución de la Casa de Dios— porque Pé viene después de O, después de Ayin que triunfa. sobre Aleph en Ain, es decir O. OP-nosotros, ¡la Obra! ¡La (OP) AP-ertura DEL OJO! ¡Tú, Niño Travieso, abres el OJO DE HORUS al Ojo Ciego que llora! El Recto (Up-right;Uprightness) Uno en tu rectitud se regocija: ¡Muerte a todos los peces! A continuación se presentan algunas líneas seleccionadas del co- mentario de Crowley sobre este capítulo, que arrojan más luz sobre esta progresión. El párrafo 1 invoca al Loco del Tarot, a quien se remite a Ipsissimus, el loco puro, Parsifal, para resolver este problema… El párrafo 2 muestra el Lingam y el Yoni como, en conjunción, el fundamento del éxtasis (IO!), y del símbolo completo IAO. La última frase del párrafo une los dos significados de entregar el Lingam al Yoni y el Ego al Absoluto… lo que representa la disolución final en Shivadarshana. En hebreo, la letra que sigue a la O es la P; por lo tanto sigue a Ayin, el Diablo del Tarot. AYIN se escribe OIN, reemplazando así la A de AIN por una O, la letra del Diablo, o Pan, el Dios fálico. Ahora bien, AIN no significa nada y por tanto la sustitución de AIN por OIN significa la finalización del Yoni por el Lingam, a lo que sigue la disolución completa simbolizada en la letra P. Se considera entonces que estas letras, OP, son la raíz de opus, la palabra latina para “obra”, en este caso, la Gran Obra. La doctrina es que la Gran Obra debe realizarse sin crear nuevo Kar- ma, pues la letra N, el pez, la vesica, la matriz, engendra… La muerte implica resurrección… Esto nos lleva a Nun, pero el proceso alquímico aún no ha conclui- do. Del estado de putrefacción pasamos a la destilación y a la etapa final del proceso alquímico, la Coagulación, que tiene lugar en el Atu XIV – Arte. Esta etapa implica la unificación completa de las polaridades: espíritu y materia, cuerpo y alma, masculino y feme- nino; todos se unen para formar un todo único. Esta transmutación final se evidencia en la reconciliación de los opuestos, evidente en la imagen de la carta del Arte. El Rey y la Reina del Atu VI son ahora uno, y el Fuego y el Agua se funden en el caldero. Nótese también que el Fuego ha cambiado de bando, del Loco, que lo sostenía en su mano izquierda, a la mano derecha de Diana. Asimismo, el León Rojo y el Águila Blanca, originarios del Atu VI, han intercambiado sus colores. La figura central de este Atu es Diana la Cazadora, cuya flecha, como escribió Crowley, es “el glifo más simple y puro de Mercu- rio, siendo el símbolo de la Voluntad dirigida” 41 . También seña- la que esta carta representa la Consumación del Matrimonio Real, que sólo los Iniciados del Noveno Grado pueden comprender ple- namente. Añadió que se debe estudiar la carta del Arte junto con la de los Enamorados, ya que ambas representan la soltura y la coa- gulación, el principio y el fin del proceso alquímico. Uno de los aspectos más intrigantes de estos Atu es el uso de 41 El Libro de Thoth, “Arte”.

48 49 la flecha. En Samekh, apunta hacia arriba. Por el contrario, en la carta de los Enamorados, la flecha de Cupido apunta hacia abajo, como si proviniera de la tríada suprema. En el carcaj de Cupido está inscrita la palabra THELEMA, y sus flechas, según Crowley, son fragmentos indivisibles de Voluntad. La flecha hacia abajo sim- boliza el descenso de la Inspiración divina, y la flecha hacia arriba, la aspiración hacia esa Luz. Crowley describe esta flecha como la de MAAT y, por lo tanto, representa la verdad. En el quinto Aethyr de La Visión y la Voz, Crowley describe esta flecha con más detalle, escribiendo: «Veo que la corona de la Flecha es el Padre de la Luz, y el asta de la Flecha es el Padre de la Vida, y la púa de la Flecha es el Padre del Amor. Porque esa cuña de plata es como una flor de loto, y el Ojo dentro de la Corona de Ateph exclama: Observo. Y la Saeta exclama: Trabajo. Y la Púa exclama: Espero. Y la voz del Aethyr resuena: Brilla. Arde. Florece… Y ahora surge un extraño pensamiento: esta Flecha es la fuente de todo movimiento…» 42 . A esta fórmula descendente la llamo la «Lanza de Parzival», ya que es una extensión de IAO mediante el proceso alquímico y porque la lanza es un arma mágica de Tiphareth. Básicamente por la misma razón, la mayor parte de lo que he explicado hasta ahora ejemplifica el lado O (Ayin) de la fórmula ON 43 . Debo señalar que Crowley utilizaba re- gularmente fórmulas de este tipo para ex- presar ideas complejas. Un ejemplo casi idéntico al anterior aparece en el Cuar- to Aethyr de La Visión y la Voz (PAZ): “¿Quién es este, ciego y vidente, necio por encima de la sabiduría? ¿A quién siguen los sabuesos del cielo y a quién 42 Padre de la Luz, la Vida y el Amor = IAO. La Corona de Ateph la porta Osiris, gober- nante del inframundo. III = Aleph. 43 Aleph, Vau, Yod, Ayin, Peh, Nun, Samekh = 277, la semilla. La Lanza de Parzival aguardan los cocodrilos del infierno? Aleph, vau, yod, ayin, resh, tau, es su nombre. Bajo sus pies está el Reino, y sobre su cabeza, la corona”. Entonces ¿dónde está la fórmula del Grial en todo esto? Las fórmulas activas y pasivas del Árbol de la Vida

50 51 Nótese que la fórmula IAO, tal como la da Crowley, une los sephiroth activos en los pilares del Árbol de la Vida (es decir, Chokmah, Chesed y Hod) en una sola cadena que él claramente describió como una fórmula de la energía creativa masculina. Sabiendo que con Crowley los mis- terios son siempre mitad conocidos y mitad ocultos, simplemente tomé los sephiroth pasivos recíprocos (es decir, Binah, Geburah y Netzach) y los uní, revelando una fórmula ente- ramente pasiva. Esto da como resultado dos fór- mulas perfectamente equilibradas y complementarias, cada una con tres sephiroth y tres caminos que se reflejan exactamente entre sí en el Árbol de la Vida; juntos representan todos los sephiroth que com- prenden los pilares de Jachin y Boaz, lo que en última instancia sugiere una manera por la cual ON une los pilares del Árbol. Nótese que estas fórmulas cruzan de un pilar a otro al pasar por Tiphareth de modo que la corriente que representan permanece to- talmente activa o pasiva 44 . La nueva fórmula pasiva, como era de esperar, ejemplifica lo fe- menino. He aquí una breve descripción, comenzando desde abajo. Comenzamos con Netzach, que se atribuye a Venus, la Hija Virgen. Le sigue Nun, que representa la Muerte, pero también la redención y la putrefacción en el Atanor, y en cambio, Vida continua. A con- tinuación, está Lamed, que es Libra, regido por Venus y en el que Saturno está exaltado. Representa el equilibrio y porta la espada, por lo que se asocia con el karma. Crowley la identificó como la 44 En ambos casos el resultado es 80. O+Y = 80 y N+L = 80 compañera y la encarnación del Loco (ya que Aleph y Lamed constituyen una clave secreta para el Liber AL) 45 . El tercer y último camino es Cheth 46 . Este sendero está asignado al Carro y representa a Cáncer, el signo cardi- nal del Agua. Representa la influencia de la tríada Suprema que desciende a través del velo de agua, de la misma manera que el Hierofante transmite el fuego de Chokmah al otro Pilar 47 . Crowley escribió además: «Cáncer es ámbar, su conexión es con Netzach, Venus en su forma menos espiritual es el Carro o vehículo a través del cual se transmite la influencia de la Madre Suprema al hombre. En este Carro se lleva el Sangraal o Copa de Babalon, que conecta su simbolismo con la le- yenda de Parsifal...» 48 . Ahora tenemos dos fórmulas que equilibran los Pilares externos del Árbol a través de ON: una que proviene de O, que podría verse como la representación de la Lanza, y la otra de N, que sugiero que representa el Grial. Sin embargo, en un sentido más profundo, el Grial también es Binah. Mi objetivo es ilustrar cómo ON es apli- cable en el matrimonio místico (es decir, entre Dios y el hombre) y cómo podría aplicarse en la práctica. Con esto en mente, ofrezco la siguiente cita de Crowley sobre la naturaleza espiritual de Tiphareth y la importancia de los caminos de los Amantes y la Estrella: 45 El Libro de Thoth, “Ajuste”. 46. 418. 47 Uno está regido por la luna, y en el otro, la luna está exaltada. 48 Aleister Crowley, 777 y otros escritos cabalísticos de Aleister Crowley (Nueva York: Samuel Weiser, 1973). Véase «Notas sobre los atributos zodiacales».

52 53 El Ruach se centra en la Sephira aérea, Tiphareth, quien es el Hijo, el primogénito del Padre, y el Sol, la primera emanación del Falo creador. Proviene directamente de su madre Binah a través del Sendero de Zain, el sublime sentido intuitivo, de modo que participa plenamente de la naturaleza de Neschamah. De su padre, Chokmah, recibe información a través del Sendero de Heh, la Gran Madre, la Estrella, nuestra Señora Nuit, de modo que el impulso creador le es comunicado por todas las posibilidades 49 . Nótese que en el momento en que se consideran estos nuevos caminos (H y Z), se revela la verdadera simetría de estas fórmulas ya que cada lado ahora equivale a 93. Los pilares ya estaban unidos por los tres caminos horizontales de Daleth-Teth-Peh que equiva- len a 93, lo que significa que los Pilares de Jachin y Boaz están verdaderamente unidos entre sí por tres conjuntos de este número (93 93/93)—todo lo cual está simbólicamente equilibrado, y ON es la Clave. La aparente simetría de estas fórmulas no debería sorprender, ya que el Árbol de la Vida se ha desarrollado a lo largo de siglos para reflejar mejor la armonía de la Naturaleza, y no alteré en absolu- to estos atributos tradicionales. (Solo me esforcé por ofrecer una nueva perspectiva). Esta aparente uniformidad sugiere que estas fórmulas podrían revelar correlaciones no consideradas hasta aho- ra, como el sistema de chakras. Las siguientes imágenes extrapolan los atributos de los chakras de Crowley en el Árbol de la Vida en relación con el sistema de grados de la O.T.O.; la segunda elabora aún más este concepto. (Ver777,columna CXVIII). 49 El Libro de Thoth, “As de Espadas”.

54 55 CONCLUSIÓN Quisiera concluir con los dos últimos capítulos del Liber Aleph, que Crowley escribió para su hijo mágico y consideró un comenta- rio extenso sobre el Liber AL. Crowley escribió que Aleph «tenía la intención de expresar la esencia de mi doctrina en las dimensio- nes más profundas y delicadas» 50 . DE SAPIENTIA ET STULTITIA (Sobre la sabiduría y la locura) Oh, Hijo mío, en este Colofón de mi Epístola recordaré el Título y la Su- perinscripción; es decir, el Libro de la Sabiduría o la Locura. Proclamo Bendición y Adoración a Nuith nuestra Señora y a su Señor, Hadith, por el Milagro de la Anatomía del Niño Ra-Hoor-Khuit, como se muestra en el diseño Minutum Mundum, el Árbol de la Vida. Pues aunque la Sabiduría sea la Segunda Emanación de Su Esencia, existe un camino para separarlas y unirlas, siendo su Referencia Aleph, que es Uno, pero también Ciento Once en su Ortografía Completa; para significar la San- tísima Trinidad. Y por metátesis es Oscuridad Profunda y Muerte Súbi- ta. Este es también el Número de AUM, que es AMOUN, y el Sonido Raíz de OMNE o, en griego, PAN; y es un Número del Sol. Sin embar- go, el Atu de Thoth que corresponde a ello está marcado con CERO, y su Nombre es MAT, del cual he hablado anteriormente, y su Imagen es El Loco. Oh, hijo mío, reúne todos estos Miembros en un solo Cuerpo, y sopla sobre él con tu Espíritu, para que viva; luego abrázalo con el Deseo de tu Humanidad, y entra en él, y conócelo; así seréis Una Sola Carne. Ahora, por fin, en el Refuerzo y Éxtasis de esta Consumación, sabrás por qué Inspiración elegiste tu Nombre en la Gnosis, me refiero a PARZIVAL, “el rey Thor”, el Verdadero Caballero que ganó la Rea- leza en Monsalvat, y curó la Herida de Amfortas, y ordenó a Kundry al Servicio Correcto, y recuperó la Lanza, y revivió el Milagro del Sangra- al. Sí, también sobre sí mismo cumplió su Palabra al final: “¡Höchsten Heiles Wunder! ¡Erlösung dem Erlöser!” Esta es la última palabra de la canción que tu tío Richard Wagner compuso para la Adoración de este 50 Aleister Crowley, Las confesiones de Aleister Crowley: una autohagiografía, ed. John Symonds y Kenneth Grant (Hill & Wang, 1969), 831. Misterio. Entiende esto, oh hijo mío, al despedirme de ti en esta Epísto- la: que la Cima de la Sabiduría es la Apertura del Camino que conduce a la Corona y Esencia de todo, al Alma del Niño Horus, el Señor del Eón. Este es el Camino del Loco Puro 51 . DE ORACULO SUMMO (SOBRE EL ORÁCULO FINAL) ¿Y quién es este Loco Puro? Mira, en las Sagas de los Tiempos Anti- guos, la Leyenda de Scald, de Bardo, de Druida, ¿no aparece él, ver- de como la Primavera? ¡Oh tú, Gran Loco, tú, Agua que eres Aire, en quien todo complejo se resuelve! ¡Sí, tú, de andrajos, con el Báculo de Príapo y el Odre! ¡Te yergues sobre el Cocodrilo, como Hoor-pa-Kraat; y el Gran Gato salta sobre Ti! Sí, y más aún, te he conocido quién eres, Bacchus Diphues, ninguno y dos, en tu nombre IAO! Ahora, al Final de todo, llego a tu Ser, más allá de la Venida, y clamo mi Palabra, “as it was given unto Man by thine Uncle Alcofribas Nasier, the Oracle of the Bottle of BACBUC. And this Word is TRINC.” 52 Hoy he compartido muchas reflexiones (en su mayoría, reflexiones de un loco). Aun así, apenas he comenzado a explorar la verdadera profundidad de esta fórmula sagrada, tal como la he llegado a com- prender, y espero ampliar lo aquí escrito más adelante. Mientras tanto, espero haber aportado material para la reflexión e inspirado nuevas líneas de investigación dignas de consideración. El amor es la ley, el amor bajo la voluntad. Frater Orpheus 51 En el manuscrito original, este capítulo concluye con la frase de una sola palabra, «AMON», lo que indica que el Loco Puro y Amón son sinónimos. Amón significa «el oculto» y era una deidad solar venerada en Tebas. (También AMON = 161, hombre pri- mordial o exaltado/ADM). 52 Alcofribas Nasier es un anagrama y seudónimo de François Rabelais. Letras en ne- grita (U, A, N, O, B, B, A, C, B, U, C) = 156. TRINC (9+200+10+50+8) = 277, la semilla (Aleph).

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Entrevista a Lon Milo DuQuette

59 Entrevista a Lon Milo DuQuette En esta ocasión contamos con la presencia de Lon Milo DuQuette, una de las voces más reconocidas del esoterismo contemporáneo. Autor de más de veinte libros superventas, músico con una carrera de más de medio siglo y actual Gran Maestro Adjunto de la Ordo Templi Orientis, DuQuette combina erudición, humor y una visión accesible de la tradición ocultista. Su obra ha acercado a miles de lectores al Tarot, la Cábala y la Magia Ceremonial, además de aportar una mirada profunda de Thelema. Muy amablemente, nos ha concedido esta entrevista para compartir con nuestros lectores su experiencia y visión.

60 61 Editorial Pharo-Nox - Desde la década de 1970, has sido testigo y has contribuido a dar forma a la evolución del esoterismo contemporáneo y del movimiento thelémico. ¿Cómo recuerdas tus primeros pasos en aquellos años? ¿Qué cambios importantes has observado a lo largo de las dé- cadas, tanto en la práctica como en la comunidad? ¿Y cómo imaginas el futuro de Thelema en el contexto del siglo XXI? LMD - A mediados y finales de la década de 1960, como resultado de una serie de experiencias psicodélicas, mis intereses espiritua- les se centraron en los clásicos del misticismo oriental: el Tao Te Ching, el Mahabharata y el Bhagavad Gita, el I Ching, el budismo Zen y las obras de yoguis más modernos como Paramahansa Yo- gananda, Vivekananda y Ramakrishna. Me sentí inmediatamente cómodo con estas enseñanzas, casi como si las hubiera aprendido y practicado antes. Durante unos años, realmente quise ser un «mís- tico oriental» de primera clase. Finalmente, me di cuenta de que, básicamente, no era muy adecuado para el enfoque oriental de la autorrealización. (Además, me rendí al hecho de que soy muy pere- zoso, ¡y las prácticas orientales empezaban a parecerme un trabajo muy duro!). En términos informáticos, era como si intentara ejecu- tar un «software» oriental avanzado en mi «hardware» occidental primitivo. Empecé a buscar un equivalente occidental (orientado hacia el ex- terior) más accesible a las prácticas orientales (orientadas hacia el interior) del yoga y el zen. Finalmente lo encontré en un pequeño y sencillo folleto de la cábala llamado Sepher Yetzirah. Su senci- llo uso de números y letras (hebreas) para describir cómo surge la existencia me ayudó a comprender mejor pasajes del Tao Te Ching, la Tabla Esmeralda de Hermes y el Bhagavad Gita. A partir de ahí, tropecé con las doctrinas herméticas de los rosacruces, y luego con los aspectos esotéricos del Tarot y, finalmente, con las obras de Aleister Crowley. Me preguntaste por los cambios que he visto en los últimos cincuen- ta años. La respuesta sencilla es: «¡He visto muchos cambios!». El cambio más evidente es la cantidad de literatura esotérica disponi- ble: libros, cursos, talleres, vídeos. También la proliferación de ór- denes y organizaciones ocultistas y mágicas. En la década de 1970 había muy poco material disponible, y tuve que buscar en librerías de segunda mano y de libros raros solo para encontrar el material básico más fundamental. Muchos de mis primeros libros de Aleis- ter Crowley tuvieron que ser comprados en Inglaterra por uno de mis alumnos de guitarra que estaba de visita en Londres. Pero la abundancia de información disponible presenta una nue- va problemática. Hay tanto material disponible que los estudiantes principiantes pueden sentirse abrumados y fácilmente confundidos y desanimados. Además, hay muchas tonterías en el mercado que, francamente, no valen nada. También lamento decir que gran parte del material nuevo son simplemente comentarios y ampliaciones de material antiguo. Me gustaría ver avances más frescos, innova- dores y revolucionarios en la Magia. ¿Cómo imagino el futuro de Thelema en el contexto del siglo XXI? Lamentablemente, veo un período de tiempo, quizás largo, de difi- cultades (quizás incluso persecución) para muchas organizaciones, órdenes e individuos que profesan puntos de vista poco ortodoxos sobre la religión y la filosofía. Muchos de los escritos de Aleister Crowley son fácilmente mal interpretados por aquellos que no se han tomado el tiempo de hacer sus deberes. Como movimiento so- cial y religioso, Thelema y los thelemitas pueden necesitar mante- ner un perfil público bajo durante un tiempo. Editorial Pharo-Nox - Tu libro más reciente, Tarot Architect, parece invitar al lector a construir y explorar su propio sistema en diálogo con la tradición. Al mismo tiempo, en tu obra has abordado conceptos como el “Cubo del Espacio”, que no for- man parte del canon clásico. ¿Cómo gestionas personalmente

62 63 esta tensión creativa entre la fidelidad a la tradición y la necesi- dad de innovación personal? ¿Qué significa para ti permanecer “fiel” a Thelema? LMD - Sí. The Tarot Architect me ha mantenido ocupado durante los últimos dos años y, ahora que ya está publicado, dedico gran parte de mi tiempo a dar charlas y entrevistas sobre él. No estoy de acuerdo con tu afirmación de que el “Cubo del Espa- cio” no forma parte del canon clásico. Es una expresión gráfica verdadera y fiel de la sabiduría del Sepher Yetzirah, el más fun- damental, el más antiguo y quizás el más tradicional de los libros tradicionales de la cábala escritos en hebreo. Su relato del proceso paso a paso de cómo las veintidós letras del alfabeto hebreo crean todo a partir de la nada se traduce a la perfección en cómo las vein- tidós cartas del Tarot ilustran todo el ciclo de la creación. ¿Qué significa para mí permanecer “fiel” a Thelema? No puedo responder a esta pregunta por nadie más, pero permítidme decir simplemente: a) He llegado a la conclusión de que la existencia en sí misma es conciencia y existe como una necesidad universal evidente. b) He llegado a la conclusión de que soy una mónada reflejada de esta gran conciencia y que mi existencia también es una necesidad universal evidente. c) He llegado a la conclusión de que no existiría (ni sería conscien- te de mi existencia) si no hubiera algún acto, algún deber, alguna contribución a la existencia que deba realizar y que solo yo pueda realizar. Ese acto, ese deber, esa contribución específica a la exis- tencia, esa tarea, es MI VOLUNTAD. “No tienes más derecho que hacer tu voluntad”. Esforzándome por reconocer y luego realizar esa tarea día a día, hora a hora, minuto a minuto, es como me man- tengo “fiel” a Thelema. Editorial Pharo-Nox - Recientemente asististe a NOTOCON. ¿Cómo fue esta experiencia para ti? ¿Qué significa reunir tantas sensibilidades diferentes unidas bajo un mismo ideal? ¿Crees que una reunión de este tipo sería viable en Europa, dada la situación actual de fragmentación y polarización? LMD - La Gran Logia de Estados Unidos lleva 30 años organizan- do NOTOCON cada dos años, y cada vez son más grandes, intere- santes e inspiradoras. Esta ha sido muy memorable para mí, porque celebramos mi 50.º aniversario como iniciado de la O.T.O. Pude hablar y compartir mis pensamientos sobre llevar más tiempo que nadie en la Orden... incluido Crowley. Incluso tuve la oportunidad de cantar. (Además... ¡había tarta!) Es realmente una experiencia increíble reunirse con tantos thele- mitas de todo el país y de todo el mundo, y darse cuenta de cómo un grupo tan diverso de personas de diferentes orígenes y actitudes culturales puede estar unido por los principios liberadores de The- lema. Pero las personas son personas, y como señalas, existe una gran polarización entre personas que, por lo demás, tienen muchas otras cosas en común. Sin embargo, en lo que respecta a la O.T.O., no apoyaremos actitudes y comportamientos que violen los princi- pios fundamentales de nuestra declaración de intenciones (nuestra “directriz principal”). Crowley escribió que “somos infinitamente tolerantes, salvo con la intolerancia”. Y la declaración de intenciones de la Gran Logia de Estados Unidos afirma: “La O.T.O. se dedica al noble propósito de garantizar la libertad del individuo y su avance en la Luz, Sabiduría, Entendimiento, Co- nocimiento y Poder mediante la Belleza, el Coraje y el Ingenio, sobre los Fundamentos de la Fraternidad Universal”. Los miembros de la O.T.O. representan un espectro muy amplio de opiniones sociales y políticas, pero no toleramos el comportamien- to de aquellos miembros que niegan, desvían o socavan nuestros

64 65 principios básicos de los “Fundamentos de la Fraternidad Univer- sal”. A lo largo de los años, he tenido el privilegio de asistir a otras reuniones nacionales de la O.T.O. en Inglaterra, Polonia, Noruega, Dinamarca, Alemania, Australia, Japón, Brasil, Chile, Macedonia y Croacia, y no he encontrado ningún comportamiento poco frater- nal entre los hermanos. Editorial Pharo-Nox - Hace unos meses, te fuiste a un retiro en el desierto. ¿Te gustaría contarnos un poco sobre lo que hiciste, los rituales, la intención? LMD - En abril organicé un taller de tres días sobre la Magia (K) de la Visión Enoquiana en el desierto de Joshua Tree, California. La zona es uno de los lugares más bellos y mágicos de la Tierra, y aun- que mis talleres diarios se celebraban en el interior, en un impresio- nante recinto similar a un teatro, las noches las pasábamos bajo el cielo estrellado del desierto. Incluso contamos con la presencia de astrónomos locales que trajeron sus telescopios. La Magia (K) de la Visión Enoquiana es un sistema mágico muy personal, y no es especialmente adecuado para trabajos en grupos grandes. Pero hice todo lo posible para involucrar al grupo en ope- raciones mágicas enoquianas reales durante nuestras sesiones dia- rias. Después de las sesiones diarias, se animaba a cada asistente a retirarse a su campamento, caravana o habitación de motel y reali- zar en privado las operaciones mágicas que habían aprendido du- rante el día. Fue una de las experiencias mágicas más memorables de mi vida. Editorial Pharo-Nox - Se te considera uno de los magos y autores más productivos, carismáticos e influyentes de nuestro tiempo. ¿En qué proyectos estás trabajando actualmente? ¿Hay algún libro, iniciativa o idea que te gustaría compartir con nuestros lectores como avance de lo que está por venir? LMD - Actualmente estoy trabajando en la edición del 25.º aniver- sario de The Chicken Qabalah of Rabbi Lamed Ben Clifford para Weiser, y en una nueva versión revisada de mi novela Accidental Christ—the Story of Jesus as Told to His Uncle y la tan esperada nueva edición de Homemade Magick, ambas publicadas por Schi- ffer. Quizás lo más emocionante (al menos para mí) sea la novela que Jim Bratkowski y yo escribimos para servir de base a una nueva miniserie cinematográfica, Young Aleister Crowley. Nunca se sabe con certeza cómo serán los proyectos cinematográficos hasta que se completen, pero parece que esta vez estamos muy cerca de con- seguirlo. Hemos terminado el episodio piloto y tres episodios más. Estad atentos. Editorial Pharo-Nox - Muchas gracias por tu tiempo, espera- mos que hayas disfrutado de la entrevista tanto como nosotros. Nos encantaría contar contigo para futuras ediciones con un artículo sobre tu trabajo, que nos parece maravilloso y muy útil en términos de difusión. LMD - Gracias. La he disfrutado mucho. Mis mejores deseos para vosotros y vuestros lectores.

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El Árbol bajo La Estrella

69 El Árbol Bajo la Estrella Reflexiones sobre una restauración simbólica en el Árbol de la Vida “Tzaddi no es la Estrella.” Esta frase, críptica y provocadora, aparece en el Liber AL vel Legis y ha suscitado durante décadas una silenciosa inquietud entre los estudiosos del Tarot, la Cábala y el simbolismo thelémico. Leída con atención, no parece una simple nota técnica, sino más bien el eco de un desajuste más profundo: una clave - o una advertencia - sembrada para ser descifrada por generaciones futuras. En el marco tradicional de la Golden Dawn y del Sepher Yetzirah, la letra Tzaddi se asocia a Acuario, y la letra He a Aries. Sin em- bargo, Crowley propuso invertir las cartas del Emperador (IV) y la Estrella (XVII), asignando a Tzaddi el Atu del Emperador, con Aries como signo correspondiente, y relegando a He a la Estrella, junto a Acuario. Esta inversión fue aceptada dentro del canon the- lémico como una especie de enigma, aunque no siempre se com- prendió su alcance. El trabajo que se propone en El Árbol Bajo la Estrella no se li- mita a asumir esa inversión, sino que la reformula desde su raíz astrológica y energética. Se trata de restaurar las correspondencias zodiacales a su lugar lógico y vibracional en el Árbol de la Vida: Acuario regresa al Emperador, y Aries a la Estrella. Esta simple pero profunda rectificación permite reconstruir un Árbol que, más allá del simbolismo, se convierte en una estructura viva, coheren- te y perfectamente funcional como mapa operativo del alma en el Nuevo Aeón.

70 71 Desde esta óptica, los sig- nos opuestos comienzan a alinearse con sentido: Aries (Voluntad activa, principio de fuego) frente a Libra (Equilibrio cons- ciente), Acuario (Mente transpersonal) frente a Leo (Pasión solar). No es sólo una reubicación esotérica, sino una nueva lógica del equilibrio. La doble asa zodiacal, que en el sistema de Crowley quedaba rota o desviada, se restablece ahora como una espiral armónica que enla- za los senderos como un infinito entre los pilares del Árbol. Lo interesante de este planteamiento no es su innovación sim- bólica, sino su aplicabilidad real. El sistema permite una lectura más integrada del Tarot, una correspondencia más precisa con las prácticas astrológicas, y una meditación más rica en el pathworking cabalístico. En la experiencia visionaria, los Atu revelan nuevas ca- pas de sentido al alinearse con su signo original. El Emperador, como Acuario, no es ya el dictador marcial de antaño, sino el constructor de sistemas, el portador de visión ordenada desde el intelecto superior. La Estrella, como Aries, se vuelve llama de inspiración pura, fuerza femenina iniciadora. Tzaddi, Ruach y el símbolo como mapa operativo del alma Hoy, en un mundo que reexamina el poder, la familia, la crianza y el equilibrio entre lo masculino y lo femenino, esta restauración se vuelve no sólo correcta en el lenguaje de la Cabalá, sino necesaria en el lenguaje de la psique. Donde antes el Emperador imponía su ley de hierro, hoy aprendemos a gobernar la vida interior y la vida social desde la visión, la adaptabilidad y la co-creación; es el Emperador Acuariano de este nuevo Aeón: un Tzaddi que estruc- tura como el Agua, que encarna la inteligencia comunitaria, que construye sin avasallar; mientras que, al devolver Aries a su lugar natural en La Estrella, elevamos la chispa femenina al rango que le pertenece: Voluntad que engendra luz, inspiración directa, motor espiritual del renacimiento; no pasiva musa, sino llama viva, fecun- dadora de caminos. Pero esta restauración no es sólo un acto de justicia simbólica. Es un gesto que reorganiza todo el sistema operativo del Ruach, el cuerpo mental del Iniciado. En la tradición cabalística, el Ruach es la sede del yo: razonamien- to, ética, voluntad, personalidad; es el campo donde se juega la integración del alma y donde el ego aprende a someterse a su prin- cipio superior. Y es aquí donde más sentimos el desfase entre los mapas heredados y la conciencia del presente. La antigua estructura simbólica, útil en su tiempo, ya no representa el alma moderna: ni su psicología, ni su relación con el poder, ni su capacidad simbólica. Un Árbol donde el Emperador es Marte y la Estrella es Acuario ya no refleja la dinámica real de los opuestos; y cuando el símbolo se vuelve incoherente, también lo hace la práctica que lo sostiene. Por eso este tratado propone una reconfiguración completa del Ár- bol: a partir del enigma “Tzaddi no es la Estrella”, no sólo se in- vierte una correspondencia, sino que se restaura una simetría perdi- da. Así, el Árbol restaurado se vuelve un espejo funcional del alma moderna; su arquitectura sostiene no sólo el ascenso espiritual sino también la integración psicológica, ética y ritual. No se trata de un sistema cerrado. Es una propuesta viva, resultado de meditaciones, invocaciones, llamadas enoquianas y caminatas visionarias por los senderos y un

La Diosa Estelar en la Trilogía Tifoniana de Kennet Grant

72 73 trabajo operativo intenso. Es una obra abierta que invita a ser transitada. Y, sobre todo, es una afirmación: La tradición es válida sólo si está viva, si puede reescribirse desde el corazón de la experiencia sin traicionarse. Porque el Aeón de Horus no pide sumisión a fórmulas muertas: pide autenticidad, voluntad despierta y símbolos que vibren. Este enfoque ha sido desarrollado en meditación profunda, con vi- sualizaciones rituales apoyadas por las llamadas enoquianas y el descenso por los Aethyr. No se trata de teoría, sino de práctica mís- tica sostenida, visual y corporal. Más que una obra sistemática, El Árbol Bajo la Estrella es una bitá- cora, un testimonio de viaje. Aquellos que transitan el Sendero del Iniciado - especialmente en la corriente de la A∴A∴ - encontrarán en esta propuesta una nueva forma de leer el Árbol, de vivir el Ta- rot, y de meditar el Equilibrio. “La Voluntad no desciende en líneas rectas. Desciende en espiral, como estrella, como sangre, como aliento.” Extracto adaptado del tratado completo “The Tree Under the Star”, disponible próximamente en Amazon. Sr. ‘Azm al - Nurºh Fiat Voluntas Luci sub Sigilo Silentii La Diosa Estelar en la Trilogía Tifoniana de Kenneth Grant Hacer la Voluntad ha de ser el todo de la Ley Frater SVF Leonardo Laverde Kenneth Grant (1924-2011), destacado ocultista británico y sucesor intelectual de Aleister Crowley, se destacó por su revolucionaria visión del culto a la Diosa dentro de la magia ceremonial moderna. En sus textos fundamentales, conocidos colectivamente como la Trilogía Tifoniana, Grant propone un complejo sistema simbólico en torno al arquetipo de Nu-Isis, fusión conceptual de las deidades Nuit e Isis, vinculándolas con antiguas tradiciones estelares y ofí- dicas. En 1955, Grant fundó la New Isis Lodge dentro de la O.T.O. (Ordo Templi Orientis). Esta Logia buscaba canalizar las influencias cós- micas provenientes de un supuesto planeta transplutónico deno- minado simbólicamente “Isis” ubicado en la estrella Sothis-Sirio, situado más allá del décimo Sephiroth, Kether, en el Árbol de la Vida cabalístico. Este planeta representaba simbólicamente una di- mensión oculta de conciencia, identificada con Nuit, la diosa egip- cia del espacio infinito en Thelema, y con Isis, la madre mágica egipcia. Para Grant, ambas figuras eran expresiones de una misma entidad cósmica, un arquetipo femenino absoluto: Nu-Isis. En su obra “Outside the Circles of Time”, Grant expone: “Isis es

74 75 el espacio terrestre iluminado por las estrellas; Nuit es el espacio infinito, la oscuridad eterna fuente de la luz” (Grant, 1980). Así, la Logia Nu-Isis pretendía invocar y canalizar esta corriente femenina extraterrestre en sus rituales y escritos inspirados. La fi- gura de Nu-Isis incorpora aspectos tanto luminosos como oscuros. Grant establece una fuerte identificación con Babalon, la Mujer Es- carlata, figura central en la magia sexual de Thelema. Según Grant, Babalon deriva del nombre “Baba”, título atribuido a Typhon, la madre del dios egipcio Set. En “Nightside of Eden”, Grant afirma que Babalon es una expresión microcósmica de Typhon y que esta entidad femenina total comprende tanto la oscuridad caótica pri- mordial como la luz creadora de la vida. La Diosa aparece entonces como la verdadera puerta hacia el conocimiento oculto, una enti- dad que contiene tanto las fuerzas creativas como destructivas del cosmos y la psique humana. Grant profundiza en la conexión entre Nu-Isis y antiguos cultos matriarcales y Sabbats de las brujas, destacando la persistencia his- tórica de celebraciones lunares y estelares asociadas con la figura femenina divina. Según Grant, estos Sabbats son reminiscencias ri- tuales de antiguos cultos de fertilidad y renovación cósmica, donde la Diosa como madre y guía espiritual tenía un papel central, mar- cando ciclos de muerte y renacimiento en sincronía con las fases lunares y las estaciones. En “Nightside of Eden”, Grant explora los denominados Túneles de Set, sendas oscuras que atraviesan el reverso qlifótico del Árbol de la Vida. Según esta visión, estos túneles representan caminos hacia el inconsciente profundo, habitado por entidades primordia- les simbolizadas por figuras como Lilith y Hécate. Nu-Isis preside estos ámbitos como guía y protectora en el viaje por los mundos os- curos de la psique. La exploración de estos túneles es, para Grant, una forma de obtener la Gnosis Ofidiana, conocimiento revelado a través del contacto con fuerzas ancestrales representadas por la serpiente kundalini. Grant también relaciona intensamente a Nu-Isis con la Luna y con prácticas de astrología mágica, a las que denomina Astrología Dra- co-Estelar. Según Grant, la Luna no es simplemente un símbolo de la feminidad receptiva, sino un portal activo hacia otras dimen- siones de conciencia (la llamada Zona Malva o Universo B). La sacerdotisa lunar, figura central en estos ritos, se convierte en el receptáculo de mensajes provenientes del “Gran Exterior” o plano transplutónico de Sirio. Este enfoque encuentra continuidad y profundización en el trabajo del ocultista brasileño Fernando Liguori, quien retoma y amplía los conceptos de Grant en un sistema práctico claramente delineado. En el texto proporcionado por Liguori, la Astrología Draco-Estelar es presentada como una auténtica ciencia mágica, vinculada espe- cialmente al trabajo con los kalas (emanaciones sutiles femeninas). Esta ciencia mágica implica la activación y el uso ritual de ener- gías sexuales a través de grados específicos (VIII°, IX° y XI°) de la O.T.O., que permiten canalizar energías astrológicas estelares provenientes de Sirio. Shakti, Magia Sexual y la Corriente Ofidiana Uno de los aspectos más revolucionarios de la visión de Grant sobre Nu-Isis es su integración con el tantra Kaula hindú. Grant incorpo- ró la doctrina de los kalas (esencias femeninas asociadas al ciclo lunar y menstrual) al trabajo ritual de la O.T.O. tifoniana, resaltan- do el papel activo de la sacerdotisa o mujer escarlata en el acto má- gico-sexual. La sacerdotisa, encarnando a Nu-Isis, es considerada la fuente viva del poder Shakti, la energía femenina primordial que activa el proceso alquímico y permite el contacto consciente con realidades extradimensionales.

El Camino de Dios

76 77 Fernando Liguori desarrolla estas enseñanzas en su sistema mági- co-sexual del Soberano Santuario de la Gnosis de la O.T.O., donde el VIII°, IX° y XI° se detallan claramente en términos prácticos. Estos rituales, particularmente centrados en la energía sexual y lu- nar femenina, operan sobre una base mágica altamente sofisticada, siguiendo una línea claramente establecida por Grant. La figura de Nu-Isis propuesta por Kenneth Grant y profundizada por Fernando Liguori representa una verdadera renovación del cul- to de la Diosa en el ocultismo contemporáneo. Abarcando aspectos celestes, terrestres y subterráneos, esta entidad simboliza el retorno consciente a los misterios ancestrales femeninos, conectados con la astrología estelar, la magia sexual, la kundalini y la gnosis oculta. Nu-Isis es, en definitiva, la diosa total que reúne en sí misma todas las fuerzas del cosmos, guiando al adepto hacia una profunda trans- formación espiritual y mágica. Amor es la Ley, amor bajo la Voluntad Fuentes • Grant, Kenneth. (1977). Nightside of Eden. Londres: Frederick Muller. • Grant, Kenneth. (1980). Outside the Circles of Time. Londres: Frederick Muller. • Grant, Kenneth. (1994). Outer Gateways. Londres: Starfire Publishing. • Grant, Kenneth. (1999). Beyond the Mauve Zone. Londres: Starfire Publishing. • Liguori, Fernando. El Culto de Shakti-Babalon (documento interno proporcionado por el usuario). • Liguori, Fernando. (2016). Revista 03 Sabbath de las Brujas. Corrente 93. El Camino de Dios Experiencias directas, cuentos y leyendas del chamanismo siberiano entre 1998 y 2025 Artículo extraído del libro de próxima publicación a cargo de Stefano Cobello. Este texto fue escrito en Buriatia, Siberia, a lo largo de 27 años, porque solo en esa tierra podía concebirse. Al igual que en el silencio se mueven «las almas de la noche», cada palabra está dedicada a los grandes amigos que me inspiraron y guiaron en mi ciego acercamiento a este mundo. La chamana Nadia Stepanova en la Isla de Olchon – Lago Bajkal. Foto Stefano Cobello 2003

78 79 «Mi Tao está aquí, en el camino que ahora ya no puedo abandonar». Por Qué hablar del chamanismo Siberiano He seguido a la chamán siberiana Nadia Stepanova durante 27 años en su tierra y he recopilado mucho material, fotografías y anécdo- tas que pueden ser de ayuda para cualquiera que quiera comprender qué es y cómo se ha transformado el chamanismo siberiano en los últimos años. He participado en decenas de rituales y encuentros internacionales en Europa, Mongolia, Buriatia, Cità y Jakutia con Nadia Stepano- va, para recopilar su legado histórico y transmitirlo a quienes en el futuro sabrán apreciarlo. He sido adoptado por grandes maestros como Gabriel Slolina Ubaldini y Gigi Borri, y he podido aprender Lugar Sagrado de los chamanes en Buriatia mucho de Sicilia D’arista, Luigi Scapini, Gabriel Sala y Mariapia Minotti. En el camino con Nadia, maestra, guía, chamán que me adoptó, y con su familia Buda, de la región de Cità, que me acogió como a un hijo, he podido comprender el misterio, el encanto, la fuerza y los peligros del chamanismo siberiano. Como dice a me- nudo Nadia, si no sabes lo que estás haciendo, no lo hagas. Des- pués es demasiado tarde. Stefano Cobello Las palabras y las imágenes contenidas en estas páginas nacieron así, como el agua de un río inocente que fluye y cuenta su vida, in- maculada desde hace miles de años en el suroeste de Siberia... Esta es la historia que resume gran parte del chamanismo que tiene su origen en un lugar remoto de Siberia, la Buriatia, pero también el de decenas de grupos étnicos que pueblan la zona más extensa de un estado del mundo. Buriatia es una república independiente de Rusia situada entre el lago Baikal y la frontera con Mongolia. Un mundo difícil, donde aún se conservan muchos de los valores y la dimensión original del género humano. A medio camino entre la era moderna y la Edad Media, este mundo ha visto nacer, durante más de setenta años, un régimen que ha impedido la práctica de cualquier rito religioso. A pesar de ello, los chamanes no se rindie- ron y continuaron en secreto manteniendo viva su tradición para que no se perdiera. Hoy en día, en los territorios siberianos, la práctica del chamanis- mo está oficialmente reconocida y venerada como parte integrante de la existencia humana y convive pacíficamente con otras reli- giones: el budismo, el cristianismo ortodoxo y, desde hace pocos años, también el catolicismo. El chamanismo es una religión bien disciplinada, transmitida oralmente de maestro a alumno, sencilla en sus manifestaciones, pero compleja en las relaciones que llevan al chamán a dialogar con «otros» mundos. Es una religión arcaica, esencial, en la que hombres y mujeres están estrechamente conectados con la Madre Tierra, con los espíritus de

80 81 los elementos y con el culto a los antepasados. Los chamanes se enfrentan a una realidad trascendental gobernada por leyes que no son fácilmente aceptables para el mundo lógico real. Cada objeto, cada frase, cada movimiento tiene un significado y un propósito precisos. Los chamanes rezan en el mundo real comunicándose con el otro mundo para ayudar a las personas a poner orden en sus vi- das. Una de las principales y más representativas exponentes del cha- manismo siberiano es Nadia Stepanova (Nadiezda Ananievna Ste- panova), que pertenece a la tradición chamánica mongol-buriata y es miembro permanente de la Comisión Interreligiosa de la Unes- co. Y es precisamente a partir de las palabras de Nadia Stepanova que este texto toma forma. De hecho, estas páginas son el resultado de años de intercambio y viajes a los territorios más remotos de Siberia, donde se originó y se arraigó el chamanismo. El objetivo de este artículo es dar a conocer la naturaleza del cha- manismo, no sólo el aspecto etnoantropologico que ha interesado a muchos investigadores y estudiosos, sino más bien su diálogo y su forma de formar parte de la vida cotidiana de muchas personas que viven en las zonas más remotas del mundo. Algunos relatos que aparecen aquí se han incluido precisamente porque pertenecen al movimiento íntimo del universo de la fe de las personas, de una fe original e inmaculada de la que a veces en «nuestro» mundo se tiene muy poco recuerdo. Es en su realidad espiritual, en su lugar-no lugar donde los chama- nes actúan e interactúan principalmente, suspendidos entre múlti- ples dimensiones y bien arraigados en la vida terrenal y, al mismo tiempo, en contacto permanente con la espiritual, donde se diferen- cian más de los «sacerdotes» de muchas otras confesiones. Aquí, además de la «voz» de los chamanes, se hablará de las almas de los antepasados, los espíritus protectores, los lugares sagrados, la naturaleza y los Tengrì: El libro acompañará al lector en un viaje por espacios y tiempos paralelos, con la conciencia de que esta es solo una de las muchas formas posibles de rezar. Sin embargo, sa- bemos bien que los caminos espirituales no son todos iguales. Cada uno tiene su propio camino hacia la conciencia interior. Todos esta- mos en camino, aunque a veces parezca que no nos damos cuenta. Ser chamán no es un don, o al menos no en el sentido en que sole- mos entenderlo. Aceptar ser chamán, aceptar tu propia naturaleza, significa aceptar una tarea exigente e intentar cumplirla lo mejor posible, a menudo sacrificando tu persona y tus deseos. Es un papel espiritual, un servicio a la comunidad. Los verdaderos chamanes son ante todo hombres y mujeres, seres humanos, imperfectos y mortales. Cada uno de ellos tiene capa- cidades y sensibilidades diferentes, pero cuando interactúan en el «mundo», lo hacen porque el Universo, su universo, se lo pide y se les permite hacerlo. Por lo tanto, no se trata de ego o de roles en la sociedad, ni de poder, como verán más adelante. Los chamanes luchan por la vida, por ayudar a las personas, y nunca se escatiman. Los chamanes no tienen tarifas, no son comerciantes de la fe. Solo aceptan ofrendas para vivir. Su humildad es su fuerza. Muchos hilos invisibles unen las leyendas de la tradición chamá- nica buriata con las experiencias cotidianas de cualquier persona en nuestro mundo; la ayuda que se puede recibir de los chamanes es muy concreta: se habla de sanación espiritual, sanación física y resolución de problemas prácticos, desde el trabajo hasta las rela- ciones interpersonales y muchos otros. Sin embargo, los chamanes no son magos ni hacen milagros. Las oraciones y los rituales no siempre permiten que las situaciones evolucionen positivamente de la manera que la gente espera. Sin embargo, siempre se produce un cambio: la ayuda que los chamanes piden al espíritu del fuego, de la montaña, del bosque, de las cuatro direcciones, de los Tengrì, de los antepasados o directamente a Dios, el «Cielo Azul Eterno», siempre es eficaz y el cambio se produce de forma diferente en cada persona, a veces no como se desearía. Y cuando las soluciones parecen no estar en sintonía con

82 83 las expectativas, no se descarta que esto ocurra porque se están planteando peticiones inadecuadas al Universo en su infinita sabiduría. Los chamanes pueden ayudar a las personas a encontrar el camino que conduce a la armonía interior, en la que se refleja la armonía universal. EL PASADO Y EL PRESENTE QUE PODEMOS ENTENDER « Los elegidos de Dios son aquellos que viven su tiempo con fe. Su tarea es ayudar a las personas con palabras y acciones. » Italia 2009. Nadia Stepanova y Stefano Cobello Los tiempos de ayer, el tiempo de hoy Ambos son objeto de narración, imaginación y filtros culturales difíciles de distinguir, y representan para nosotros el vínculo con la tradición, los padres, los lugares y las emociones que llevamos con nosotros en y desde otras vidas. El vínculo existente entre el pasado y el presente en el chamanis- mo buriato nos llega a través de las leyendas que narran la vida y las obras de los primeros chamanes; en el presente, los chamanes se enfrentan a diario a un mundo paralelo que está aquí y que vive constantemente entre el pasado y el presente en rituales y oraciones que no han sufrido ninguna mutación a lo largo de los siglos. Los tiempos han cambiado, pero la vida de los chamanes no es tan diferente de la que vivían las generaciones pasadas. Dedican su Ulan-Ude capital de Buryatia

84 85 existencia a los demás, a ayudar al prójimo. Nacen chamanes por- que son elegidos, pero aceptar emprender este camino es a veces una elección obligada y nada fácil: significa renunciar a uno mismo para convertirse en un «instrumento» y actuar en el mundo respon- diendo a sus demandas. Los dones que poseen los chamanes están a disposición del univer- so y del hombre. Tanto para los chamanes de ayer como para los de hoy, la llamada, la aceptación de la tarea, la iniciación «posviesčienie» o también llamada «protección de los antepasados» se llevan a cabo según una tradición muy antigua transmitida oralmente. No hay diferen- cia entre ayer y hoy en la forma en que se cumple su destino. Ser chamán nunca ha sido fácil. En un pasado bastante reciente, era necesario ocultar los propios orígenes y la propia naturaleza para no ser objeto de persecución por parte de otras religiones o regíme- nes dictatoriales. Ahora los tiempos han cambiado y es importante que los chamanes actúen libremente por el bien del hombre. Sin embargo, aunque hoy en día los chamanes no tienen prohibido celebrar sus ritos, deben tener cuidado porque siguen siendo objeto de envidia y superstición, elementos que tienden a contrarrestar su labor. Y pagan con la vida sus errores, sin posibilidad de apelación: cada equivocación, cada imprudencia, cada paso en falso que dan los chamanes en una dimensión tiene repercusiones en las demás, en los mundos paralelos, en su existencia y en la de otras personas. Cuando se ponen en marcha ciertas energías, es necesario saber cómo controlarlas. Los chamanes son conscientes de ello y saben, por ejemplo, que no solo los gestos, sino también las palabras y los pensamientos transmiten energías que modifican el curso de los acontecimientos. Por eso, en su diálogo constante con las fuerzas que mueven los mundos y con los espíritus, siguen rituales precisos y codificados. Cada gesto, cada palabra deja una huella y los cha- manes se esfuerzan por que esta huella se traduzca en paz, armonía, conciencia y bienestar para todos. El chaman «¿Adónde iré? ¿Dónde encontraré la fuerza para ser yo mismo? Ante mí solo hay una montaña infranqueable que debo escalar cada día». ¿Qué es lo que hace a un chamán ser lo que es? ¿Qué lo distingue de los demás seres humanos? Al escuchar las leyendas, se aprenden historias fantásticas y, a ve- ces, irreales sobre los chamanes de ayer y de hoy, cuando en rea- lidad eran y son personas «normales», hombres y mujeres como todos los demás. Ellos mismos cuentan que fueron elegidos por ser «imperfectos» y que, precisamente por eso, constituyen un ejemplo alcanzable que todos pueden seguir. Hay una fuerte conciencia que une a los chamanes: saben que no Stefano Cobello – Verona 2014

86 87 son dueños de sus propias vidas. Esto es un hecho irrefutable; vi- ven «al servicio», se dedican a ayudar y esto tiene prioridad sobre sus propias existencias. No es fácil ayudar a los demás porque los gestos no se comprenden y porque hay que lidiar con «otras» fuer- zas, con entidades y almas que no encuentran la paz. Su vida está envuelta en esa dimensión donde todo nos une y cada aconteci- miento es una señal, un camino a seguir. Solo mediante una disciplina rigurosa y a través de las enseñan- zas recibidas de los maestros, los chamanes pueden protegerse de fuerzas que podrían actuar contra ellos y contra los presentes en los rituales. Aunque la vida del chamán no es fácil, ningún chamán hablará ja- más de sus dificultades, de sus heridas, de esas heridas que le due- len todas las noches y que no encuentran alivio. Sin embargo, esas heridas son valiosas, porque son el origen del «poder» de ayudar y de comprender el mundo. Si no conociera el sufrimiento en primera persona, no podría indicar a los demás el camino hacia la curación. . La herida del chamán suele estar relacionada con un contacto dra- mático con la muerte, al que ha sabido escapar. Pero el chamán, para llegar a serlo, ha tenido que aprender a negociar con la muerte, con la enfermedad, con los espíritus, con las presencias que habitan el mundo paralelo y desde allí penetran en el mundo material tras- tornando la vida de las personas y provocándoles enfermedades. El chamán tiene la tarea de poner orden, de ayudar a las personas a reparar sus errores y, cuando estas no lo consiguen, es el chamán quien actúa en primera persona, intercediendo ante el mundo sutil para llevar ayuda al mundo material. Al realizar esta tarea, se aprende a poner en primer lugar todo lo que se considera «ajeno» a uno mismo, se aprende a no querer, a no desear y que, a veces, es necesario no actuar porque no siempre es posible intervenir en el orden natural de las cosas. No hay pasividad en esta inacción, sino sabiduría universal, porque la «no acción» en sí misma posee una gran fuerza, la fuerza de la energía que se realiza a través de las manifestaciones de la vida. El chamán, por lo tanto, ayuda a las personas a armonizarse con el flujo de la existencia, conduce a quienes confían en él a la orilla del río de la vida y les ayuda a sumergirse, a veces tomándoles de la mano, otras veces animándoles. Al ayudar al mundo, cumple su destino; al salvarlo, se concreta la obra, el significado de su vida. Así es la vida del chamán, por eso ninguno de ellos cree que la lla- mada sea un don, y sin embargo la aceptan, conscientes de su papel y de su destino. Bair Dascief y Nadia Stepanova en un ritual. Buryatia 2004

Traduccion LIBER XXXIII

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90 91 A∴A∴ Publicación Oficial en Clase C. Emitido por Orden de: D.D.S. 7° = 4° O.S.V. 6° = 5° N.S.F. 5° = 6° Traducción por Frater Vocifer

92 93 [Los revisores desean expresar su agradecimiento por la traducción de Madame de Steiger, que han citado libremente.] Es necesario, queridos hermanos, darles una idea clara de la Orden interior; de esa comunidad iluminada que está esparcida por todo el mundo, pero que está gobernada por una sola verdad y unida en un solo espíritu. Esta comunidad posee una Escuela, en la cual todos los que tie- nen sed de conocimiento son instruidos por el Espíritu de Sabiduría mismo; y todos los misterios de la naturaleza se conservan en esta escuela para los hijos de la luz. En esta escuela se enseña el cono- cimiento perfecto de la naturaleza y de la humanidad. Es de ella de donde todas las verdades penetran en el mundo; ella es la escuela de todos los que buscan sabiduría, y es en esta comunidad única donde se encuentra la verdad y la explicación de todos los misterios. Es la más oculta de las comunidades, sin embargo, contiene miembros de muchos círculos; ni existe ningún Centro de Pensamiento cuya actividad no se deba a la presencia de uno de nosotros. Desde siem- pre ha existido una escuela exterior basada en la interior, de la cual es solo la expresión externa. Por lo tanto, desde siempre ha habido una asamblea oculta, una sociedad de los Elegidos, de aquellos que buscaban y tenían capacidad para la luz, y esta sociedad interior era el Eje de la R.O.T.A. Todo lo que cualquier orden externa posee en símbolo, ceremonia o rito es la letra expresiva externamente de ese espíritu de verdad que mora en el Santuario interior. Ni la contra- dicción del exterior es un obstáculo para la armonía del interior. Por lo tanto, este Santuario, compuesto por miembros ampliamente dispersos pero unidos por los lazos del amor perfecto, se ha ocupado desde los tiempos más antiguos en la construcción del gran Templo (a través de la evolución de la humanidad) por el cual se manifestará el reinado de L.V.X. Esta sociedad está en la comunión de aquellos que tienen mayor capacidad para la luz; están unidos en la verdad, y su Jefe es la Luz del Mundo mismo, V.V.V.V.V., el Ungido en la Luz, el único maestro para la raza humana, el Camino, la Verdad y la Vida. La Orden interior se formó inmediatamente después de que la primera percepción del patrimonio más amplio del hombre surgiera en el primero de los adeptos; recibió de los Maestros de primera mano la revelación de los medios por los cuales la humanidad podría ser elevada a sus derechos y liberada de su miseria. Recibió la carga primitiva de toda revelación y misterio; recibió la clave de la verdadera ciencia, tanto divina como natural. Pero a medida que los hombres se multiplicaron, la fragilidad del ser humano hizo necesario una sociedad exterior que velara la interior, y ocultara el espíritu y la verdad en la letra, porque muchas personas no eran capaces de comprender las grandes verdades in- teriores. Por lo tanto, las verdades interiores se envolvieron en ce- remonias externas y perceptibles, de modo que los hombres, me- diante la percepción de lo exterior, que es el símbolo de lo interior, pudieran por grados acercarse de manera segura a las verdades es- pirituales interiores. Pero la verdad interior siempre ha sido confiada a aquel que, en su época, tenía la mayor capacidad para la iluminación, y él se con- virtió en el único guardián del Fideicomiso original, como Sumo Sacerdote del Santuario. Cuando se hizo necesario que las verdades interiores se envol- vieran en ceremonias y símbolos exteriores, debido a la verdadera debilidad de los hombres que no eran capaces de escuchar la Luz de la Luz, entonces comenzó el culto exterior. Sin embargo, siem- pre fue el tipo o símbolo de lo interior, es decir, el símbolo del ver- dadero y Secreto Sacramento. El culto exterior nunca se habría separado de la revelación inte- rior si no fuera por la debilidad del ser humano, que tiende con de- masiada facilidad a olvidar el espíritu en la letra; pero los Maestros están vigilantes para observar en cada nación a aquellos que son capaces de recibir luz, y tales personas son empleadas como agen- tes para difundir la luz de acuerdo con la capacidad del ser humano y revitalizar la letra muerta. A través de estos instrumentos, las verdades interiores del San- tuario fueron llevadas a cada nación y modificadas simbólicamente

94 95 según sus costumbres, capacidad de instrucción, clima y recepti- vidad. De modo que los tipos externos de cada religión, culto, ce- remonias y Libros Sagrados en general tienen más o menos clara- mente, como su objeto de instrucción, las verdades interiores del Santuario, por las cuales el hombre será conducido al conocimiento universal de la única Verdad Absoluta. Cuanto más ha permanecido el culto exterior de un pueblo unido con el espíritu de la verdad esotérica, más pura es su religión; pero cuanto mayor es la diferencia entre la letra simbólica y la verdad invisible, más imperfecta se ha vuelto la religión. Finalmente, pue- de ser que la forma exterior se haya separado completamente de su verdad interior, de modo que las observancias ceremoniales sin alma ni vida han quedado solas. En medio de todo esto, la verdad reposa inviolable en el Santua- rio interior. Fieles al espíritu de la verdad, los miembros de la Orden interior viven en silencio, pero en verdadera actividad. Sin embargo, además de su trabajo sagrado secreto, han decidido de vez en cuando llevar a cabo acciones estratégicas políticas. Así, cuando la tierra estaba completamente corrompida por causa de la Gran Hechicería, los Hermanos enviaron a Mahoma para traer libertad a la humanidad a través de la espada. Siendo este un éxito solo parcial, levantaron a uno como Lutero para enseñar la libertad de pensamiento. Sin embargo, esta libertad pronto se convirtió en una carga más pesada que antes. Entonces los Hermanos entregaron al hombre el conocimiento de la naturaleza y las llaves de este; sin embargo, esto también fue impedido por la Gran Hechicería. Ahora, finalmente, de maneras innominadas, como uno de nues- tros Hermanos tiene en mente declarar, han levantado a Uno para entregar a los hombres las llaves del Conocimiento Espiritual, y por Su obra será juzgado. Esta comunidad interior de luz es la reunión de todos aquellos capaces de recibir luz, y es conocida como la Comunión de los Santos, el recep- táculo primitivo de toda fuerza y verdad, confiado a ella desde siempre. Por ella se formaron los agentes de L.V.X. en cada era, pasando de lo interior a lo exterior, y comunicando espíritu y vida a la letra muerta, como ya se ha dicho. Esta comunidad iluminada es la verdadera escuela de L.V.X.; tie- ne su Cátedra, sus Doctores; posee una regla para los estudiantes; tiene formas y objetos para el estudio. También tiene sus grados para el desarrollo sucesivo hacia ma- yores alturas. Esta escuela de sabiduría ha estado siempre más secretamente oculta del mundo, porque es invisible y sumisa únicamente a un gobierno iluminado. Nunca ha estado expuesta a los accidentes del tiempo y a la debi- lidad del hombre, porque sólo los más capaces fueron elegidos para ella, y aquellos que seleccionaron no erraron. A través de esta escuela se desarrollaron los gérmenes de todas las ciencias sublimes, que fueron primero recibidas por escuelas externas, luego revestidas con otras formas, y por lo tanto degene- raron. De acuerdo con el tiempo y las circunstancias, la sociedad de los sabios comunicó a las sociedades exteriores sus jeroglíficos simbólicos, para atraer al hombre hacia las grandes verdades de su Santuario. Pero todas las sociedades exteriores subsisten solo en virtud de esta interior. Tan pronto como las sociedades externas desean trans- formar un templo de sabiduría en un edificio político, la sociedad interior se retira y deja solo la letra sin el espíritu. Así es como las sociedades secretas externas de sabiduría no fueron más que panta- llas jeroglíficas, permaneciendo la verdad inviolable en el Santua- rio para que nunca sea profanada. En esta sociedad interior, el hombre encuentra sabiduría y con ella Todo—no la sabiduría de este mundo, que es solo conocimien- to científico, que gira en torno al exterior pero nunca toca el centro (en el que se contiene toda la fuerza), sino la verdadera sabiduría, comprensión y conocimiento, reflejos de la iluminación suprema. Todas las disputas, todas las controversias, todas las cosas per-

96 97 tenecientes a las falsas preocupaciones de este mundo, discusiones fútiles, gérmenes inútiles de opiniones que esparcen semillas de desunión, todo error, cismas y sistemas están desterrados. Ni la calumnia ni el escándalo son conocidos. Cada hombre es honrado. Solo reina el amor. No debemos, sin embargo, imaginar que esta sociedad se aseme- ja a cualquier sociedad secreta, que se reúne en ciertos momentos, elige líderes y miembros, unida por objetivos especiales. Todas las sociedades, sean lo que sean, solo pueden venir después de este círculo interior iluminado. Esta sociedad no conoce ninguna de las formalidades que pertenecen a los anillos exteriores, el trabajo del hombre. En este reino de poder, todas las formas exteriores cesan. L.V.X. es el Poder siempre presente. El hombre más grande de su época, el propio jefe, no siempre conoce a todos los miembros, pero en el momento en que es necesario que lleve a cabo algún ob- jetivo, los encuentra en el mundo con certeza listos para su mano. Esta comunidad no tiene barreras externas. Quien pueda ser elegido es como el primero; se presenta entre los demás sin presun- ción y es recibido por los demás sin celos. Si es necesario que los verdaderos miembros se reúnan, se en- cuentran y se reconocen con certeza perfecta. Ningún disfraz puede ser utilizado, ni la hipocresía ni la simula- ción podrían ocultar las cualidades características que distinguen a los miembros de esta sociedad. Toda ilusión se ha ido, y las cosas aparecen en su forma verdadera. Ningún miembro puede elegir a otro; se requiere elección unáni- me. Aunque no todos los hombres son llamados, muchos de los lla- mados son elegidos, y esto tan pronto como se vuelven aptos para la entrada. Cualquier hombre puede buscar la entrada, y cualquier hombre que esté dentro puede enseñar a otro a buscarla; pero solo quien es apto puede llegar adentro. Los hombres no preparados ocasionan desorden en una comuni- dad, y el desorden no es compatible con el Santuario. Así, es impo- sible profanar el Santuario, ya que la admisión no es formal sino real. La inteligencia mundana busca este Santuario en vano; también serán infructuosos los esfuerzos de la malicia para penetrar en estos grandes misterios; todo es indescifrable para quien no está maduro; no puede ver nada, leer nada en lo interior. Quien es apto se une a la cadena, quizás a menudo donde menos lo pensaba, y en un punto del cual él mismo no sabía nada. Convertirse en apto debe ser el único esfuerzo de quien busca sabiduría. Pero existen métodos mediante los cuales se alcanza la aptitud, ya que en esta santa comunión se encuentra el almacén primitivo de la ciencia más antigua y original de la raza humana, con los mis- terios primitivos también de toda ciencia. Es la comunidad única y verdaderamente iluminada que posee absolutamente la clave de todo misterio, que conoce el centro y la fuente de toda la naturale- za. Es una sociedad que une la fuerza superior a la suya, y cuenta sus miembros desde más de un mundo. Es la sociedad cuyos miem- bros forman la república del Genio, la Madre Regente de todo el Mundo.

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Mamá, de mayor quiero ser Dinamita

101 Mamá, de mayor quiero ser Dinamita Schatten Tenía 13 tiernos años cuando me inicié solita, sin orientación pater- na ni de ningún tipo en la magia y sus misterios. Empecé buscando libros de ocultismo en grandes superficies y tiendas esotéricas y recuerdo encontrar muy buenos ejemplares, colecciones serias de sobrias portadas y contenido prometedor. Era finales de los noventa y aunque mis padres tenían una muy buena biblioteca de estos te- mas necesitaba buscar información más explícita que me ayudase en mi práctica. Y en aquella época quien buscaba encontraba, por supuesto, mu- cha Wicca, pero Wicca seria y no superficial. Y de la Wicca salté a los grimorios y la Alta Magia. Una cosa fue llevando a la otra y así comencé a explorar distintas corrientes sin casarme con ninguna. ¿Quién me iba a decir que en apenas 20 años todos esos libros iban a convertirse en Rara Avis y que cada vez me costaría más encon- trar calidad en un mar de portadas bonitas llenas de purpurina? Ahora busco libros perdidos, libros descatalogados. Y a veces me pregunto cómo si una niña de 13 años podía leer a Pa- racelso y a Agripa, qué coño hacemos ahora infantilizando la magia como si de un juego superficialmente absurdo se tratara. ¿Por qué tratamos a los adultos como niños? ¿Dónde está la responsabili- dad? No dejamos espacio al desarrollo crítico, al análisis, al debate. O estás conmigo o estás contra mí, ¿para qué hacer un esfuerzo de diálogo y de síntesis?

102 103 Con 16 años se me quedaba corta la brujería, los hechizos banales y la ouija. Con 18, gracias a la facultad de Filosofía comencé a es- tudiar antropología, historia de las religiones, etc. Nuevos autores y distintas perspectivas se abrían ante mí para ofrecer un marco teórico más amplio y profundo Con la mística y la Alta Magia comprendí que había mucho más allá de los pentagramas y las herramientas, que el mago podía as- pirar a una realidad más elevada, precisamente, impulsado por el poder juvenil de la rebelión y el inconformismo. La ontología y la metafísica marcaban nuevos horizontes. El humanismo parecía prometedor. La new age de los 70 creía en hacer un mundo mejor a través de la evolución humana. Ahora, la new age es pasto para ovejas que solo quieren dormir y sentir que la luz es más poderosa que las tinieblas. Y no me entiendan mal, yo misma he estado en algunas prácticas que pueden ser útiles si se sigue escarbando y buscando la raíz oculta, la herencia verdadera. Lo malo de la new age es que resume, simplifica y mutila teorías de autores y corrientes antiguas desvirtuando su propósito y valor. Todo se está quedando en mero escaparate. ¿Estamos buscando la esencia de las cosas? ¿O más bien estamos adquiriendo un personaje para engañarnos a nosotros mismos y tra- tar de impresionar a los demás? El verdadero mago no lo necesita, ni glamour magick ni leches fritas, el verdadero mago es Diógenes con su farol que delata el absurdo de lo humano. A partir de los 2000 creció el interés por la Wicca y la New Age. Podían haber sido magníficas oportunidades para que compartié- semos intereses, experiencias y distintos puntos de vista. Lejos de esto, el grosso se dedicó a inflar artificialmente su ego. Cosa que se mezcla a veces con peligrosas tomas de sustancias que no se llegan a integrar bien como pasa actualmente en algunas ramas de brujería tradicional. Al menos antes ese teatro se quedaba en las reuniones. Hoy no se escapan de nuestros teléfonos. Vemos gente recreando, creyendo que tiene el conocimiento au- téntico y originario, gente bastante creativa, eso no lo niego, pero gente superficial, que busca seguidores, busca ser influencer, follar mucho,vender velas y poner a parir a la competencia en foros de marujas descerebradas. ¿Dónde está el camino del desarrollo per- sonal? En mis inocentes veinte años hice varios esfuerzos por conectar con ciertas comunidades en vano. ¿Qué encontré? Egocentrismo, narcisismo, jerarquías impuestas, ignorancia, prejuicios,etc. Y la sociedad, tan opuesta al chamán primigenio, llena de un in- terés capitalista por monetizarlo todo, explotarlo todo, convertirlo todo en un escaparate para que los tontos piquen y se dejen no solo su dinero sino también su dignidad, ha engullido a la magia en la última década. Esa parcela sagrada que se suponía que seguiríamos para nuestro desarrollo personal ha sido esquilmada. ¿Hemos deshumanizado la magia? Cada vez es más difícil encontrar buenos libros de magia, y no es por la falta de actividad de las editoriales, grandes monstruos re- gurgitadores a la espera de que alguno de sus polluelos se convierta en un super ventas. Da igual el libro, lo importante es una portada bonita, si no, no se vende, si no eres influencer y no te sometes al sistema, no interesas. ¿Estamos haciendo a la sociedad más imbécil? Vivimos en una sociedad infantil e irresponsable, incapaz de ver más allá de nuestras propias narices. Reina el lema : lo quiero, lo compro. Pero no lo valoro. Pasa con la ropa, pasa con las reservas de restaurantes y cursos, y pasa con la Magia. Y el fast food llegó también a lo esotérico.

104 105 Hay quien pretende aprender en un mes lo que se aprende en un año. Y lo puedo entender en los profanos materialistas que no ven más allá de sus ojos y que tienen que tocarlo todo como el caracol de Adorno y Horkheimer para saber si algo es productivo o suscep- tible de ser capitalizado. Pero verlo en personas que supuestamente se dedican a lo espiritual, aunque sea desde un punto de vista psi- cológico, introspectivo, me cuesta mucho más entenderlo sin sufrir esguince cerebral. No quiero que se tomen mis palabras como resentimiento, es tan solo asombro ante una debacle continuo que llevo presenciando desde pequeña. ¿Esperaba más de la sociedad mágica? Pues sí, lamentablemente sí. Esperaba como mínimo una sociedad adulta. Antes de llegar a los 30 renuncié a encontrar a otros raritos como yo en el claro del bosque y en la renuncia fue cuando los encontré. A mis 40 ya solo aspiro a poder compartir mis conocimientos de una manera humana y cercana sin tener que convertirme en un mono de circo. No me invites como tarotista a tu fiesta del té que- rida, porque si voy, reventaré la tarta. No me hagas preguntas si no quieres saber la verdad, no me pidas hechizos si no quieres mejorar como persona. No es nuestro objetivo como magos dar más opio al pueblo, es nuestro deber hacer que esos cerebros zombificados exploten y cuestionen la realidad impuesta. Como personas, como magos, como filósofos y como la resisten- cia ante un mundo cada vez más salvajemente capitalizado. La magia no es moda. La magia no es tendencia. La magia es el reducto humano para cambiar la realidad y lo llevamos utilizando desde la prehistoria. La magia está muriendo en manos de seres superficiales, enamorados de sí mismos, incapaces de ver más allá de sus autocomplacientes narices. No permitamos que la magia muera por su culpa. No caigamos en la trampa de las redes, los sesgos, los automatismos. En la naturalidad está el gozo. La magia no necesita de nada más. Las máscaras de la magia están para bailarlas y cambiarlas por hi- giene. Si no lo hacemos, caemos en creernos al personaje que he- mos desarrollado para hablar en redes o en cualquier ámbito social. Veo muchas máscaras pegadas con cemento que ya no se diferen- cian de la persona porque la mentira se ha convertido en verdad. La máscara poseyendo al mago, la pose, el discurso, la estética… Pero la magia es el motor del cambio real, de una nueva conciencia madura e independiente. La magia no ata, la magia libera. No nos sometemos, no entramos en guerras absurdas o comparaciones des- medidas. No se trata de ser mejor que otro, se trata de ver en todo lo otro la chispa de conocimiento y sabiduría. Estoy cansada de ver década tras década competiciones absurdas entre distintas facciones que no se dan cuenta de que en el fondo buscan lo mismo. Estoy harta de ver líderes de secta con complejo de mesías intentando sacar beneficio sexual o económico de sus acólitos. Estoy harta de tanta falsedad e hipocresía en el ámbito de lo espiritual. Pero a mi nadie me hará caso, porque ni soy influencer ni ese es mi objetivo. Y la magia volverá a sus inicios, partiendo de boca a oído, eligiendo a poca gente. Esa poca gente que es capaz de com- prometerse de verdad con esta vida tan difícil, en la que tienes que tener un pie en cada mundo sin volverte loco y siendo funcional en la podrida sociedad que nos cerca. El juego es una bendición, pero el engaño más allá del teatro es veneno puro. Veneno para la mente y para el alma. Muchas veces he pensado en abandonar, en ser la solitaria con la caja cerrada, pero por principios éticos me niego a que desaparezca la poca magia verdadera que he sido capaz de encontrar a lo largo de mi vida.

La Danza Cósmica del Alma: Astrología como Espejo del Ser y Clave de los Mitos

106 107 La magia te despierta, la magia te pone en marcha, la magia dina- mita los límites de aquello que vulgarmente llamamos Realidad. Y por muchos lobos que se acerquen tendremos el fuego primordial para mantenerlos a raya. Y lo siento si no tengo palabras amables para nuestros tiempos, lo que no voy a hacer es fingir que todo está bien cuando todo está mal. No sintáis que os arranco el corazón y lo muerdo, os estoy lla- mando a la lucha. Estoy sacudiendo el polvo de vuestros sombreros con un pequeño toque en el ala, para que veáis más allá, para que tengáis el coraje de no conformaros con el pasto que nos venden y salgáis a cazar, como lo hice yo de adolescente, impulsada por una esperanza de recorrer los misterios de este hermoso planeta y este singular paseo que llamamos vida. Nunca me sentí tan viva como en aquella época. Tenía todo un mundo que descubrir esperando a mis pies. Alzad la mirada sobre la pantalla y el móvil y buscad buenos libros, buscad buenas perso- nas, aún podemos hacer cosas bellas. Y guiaros por vuestro instin- to, por vuestra intuición,que no suele fallar. No os pongáis muletas que no necesitáis ni refuerzos artificiales. La vida lo enseña todo. Solo hay que salir a caminar. La Danza Cósmica del Alma: Astrología como Espejo del Ser y Clave de los Mitos Luciane Rodovalho El Antiguo Llamado del Cielo Desde los albores de la civilización, el ser humano ha alzado la mirada hacia el cielo, buscando respuestas a sus miedos, sus esperanzas y, sobre todo, al enigmático telar de su destino. La astrología, un saber tan antiguo como la propia humanidad, no emergió simplemente como un arte de adivinación, sino como

108 109 una profunda necesidad de sistematizar el tiempo y comprender los ciclos que gobernaban la vida, desde la agricultura hasta los fenómenos más íntimos del alma. En esta búsqueda incesante, se forjó una conexión inquebrantable entre los movimientos celestes, la mitología y la psique humana. Como bien señala Teresa Andreu en “Astrología y Mitología”, las constelaciones no son solo grupos de estrellas, sino que en ellas, los antiguos “vieron personajes, escenas y objetos relacionados con la experiencia del ser humano”, revelando “doce formas de experiencia humana” que nos guían hacia un mayor autoconocimiento. Francisco Arteaga Burgos, en “Los Dioses o la Astrología”, complementa esta visión al postular que la astrología es una clave fundamental para comprender la historia de la humanidad, sus estructuras sociales y sus creencias más arraigadas [Arteaga Burgos summary]. Este viaje a través del cosmos no es un mero pasatiempo esotérico; es una inmersión en la simbología de lo inconsciente, una herramienta para desvelar los “mitos que vivimos”. La astrología, en su esencia más profunda, es un lenguaje simbólico que nos permite tender puentes entre el macrocosmos del universo y el microcosmos de nuestra alma, revelando cómo el destino y la psicología individual están intrínsecamente entrelazados con la danza incesante de los cuerpos celestes. Acompáñenos en este recorrido donde la historia, la filosofía y el arte se encuentran en la encrucijada de la sabiduría astral. Las Raíces Profundas de la Astrología: De Caldea al Cosmos Personal La cuna de la astrología occidental se sitúa en Mesopotamia, la “tierra entre los dos ríos”, hace más de cuatro mil años. Los mesopotámicos creían firmemente en una unidad inseparable entre el mundo físico terrestre y los reinos celestes divinos, considerando el medio natural como la principal vía de comunicación con sus complejos panteones de dioses y diosas. Este “Estado Cósmico” llevó al desarrollo de sistemas de adivinación sofisticados, basados en la observación de los cuerpos celestes, la lectura de entrañas de animales y otros fenómenos. Los babilonios, en particular, asociaron a sus deidades principales con los astros: Samas con el Sol, Marduk con Júpiter, Nabu con Mercurio, e Inanna con Venus. Textos cuneiformes milenarios, como el Enuma Anu Enlil, una vasta compilación de unos 7.000 presagios, y el Mul Apin, el primer gran catálogo estelar, dan testimonio de esta antigua práctica. Inicialmente, los presagios astrológicos mesopotámicos se centraban en cuestiones públicas y estatales, buscando preservar la estabilidad política y social. Los sacerdotes-astrónomos, una clase política cercana al poder real, eran los custodios de este saber, observando y reportando periódicamente al rey sobre la posición de los astros y su relación con fenómenos meteorológicos o acontecimientos políticos. Sin embargo, con el tiempo, la astrología evolucionó. Francisco Arteaga Burgos explica que la concepción actual de la astrología, centrada en la predicción del destino de las personas según la posición de los planetas al nacer (la carta natal), emergió de una crisis de la astrología al perder su importancia política anterior. Los sumerios son reconocidos como los primeros astrónomos y astrólogos, quienes no solo inventaron los doce signos del zodíaco, sino que también precisaron la duración del año y desarrollaron sistemas matemáticos. El zodíaco, dividido en doce segmentos de 30 grados, se estableció como un sistema de referencia esencial para localizar los planetas y los cuerpos celestes, y se le atribuyeron “poderes” astrológicos específicos a cada signo. La influencia mesopotámica se extendió, llegando a Egipto, Grecia e India tras el imperio de Alejandro Magno. Los griegos, enriqueciendo esta herencia, establecieron el carácter de cada planeta (benéfico, maléfico, ambivalente) y atribuyeron propiedades a los signos del zodíaco basadas en sus figuras, los cuatro elementos

110 111 (fuego, aire, tierra, agua) y clasificaciones de cardinal, fijo, y móvil. En el Imperio Romano, la astrología fue ampliamente aceptada e integrada en su religión, siendo practicada tanto por astrólogos itinerantes como por profesionales de élite. La Edad Media vio la inclusión del concepto de “casas astrológicas” por parte de los astrólogos árabes, dividiendo la esfera celeste en doce husos inmóviles, un elemento crucial en el horóscopo actual. La Iglesia, aunque inicialmente hostil, llegó a aceptar ciertos métodos árabes para “racionalizar” y controlar la lectura de los presagios celestes. Sin embargo, la Revolución Científica de los siglos XVI y XVII marcó una separación definitiva entre la astronomía y la astrología, especialmente con los descubrimientos de Copérnico y Galileo. La astrología se enfrentó a nuevos desafíos con el descubrimiento de planetas como Urano, Neptuno y Plutón, y la mayoría de los astrólogos continuaron ignorando la precesión de los equinoccios, lo que significa que la posición de los signos zodiacales no corresponde con la posición actual de las constelaciones. En la actualidad, la astrología ha experimentado una reinvención, particularmente en el siglo XIX, transformándose en un vehículo para la diseminación de ideas religiosas y filosóficas alternativas. Movimientos como la Teosofía, con figuras como Helena Blavatsky y Alan Leo, la concibieron como una herramienta para la evolución espiritual hacia una “Nueva Era”, en la que el astrólogo necesitaba una “percepción espiritual superior”. Esta evolución ha llevado a que, aunque se sigan buscando bases científicas, la astrología moderna se entienda a menudo como una “ciencia espiritual” que se resiste al escrutinio racional en aras de la intuición y la experiencia interna. El Alma Reflejada: Simbolismo y Arquetipos en la Carta Natal La astrología, más allá de la predicción, se erige como un poderoso lenguaje simbólico para la exploración del alma humana. Como señala Teresa Andreu, el zodíaco es una “rueda de experiencias” que, al completarse, nos impulsa a un nivel más profundo de autoconocimiento. La verdadera herencia de la astrología no reside en descripciones anecdóticas (“los Aries son impulsivos”) sino en su capacidad para ir “más allá” y desvelar los aspectos simbólicos que a menudo escapan a nuestra comprensión cotidiana. Para Andreu, su propio trabajo personal con la terapia Gestalt le hizo comprender que la acumulación de conocimientos teóricos es limitada y que lo que realmente sirve es “penetrar en los papeles y personajes que cada uno actúa”. Aquí es donde la psicología analítica de Carl Gustav Jung encuentra un terreno fértil con la astrología. Jung, en su estudio sobre la sincronicidad, planteó la existencia de “paralelismos inesperados entre la psicología analítica y la microfísica”, sugiriendo una unidad psico-física del universo, el unus mundi. En este concepto, los arquetipos –patrones universales de experiencia y comportamiento— no son solo pautas psíquicas, sino que también poseen un aspecto “casi material”, manifestándose en “arreglos” sincroni císticos que incluyen tanto la psique como la materia. La astrología, con sus postulados de la unidad orgánica del Cosmos y la interdependencia de la parte y el Todo, se alinea perfectamente con esta visión, donde los movimientos planetarios coinciden significativamente con los ciclos y “fantasmas” de los seres humanos. La carta natal, o cosmograma, se convierte así en una “representación simbólica de las energías que gobiernan la psique del ser humano, un mapa de su estructura anímica”, un verdadero mandala que expresa la “personalidad total del individuo, es decir, el sí-mismo”. Los planetas, en esta visión, son arquetipos del inconsciente, cada uno simbolizando energías, necesidades y características

112 113 individuales. Por ejemplo, el Sol representa la conciencia del ego y la individualidad; Júpiter, la expansión, el idealismo y la generosidad; y Saturno, el ascetismo, la disciplina y la concreción. La relación entre astrología y mitología es, en este contexto, fundamental. “Astrología y mitología han ido siempre unidas en una búsqueda de conocimiento inherente al ser humano”. Los relatos míticos, a menudo trágicos y grandiosos, ponen de manifiesto las “motivaciones profundas de nuestra peculiar manera de ver la vida”, un lenguaje en el que también se expresa la astrología. Los “mitos astrológicos”, relacionados con la cualidad de cada signo, nos hablan de nuestro crecimiento y de cómo afrontar problemas. Por ejemplo, en Aries, el mito se centra en “recuperar el poder perdido”, mientras que en Escorpio, el trabajo implica “encararse con la propia muerte, el propio monstruo, para encontrar la vida”, como el ave Fénix que renace de sus cenizas. Los elementos también encierran significados arquetípicos: el fuego (Aries, Leo, Sagitario) nos lleva a la “aspiración, la intuición y la visión heroica”; el aire (Géminis, Libra, Acuario) se vincula con la “volatilidad, las ideas y razonamientos”, y la necesidad de ver la dualidad; el agua (Cáncer, Escorpio, Piscis) nos sumerge en la emoción y la “entrega, la compasión y la aceptación”; y la tierra (Tauro, Virgo, Capricornio) nos ancla en lo concreto, el servicio y la perseverancia. Además, los ejes zodiacales revelan polaridades fundamentales de la experiencia humana, como el eje Aries-Libra, que representa la afirmación personal frente a la relación con el otro, o el Tauro-Escorpio, que simboliza el deseo de poseer y la necesidad de eliminar lo inservible para el crecimiento. La Astrología como Herramienta de Autoconocimiento y Transformación Lejos de ser una mera curiosidad esotérica, la astrología se revela como una poderosa herramienta de autoconocimiento y un motor para la transformación personal. Permite a los individuos, como lo describe Francisco Arteaga Burgos, “revisar la vida de una persona” a través de los fenómenos planetarios, sugiriendo que la historia de la humanidad y de los individuos es una “computadora en la cual están anotados los fenómenos planetarios”. Es, en esencia, una “fotografía de la persona” o un “espejo” en el cual uno puede verse y comprender su estructura psíquica, personalidad y potencial. El estudio detallado de la carta natal abarca múltiples capas de información: Planetas en Signos y Casas: Ofrecen un pronóstico astrológico que detalla cómo las energías planetarias se manifiestan en la personalidad y las diversas áreas de la vida (familia, finanzas, relaciones, profesión). Por ejemplo, un Sol en Aries en Casa 1 indica una capacidad para puestos de responsabilidad y éxito, mientras que un Marte en Escorpio en Casa 8 podría señalar un peligro de muerte violenta o dificultades financieras. Decanatos y Grados Zodiacales: Proporcionan un nivel aún más granular de análisis, describiendo características de personalidad y tendencias de vida muy específicas para cada división de un signo, desde aptitudes para las artes hasta riesgos de enfermedad o fortuna inesperada. Los Grados de Charubel, Sabiano y Novissimo ofrecen interpretaciones simbólicas profundas, como el “Grado del cirujano” en Aries 1º, o el “profeta de un orden nuevo” en Aries 29º, e incluso el “hombre azotando a un niño” en Géminis 29º, que denota una persona perversa y despótica. Asteroides y Puntos Sensibles: Elementos como Quirón revelan “heridas” emocionales o psíquicas y el camino hacia su sanación, ya sea en el ego (Aries), el cuerpo (Tauro), las relaciones (Libra), o

La degeneración natural de los cultos

114 115 la conexión con lo divino (Piscis). Vesta simboliza la dedicación, la pureza y el servicio, y puede manifestarse en la forma de trabajar, las relaciones o incluso la sexualidad. Palas indica capacidades creativas, estratégicas y de servicio, mientras que Eros explora la atracción y la expresión sexual. La Parte de la Fortuna y el East Point (ascendente) también añaden dimensiones de prosperidad y la personalidad proyectada, respectivamente. La astrología, al revelar estos intrincados mapas del inconsciente, nos permite: Identificar nuestros roles y personajes: Como explica Andreu, ayuda a ver “esos papeles que... podemos utilizar” para el autoconocimiento. Entender nuestros desafíos: Proporciona una “guía clara para ver en qué nos estamos equivocando y adónde nos llevan las repeticiones neuróticas”. Fomentar la transformación: Al tomar conciencia de las energías simbolizadas en el horóscopo, se puede asumir una “actitud coherente con el acontecer psicoenergético que transcurre en el trasfondo de lo inconsciente”. En el contexto de la Bio-cibernética Quántica Holográmica (BCQH), la astrología científica sugiere que los seres vivos emiten y registran bio-información idéntica a la generada por los fenómenos del universo, lo que valida la astrología como una disciplina capaz de estudiar y explicar la manifestación espiritual a través del símbolo. En definitiva, la astrología es mucho más que una tabla de pronósticos; es una invitación a explorar las profundidades de nuestro ser, a comprender los mitos que nos habitan y a danzar conscientemente al ritmo de la coreografía cósmica. Es una disciplina que, a través de su rico simbolismo y su conexión con los arquetipos junguianos, nos ofrece un camino hacia la conciencia plena y la realización de nuestro destino esencial. La degeneración natural de los cultos. Frater 444 Haz tu voluntad será la totalidad de la ley Es posible que este escrito no sea en sí un estudio técnico, sesudo, o incluso elevado, de ciertas condiciones que me han llevado desde hace ya muchos años, y mucha lectura, a considerar ciertas pautas que, desde la observación, veo que se dan en todos los ámbitos imaginables, en general, y en el entorno esotérico en particular. De hecho esta es una nueva versión ampliada del artículo con el mis- mo nombre que publiqué en 2018 en la desaparecida Revista ON y que tras estos 7 años sigue estando vigente. Como bien digo, se trata una visión personal respecto a la evo- lución que, considero, tienen los cultos y senderos espirituales, más concretamente en su forma externa e institucionalizada y el fin mismo de este artículo no es pretender tener la razón ni la verdad absoluta, sino compartir estos pensamientos como opinión y como enfoque de lo que acontece y de lo que de alguna manera si no evi- tar, sí se puede atrasar. Porque al final aquello que se mueve en los dominios del humano, es esclavo de éste. Desde una perspectiva histórica general, puede observarse un patrón recurrente: tras la instauración de grandes imperios, institu- ciones o movimientos por parte de sus fundadores, suele producir- se una “edad dorada” seguida —especialmente tras la desaparición de dichos fundadores— por una fase de degeneración progresiva que acaba desvirtuando, diluyendo o volviendo residual aquello

116 117 que en su origen fue fértil y transformador. Este ciclo se aprecia en empresas, ideales, corrientes filosóficas y, con especial intensidad, en lo religioso-esotérico: cuando aquello que debería liberar se de- grada, puede convertirse en nueva forma de atadura. La cosmovisión hindú de los Yuga ( ) ejemplifica esta idea. Recordemos pues, para quien no esté familiarizado con el término, que un yuga es cada una de las Eras (que es su significado en sáns- crito) en la que se divide una Gran Era (majā yuga) de la humani- dad, que se repetirá 71 veces durante el Manvantara o período de manifestación del universo (Sujeto todo a la Rueda del Samsara). Sin entrar en más detalles respecto a la manifestación del univer- so, durante estas Grandes Eras la humanidad va desde Satya Yuga (Edad de oro) hasta Kali-Yuga (Edad de hierro u Ocaso) en un pro- ceso degenerativo del Dharma y en consecuencia la consciencia de lo divino. Tras esto vendría de nuevo una Edad de oro que degene- rará y así sucesivamente. En las tradiciones históricas puede observarse esta deriva en la dimensión exoterica (institucional) de los cultos. En el cristianis- mo, por ejemplo, donde el mensaje que presumiblemente tendría el cristianismo primitivo ha degenerado en una Iglesia Católica que funciona más bien como una gran empresa, donde los números — de fieles y recursos—son más importantes que el contenido esoté- rico de su mensaje y que el propio contacto de sus feligreses con la Divinidad —ya sea vista como algo interno o externo— que ha quedado reducida a sus representantes eclesiásticos y provoca- do la persecución de aquellos que se adherían a las vertientes más esotéricas. Algo parecido se observa en el Islam, cuyo mensaje ha degenerado tanto como para “dar a luz” vertientes politizada y fun- damentalistas que con la ayuda del capital son nido de terroristas y, como en el caso anterior, a la persecución histórica de su rama más esotérica, como es el Sufismo. O incluso en el Budismo, el que podría ser el más puro de estos ejemplos, cuyos valores bajo la re- presentación del Dalai Lama se encuentra diametralmente opuestos al concepto original de Siddhārta… y así podríamos seguir dando ejemplos de este tipo de degeneración que, curiosamente, es punto en común como he dicho anteriormente, de las expresiones exter- nas e institucionalizadas. Este proceso tampoco es ajeno a corrientes modernas. El caso de G. I. Gurdjieff y el Cuarto Camino muestra las tensiones entre expansión y calidad: en ciertos momentos y lugares, se priorizó la cantidad y la difusión por encima del trabajo profundo, llegando a enseñarse contenidos de manera fragmentaria o poco asentada, lo que forzó reestructuraciones, teniendo que tomar el mando él mismo para solucionar tales problemas. Incluso se han planteado —por parte de algunos comentaristas— sospechas sobre decisio- nes editoriales relativas a La vida es real cuando Yo Soy elimi - nando aquellas partes donde se trataban las cuestiones y técnicas más profundas de este sistema, precisamente por miedo a cómo acabaría siendo usado ese conocimiento; más allá de su veracidad, estas controversias reflejan la fragilidad de la transmisión exotérica cuando se aleja del núcleo vivo de la enseñanza, sea por la razón que sea. Algo similar puede señalarse, con matices, en la Corriente 93, más concretamente en alguna de sus órdenes: han existido expe- riencias de abuso hacia miembros, episodios de sectarismo gene- rando climas poco acordes con una ética de libertad y voluntad soberana, situaciones en las que prima alinearse y alienarse bajo el dictamen del líder del grupo. Algunos miembros activos de dicho grupo declinaron colaborar con esta revista al considerar que, al no pertenecer el equipo editorial al linaje que reconocen como “único y verdadero” dentro de la A∴A∴, no procedía hacerlo. Un saludo para ellos, reafirmamos que este proyecto no es institucional y es plenamente independiente. También la historia de la Golden Dawn —conocidos conflictos y escisiones en torno a figuras como Frater Perdurabo— ilustra cómo las instituciones esotéricas no son inmunes a los desgastes del poder, la personalidad y la forma. Y dejaré a un lado y sin co- mentar más allá de este par de líneas aquello que es más evidente aún y que más desastres ha provocado, sobre todo de carácter psi- cológico, por lo tóxica y rápida que ha sido su evolución, la New

118 Age y sus gurús, coaches, etc. Cabe recordar aquello que podemos leer en el Liber XXXIII “El culto exterior nunca se hubiera separado del interior de no ser por la debilidad del hombre, que tiende con demasiada facili- dad a olvidar el espíritu de la letra”. Y es que, lamentablemente parece que los cultos exteriores están ligados irremediablemente a esta degeneración natural que parece más que evidente en los asuntos de los hombres, no quedando impune ninguna orden exter- na. Esta degeneración, como digo, es peligrosa, máxime si tienen relevancia directa en la sociedad, pues pueden pasar de una acción liberadora a la represión y la esclavitud sin apenas darnos cuenta. En la misma obra encontramos “Pero no teniendo esto más que un éxito parcial, fabricaron un Lutero para enseñar libertad de pensamiento. Sin embargo esta libertad pronto se convirtió en una esclavitud aún más opresiva que la anterior”. Y por esto es por lo que el trabajo de fidelidad hacia el culto interior en las órdenes ex- ternas es de vital importancia para que, en la medida de lo posible, éstas no se conviertan en una versión degenerada de la verdad eso- térica. “Cuanto más hayan permanecido unidos el culto exterior de un pueblo con el espíritu de la verdad esotérica, más pura será una religión; pero cuanto más amplias sean las diferencias entre la letra simbólica y la verdad invisible, más imperfecta se volverá ésta.”. Así pues es nuestro deber mantener esta pureza del espíritu de la Gran Obra, ese carácter interior vivo en el culto exterior (quienes sigan uno), ya que la obra que Crowley nos reveló, no está exenta de este proceso degenerativo de las órdenes externas, como pasa en el resto de sistemas. Afortunadamente y como también podemos leer en el Liber XXXIII, “En medio de todo esto, la verdad reposa inviolable en su Santuario interior.”. El amor es la ley, amor bajo voluntad

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Grial de las Estrellas, Lanza de la Voluntad

123 Grial de las Estrellas, Lanza de la Voluntad La búsqueda caballeresca de Thelema desde la tradición artúrica hasta los misterios wagnerianos Marco Visconti La religión esotérica moderna de Thelema, de Aleister Crowley, puede parecer muy alejada del mundo medieval del Rey Arturo; sin embargo, el mito artúrico, especialmente la Leyenda del Grial, encuentra ecos notables en el simbolismo, el ritual y la cosmología thelémicos. Crowley, quien proclamó el advenimiento de un nuevo Eón de Horus en El Libro de la Ley (1904), estaba profundamente inmerso en la literatura y la mitología occidentales; de joven, le fascinaron la Muerte de Arturo y las óperas del Grial de Wagner. En sus Confesiones, Crowley rememoró:

124 125 Aquí había una idea romántica y mística que encajaba a la perfección con mis ideas políticas y religiosas. Vivía y se movía en una atmósfera de hadas, mujeres foca y operaciones mágicas. El sacramentalismo se man- tenía en primer plano y el pecado se consideraba sin aborrecimiento. La caballerosidad y el misterio eran sus pilares. Estaba libre de sacerdocios y tiranía, ¡por la sencilla razón de que no existía realmente! Mi trascendentalismo innato se apoderó de él. La Muerte de Arturo, Lohengrin y Parsifal eran mi mundo. No solo quería salir en busca del Santo Grial, sino que me proponía hacerlo. Concebí la idea de la casti- dad como una virtud positiva. Era delicioso ser puro. Anteriormente, la castidad había sido mi mayor abominación; el manual de signos de la cobardía, la crueldad y la esclavitud. En la Iglesia celta no existía el te- mor de Dios, sino una comunión con Él tan noblemente familiar como las relaciones de Roldán y Carlomagno. Este compromiso de toda la vida con la tradición del Grial y los ideales caballerescos dejó una huella distintiva en Thelema y las organizaciones que Crowley dirigió (la Ordo Templi Orientis y su rama litúrgica, la Ecclesia Gnostica Catholica). A continuación, examinaré cómo se reinterpretan los temas artúricos en Thelema, desde referencias explícitas en los grados de la OTO y la Misa Gnóstica, hasta paralelismos simbólicos más sutiles en las enseñanzas mágicas de Crowley. También exploraremos la perdurable fascinación de Crowley por el Parsifal de Wagner y cómo sus motivos de pureza, iniciación y redención influyeron en el ritual thelémico y la visión del Nuevo Eón. Se presenta una tabla resumen comparativa para destacar las principales coincidencias entre el Mito Artúrico, el Parsifal de Wagner y la Tradición Thelémica. Grial y Lanza: Símbolos Artúricos en el Ritual Thelémico El Santo Grial y su reliquia acompañante, la Lanza Sagrada, son símbolos centrales en la mitología del Grial, y se incorporan explí- citamente en la ceremonia pública más reconocible de Thelema, Liber XV: La Misa Gnóstica. En la leyenda artúrica (y notable - mente en el Parsifal de Wagner), el Grial es un cáliz bendito que sostiene a los caballeros, mientras que la lanza (o Lanza de Lon- gino) hiere al rey y luego lo cura. La Misa Gnóstica de Crowley recrea este misterio en una forma mágico-litúrgica. El clímax del rito es un matrimonio místico de la lanza del sacerdote con el Grial de la sacerdotisa, con esta exclamando: “¡HRILIU!”. En el texto publicado de Crowley, el Sacerdote proclama en- tonces la Ley de Thelema, Haz lo que quieras será la totalidad de la Ley, dejando claro que esta unión de la lanza y el grial es la consumación del sacramento thelémico. Simbólicamente, la lan- za representa la esencia creativa masculina y el sol (un principio solar-fálico), y la copa o grial representa el principio receptivo fe- menino. Al mismo tiempo, su unión consagra el Pastel de Luz, la Hostia thelémica de la Eucaristía, que la Congregación consume para dar pasos adicionales hacia el Summum Bonum incluso como personas no iniciadas y “laicas”. Crowley modeló conscientemen- te aspectos de este ritual en la mitología del Grial e incluso en la puesta en escena de Parsifal de Wagner. De hecho, en la ópera de Wagner, la culminación es una solemne ceremonia del grial donde la lanza se utiliza finalmente para santificar el Grial y sanar al rey herido; La Misa Gnóstica de Crowley es un renacimiento mágico de ese misterio del Grial para el Nuevo Eón. Ordo Templi Orientis (OTO) La orden paramasónica de la que Crowley se convirtió en líder, y de la cual la Misa Gnóstica constituye un anticipo de sus secretos iniciáticos más elevados, consolida aún más el lugar del Grial en la estructura de Thelema. El nombre Ordo Templi Orientis significa Orden del Templo de Oriente, en referencia a los Caballeros Templarios, a quienes a menudo se les considera los guardianes de la tradición del Grial en algunas leyendas. Dentro del sistema de grados de la OTO, abundan las alusiones a la caballería y al Grial. Por ejemplo, el título de VI° es «Ilustre Caballero (Templario) de la Orden de Kadosch y Compañero del Santo Grial». Así, los iniciados avanzados se denominan explícitamente Caballeros

126 127 del Temple y Compañeros del Grial, vinculando su búsqueda ocultista con la búsqueda artúrica del Santo Grial. Incluso existe un grado intermedio llamado «Caballero de Oriente y Occidente » (KEW), lo que sugiere una unificación de las tradiciones orientales y occidentales bajo un ideal caballeresco. La adopción por parte de Crowley del nombre mágico Baphomet (el enigmático ídolo que se dice veneraban los Templarios) como título de la OTO también subrayó la conexión Templario-Grial, además de señalar el egregor de la propia Orden. Los rituales de la orden (que Crowley reformó entre 1915 y 1919) incluían estos motivos caballerescos para sacralizar el camino del iniciado como una búsqueda del Grial , tejiendo las leyendas de la Mesa Redonda en la trama misma de la iniciación thelémica, aunque no era inmediatamente evidente para los miembros de base de la Tríada del Hombre de la Tierra, los primeros Grados que pueden verse como una Corte Exterior, o pasos preparatorios antes de embarcarse en la búsqueda propiamente dicha. En la cosmología thelémica, el Grial Artúrico encuentra su análogo en la Copa de BABALON, la personificación de la Di- vina Femenina que porta el Grial. Crowley equiparó a la Ramera de Babilonia bíblica (del Apocalipsis) con su diosa liberada, Baba- lon, reimaginándola no como una figura de corrupción, sino como un símbolo de poder sagrado. La Ramera de Babilonia , sostenien- do en alto un cáliz dorado, es una imagen poderosa que Crowley adoptó para Thelema. En El Libro de Thoth (1944), al describir su carta del Tarot, la Lujuria, Crowley identifica explícitamente a Ba- balon con el Grial: «Cabalga sobre la Bestia; en su mano derecha sostiene en alto la copa, el Santo Grial, que arde de amor y muerte. En esta copa se mezclan los elementos del sacramento del Eón». Los textos thelémicos explican que la Copa del Grial de Ba- balon contiene la “sangre de los santos”, una metáfora del ego rendido del adepto y su esencia espiritual. Así como el Grial Artú- rico contenía la sangre de Cristo (en algunas versiones) o con- cedía la gracia divina, el Grial thelémico que sostiene Babalon se convierte en una cápsula de iniciación e inmortalidad y en el receptáculo del vino eucarístico del Nuevo Eón. Consumir el sacramento de esta Copa en la Misa Gnóstica es un acto simbólico de unión con lo divino, similar a cómo un digno caballero de la leyenda podía alcanzar la iluminación o la realeza bebiendo del Santo Grial. En el Liber Cheth hay una descripción más detallada de la “Fórmula de la Copa de Babalon”, que instruye a los adeptos a “verter todo su ser” en su Copa para renacer como Maestros del Templo. En esencia, Thelema le da la vuelta al mito del Grial: La “portadora del Grial” ya no es una remota reliquia cristiana ni una doncella virginal, sino el arquetipo de la Mujer Escarlata, libre y sensual, que invita al aspirante a una alquimia espiritual como fu- sión de Amor y Voluntad en su santo Cáliz. Ideales caballerescos y caballería thelémica Más allá de las imágenes del Grial y la lanza, Crowley entretejió ideales caballerescos y un lenguaje caballeresco en la enseñan- za thelémica. Admiraba las virtudes encarnadas por los caballeros artúricos: coraje, honor y lealtad a una causa superior, y creía que estas podían alinearse con la Ley de Thelema. En su novela esotérica Moonchild, Crowley señaló que «en tiempos de caballería, nuestras simpatías se inclinan hacia el ca- ballero andante, que repara los agravios; hacia el rey, cuyo coraje y honor… [son celebrados]». Esto refleja su visión de que el ca- ballero andante —un individuo en una noble búsqueda— es un arquetipo atemporal de la Verdadera Voluntad en acción. Thelema enseñó que cada persona es inherentemente un ser soberano («Cada hombre y cada mujer es una estrella»), similar a un rey o una reina en su propio dominio. Crowley escribió que quienes aceptan la Ley del Nuevo Eón «se sienten inmediatamente reyes y reinas», una afirmación que reformula el ideal artúrico de soberanía, es decir, el derecho a gobernarse a sí mismo y servir a la verdad, en términos místicos. Este ethos recuerda a la Mesa Redonda de Camelot, don-

128 129 de cada caballero tenía el mismo honor: en una sociedad thelémica, la voluntad de cada individuo es sacrosanta, y la caballerosidad se actualiza como respeto mutuo entre las estrellas. Crowley incluso comparó la estructura idealizada de la OTO con una moderna Mesa Redonda de iniciados, cada uno con una misión sagrada. Lamentablemente, ese ideal nunca se materializó, dada la absoluta irrelevancia de la OTO en nuestros tiempos contemporáneos. Por lo tanto, no es sorprendente que Crowley compusiera ri- tuales y alegorías utilizando búsquedas caballerescas para ilustrar el camino espiritual. Un ejemplo notable es su poema de 1912, La Alta Historia del Buen Sir Palamedes, el Caballero Sarraceno, y de su Seguimiento de la Bestia. Este extenso pastiche artúrico (dedicado al mentor de Crowley, Allan Bennett) relata las aventu- ras de Sir Palamedes como una alegoría de la propia búsqueda de Crowley por la iluminación. A través de episodios fantásticos de caballeros, ermitaños, batallas y visiones, Crowley dramatiza las pruebas del aspirante y el ideal de la perseverancia, con Palamedes persiguiendo incesantemente a la esquiva Bestia de la busqueda. Un comentario señala que «el seguimiento de Sir Palamedes a la Bestia Buscadora es el seguimiento de todos los hombres; sus fra- casos y derrotas son las catástrofes de todos los hombres; su victo- ria… [es] la búsqueda de la iluminación». Aquí tenemos otro ejemplo de cómo Crowley veía al caballero andante como una metáfora adecuada de la Verdadera Voluntad: así como un verdadero caballero permanece inquebrantable- mente dedicado a su búsqueda (ya sea para encontrar el Grial o para matar a un dragón), un thelemita debe permanecer leal al descubrimiento y cumplimiento de su propósito en armonía con el cosmos. Las virtudes del honor y la valentía, centrales para la caballería, fueron reformuladas por Crowley como virtudes del adepto: por ejemplo, la fortaleza ante las pruebas espirituales y la fidelidad al yo superior. El antiguo código de caballería (con sus votos de pureza, protección de los débiles, etc.) no fue adoptado de forma generalizada —de hecho, la ética de Crowley era mucho más libertina—, pero el ideal de una búsqueda noble llevada a cabo con integridad y valentía definitivamente se mantuvo. Crowley trasplantó el mito inspirador de la caballería a su filosofía oculta: el Caballero de Thelema es aquel que cabalga sin miedo para conquistar la ignorancia y alcanzar el Grial de la ilu- minación, guiado por su Verdadera Voluntad y mostrando cortesía incluso en medio de la lucha. La visión de Crowley del Grial y el Eón de Horus El compromiso personal de Crowley con los motivos artúri- cos trascendió la admiración superficial; se entrelazó con su visión profética de una nueva época. En la doctrina thelémica, la historia humana se divide en eones, y los dos que nos afectan directamente son el eón saliente de Osiris (caracterizado por religiones patriar - cales y sacrificiales como el cristianismo) y el eón actual de Horus (la era del Niño Coronado y Conquistador, de empoderamiento in- dividual y libertad espiritual). Crowley identificó el tema de la leyenda del Grial, un rey heri- do y un héroe sanador, como un arquetipo del cambio eónico. El Rey Pescador de la tradición Artúrica (o Amfortas en Parsifal) — un monarca impotente y desesperanzado, cuya tierra se convierte en un páramo— puede considerarse análogo al arquetipo de Osi- ris: el dios sacrificado o gobernante moribundo del viejo mundo, en espera de redención. Por su parte, el “Loco Puro” Parsifal (o Galahad, o Perceval), quien sana al Rey y restaura la tierra, es simi- lar al arquetipo de Horus: el joven héroe solar que trae una nueva revelación. Crowley insinúa este paralelismo en sus escritos. En Magia en la Teoría y la Práctica, vincula la historia de Parsifal con una nue- va fórmula mágica, sugiriendo que el «redentor redimido» refleja la transformación thelémica de la antigua fórmula del sufrimiento en una nueva fórmula de energía juvenil y dinámica. Señaló que en Parsifal solo un «tonto puro convertido en sabio» podía alcanzar el Grial y sanar al rey. De igual manera, en el Eón de Horus, el énfasis

130 131 recae en la ingenua comprensión del niño (el necio) elevado a la sabiduría espiritual. Crowley veía el Nuevo Eón como un tiempo en el que «la víctima sufriente y desesperada del destino» (el anti - guo modelo del dios moribundo) es reemplazada por «el niño co- ronado y conquistador»: un espíritu liberado y vitalizador. En su opinión, este cambio equivale a sanar el páramo del alma humana y la sociedad. Así como la compasión y el coraje de Parsifal pusie- ron fin a la plaga del reino de Amfortas, Crowley creía que la Ley de Thelema revitalizaría un mundo moribundo bajo el dogma y la represión. Incluso intentó ofrecer ayuda ocultista y caballeresca a Inglaterra durante la Segunda Guerra Mundial, ofreciendo anec- dóticamente consejos mágicos a Churchill, enmarcando la lucha contra la tiranía como una especie de Guerra Santa del nuevo Eón. Los escritos mágicos de Crowley hacen referencia frecuente al Grial en este contexto eónico. En La Visión y la Voz (1909), uno de sus textos visionarios, se encuentra con la figura de Babalon en el 12.º Aethyr, quien ofrece su Grial lleno de la sangre de los santos, una poderosa imagen de rendición y trascendencia. Beber de este Grial es morir y renacer como Maestro del Templo. Esto refleja el paso del caballero del Grial por la muerte y el renacimiento, sim- bolizado por la pérdida de la inocencia de Parsifal y su posterior iluminación. En el Liber Aleph, Crowley instruye a su hijo mágico para que comprenda que el Grial no es otro que el Cáliz Sangui- nario de nuestra Señora Babalon, y que el vino que contiene es el mismísimo Agua de la Vida. Estos pasajes revelan que Crowley interpretó el Grial cristiano y artúrico como un símbolo de logro místico: la copa del éxtasis y la inmortalidad que aparece al completar con éxito la Gran Obra. Incluso la noción de castidad o pureza, a menudo destacada en las historias artúricas del Grial, donde solo el caballero más puro puede poseerlo, fue reinterpretada por Crowley. Al principio de su búsqueda espiritual, cautivado por los ideales del mito del Grial, como se vio anteriormente en la cita de Confesiones, Crowley “consideró la castidad una virtud positiva. Era delicioso ser puro”, mientras que antes la detestaba. Realizó periodos de absti- nencia, considerándolos como una energía espiritual fortalecedora, aunque más tarde exploraría el camino opuesto a través de la magia sexual. Finalmente, Crowley resolvió la paradoja definiendo la pureza no como abstención moral, sino como firmeza: pureza de voluntad. “La voluntad pura, libre de propósito, liberada del anhelo de resultados, es perfecta en todos los sentidos”, como lo expresa Liber AL. En este sentido, el «caballero puro» de Thele - ma es aquel cuya voluntad no está contaminada por la duda ni la distracción, un Parsifal moderno que puede ser sexualmente libre pero, al mismo tiempo, completamente fiel a su propósito. Así, aquí podemos ver cómo Crowley adaptó el mito del Grial: se conservan las formas (Grial, lanza, pruebas caballerescas), pero sus significa- dos son esotéricos y psicológicos, propios del Eón de Horus. Parsifal de Wagner y la obra maestra de Crowley La fascinación de Aleister Crowley por la última ópera de Richard Wagner, Parsifal (1882), está bien documentada y proporciona un vínculo directo entre el mito artúrico y la práctica thelémica. Parsifal La mística narración de la leyenda por parte de Wag- ner se centra en temas de pureza, tentación, iniciación y redención a través del Grial. Crowley conoció las óperas de Wagner en su ju- ventud (asistió a Lohengrin en Estocolmo en 1896, lo cual lo cauti- vó) y lo consideraba un artista mágico creador de mitos modernos. En Confesiones, Crowley incluye a Wagner entre las influencias culturales que moldearon su perspectiva espiritual, y figura como uno de los santos gnósticos en la rúbrica del Liber XV: La Misa Gnóstica. Le conmovió especialmente la síntesis de mitología y simbolismo religioso que Parsifal ofrecía. En Cambridge, Crowley incluso escribió una carta quijotesca en la que ofrecía «redimir el alma de Wagner» interpretando Parsifal (oferta que Cosima Wag- ner rechazó cortésmente), una pintoresca anécdota que demuestra su entusiasmo juvenil por la obra. Más sustancialmente, Crowley se inspiró en Parsifal en sus

132 133 propios escritos y rituales. En El Libro De Las Mentiras (1913), su repositorio de escritos místicos para la instrucción del Niño del Abismo, incluyó un capítulo titulado «La herida de Amfortas» y otro titulado «El cisne», una referencia al cisne que Parsifal mata en el acto I. Estas piezas son meditaciones reflexivas sobre los te- mas del sufrimiento y la inocencia. Al nombrar estos capítulos con elementos del drama de Wagner, Crowley señaló la resonancia ale- górica de la ópera con su propio viaje mágico: la herida de Amfor - tas simboliza la dolorosa separación del ego de la gracia divina, y el cisne simboliza la pérdida de la inocencia que impulsa al busca- dor a seguir adelante, además de ser una figura crucial en otro de los textos místicos de Crowley, Liber LXV Cordis Cincti Serpente. El comentario más directo de Crowley sobre Parsifal aparece en su exposición del Tarot. En El Libro de Thoth, identifica a Par - sifal con el arcano del Tarot, El Loco, una carta que representa el espíritu primigenio e inocente y el comienzo del viaje. Crowley es- cribe: «Parsifal en su primera fase es Der reine Tor, el Loco Puro. Su primer acto es disparar al cisne sagrado… En el segundo acto… Parsifal empuña la lanza (alcanza la pubertad)… En el tercer acto, la inocencia de Parsifal ha madurado hasta convertirse en santi- ficación; la compasión lo hace sabio». Esta evolución en tres eta- pas del héroe de Wagner —de inocente tonto a joven despierto y a santo salvador— fue para Crowley un paradigma del progreso del iniciado. Él llama explícitamente a Parsifal “la forma occidental de la tradición del Loco”, vinculando al caballero medieval con símbolos esotéricos que abarcan culturas (también relaciona esto con el “Hombre Verde” y otros arquetipos del Santo Loco). El viaje de Parsifal proporcionó un modelo mítico para el pro- pio sistema de iniciación gradual de Crowley, de Neófito a Adepto y a Maestro. Ilustró la idea clave de Thelema: la inocencia es en sí misma una virtud que, combinada con coraje y perseverancia, con- duce a la gnosis. La famosa cualidad de Parsifal, “durch Mitleid wissend” (sabio por compasión), se alinea con la enseñanza de Crowley de que el verdadero adepto alcanza lo más alto me- diante el amor (ἀγάπη) y el sacrificio del ego, lo cual refleja a la perfección el sistema de iniciación A∴A∴, donde el Adepto debe derramar voluntariamente su sangre (ego) en la Copa de las Fornicaciones de Babalon (el Grial del Nuevo Eón) para convertirse en Maestro. Así, el drama de Wagner fue a la vez ins- piración y validación para Crowley: mostró una narrativa de ini- ciación pagana disfrazada de cristianismo, que él pudo reutilizar para Thelema. Otro punto de contacto es la propia escritura de drama ritual de Crowley. Entre 1910 y 1913, Crowley escribió y representó los Ritos de Eleusis, una serie de ceremonias musicales ocultistas. Trabajó en estrecha colaboración con la música Leila Waddell, uti- lizando música clásica para realzar los ritos, y sabemos que estaba en sintonía con los métodos de Wagner para invocar emoción y trascendencia a través de la música. Si bien los Ritos de Eleusis utilizaban principalmente música de compositores como Beetho- ven, Crowley comparó la embriaguez espiritual que inducían con «el éxtasis… experimentado por un asistente a la celebración de la misa o a la representación de Parsifal, pero más intenso». Esta re- veladora comparación sugiere que Crowley veía la representación de Parsifal como un rito cuasirreligioso, un referente para el arte de la gnosis que podía alcanzar. En 1914, Crowley también escribió un ensayo, “El renaci- miento de la magia”, donde elogia a Wagner por reavivar el sen- tido místico en el arte. Cita la atmósfera de la escena del templo del Grial y el grito final: “¡Milagro de la salvación suprema! ¡Re- dención al Redentor!”, como una síntesis del principio oculto de la redención recíproca. Crowley se atrevió a aplicar esta frase a figuras contemporáneas, incluso al káiser Guillermo II, sugiriendo medio en broma que el rey se veía a sí mismo como Parsifal. Tales referencias demuestran la tendencia de Crowley a difuminar las fronteras entre el arte, el mito y la aspiración del mundo real, una cualidad que sigue siendo crucial hoy en día para comprender ple- namente el alcance de Thelema como una corriente mágico-mística que impregna todos los aspectos de la vida, desde el arte hasta la política y más allá.

134 135 Dentro de OTO también aparece la influencia de Parsifal.Theo- dore Reuss, fundador de la OTO, fue un contemporáneo alemán de Wagner y afirmó haber participado como cantante de coro en la representación inaugural de Parsifal en Bayreuth. Posteriormente, Reuss publicó un libro sobre los dramas musicales de Wagner y casi con certeza conversó sobre Parsifal con Crowley cuando se conocieron a principios de la década de 1910. Resulta curioso que, en el libreto de la Misa Gnóstica, la música por defecto indicada para ciertas partes fuera el preludio de Parsifal, como menciona Crowley en su correspondencia. Además, uno de los discípulos prominentes de Crowley, Char - les Stansfeld Jones (Frater Achad), escribió un libro breve, El Cáliz del Éxtasis (1916), que constituye la interpretación thelémi- ca-cabalística definitiva del Parsifal de Wagner. En él, Achad ana- liza cada personaje y evento de la historia como símbolo de las eta- pas de la Gran Obra, traduciendo eficazmente la ópera de Wagner a la terminología mágica de Crowley. Por ejemplo, Achad identifica el Grial con el centro del corazón y la Lanza con el fuego creativo masculino; las pruebas de Parsifal se equiparan a las pruebas de adeptado, y la revelación final del Grial como algo similar al Co- nocimiento y la Conversación del Santo Ángel Guardián. Crowley apoyó dicha obra, ya que demostraba que sus estudiantes recono- cían el valor de Parsifal como algo más que arte, sino como un ma- nual codificado de iniciación. De hecho, Crowley añadió una nota en Magia en Teoría y Práctica que la leyenda de Parsifal ejempli- ficaba la fórmula mágica VIAOV, una versión modificada de IAO (Isis-Apophis-Osiris) adecuada para el nuevo Eón. En esta lectu- ra, Parsifal (el redentor) trasciende la antigua fórmula osiriana de sufrimiento, muerte y resurrección, simbolizada por Amfortas, al introducir una nueva fuerza solar (la Lanza de Horus) en el Grial, lo que significa «redención para el redentor». Analizo la fórmula VIAOV en detalle en mi próximo libro. El misticismo de Aleister Crowley: una guía práctica. De este modo podemos concluir que el Parsifal de Wagner sirvió a Crowley tanto de inspiración como de modelo. Su sínte- sis artística de temas esotéricos occidentales proporcionó un puente cultural mediante el cual Crowley pudo comunicar ideas thelémi- cas. Incorporó la imaginería de Parsifal a la Misa Gnóstica (la lan- za, el Grial, los cantos de “¡Ho! ¡Ho! ¡Höchsten Heiles Wunder!” encuentran eco en las triunfantes aclamaciones thelémicas). Citó a Parsifal para explicar el tarot y el misticismo sexual. Y a nivel personal, Crowley vio en Parsifal un reflejo de sí mismo: “el tonto de la familia” que abandona el hogar para vagar, se enfrenta a la tentación (las seducciones de Kundry son paralelas a las propias pruebas de Crowley con sus “Mujeres Escarlatas”) y, finalmente, alcanza el Santuario del Grial. No es de extrañar que, más tarde, Crowley escribiera: «He vivido Parsifal» en una de sus cartas. A través de Parsifal, Crowley encontró un lienzo operístico en el que proyectar su visión del Mago como Caballero y la Copa de Bábal como San- to Grial. Una visión comparativa Para cristalizar las ideas anteriores, la siguiente tabla compara los temas y símbolos clave tal como aparecen en la leyenda Artúrica del Grial, en Parsifal de Wagner y en Thelema de Crowley. Esto resalta cómo el sistema de Crowley es paralelo y al mismo tiempo transforma los elementos míticos:

136 137 Tema o símbolo Mito del Grial Artúrico (incluye romances medievales) Parsifal de Wagner (1882) Thelema de Crowley (1904-1947) El Santo Grial (Cáliz) Cáliz sagrado de la sangre de Cristo; objeto de la búsque- da última, que con- cede la gracia divina o la curación. Generalmente acce- sible sólo para los puros (Pasifal, Per- ceval, Galahad). La corte de Arturo se revitaliza cuando se consigue el Grial. Un cáliz consagra- do conservado en el Templo de Montsal- vat. Sustenta a los Caba- lleros del Grial con alimento místico. La visión de Am- fortas dice que solo un necio puro puede reclamar el Santo Grial y sanar el pá- ramo. El clímax de la ópe- ra es Parsifal reve- lando el Grial y tra- yendo la redención. Grial Como la Copa de Babalon, símbolo del útero cósmico y el éxtasis espiritual. Central en la Misa Gnóstica: un cáliz del Grial es adora- do y llenado con el Vino del Sabbath. Crowley escribe que Babalon “sostiene en alto la copa, el Santo Grial en lla- mas… En esta copa se mezclan los ele- mentos del sacra- mento del Eón”. El Grial se convierte en un símbolo de iniciación, represen- tando el recipiente que recibe la san- gre del adepto (ego) para alcanzar la ilu- minación. Tema o símbolo Mito del Grial Artúrico (incluye romances medievales) Parsifal de Wagner (1882) Thelema de Crowley (1904-1947) Lanza Sagrada (Lanza) La lanza (o Lanza de Longino) que atra- vesó el costado de Cristo; en algunos cuentos del Grial, sangra y causa la he- rida del Rey (el Gol- pe Doloroso). A menudo se combi- na con el Grial como reliquias duales. Amfortas empuña la Lanza Sagrada has- ta que Klingsor la roba y lo hiere. La profecía dice que la Lanza que hirió al rey también puede sanarlo. Parsifal, puro de co- razón, recupera la Lanza; en el Acto III la utiliza para curar milagrosamente la herida de Amfortas, reuniendo simbóli- camente la Lanza y el Grial. Representado por la Lanza Mágica (o Vara/Falo) en el ri- tual. En la Misa Gnósti- ca, la lanza del Sa- cerdote se hunde en el Grial que sostiene la Sacerdotisa en un gesto de hieros ga- mos. Esto simboli- za la fuerza creativa masculina del Caos como consorte de Babalon. La unión de la lanza con la copa conforma el Elixir, que luego se transmite a la Eu- caristía (el Pastel de Luz), evocando la sanación del rey/la tierra. Crowley vio la Lan- za como un símbolo de Voluntad y ener- gía concentrada y compara el hecho de que Parsifal to- mara la Lanza con alcanzar la hombría/ poder.

138 139 Tema o símbolo Mito del Grial Artúrico (incluye romances medievales) Parsifal de Wagner (1882) Thelema de Crowley (1904-1947) El Rey Herido y la Tierra El Rey Pescador o Rey Mutilado, guar- dián del Grial, está herido por el peca- do o el destino. Su enfermedad causa la Tierra Desolada: una plaga para el reino. La tarea del héroe es hacer la pregunta curativa o alcanzar el Grial para restau- rar al rey y la tierra. Amfortas, el Rey del Grial, sufre una herida sangrante de la Lanza como cas- tigo por ceder a la tentación de Kun- dry. Su agonía en- carna la angustia de la humanidad. La tierra que rodea Montsalvat sufre hasta que se recu- pere. La llegada de Parsifal con la Lan- za trae la Redención al Redentor. Amfortas se cura y la orden se renueva mientras Parsifal es aclamado como el nuevo Rey del Grial. El Eón de Osiris es análogo al rey heri- do y se caracteriza por el dolor, el sacri- ficio y la decadencia moral (la era de los “Dioses Esclavos”). Crowley describe la imagen dominante de la época anterior como la del «dios moribundo» (Osi- ris o Cristo), figura del sufrimiento y la muerte. El mundo en ese Eón es un pá- ramo espiritual de culpa y represión. El advenimiento del Eón de Horus (El Niño Coronado y Conquistador) es la curación: surge un nuevo Rey (Horus) para suplantar al an- tiguo. Crowley a menudo se presenta como aquel que “cura el mundo” al declarar la Ley de Thelema, un eco del héroe del Grial que cura la Tierra Baldía. Tema o símbolo Mito del Grial Artúrico (incluye romances medievales) Parsifal de Wagner (1882) Thelema de Crowley (1904-1947) Cada Thelemi- ta que alcanza el Conocimiento del Santo Ángel Guar- dián es comparado a un rey restaura- do. La Misa Gnóstica incluso hace que el sacerdote declare “No hay parte de mí que no sea de los dioses” después de la comunión, es decir, la herida de la separatividad se cura.

140 141 Tema o símbolo Mito del Grial Artúrico (incluye romances medievales) Parsifal de Wagner (1882) Thelema de Crowley (1904-1947) El loco puro (héroe elegido) Percival/Parsifal/ Galahad ejemplifica la juventud ingenua pero destinada. Criado en la igno- rancia en el bosque, es “puro de cora- zón” y no está co- rrompido por la ci- vilización. Tras pruebas y ten- taciones, demuestra ser digno del Grial. Su inocencia y com- pasión son sus ar- mas. Parsifal es explíci- tamente “Der reine Tor” (El loco puro). En el primer acto, aparece como un niño inocente que incluso mata a un cisne sagrado por ignorancia. Se re- siste a la seducción mundana en el jardín mágico de Klingsor y al atractivo erótico de Kundry, invocan- do la compasión a través del recuerdo del sufrimiento de Amfortas. Esto despierta su conciencia (divini- dad interior) – “he- cho sabio a través de la compasión”. En el tercer acto, Parsifal se ha con- vertido en una figura mesiánica: «puro, compasivo, iluminado». Wagner muestra así al Loco transformado en Salvador. Crowley se identi- fica profundamen- te con el arquetipo del Loco, que sim- boliza el potencial ilimitado del alma. Crowley escribió: «Parsifal… repre- senta la versión oc- cidental de la tradi- ción del Loco». Señala que el creci- miento en tres fases de Parsifal corres- ponde a la iniciación espiritual. Se valora el estado de Santa Inocencia, no en el sentido de castidad sexual per se, sino en el de una aper- tura libre de ego a la Verdad (a veces denominada la «lo- cura» necesaria para trascender la lógica convencional). Crowley inicial- mente abrazó la cas- tidad literal bajo el hechizo de Parsifal, pero más tarde en- señó que la pureza espiritual significa devoción sincera a la propia voluntad. Tema o símbolo Mito del Grial Artúrico (incluye romances medievales) Parsifal de Wagner (1882) Thelema de Crowley (1904-1947) Tentadora y Misterio Femenino Las figuras feme- ninas en la leyenda Artúrica pueden te- ner una naturaleza dual: por ejemplo, Morgana o la Da- misela Repugnan- te pueden poner a prueba la virtud del caballero; la Donce- lla del Grial, como Blanchefleur o el portador del Grial, ofrecen guía o cura- ción. La actitud del caba- llero hacia las muje- res a menudo refleja su condición espi- ritual (por ejemplo, la reverencia casta versus la distracción carnal). La Kundry de Wag- ner es una encarna- ción compleja de lo eterno femenino. Ella sirve a los caballeros del Grial esporádicamente, pero bajo la maldi- ción de Klingsor, también se convier- te en una seductora que intenta acechar a Parsifal. Ella es a la vez una tentación y un catalizador. Cuando Parsifal se resiste y muestra su compasión, Kundry se redime de su maldición y en la escena final, lava los pies de Parsifal y es liberada hacia la muerte/paz). Lo femenino en Parsifal es así al mismo tiempo prue- ba que hay que su- perar e instrumento de la gracia. El sistema de Crowley eleva lo femenino a una di- vinidad arquetípica (Nuit, Babalon) al tiempo que exige que el adepto se en- frente a la tentación sexual y emocional. Las Mujeres Escar- latas de Crowley a menudo desempe- ñaron papeles análo- gos a Kundry: a ve- ces inspirándolo con una visión divina, a veces encarnando el caos de sus desafíos internos. La sacerdotisa de la Misa Gnóstica es coronada como la diosa Nuit y ocupa un lugar central en el misterio, mos- trando la reverencia de Thelema por lo femenino. Al mismo tiempo, la prueba de la mujer (como la expresó Crowley), es decir, la com- prensión adecuada del amor y la luju- ria, es algo que todo mago debe afrontar.

142 143 Tema o símbolo Mito del Grial Artúrico (incluye romances medievales) Parsifal de Wagner (1882) Thelema de Crowley (1904-1947) En Liber ABA, Crowley compara varias tentadoras míticas (Circe, Ar- mida, etc.) e incluye a Kundry entre ellas como personifica- ción de la “fuerza que tienta al Héroe”. Sin embargo, en lugar de rechazar lo femenino, The- lema busca su in- tegración: el caba- llero (masculino) debe unirse con el Grial-Babalon (fe- menino) en Equili- brio. El ideal de Crowley era la “Boda Quími- ca” alquímica del rey y la reina, refle- jada en el secreto de alquimia sexual de Grado IX de la OTO. Así, lo feme- nino es, en última instancia, el Grial mismo —”la ma- triz de la ilumina- ción”— una vez que el Caballero aprende a ver más allá de la lujuria, hacia la sa- cralidad del amor. Tema o símbolo Mito del Grial Artúrico (incluye romances medievales) Parsifal de Wagner (1882) Thelema de Crowley (1904-1947) Redención y sacrificio La tradición cristia- nizada del Grial (por ejemplo, en Queste del Saint Graal) ve la búsqueda como un camino de reden- ción: el caballero purga sus pecados y los pecados de la tie- rra son eliminados. A menudo, el exi- toso caballero del Grial (Parsifal, Per- ceval, Galahad) as- ciende al cielo des- pués de contemplar el Grial, simbolizan- do la trascendencia del mundo caído. El Rey Pescador se cura, pero a veces el héroe debe suceder al rey o abandonar el mundo. Parsifal es explíci- tamente un drama de Erlösung, o re- dención. Los versos finales de la ópera celebran el «milagro supremo de la salva- ción: ¡la redención del redentor!». Parsifal no solo sal- va a Amfortas y a la comunidad, sino que también se redime espiritualmente al cumplir su destino. Wagner (basándose en Schopenhauer y las ideas budistas) insinúa que median- te la compasión y la renuncia (Parsifal rechaza la oferta de amor carnal de Kun- dry, utilizando en su lugar la Lanza para sanar), tanto el sal- vador como el sal- vado se liberan del sufrimiento. Kundry, que simbo- liza el peso de los pecados pasados ​​ (está bajo una mal- dición por burlarse de Cristo), también es liberada: expi- ra en gracia una vez que se revela el Grial. En Thelema, el con- cepto de redención se internaliza como la transformación del ser. No hay un salvador vicario ni una remisión exter- na del pecado; en cambio, cada aspi- rante se redime a sí mismo al completar la Gran Obra. Crowley habló de “redimir al mundo difundiendo la Ley de Thelema”, pero esto se enmarca como una revela- ción de la divinidad innata en la humani- dad (cada hombre y mujer una estrella) en lugar de salvar a los inherentemente condenados. Los sacrificios de Thelema son en gran parte simbólicos: la «Sangre de los San- tos» que bebe Baba- lon es el ego acumu- lado y la energía de los adeptos que lo han entregado todo a la Gran Obra.

144 145 Tema o símbolo Mito del Grial Artúrico (incluye romances medievales) Parsifal de Wagner (1882) Thelema de Crowley (1904-1947) Así, el sacrificio está presente pero trans- formado: los largos peregrinajes y las penurias de Parsifal son su sacrificio, y la revelación volun- taria del Grial por parte de Amfortas a pesar de su vergüen- za es otro. El acto de comu- nión en la escena del Grial se hace eco del sacrificio cristiano, pero apunta a una renovación más que a una repetición del dolor. Esto es análogo a la sangre de Parsifal que se agita cuando siente compasión por Amfortas: la agitación del cora- zón que impulsa a la iluminación. Los Adeptos de la A∴A∴ realizan el Juramento del Abis- mo para «verter su sangre en la Copa de Babalon», lo que da lugar al nacimiento de un nuevo ser ilu- minado (el Bebé del Abismo), un para- lelismo directo con la prueba final de Galahad o Parsifal que conduce a un nuevo estado de ser. Crowley veía a cada Adepto verdadero como una especie de Rey del Grial: al- guien que ha sacrifi- cado su ser inferior y, con ello, se ha re- dimido a sí mismo y, en un efecto domi- nó, a la humanidad. La síntesis thelémica Dentro del intrincado esquema metafísico de Thelema, la integra- ción de las leyendas artúricas y el Parsifal de Wagner cons- tituye mucho más que una interacción cultural superficial; representa, más bien, una sofisticada síntesis orquestada por Aleister Crowley para articular y propagar su revolucionario paradigma espiritual. El mito del Grial, que tradicionalmente en- capsula temas de sabiduría divina, restauración y trascendencia, fue fundamentalmente recontextualizado por Crowley en la Copa de Babalon, símbolo de la consumada transformación espiritual del aspirante y su autosacrificio a la divinidad. Asimismo, el ar- quetipo medieval de los caballeros de Camelot evolucionó hacia figuras iniciáticas, autogobernadas pero unidas colectivamente por los principios filosóficos de Voluntad, Amor y Honor, intrínsecos a la doctrina thelémica. La propia trayectoria existencial de Crowley reflejó conscientemente la narrativa de la búsqueda del Grial, co- menzando con un fervor idealista juvenil, atravesando profundas pruebas experienciales y culminando con su asunción del rol pro- fético como promulgador de una novedosa tradición eucarística in- trínseca a Thelema. El profundo compromiso de Crowley con el Parsifal de Wagner trascendió la mera admiración estética, reflejando su percepción de la ópera como una visión anticipatoria del Eón de Horus. La inte- gración en Parsifal del simbolismo cristiano y pagano, la elevación narrativa de un protagonista aparentemente ingenuo a un arqueti- po mesiánico, y sus profundos misterios esotéricos informaron y enriquecieron significativamente el marco ritualístico de Crowley. Entre los thelemitas, Parsifal adquirió un estatus casi canónico, similar a un grimorio alegórico, con su música apropiada ri- tualmente para evocar la santidad, lo que subraya la creencia de Crowley de que la obra de Wagner prefiguraba inconscientemente una época espiritual inminente. La innovadora reinterpretación que Crowley hizo del sim- bolismo artúrico para Thelema representó un alejamiento deci-

Lilith y la Fulana. La Raíz Oscura de la Felación en la Qábala

146 147 sivo de las percepciones cristianizadas convencionales. El Grial, anteriormente una reliquia sagrada, se transformó en un recipiente activo de iluminación extática, y la caballería pasó de la lealtad feudal a una lucha espiritual individual contra la ignorancia y la ilusión. En consecuencia, la búsqueda del Grial, antes exclusi- va, se democratizó, convirtiéndose en una tarea esencial accesible a todo thelemita dispuesto a atravesar el abismo metafísico hacia la realización de la iluminación espiritual. Sin embargo, a pesar de estas profundas revisiones, la esencia mítica fundamental —la búsqueda de la redención cósmica, la renovación espiritual y la in- minencia divina— permanece profundamente intacta dentro de la tradición thelémica. Mediante la asimilación estratégica de elementos artúricos y wagnerianos, Crowley situó a Thelema firmemente dentro de un linaje que abarca tanto el misticismo arcaico como la rica herencia de la tradición narrativa occidental, amplificando significativamen- te su resonante potencia simbólica y emocional. Los seguidores de la Ordo Templi Orientis encontraron así una correspondencia simbólica en las representaciones contemporáneas de la caballería templaria, mientras que los participantes en la misa gnóstica expe- rimentaron una resonancia ritual paralela a los misterios numino- sos representados en las liturgias del Grial de Parsifal. En última instancia, la leyenda Artúrica sirve dentro de Thelema como un espejo reflectante que aclara la identifica- ción personal de Crowley con arquetipos como Arturo, Merlín y Parsifal, y como un faro simbólico que guía a los aspirantes en sus búsquedas individuales de dominio espiritual y autorreali- zación transformadora. Lilith y la Fulana. La Raíz Oscura de la Felación en la Cábala Salim Karim GX (Kadosh Ka) En las profundidades de la tradición cabalística, existe una figura que ha fascinado y perturbado a generaciones: Lilith. Lejos de ser un simple demonio, Lilith no es una sola, sino un vasto arqueti- po. Como señaló el rabino Isaac Luria, el místico del siglo XVI, existen “múltiples Liliths” que ascienden y descienden entre los mundos, al frente de ejércitos de demonios. En esta multiplicidad se esconde un secreto lingüístico y cultural que ha sobrevivido, incluso, hasta nuestra lengua cotidiana. La más conocida de estas figuras es la narrada en el Alfabeto de Ben Sira (s. VIII-X), donde Lilith aparece como la primera es- posa de Adán. En este relato, ella abandona el Edén al negar- se a someterse a la voluntad de su marido, exigiendo igualdad. En un primer momento, esta rebeldía puede parecer un acto de empoderamiento, pero en la Cábala, este abandono es la primera transgresión que la condena a la esterilidad y la dispersión. Otra Lilith, aún más temible, aparece en el Zóhar, la obra cumbre de la mística judía, como la contraparte femenina del arcángel caído Samael, la “mujer de la prostitución” y la madre de una legión de demonios.

148 149 Una Lilith aún más oculta se vincula al mismo origen del univer- so, siendo la energía femenina desordenada de Adam Kadmon, el arquetipo cósmico que sirvió de molde para la Creación. Es la fuerza que, en lugar de unirse en la armonía divina, se dispersa en el vacío. En todas sus formas, Lilith se asocia con la energía vital desviada o derramada: la que roba, dispersa o devora la sagrada simiente. El Zóhar la presenta como una seductora que provoca a Adán y a los Vigilantes, los ángeles caídos Azza y Azazel, engendrando linajes de espíritus vampíricos que se alimentan del desperdicio de la semilla. Es la Lilith que consume lo que no da vida, convir- tiendo el potencial de la creación en un acto de vacío. El Eco de Lilith en la Lengua: de Peloneth a Fulana La profunda conexión entre Lilith y la dispersión de la energía vi- tal se encuentra en el origen mismo de nuestra lengua. En hebreo, a la Lilith que encarna esta energía devoradora se le llamó Pelo- neth (פלונית). Este término es una voz arcaica que se utiliza como un pronombre para referirse a una mujer desconocida, pero con el tiempo adquirió una connotación negativa. Es la “fulanita”, la “tal por cual”, la que no tiene un nombre ni una identidad propia. Con el tiempo, este término hebreo migró a las lenguas romances, derivando en nuestra palabra cotidiana fulana. Hoy, “fulana” conserva el eco de vulgaridad, promiscuidad y des- dén, un insulto que se lanza para menospreciar a una mujer. Pero en su raíz, nombra a la mujer que consume la semilla a través de la boca. De este modo, lo que en el habla cotidiana parece un in- sulto banal, tiene en realidad resonancias arcaicas: la fulana es un vestigio lingüístico de la Lilith oscura, la devoradora, la que no da vida sino que la dispersa y consume el potencial de la creación. La Shejiná como Contraste: Eros y Creación Para entender la verdadera naturaleza de Lilith en la Cábala, es esencial confrontarla con su antítesis: la Shejiná (שְׁכִינָה), el arque- tipo de la Divinidad Femenina que habita en el mundo. Mientras que Lilith representa la energía caótica y estéril, la Shejiná es la presencia divina que guía y nutre. Ella no se alimenta de la disper- sión, sino que es la fuente de la vida. En la tradición, la unión entre el hombre y la mujer en un acto de amor y procreación es un reflejo de la unión entre la Shejiná y el Dios. Es un acto sagrado que crea almas, un verdadero eros divino que edifica, en contraste con el eros devorador de Lilith. En este sentido, la Shejiná es el arquetipo de la Sabiduría (Jokh- mah) que no consume, sino que da forma a la vida. La Cábala en- seña que la restauración del mundo, o Tikkun Olam, depende de la unión armoniosa entre lo masculino y lo femenino, de la cual nace una descendencia que trae luz y santidad al universo. Lilith, al re- chazar esta unión, se condena a una existencia parasitaria y vacía, una eterna búsqueda de una vitalidad que no puede generar por sí misma. Lilith en la Modernidad: ¿Libertad o Esclavitud? En la actualidad, ciertos movimientos feministas y neopaganos han adoptado a Lilith como un icono de la libertad femenina y de la rebeldía contra el patriarcado. La narración de que ella se negó a someterse a Adán se presenta como un acto de empoderamiento. Sin embargo, esta interpretación dista radicalmente de la tradición cabalística. Para los cabalistas, Lilith no es un ser libre, sino un ser moribundo, encadenado y esclavo. El Zóhar la muestra unida inseparablemente

150 151 a Samael, “como dos en uno, macho y hembra, dragón y dragona, enredados en abrazo eterno” (Zóhar I, 148a-b). Este vínculo no es de amor, sino de opresión. Lilith no es su propia dueña, sino que está permanentemente atada a la fuerza del mal que encarna Sa- mael. Los textos la describen vagando por los desiertos y las aguas estancadas, asociada al Mar Muerto como frontera de lo árido y lo impuro (Isaías 34:14). Ella es una figura moribunda que se alimen- ta de la simiente de Adán y sus hijos para prolongar una existencia que le es ajena, un eco de la vida que no tiene. Conclusión Lilith y la fulana comparten un mismo linaje simbólico: ambas re- presentan el mal uso de la energía creadora, la vulgarización de lo sagrado y la esclavitud a la dispersión. Pero esta es solo una cara de la moneda. Recordar este trasfondo nos permite mirar críticamente la apro- piación moderna de Lilith, pero también nos invita a una reflexión más profunda. La dualidad no es un fin en sí misma; es la materia prima para un proceso alquímico. Así como la vesica piscis nace de la unión de dos círculos, los opuestos —la luz y la oscuridad, la creación y la dispersión— deben ser entendidos y reconciliados para generar algo nuevo y superior. La verdadera libertad no reside en la rebelión estéril, sino en el do- minio consciente de la energía vital y su canalización hacia la crea- ción. Es en la unión sagrada, en la síntesis de los opuestos, donde se encuentra el verdadero poder. El camino no es adorar el vacío, sino abrazar la dualidad para generar frutos de sabiduría y vida, la manifestación misma de la divinidad. Referencias • Zóhar, Libro I, 5a; 19a-b; 23a-b; 27a-b; 148a-b. • Zóhar, Libro III, 76b. • Alfabeto de Ben Sira, edición crítica, s. VIII-X. • Scholem, Gershom. Major Trends in Jewish Mysticism. Schocken, 1941. • Scholem, Gershom. La Cábala y su simbolismo. Paidós, 1965. • Isaías 34:14 (Biblia hebrea).

La Luz como el Agua: La Mujer como Vasija Divina en la Cosmología de la Kábala -Remes

153 La Luz como el Agua: La Mujer como Vasija Divina en la Cosmología de la Kábala Remes De la Abstracción a la Revelación En un espacio de enseñanza esotérico y femenino, se despliega una clase profundamente simbólica y reveladora sobre la relación entre la luz, el agua y el proceso de creación según la Kábala. El punto de partida es el cuento “La luz es como el agua” de Gabriel Gar- cía Márquez, utilizado como ejercicio de abstracción para activar la mente simbólica de las participantes. Comprender la luz como agua es el primer paso hacia una visión mística del universo donde fluidez, receptividad y forma se entrelazan. El Tzimtzum : Dios se Contrae para Crear Uno de los conceptos centrales de la Kábala, el Tzimtzum, repre- senta la contracción de Dios para permitir la existencia del uni- verso. El Infinito (“Ein Sof”) se recoge sobre sí mismo y crea un espacio vacío donde lo finito puede manifestarse. Esta acción es

154 155 vista como profundamente femenina: crear espacio para contener. Se compara con el embarazo, la menstruación y el parto. El Tzimt- zum no es solo un acto cosmico, sino una acción arquetípica que se manifiesta también en los cuerpos y procesos de las mujeres. Olam Ha Tohu: El Mundo del Caos Tras la contracción divina, surge el Olam Ha Tohu, el mundo del caos. Este es un estado de desorden donde los elementos existen, pero están separados, inconexos. Esta etapa refleja una realidad fragmentada, donde la luz no ha sido contenida ni organizada. Se equipara a una etapa pre-humana o pre-simbólica de la existencia, donde los potenciales están pero sin forma ni relación. Biná y la Rectificación La segunda emanación, Biná, representa el entendimiento. Ella or- ganiza el caos. A partir de Biná, lo femenino comienza a adquirir estructura y receptividad. Se presenta aquí la figura de la Kali, la vasija, que contiene la luz. Este principio femenino es lo que per- mite la creación organizada. La rectificación es el proceso por el cual lo divino vuelve a su unidad a través del orden. La mujer, como vasija sagrada, es central en esta tarea. La Mujer: Finalidad Suprema de la Creación La clase sostiene con claridad que la finalidad de Hashem fue crear a la mujer, pues en ella se resuelve el conflicto de Atzilut. Sin ella, no puede haber contención de la luz, ni orden, ni continuidad. Ella es la vasija donde el Infinito se refleja. Esta afirmación no es meta- fórica: la mujer es la meta teológica del universo. Estructura Sagrada: Keter, Hokhmah, Biná Se presenta un diagrama con la secuencia de las sefirot. Keter, la corona, contiene todas las posibilidades, como un huevo cósmico. Luego viene Hokhmah (sabiduría), el caos creativo. Y Biná (enten- dimiento), quien organiza y contiene. De la tensión entre masculi- no y femenino en Hokhmah nace Biná como el tercer elemento que organiza y da forma. De Andrógino a Dualidad: El Nacimiento de la Mujer En los planos elevados del ser, el principio masculino y femenino existen unidos como un andrógino. Pero en la tercera emanación, este andrógino es dividido: la parte femenina es extraída y organi- zada como una entidad distinta. Este relato se vincula con el mito de Adán y Eva: de un solo ser se extrae a la mujer. La división no es pérdida, sino organización. El Nombre Divino y los Elementos El nombre Yud-He-Vav-He contiene los principios masculino y fe- menino. Cada letra representa un plano de existencia y un elemen- to: fuego, agua, aire y tierra. La última He, asociada a la tierra, es silenciosa y femenina. Es la vasija, el cuerpo, el mundo material. El Diagrama de Nueve Puntas: Geometría del Alma Femenina El proceso de maduración femenina se ilustra con un diagrama de nueve puntas: tres para la ninfa, tres para la madre y tres para la abuela. La mujer ideal no es la que posee las nueve, sino la que lo- gra integrar al menos una de cada etapa. Se insiste en que la ninfa nunca debe ser abandonada. La vida es un viaje de integración, no de fragmentación.

156 157 La Materia como Sagrada Utilizando un Purana hindú como espejo, se explora el valor de la materia. Shiva, el dios renunciante, necesita de Parvati, la materia, para existir. Sin ella, no puede meditar en la montaña, porque ella **es** la montaña. Este relato reafirma que la materia es sagrada. El cuerpo, la vida cotidiana, el sexo, la crianza, todo ello es parte del sendero espiritual. La Religión como Reunificación En la Kábala, religar no es dogma ni rito vacío: es volver a unir lo fragmentado. Es religar la sabiduría con la experiencia, la teoría con la práctica. La religión mal entendida ha separado, juzgado y perseguido. Pero en su sentido original, es la inteligencia que sabe unir. Femenino y Masculino en Movimiento Se reflexiona sobre los intercambios de energía entre hombre y mu- jer. Ambos poseen elementos del otro, y el equilibrio es dinámico. La mujer puede estar en energía masculina sin perder su esencia, y el hombre puede entrar en lo femenino sin desdibujarse. La sexua- lidad, el descanso, la crianza, todos son espacios donde la energía se regula y sana. Un punto revolucionario en la clase es la afirmación de que la rec- tificación ya fue realizada por Dios. El mundo está completo; lo que debemos hacer es salir de la ilusión del caos. No se trata de “arreglarnos”, sino de despertar a la verdad: que ya somos uno, que ya estamos en la vasija perfecta del presente. La Mujer, Objeto del Deseo Divino Como el amado en el Cantar de los Cantares, Dios busca a su amada: la mujer, la vasija, la materia. Ella es quien contiene su luz, su orden, su paz. Comprender esto no es solo un acto intelectual, sino un acto de devoción y revelación. La mujer es el final del ár- bol, su sustento. Esta enseñanza no es solo una lección de Kábala: es un canto a lo femenino sagrado, una invitación a reconocernos como parte del diseño divino, no como piezas rotas, sino como fragmentos que ya han sido reunificados en el corazón de lo eterno.

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Astrología y Mitología: Los Mitos que vivimos -Rodovalho

163 Astrología y Mitología: Los Mitos que Vivimos Luciane Rodovalho En el estudio de la astrología, se busca comprender la experiencia humana a través de la observación del cielo y sus constelaciones. Las antiguas civilizaciones vieron en estas agrupaciones de estre- llas personajes, escenas y objetos que reflejaban la vivencia huma- na, dando origen a un saber antiquísimo: la astrología. Las cons- telaciones zodiacales, que dan nombre a los signos, revelan doce formas de experiencia humana, pasos cíclicos que todos debemos transitar para conocernos mejor. Este trabajo no busca ser una lec- ción de astrología anecdótica, sino explorar las raíces y el origen del saber astrológico para trabajar en profundidad sobre él. El objetivo es aportar luz a aspectos simbólicos que a menudo es- capan a nuestra comprensión en la vida cotidiana. Esto implica pe- netrar en los “papeles y personajes” que cada uno actúa, una tarea

164 165 que puede ser compleja debido a las trampas autoimpuestas. Para este propósito, el estudio de los mitos se plantea como una he- rramienta que nos permite desvelar las compulsiones que impiden nuestro crecimiento. Todo conocimiento surge del lenguaje simbólico, una forma de ex- presión que va más allá de lo obvio o inmediato. La palabra griega symbolon se refería a un objeto partido en dos, guardado por per- sonas con un fuerte vínculo que debían separarse, con la esperanza de reunirlos algún día. Transponiendo esto a nuestra psique, divi- dida en consciente e inconsciente, el símbolo nos ayuda a recordar nuestra parte escindida, el inconsciente, y el estrecho vínculo que tenemos con él. Los símbolos son una expresión de lo genérico, donde cooperan la conciencia y el inconsciente, sin ser puramente racionales ni irracionales. Cuando un símbolo es colectivo, se denomina arquetipo. La pala- bra arquetipo significa “primer modelo” del cual derivan los com- portamientos y estructuras básicas de la psique humana. Carl G. Jung definió los arquetipos como imágenes y relatos universales comunes a todas las culturas que hacen referencia a la búsqueda interior del ser humano, y a la fuente de la que emanan estas le- yendas la llamó inconsciente colectivo. Aunque puedan parecer conceptos antiguos, los arquetipos están absolutamente vivos en nuestro interior y se revelan en las diferentes circunstancias de la vida, identificándose con personajes de películas, llorando con sus tristezas o excitándonos con sus comportamientos. Están presentes en momentos clave como el nacimiento de un hijo o la traición de un amigo. Los mitos actúan en nuestra psique de un modo similar a los sue- ños, hablándonos de aspectos incoherentes y recónditos de nosotros mismos. El trabajo terapéutico con ellos no es tanto comprenderlos intelectualmente como sentirlos simbólicamente, dejándolos pene- trar. Del mismo modo que un sueño no se interpreta literalmente, los mitos nos hablan en el mismo lenguaje, revelando nuestras pro- yecciones y símbolos. Se revelan en ellos los arquetipos básicos y nuestros lados polares; el bueno y el malo, lo aceptado y lo re- chazado. El objetivo es unir o integrar aquello de nosotros mismos que no queremos ver. Todos los personajes de un mito son partes de uno mismo, y el trabajo consiste en dar voz a esos personajes reprimidos o negados para entender qué nos piden actualizar en nuestra vida. La astrología y la mitología siempre han ido de la mano en la bús- queda de conocimiento inherente al ser humano. Los relatos míti- cos a menudo remueven nuestra parte más inconsciente y pueden darnos claves de nuestra forma de ser y de sentir, al igual que los arquetipos astrológicos. Estas leyendas, a menudo trágicas y fan- tásticas, manifiestan las motivaciones profundas de nuestra pecu- liar manera de ver la vida, un lenguaje que comparte la astrología. Relacionar los arquetipos astrológicos con los mitos nos ayuda a comprender la naturaleza esencial de cada signo, que son “señales para comprender el mundo y comprendernos”. Los personajes mitológicos asociados a cada signo ofrecen claves sobre nuestro proceso personal, indicando dónde tropezaremos o cómo resolveremos temas pendientes. Conocer los mitos y sus sím- bolos nos ayuda a identificar en los personajes con los que nos identificamos los peligros, dificultades y “bestias” que debemos vencer. También nos permite reconocer los roles en las personas cercanas de nuestra vida y lo que proyectamos en ellas. A continuación, se presenta un relato de los mitos y las experien- cias humanas vinculadas a cada signo del zodíaco: Aries: se enfoca en, como volver a ser un niño para encender la chispa del fuego interior. Implica una lucha, a veces a muerte, con- tra los obstáculos, la capacidad de equivocarse con orgullo y de tener que volver a empezar. También representa la conexión con la sabiduría intuitiva y los poderes mágicos para salir victorioso de situaciones difíciles, así como el coraje para enfrentar los propios errores y pedir perdón. Es un signo que busca conocer lo más ins-

166 167 tintivo y pasional y la necesidad de nacer a un sentido original de la propia identidad, emergiendo de la “gran madre de agua” y supe- rando la ilusión de protección a través del poder masculino activo. Relacionamos a Aries con El Vellocino de Oro y Jasón (y los Ar- gonautas): Simboliza la chispa que enciende el fuego y las gestas heroicas y activas de Aries. Juana de Arco y Teresa de Ávila: Son ejemplos de personas que elevaron su trabajo personal a niveles míticos, representando lo más elevado del arquetipo ariano. Tauro se centra en las pasiones e instintos, y en la forma de en- contrar recursos en uno mismo. Se trata de lo primario, de lo ins- tintivo presente en todo ser humano, de la “bestia” que cada uno, sea Tauro o no, tendrá que ir domesticando y refinando para llegar al “AMOR” a través del desapego del deseo. También se relaciona con el deseo y el afán de poder. Relacionamos a Tauro con Teseo y el Minotauro: Se asemeja a la idea del sometimiento de un toro salvaje, con el Minotauro como una figura monstruosa. Afrodita y Hefesto: Relacionados con la expresión de la sensua- lidad y los aspectos terrenales. Géminis es el signo de la duali- dad y la relación, impulsando a sus nativos al interés por todo, al aprendizaje y la comunicación, reconociendo al otro como parte de uno mismo. Esto los lleva a ser versátiles, inquietos e inestables. El trabajo en Géminis es ver la luz y la sombra existentes en toda experiencia humana. Es la conciencia de la existencia de un “otro” igual a uno mismo, una objetividad necesaria para aprender a vivir a través del contacto y la experimentación. La principal lección es la comprensión del ritmo oscilante de las experiencias, de la unidad más que de la diversidad. A menudo se enfrenta a una tremenda dualidad, proyectada en un hermano, pareja o trabajo. Relacionamos con Géminis a Castor y Pólux: Son los gemelos ar- quetípicos, opuestos e iguales a la vez, mostrando la unión entre hermanos y el lado casi amoral de este signo. El Árbol de las Hespérides (Tercer trabajo de Hércules): Enseña la necesidad de escuchar la sabiduría interior y la compasión, liberán- dose de las ataduras de la razón. Cáncer se relaciona con el afrontamiento de las dependencias y lastres, y cómo las emociones desatadas pueden destruir o trans- formar al individuo. Implica la necesidad de entrar en el submundo instintivo y primario. El trabajo esencial es acceder a una concien- cia más profunda de la naturaleza humana, donde toda resistencia es fuente de problemas y miedos. Relacionamos a Cáncer con La Gran Madre: Representa lo más primitivo de la vida y la naturaleza maternal Hércules y la Cierva de Cerinea: Otro trabajo que toca la cuestión de la dependencia, así como el cangrejo que muerde a Hércules. Leo es con el propio corazón, la gesta que supone abrirse al amor. Se relaciona con la naturaleza fogosa y vital, y la necesidad de ex- presar cualquier emoción. Implica una personalidad imponente, el gusto de ser el centro de atención, la creatividad y la generosidad. Relacionamos a Leo con El Rey Arturo y Parsifal y la búsqueda del Grial: Simboliza la nobleza, la búsqueda de significado y la expre- sión del corazón. Narciso y Eco: Aborda la necesidad de autoexpresión y las conse- cuencias de la vanidad o la incapacidad de ver al otro. Virgo es el mito describe el proceso cíclico de las estaciones y la catástrofe que puede sobrevenir al ser humano por ir a contra- corriente y no aceptar lo necesario en cada momento. Se trata de aceptar las crisis. También se enfoca en la capacidad de análisis y crítica, la necesidad de llegar a un acuerdo con la parte oscura, no de luchar contra ella con razones y lógica. Virgo es la mente apli- cada, la capacidad de analizar, estudiar, modificar y perfeccionar, llevando las ideas de otros a algo nuevo y mejor. Relacionamos a Virgo con La Virgen Raptada y el Rapto de Per- séfone: Deméter (madre) sufre por la pérdida de su hija Perséfone, quien es llevada al inframundo por Plutón. Este mito refleja el pro-

168 169 ceso cíclico de la naturaleza; las estaciones y la necesidad de acep- tar el vínculo con la parte oscura o inconsciente (la sombra), que se revela en las circunstancias de la vida. Casandra: Una mujer con el don profético a quien nadie creía, sim- bolizando la crítica y el análisis de Virgo que a veces son ignorados. Libra busca un nuevo orden y origen, el nacimiento del hombre como ser consciente que reconoce al otro como un espejo de sí mismo. Implica la necesidad de dudar, buscar y mirar al otro para ser completo. Se abre al mundo de la relación, donde el trabajo no es solo la propia experiencia sino también la experiencia en función de los demás. El sentido ético y la justicia de Libra se encuentran aceptando lo instintivo y equivocándose. La esencia del mito de Libra es la bús- queda del amor y la belleza, el gozo interno y el pago de un precio por el crecimiento personal y el acceso a la claridad. Relacionamos a Libra con El Juicio de Paris: París debe elegir en- tre Hera, Atenea y Afrodita, simbolizando la elección y sus conse- cuencias en las relaciones y el destino. Psique y Eros: La historia del alma (Psique) que busca el amor (Eros), representa las vicisitudes del alma para encontrarse con el otro y el precio del crecimiento personal. Escorpio es el lugar oscuro donde uno muere y renace si es capaz de enfrentarse a los personajes destructivos generados por el do- lor. Es una búsqueda continua, con encuentros intensos y secretos. La experiencia es de vida o muerte, marcada por la intensidad de la atracción y el rechazo. La sexualidad, entendida como intensi- dad emocional y fuerza del deseo, es clave para encontrar el tesoro interior. Implica la regeneración de los sentimientos negativos. A menudo, se es inconsciente del propio poder destructivo, y sólo a través de experiencias intensas se toma conciencia. Relacionamos a Escorpio con Perseo y Medusa: Perseo lucha con- tra Medusa, cuyo reflejo en el escudo le permite vencerla, simboli- zando que el monstruo es un instrumento para tomar conciencia de uno mismo. Aborda temas de orgullo, deseo y tiranía. El Ave Fénix: Renace de sus cenizas, simbolizando la capacidad de Escorpio de ser “tremendamente creativo” después de descender a los infiernos. Sagitario debe aprender que está ligado a leyes humanas aunque pueda intuir la grandeza a la que puede llegar. En este signo, uno renace de la muerte, queriendo “cazar lo divino” con flechas intui- tivas. Es la búsqueda de conocimiento, de sentido, la aventura y el idealismo. El destino de Sagitario suele estar unido a una ley, un código moral, o algún tipo de limitación de la que no puede esca- par. La reconciliación con el lado femenino es esencial, a menudo pasando por aceptar limitaciones y tomar compromisos. Sagitario tiene una doble naturaleza: mitad instintiva (caballo) y mitad hu- mana (arquero). Las flechas de Sagitario simbolizan la conexión con lo intuitivo, que puede llevar tanto a lo más alto como al mayor sufrimiento. Necesita trabajar lo sutil, emotivo y sensible para lle- gar al conocimiento. Relacionamos Sagitario con Zeus (Júpiter): El rey de los dioses, con impresionantes experiencias, conflictos y capacidades creati- vas, pero limitado por Hera, simbolizando el poder, la moralidad y la búsqueda de lo masculino. Ulises (La Odisea): Su mítico viaje de regreso a Ítaca representa las aventuras, desafíos y la necesidad de atender la intuición más que la fuerza bruta Capricornio la evidencia es que algo debe morir para que algo nuevo renazca, aprendiendo de lo viejo para impulsar lo joven. Es un signo que exige compromiso y concreción. Las experiencias ne- cesarias son el esfuerzo, la tenacidad, la frustración, el deber y la tradición. La primera parte de la vida está marcada por limitaciones y conflictos con la figura paterna, hasta que se acepta el destino. Es fundamental comprender que lo nuevo y lo viejo siguen los mis- mos patrones y cumplen el papel asignado. Se trata de concretar las aspiraciones más profundas.

170 171 Relacionamos con Capricornio con Jesucristo: Su vida, nacimiento en el solsticio de invierno (Navidad), y la división en dos etapas antes y después de los 30 años (relacionada con el ciclo saturnino), simbolizan la concreción del destino, el mensaje del amor y la res- ponsabilidad. Saturno devorando a sus hijos (Cronos): Representa la destrucción del orden antiguo, la castración del poder paterno y la repetición de experiencias. Hércules libera a Prometeo: Simboliza la superación de las limita- ciones y la transformación. Acuario se relaciona con mirar hacia el futuro, la promesa y la dificultad de ir más allá de lo puramente humano. Representa la fuerza del elemento aire, como huracanes y vendavales, y su símbolo es el rayo de la tormenta eléctrica. La esencia es completar el ciclo completo de la experiencia, no solo una parte. Simboliza una visión humanitaria, altruista y futurista, con una gran capacidad para inventar, transformar y cambiar el entorno de forma única. Se busca la libertad y un estilo de vida impredecible. Relacionamos Acuario con Prometeo: El Titán que robó el fuego a los dioses para dárselo a los hombres, simbolizando la innovación, el desafío a lo establecido y el beneficio para la humanidad, así como el precio a pagar por ello. Los Establos de Augias trabajo de Hércules: Simboliza una “lim- pieza social” o la ruptura de estructuras tradicionales y la capaci- dad de usar la inteligencia para lograr cambios. Piscis: el trabajo es llegar con las emociones a lo más alto que el ser humano puede alcanzar a través de la entrega, la compasión y la aceptación. Se trata de aceptarse totalmente. El mito de Piscis pone de relieve la dualidad de la madre poderosa y sufriente, y el hijo re- dentor y sacrificado, así como la muerte y resurrección necesarias para redimir la parte oscura materna. Se manifiesta la imagen del perseguidor y perseguido, víctima y verdugo, sin separación entre términos antagónicos. El exceso surge del éxtasis emocional y la comprensión de la fusión con todo. Relacionamos a Piscis con Dionisio: Sus rituales y los misterios de Eleusis reflejan la experiencia de éxtasis, sufrimiento, locura, muerte y resurrección, que son temas centrales en Piscis. La Cap- tura de los Bueyes de Gerión por Hércules: Simboliza el esfuerzo para someter las fuerzas irracionales y caóticas, así como la dificul- tad de la razón para comprenderlo. Estos mitos, aunque provienen de diversas culturas, se asocian a las experiencias de cada signo por su cualidad o por su relación con las constelaciones. La astrología y la mitología siempre han estado unidas en la búsqueda del conocimiento humano, revelando histo- rias que remueven la parte más inconsciente de nosotros y ofrecen claves sobre nuestra forma de ser y sentir.

El poder del toroide

173 El poder del toroide: un símbolo de energía, equilibrio y flujo cotidiano Quentin Carpenter El toroide es más que una simple forma hermosa: es un símbolo vivo y palpitante de cómo la energía se mueve a través de nosotros y del mundo que nos rodea. Desde el campo magnético de la Tierra hasta la estructura de las galaxias e incluso el campo energético hu- mano, el toroide representa el flujo, el equilibrio y el movimiento

Explorando la fusión del Ying-Yang y el toroide

174 175 infinito. Es una forma tan científica como espiritual, lo que la con- vierte en un poderoso puente entre las fuerzas visibles e invisibles que dan forma a nuestras vidas. ¿Qué es el toroide? En esencia, el toro es una estructura con forma de rosquilla a través de la cual la energía fluye en un bucle continuo: hacia dentro a tra- vés del centro, alrededor de los lados y de nuevo hacia dentro. Este vórtice autosostenible se puede observar en remolinos, tornados, corazones de manzana, anillos de humo e incluso en el aura huma- na o biocampo. En la geometría sagrada y los estudios sobre la energía, el toro se entiende como la forma natural de los sistemas dinámicos y armo- nizados. Es el patrón que sigue la energía cuando está en equilibrio, lo que lo convierte en una herramienta visual y energética para comprender la salud, el crecimiento y el ritmo de la vida misma. Aplicaciones cotidianas del toro Quizás no te des cuenta, pero el toro está a tu alrededor y su in- fluencia es profunda: En la naturaleza: observa cómo fluye el agua en un remolino o cómo se abre una semilla en espiral. La naturaleza utiliza el toro como modelo para el movimiento sostenible. En el cuerpo: Muchos creen que el corazón humano y el campo electromagnético reflejan los patrones de energía toroidal, lo que ayuda a regular el flujo de energía y la coherencia emocional. En tecnología e innovación: Los científicos e inventores llevan mucho tiempo estudiando el toroide en el diseño de sistemas ener- géticos, campos de contención magnética e incluso teorías de la física unificada. En la energía personal: La meditación, las técnicas de respiración y visualización suelen utilizar el toroide como guía para mover la energía por todo el cuerpo de forma equilibrada y nutritiva. Explorando la fusión del Yin-Yang y el toroide: un viaje a la geometría sagrada La geometría sagrada es el arte y la ciencia de comprender los pa- trones y las formas que dan forma al universo. Para aquellos que encuentran inspiración en estos símbolos antiguos, destacan dos conceptos particularmente profundos: el Yin-Yang y el toroide. Ambos representan el equilibrio, el flujo y la unidad, pero tienen su origen en marcos filosóficos y científicos diferentes. Mientras que el yin-yang está profundamente arraigado en la filosofía oriental y la dualidad, el toro surge de las matemáticas y la física como mo- delo de flujo dinámico de energía.

176 177 Este blog explora las similitudes y diferencias entre el yin-yang y el toro, y profundiza en cómo estos símbolos pueden fusionarse en un concepto unificado. Al combinar los aspectos filosóficos y científicos de estas ideas, podemos descubrir una comprensión más rica de la armonía universal y la inspiración creativa tanto para los artistas como para los entusiastas de la geometría sagrada. Parte 1: El Yin-Yang y el toro – Definiciones y orígenes El Yin-Yang: equilibrio a través de la dualidad El símbolo del Yin-Yang, originario de la antigua filosofía china, representa la interacción de los opuestos. Es un círculo dividido en dos mitades en espiral: una negra (Yin) y otra blanca (Yang), cada una con un punto del color opuesto. Este diseño resume la idea de que los opuestos están interconectados, son interdependientes y es- tán en constante cambio. Los principios clave del Yin-Yang incluyen: • Dualidad: luz y oscuridad, masculino y femenino, expansión y contracción. • Interconexión: uno no puede existir sin el otro. • Equilibrio: la armonía se alcanza cuando las fuerzas opuestas es- tán en equilibrio. • Naturaleza cíclica: la vida es una danza constante de cambio, sim- bolizada por las formas curvas y fluidas. El yin y el yang no son estáticos, sino dinámicos, y representan el movimiento y la transformación perpetuos de la energía. El toro: la geometría del flujo El toro, por el contrario, es una forma geométrica tridimensional que a menudo se visualiza como un donut o un vórtice. Es un mo- delo para comprender el flujo de energía en el universo, desde los campos electromagnéticos hasta los sistemas naturales. En su nú- cleo, el toro representa un flujo de energía autosostenible e infinito. Las características clave del toro incluyen: • Forma y estructura: una superficie continua con un agujero cen- tral, creando una forma que es a la vez finita e infinita. • Dinámica energética: la energía fluye a través de un polo, circula alrededor del centro y sale por el otro polo, creando un bucle. • Universalidad: se encuentra en las galaxias, en el cuerpo humano (por ejemplo, en el campo electromagnético del corazón) e incluso en los plasmas toroidales de la física. • Autosimilaridad: la estructura del toro refleja patrones fractales, con capas de bucles de energía que se repiten. El toro es intrínsecamente holístico y representa los ciclos ininte- rrumpidos de energía que rigen la existencia. Parte 2: El yin-yang y el toro: similitudes A pesar de sus diferentes orígenes culturales y científicos, el yin- yang y el toro comparten muchos conceptos comunes: 1. Equilibrio y armonía • Yin-yang: alcanza el equilibrio a través de la interacción de opues- tos, donde uno complementa al otro. • Toro: Demuestra el equilibrio a través de su flujo simétrico y con- tinuo de energía, manteniendo el equilibrio dentro de un sistema. Ambos símbolos resaltan la importancia del equilibrio para la sos- tenibilidad, ya sea el equilibrio de fuerzas o de energía. 2. Naturaleza cíclica • Yin-Yang: Las líneas curvas sugieren un movimiento perpetuo, ya que cada mitad se transforma en la otra en un bucle infinito.

178 179 • Toro: El flujo de energía a través del toro también es cíclico, con la energía circulando y volviendo a su origen. La naturaleza cíclica de ambos símbolos refleja los ritmos de la vida: nacimiento, muerte y renacimiento, o expansión y contrac- ción. 3. Holismo e interconexión • Yin-Yang: Enfatiza la interconexión de todas las cosas, ya que los opuestos no pueden existir sin el otro. • Toroide: Representa un sistema unificado en el que cada parte contribuye al todo, con energía que fluye sin interrupciones. Ambos símbolos trascienden la dualidad para representar un todo unificado e interconectado. Parte 3: El yin-yang y el toroide: diferencias Aunque comparten temas comunes, el yin-yang y el toroide difie- ren significativamente en su forma, dimensión e interpretación: 1. Dimensionalidad • Yin-Yang: símbolo plano y bidimensional que transmite su signi- ficado a través del contraste visual. • Toro: estructura tridimensional que puede modelarse matemática- mente y observarse físicamente en la naturaleza. El Yin-Yang es más abstracto y simbólico, mientras que el Toro se basa en la geometría y la física. 2. Movimiento frente a estructura • Yin-Yang: representa el flujo y la transformación de fuerzas opuestas. • Toro: es una estructura física que modela cómo se mueve la ener- gía a través del espacio. El toro proporciona un marco científico tangible para comprender el flujo de energía, mientras que el yin-yang ofrece una perspectiva filosófica. 3. Origen e interpretación • Yin-Yang: surge de la metafísica china y la filosofía taoísta. • Toro: tiene sus raíces en la ciencia y las matemáticas modernas. El propósito del Yin-Yang es guiar la comprensión moral y espiri- tual, mientras que el toroide explica los fenómenos naturales. Parte 4: Fusionando el Yin-Yang y el toroide El Yin-Yang y el toroide pueden parecer distintos, pero sus prin- cipios subyacentes los convierten en complementos naturales. La combinación de estas dos ideas permite una comprensión holística de las dimensiones espiritual y científica de la existencia. 1. Dualidad dentro de la unidad El toroide puede verse como una manifestación tridimensional del yin y el yang. Imagina las mitades blancas y negras del yin y el yang extendiéndose en tres dimensiones, creando un toroide diná- mico. Esta fusión sugiere que la interacción de los opuestos no es solo filosófica, sino también energética. Por ejemplo: • El flujo y reflujo de energía en el toroide refleja el equilibrio entre el yin y el yang. • El eje central del toroide puede representar el punto de equilibrio donde convergen las fuerzas opuestas. Los artistas y los entusiastas de la geometría sagrada pueden explo- rar esta fusión creando modelos 3D u obras de arte que pasen del yin-yang plano al toroide dinámico.

180 181 2. Ciclos y espirales Ambos símbolos representan la ciclicidad, pero el toro introduce una dinámica espiral al flujo del yin y el yang. Al visualizar el yin y el yang como una espiral que se mueve a través del toro, vemos una representación más profunda del tiempo y la evolución: cómo la dualidad evoluciona dentro de un sistema infinito. Esta idea inspira nuevas interpretaciones de los ciclos naturales: • El día y la noche (yin y yang) pasan a formar parte de una espiral más grande de ciclos estacionales y cósmicos. • La dinámica energética del cuerpo humano (como el flujo de chi o prana) puede modelarse como un toro con la dualidad Yin-Yang en su núcleo. 3. Inspiración para la geometría sagrada Para los artistas, combinar la simplicidad visual del Yin-Yang con la complejidad estructural del toro abre infinitas posibilidades crea- tivas. Algunas ideas son: • Diseñar toroides con patrones Yin-Yang que fluyan por su super- ficie. • Utilizar la geometría del toro para representar la evolución de los ciclos del yin y el yang en el tiempo y el espacio. • Crear animaciones que muestren la transformación del símbolo plano del yin y el yang en un toro dinámico y giratorio. Parte 5: Lecciones para la vida y la creatividad La fusión del yin y el yang y el toro es más que un ejercicio filosó- fico o artístico: ofrece profundas lecciones sobre cómo vivimos y creamos. 1. Equilibrio en acción El yin-yang nos enseña a aceptar los opuestos, mientras que el toroi- de nos recuerda que debemos fluir con la energía de la vida. Juntos, sugieren que el equilibrio no es estático, sino dinámico. Para vivir en armonía, debemos adaptarnos y evolucionar continuamente. 2. Pensamiento holístico Ambos símbolos nos animan a ver el panorama general. Ya sea creando arte o resolviendo problemas, comprender la interconexión de todas las cosas nos ayuda a abordar los retos con claridad y crea- tividad. 3. Potencial infinito El toro, con sus bucles infinitos de energía, nos recuerda el poten- cial ilimitado que hay dentro y alrededor de nosotros. Cuando se combina con la filosofía del equilibrio del yin y el yang, nos inspira a canalizar esta energía de forma armoniosa en nuestros esfuerzos creativos. Conclusión: unidad en la diversidad El yin-yang y el toroide representan las dos caras de la misma mo- neda cósmica: una filosófica, la otra geométrica; una antigua, la otra moderna. Al fusionar estos conceptos, obtenemos una com- prensión más completa del equilibrio, el flujo y la interconexión. Para los entusiastas de la geometría sagrada y los artistas, esta fu- sión es una poderosa fuente de inspiración. Ya sea a través de la exploración meditativa, la visualización creativa o la expresión ar- tística, la combinación del yin y el yang y el toroide nos permite celebrar la unidad dentro de la diversidad y, tal vez, vislumbrar los patrones infinitos que dan forma a nuestro universo.

La « teoría del 369 » de Nikola Tesla

183 La «teoría del 369» de Nikola Tesla El concepto de duplicar números y sus raíces digitales suele surgir en debates sobre la fascinación de Tesla por los números 3, 6 y 9. Se basa en la teoría de números y los patrones matemáticos, con- cretamente en cómo se comportan los números cuando se duplican repetidamente y se reducen a sus raíces digitales (la suma de los dígitos de un número, reducida iterativamente a un solo dígito). Exploremos esto en detalle.

184 185 ¿Qué es una raíz digital? La raíz digital de un número se encuentra sumando los dígitos del número repetidamente hasta obtener un número de un solo dígito. Por ejemplo: • Por lo tanto, la raíz digital de 347 es 5. Duplicar números y raíces digitales Cuando se empieza con 1 y se duplica repetidamente, la secuencia de números es la siguiente: Ahora, calcula las raíces digitales de estos números: 1. (la raíz digital es 1) 2. (la raíz digital es 2) 3. (la raíz digital es 4) 4. (la raíz digital es 8) 5. (raíz digital es 7) 6. (raíz digital es 5) 7. (raíz digital es 1 de nuevo) 8. (raíz digital es 2 de nuevo) 9. (raíz digital es 4 de nuevo) La secuencia de raíces digitales se repite en un ciclo predecible: 1, 2, 4, 8, 7, 5 ¿Dónde están el 3, el 6 y el 9? Observe que el 3, el 6 y el 9 no aparecen en el ciclo de raíces digi- tales de los números que se duplican. Esto ha llevado a la idea de que estos números están de alguna manera «fuera» o «por encima» del sistema de duplicación. Observaciones: • La secuencia de duplicación excluye el 3, el 6 y el 9, y esta ausen- cia se ha interpretado como un signo de su singularidad. • Según se dice, Tesla creía que el 3, el 6 y el 9 representaban la energía «divina» o «universal» porque parecen «gobernar» los pa- trones de los demás números. Cómo se relacionan el 3, el 6 y el 9 con los ciclos Para entender por qué el 3, el 6 y el 9 son especiales, consideremos su comportamiento en otro sistema cíclico: los múltiplos de 3 y sus raíces digitales. Múltiplos de 3: • (raíz digital es 3) • (raíz digital es 6) • (raíz digital es 9) • (raíz digital es 3) • (raíz digital es 6) • (raíz digital es 9) • (raíz digital es 3) Patrón: • Las raíces digitales de los múltiplos de 3 se repiten como , mos- trando un bucle autónomo. El papel del 9: • Los múltiplos de 9 siempre se reducen a 9: , y así sucesivamente. • En matemáticas, el 9 se conoce como el «número de control» por- que gobierna el comportamiento de la raíz digital de otros números. Por ejemplo: • Si se suma 9 a cualquier número, su raíz digital sigue siendo la misma (por ejemplo). La opinión de Tesla: La idea de Tesla puede haber surgido de la observación de que el 3, el 6 y el 9 parecen formar su propio ciclo especial en matemáticas, mientras que otros números caen en diferentes patrones repetitivos.

186 187 Interpretaciones especulativas 1. Energía y vibración: • Algunos interpretan la ausencia del 3, el 6 y el 9 en las secuencias de duplicación como una prueba de que estos números resuenan a una «frecuencia más alta» o representan la energía universal. 2. Simbolismo geométrico: • En geometría, el 3 representa un triángulo, el 6 representa un hexágono y el 9 aparece en muchos patrones fractales, como el eneagrama. 3. Numerología: • En numerología, el 3 es la creatividad, el 6 es la armonía y el 9 es la completitud, lo que vincula aún más estos números con concep- tos profundos. Conclusión Aunque la fascinación de Tesla por el 369 se basa en patrones ma- temáticos y numerológicos, las secuencias de duplicación y las raí- ces digitales ponen de relieve las intrigantes propiedades de estos números. Las interpretaciones modernas suelen utilizar estas ideas como marco para comprender los ciclos, la energía y la estructura del universo. La «teoría del 369» de Nikola Tesla se asocia a menudo con su creencia en el poder de los números y su conexión con la energía universal, aunque el propio Tesla no formuló explícitamente una «teoría del 369». En cambio, este concepto se ha extrapolado de su fascinación por los números 3, 6 y 9, que consideraba fundamenta- les para la estructura del universo. Las interpretaciones modernas suelen enmarcar la «teoría 369» en un contexto metafísico o pseu- docientífico. A continuación se ofrece una explicación basada en las ideas de Tesla y en las interpretaciones populares: La fascinación de Tesla por el 3, el 6 y el 9: 1. Significado numérico: • Tesla creía que los números 3, 6 y 9 tenían un significado único, y se refería a ellos como la «clave del universo». • A menudo hacía referencia a patrones en la naturaleza, la geome- tría y las matemáticas que involucraban estos números, sugiriendo un orden oculto en el cosmos. 2. Patrones en la naturaleza: • Tesla observó que muchos fenómenos naturales ocurren en patro- nes de tres, como el triángulo (una forma geométrica básica) y el vórtice (a menudo triangular en sección transversal). • Los números también aparecen en contextos espirituales o filo- sóficos, como la Trinidad en varias religiones, lo que sugiere una alineación universal. 3. Base matemática: • Algunas interpretaciones de las ideas de Tesla destacan cómo el 3, el 6 y el 9 aparecen en las divisiones de un círculo (360°), en secuencias que se duplican o en el sistema de raíces digitales (por ejemplo, sumando dígitos hasta que queda un solo dígito). • Por ejemplo: al duplicar números como 1, 2, 4, 8, 16, etc., se omiten repetidamente el 3, el 6 y el 9 en sus raíces digitales, lo que lleva a algunos a afirmar que estos números tienen propiedades «energéticas» especiales. El «método 369» (interpretación moderna): La «teoría 369» moderna se aplica a menudo en prácticas metafí- sicas o de autoayuda y no está verificada científicamente. Consiste en utilizar los números 3, 6 y 9 en diversas rutinas que se cree que aprovechan la energía del universo: 1. Práctica de manifestación: • Una adaptación popular consiste en escribir afirmaciones o de- seos:

Parsifal: Un viaje de transformación interior

188 189 • Escribe la afirmación tres veces por la mañana. • Escríbela 6 veces por la tarde. • Escríbela 9 veces por la noche. • Se cree que este enfoque repetitivo alinea tu subconsciente con tus objetivos. 2. Enfoque meditativo: • Los practicantes meditan sobre los números o los utilizan como guía para la respiración rítmica o la visualización. • Por ejemplo, inspirar contando hasta tres, aguantar la respiración contando hasta seis y espirar contando hasta nueve. 3. Conexión numerológica: • Se dice que los números 3, 6 y 9 corresponden a vibraciones uni- versales que ayudan a las personas a conectar con un plano supe- rior de conciencia. El legado de Tesla y la teoría del 369: Aunque Tesla no creó el «método 369», su admiración por los nú- meros probablemente se debía a su profunda curiosidad por los misterios del universo. Su trabajo en electromagnetismo, energía y vibración contribuyó a la interpretación mística moderna de sus ideas. Sin embargo, es esencial señalar que gran parte de la teoría 369 tal y como existe hoy en día es especulativa y no se basa en el trabajo científico documentado de Tesla. www.natureofflowers.com Parsifal: Un viaje de transformación interior Fahgua El mito de Parsifal, arraigado en la tradición medieval europea y profundamente interpretado a través de la psicología junguiana, ofrece una representación simbólica del viaje del hombre moderno hacia su propia conciencia. Desde el siglo XII, siendo la versión francesa la más antigua del mito, la leyenda del Santo Grial se ha mantenido viva, evolucionando no solo como una narración épica, sino como una metáfora de la búsqueda espiritual e individual. Este mito no sólo pertenece al imaginario masculino, también re- fleja la relación interna de las mujeres con su Animus (su principio masculino interior), aunque su resonancia principal se dirige hacia la evolución del alma masculina. En este recorrido, cada figura y símbolo (el Rey Pescador herido, el Grial, Parsifal mismo) repre- sentan aspectos profundos de la psique, del sufrimiento, del anhelo de sanación y de la redención a través del despertar interior. Este ensayo se adentra en la estructura del mito, analizando sus elementos simbólicos, sus implicaciones psicológicas, y su aplica- ción contemporánea como un mapa del desarrollo del individuo. Exploraremos la herida del Rey Pescador, el rol del “loco inocente” Parsifal, las pruebas de transformación, la relación con el principio femenino y el proceso de individuación, tal como lo enseñan las

190 191 tradiciones espirituales y la psicología profunda. En esta travesía, el mito de Parsifal no será tratado como un simple relato heroico, sino como una guía viva para el alma moderna, marcada por el sufrimiento, el anhelo de sentido y la posibilidad de reunificación entre el mundo interno y externo. El mito de Parsifal y el Rey Pescador En el corazón del mito de Parsifal encontramos al Rey Pescador, también conocido como el Fisher King, una figura clave que en- carna la profunda herida del alma masculina. Este rey, atrapado en un estado de sufrimiento perpetuo, refleja el estado interior del hombre moderno. Herido, incapaz de sanar por sí mismo, atrapado entre la vida y la muerte. El Rey Pescador es el guardián del Castillo del Grial, pero sus he- ridas impiden la prosperidad de su reino. Su dolor personal se re- fleja en la tierra desolada que gobierna, en la falta de frutos, falta de ganado y la muerte de su pueblo. La infertilidad del entorno es un espejo de su herida interior. Este concepto conecta el microcos- mos (el alma del rey) con el macrocosmos (el mundo exterior), y establece una profunda correlación entre el estado interno de un hombre y su manifestación externa en el mundo. La herida del Rey Pescador tiene múltiples versiones en el mito. En una, sufre quemaduras al intentar comer un salmón, símbolo de sabiduría espiritual (y también relacionado con Cristo). El pescado siempre ha tenido una relación directa con Cristo. En otra, recibe una herida en el muslo durante un duelo con un caballero musul- mán que había tenido una visión de la verdadera cruz. Ambas ver- siones ilustran cómo el primer contacto con lo divino deja una mar- ca dolorosa en el alma joven, un sufrimiento que simboliza el paso de la inconsciencia infantil hacia una conciencia más profunda y sufrida. El hombre moderno hereda esta quemadura en su propia psicología, hace casi 800 años. La herida simboliza también la caí- da del Jardín del Edén: la pérdida de la inocencia para entrar en la dualidad y, eventualmente, buscar una integración más consciente. No se puede alcanzar la plenitud del ser sin antes haber sentido la separación. Así, un joven en su adolescencia toca algo de la naturaleza de Cris- to dentro de sí mismo, pero lo hace muy pronto. Lo hiere y lo suelta inmediatamente, ya que está muy caliente. Un pedazo queda en su boca y nunca puede olvidar la experiencia. Su primer contacto con lo que será la redención en su futuro, en este momento es una heri- da. Esto es lo que deja herido al Rey Pescador. Es una herida en la consciencia del hombre joven, un sufrimiento. Parsifal (cuyo nombre no es dado hasta más adelante en el relato) encuentra su camino hacia el Jardín del Edén mordiendo un salmón. Ese sufrimiento se queda con él hasta que llega su iluminación. El hombre pasa por este proceso en su adolescencia simbólica, algo que empiezan muy jóvenes y no logran comprender. Su desarrollo masculino no está completo y queda una tristeza, ya que no puede vivir con la nueva consciencia que ha tocado y tampoco la puede dejar. Todo adolescente recibe su herida del Rey Pescador. La gra- duación de una consciencia más ignorante hacia una consciencia más presente. Si no salimos de la inocencia del Jardín del Edén, no podemos llegar a Jerusalén. La herida coincide con algo que no hicimos. El proceso de herida y desarrollo de la conciencia El mito de Parsifal describe tres grandes etapas del desarrollo psi- cológico masculino: 1) Inconsciencia perfecta de la infancia, donde interior y exterior son uno. 2) Conciencia imperfecta de la vida media, marcada por la separa- ción y el conflicto. 3) Conciencia perfecta de la vejez, donde se reconcilian interior y exterior.

192 193 Esta trayectoria enseña que es necesario pasar por la separación para alcanzar la verdadera unidad. No se puede comprender la tota- lidad del universo sin haber experimentado su dualidad. La herida del Rey Pescador simboliza este doloroso pero necesario inicio del despertar de la conciencia. El joven Parsifal, como representación de cada hombre, experimenta una herida interna durante su ado- lescencia: un dolor inexplicable, una melancolía sutil que señala el comienzo de su transformación espiritual. Esta herida, herencia arquetípica del Rey Pescador, es la semilla de su futura redención. La herida se vincula simbólicamente con la lesión en el muslo de Jacob durante su lucha con el Ángel, sugiriendo una afectación en la capacidad fundamental del hombre para generar y establecer re- laciones. Otra interpretación del mito describe una herida incurable infligida en los testículos del Rey, una dolencia que lo incapacita tanto para vivir plenamente como para encontrar la muerte. Esta herida arquetípica resuena con la experiencia del hombre moderno, quien a menudo se siente incompleto y busca mitigar la desespera- ción de esta sensación a través de acciones impulsivas, intentando encontrar soluciones externas sin reconocer la raíz interna de su malestar. El Rey Pescador, en su sufrimiento, sólo halla consuelo temporal en la “pesca”, un símbolo de su trabajo interno, de la ex- ploración de la consciencia que se inició con la herida en su juven- tud. El Rey Pescador preside una corte donde se custodia el Santo Grial, objeto sagrado de la Última Cena. La mitología establece que el es- tado del Rey influye directamente en la atmósfera y el bienestar de su reino y su corte: la armonía interna se refleja en la prosperidad externa, mientras que el sufrimiento interno se manifiesta en sole- dad y alienación, creando un “reino no sano”. En el castillo del Grial, una ceremonia revela la lanza, el recipiente (plato) y el Grial, mostrando el anhelo profundo a todos los presen- tes, excepto al Rey herido. Él es incapaz de percibir y experimentar la belleza que tiene ante sí, lo que constituye su mayor tormento. Esta incapacidad de conectar con la esencia de la belleza, a pesar de su proximidad, ilustra cómo los esfuerzos externos son insufi- cientes cuando la capacidad interior está dañada. El mito ofrece una cura paradójica: un “loco inocente”, la parte más pura del ser, posee la clave para sanar al Rey. Para lograr la sanación, el hombre debe reconectar con esa inocencia interna, la misma edad mental en la que la herida se originó. El Rey no puede curarse a sí mismo; la sanación requiere la entrada de algo diferente en su consciencia, un cambio de perspectiva. Aceptar al “loco interno” permite que la “medicina” de la inocencia penetre y restaure la integridad del ser, tocando la raíz de la herida del Rey Pescador. Parsifal: el tonto inocente y el viaje del héroe La narrativa se desplaza del Rey Pescador y su herida para introdu- cir a un niño de origen desconocido, sin nombre al nacer, en Gales. Su nacimiento en un lugar culturalmente marginado, donde nadie esperaría el surgimiento de un héroe, evoca paralelos con otros hé- roes nacidos en circunstancias igualmente improbables, como la incredulidad ante la idea de que algo bueno pudiera provenir de territorios lejanos y desconocidos. El mito sugiere así que nuestra redención puede originarse en los lugares menos esperados, en un entorno humilde y alejado de las sofisticaciones del mundo mo- derno. La palabra “humilde” se relaciona etimológicamente con “humus”, la tierra, connotando lo femenino. Este joven tonto, loco e inocente de Gales (análogo a Nazaret) es quien, según el mito, sanará la herida del Rey Pescador. Inicial- mente sin nombre, Parsifal tiene un significado profundo: aquel que une los opuestos, concepto similar al Tao en China. Desde la perspectiva de la psicología junguiana, este proceso se asemeja a la observación del inconsciente a través del juego y la exploración de las propias fantasías, un estado infantil que permite la conexión con el inconsciente colectivo. Ser humilde implica confiar en ese

194 195 niño interno, en el Parsifal interior, para lograr la sanación. Parsifal fue criado por su madre, Herzeloide, cuyo nombre podría interpretarse como “la que tiene la apariencia o la esencia de un corazón noble, valiente o espiritual”. En la literatura medieval, los nombres a menudo se elegían por su resonancia y sus connotacio- nes, y Herzeloide evoca la imagen de una mujer noble, de gran corazón y profunda conexión espiritual, cualidades asociadas a su rol como madre del puro y valiente Parsifal. En inglés, su nombre, “Heart Sorrow” (pena del corazón), refleja el dolor de cualquier madre que cuida a su hijo. Parsifal creció sin conocer a su padre, quien murió, y sin más familia. En los mitos, el héroe a menudo carece de figura paterna y se cría en entornos humildes y solitarios, desarrollando un carácter callado. En su adolescencia, mientras jugaba en el campo, Parsifal se en- cuentra con cinco caballeros de brillantes armaduras. Queda tan impresionado que corre a casa para anunciar a su madre que ha visto a cinco dioses. Un fuego en su corazón lo impulsa a abando- nar su hogar para unirse a ellos. Su madre, con dolor, lo deja par- tir, recordando con tristeza la muerte de su esposo como caballero en batalla. Intentó proteger su linaje, pero la sangre guerrera de su padre irrumpió en Parsifal. La madre revela que Parsifal tuvo dos hermanos que también murieron en combate, y que ella intentó criarlo en la ignorancia de este destino, protegiéndolo de un futu- ro similar. Le da su bendición, lo deja emprender su aventura y le ofrece consejos: respetar a las doncellas y sus instrucciones, y no hacer demasiadas preguntas. También le entrega un pedazo de tela tejido por ella. Parsifal emprende su búsqueda de los cinco caballeros, un número sagrado que simboliza los elementos y el espíritu. La juventud an- hela sentido y poder, a menudo buscando experiencias que posean esta cualidad del cinco. De aquí deriva la palabra “quintaesencial”, relacionada con el número cinco y esa búsqueda de la plenitud, de la quinta esencia. El cinco implica estar completo, presente en to- das partes y en ninguna a la vez. En su travesía, llega a una tienda, un lugar desconocido y magnífi- co para él. Parsifal cree haber encontrado la catedral sagrada de las historias de su madre. Dentro, conoce a una doncella, la primera de muchas que encontrará en su camino. Ellas representarán un misterio que tendrá que desentrañar como parte de su misión. Él, recuerda el consejo de su madre: tratarla bien y no hacer demasia- das preguntas. La doncella le obsequia un anillo como talismán, una inspiración para el resto de su vida. Esta escena se asemeja a la primera cita de un joven, entrando en un territorio inexplorado, como la tienda de la doncella. En este momento, Parsifal evoca las palabras de su madre, quien le explicó que encontraría todo lo ne- cesario dentro de la iglesia (la tienda): alimento, cuidado y amor. El templo de Dios personificado en la tienda de la doncella. Parsifal comparte una cena con ella. La doncella, presintiendo la llegada de su pareja, le pide marcharse, advirtiéndole del peligro mortal que correría si se quedara. El Encuentro con el Caballero Rojo y la Iniciación Impulsado por su deseo de convertirse en caballero, Parsifal busca consejo y se dirige a la corte del Rey Arturo, donde se le informa que la caballería se gana con valor y pruebas. A su llegada, su apa- riencia humilde e inocencia provocan burlas, pero su insistencia lo lleva ante Arturo, quien le señala la necesidad de aprendizaje en las artes caballerescas y la batalla. En la corte, una doncella que no ha sonreído en seis años lo hace al verlo, esto recuerdo una leyenda que decía que si esta doncella sonreía frente a un nuevo caballero, este sería el gran caballero de la corte de Arturo. Arturo, recono- ciendo la leyenda, lo nombra caballero. Parsifal ambiciona la armadura y el caballo del Caballero Rojo, uno de los más poderosos de la corte, cuyo desafío nadie se atreve a enfrentar. Arturo accede con la condición de que Parsifal lo venza.

196 197 Este Caballero Rojo, temido por su poder y sus actos insolentes, como arrebatar el cáliz y ofender a la reina Ginebra, impresiona a Parsifal. Al pedir su armadura, el caballero lo desafía a un duelo. Aunque derribado, Parsifal, en un acto único de violencia letal en su historia, hiere mortalmente al Caballero Rojo con una daga en el ojo. Esta victoria representa una crucial transformación de la ener- gía psíquica, pasando del instinto al control del ego, marcando el fin de su adolescencia y el inicio de su madurez, aunque aún deba integrar esta energía del ego al Self. A lo largo de su historia, Parsifal vence a muchos caballeros, pero ninguno muere; en cambio, deben jurar lealtad al Rey Arturo. Este proceso simboliza la conquista y la integración de diferentes cen- tros de energía en la psique del hombre maduro, bajo el control del “rey” interior. Desde la perspectiva de la filosofía india, la muerte del Caballero Rojo podría interpretarse como la reducción de la dualidad entre el bien y el mal, integrando su energía en lugar de destruirla, una visión que contrasta con el enfoque occidental de conquista y destierro. Vencer al Caballero Rojo es, fundamental- mente, la transición de la niñez a la adultez. Un fracaso en esta confrontación, interna o externa, podría desviar esta energía hacia la sombra, manifestándose como agresividad o timidez extrema. El Caballero Rojo representa el potencial negativo masculino, una sombra que debe ser confrontada, integrada y utilizada inteligente- mente para madurar. Ahora dueño de la armadura y el caballo del Caballero Rojo, Par- sifal intenta vestirse con su armadura, una tarea compleja para al- guien sin experiencia. Un maestro de la corte lo asiste, pidiéndole que abandone sus harapos, incluyendo la tela de su madre, a la que Parsifal se aferra como último recuerdo. Este apego materno re- presenta una etapa importante que debe ser superada para alcanzar la madurez. Al final, se pone la armadura sobre sus ropas viejas, simbolizando una armadura impuesta sobre el complejo materno, lo que puede generar fallos en su desarrollo como caballero. Monta el caballo, pero nadie le ha enseñado a detenerlo, cabalgando sin control hasta que ambos están exhaustos, similar a los proyectos juveniles que comienzan con ímpetu pero carecen de dirección. En este punto, aparece Gurnemanz, el mentor arquetípico de Par- sifal, un padrino crucial en la ausencia paterna o en la conflictiva relación padre-hijo durante la adolescencia. Gurnemanz instruye a Parsifal durante un año en las artes de la caballería, enseñándo- le a evitar la seducción de las doncellas y a buscar el Castillo del Grial, formulando una pregunta esencial al llegar: “¿A quién sirve el Grial?”. Tras estas enseñanzas, Parsifal recuerda a su madre y regresa a buscarla, simbolizando la necesidad de reconectar con la energía femenina maternal en momentos de exceso de energía mas- culina. A su llegada, descubre que su madre murió poco después de su partida, de corazón roto. Aunque este dolor es profundo, forma parte del proceso de individuación masculina, que a menudo impli- ca una forma de “deslealtad” a la madre para alcanzar la indepen- dencia y transferir el afecto a una pareja, ya sea interna (el ánima) o externa. La muerte de la madre en el mito al partir el hijo podría representar una identidad femenina exclusivamente maternal que se desvanece al perder ese rol. En su búsqueda de la madre, Parsifal encuentra a Blanche Fleur (Blanca Flor), quien se convierte en su mayor motivación antes del Grial, representando el principio animador de la vida, la inspiración o ánima que impulsa al individuo. Blanca Flor se en- cuentra en peligro en su castillo sitiado, y pide la ayuda de Parsifal para salvar su reino. Así, la verdadera fuerza de un hombre se reve- la en la necesidad. Parsifal libera el reino derrotando a los líderes enemigos y enviándolos como aliados a la corte del Rey Arturo, un proceso que Jung describe como la reubicación del centro de gra- vedad de la personalidad, integrando la energía masculina salvaje al centro consciente representado por Arturo y la Mesa Redonda, el ideal noble de la primera mitad de la vida del hombre. Es al servicio de Blanca Flor que Parsifal realiza sus hazañas más heroicas, siendo ella su musa e inspiración. El encuentro con Blan- ca Flor en lugar de la madre simboliza el hallazgo del principio

198 199 animador interno. Aunque descrita en términos medievales, esta ánima, fuente de inspiración y sentido, reside en el corazón del hombre moderno. Tras liberar el castillo, Parsifal comparte una no- che casta con Blanca Flor, manteniendo su voto de pureza para po- der acceder a la visión del Santo Grial. Este voto subraya que cier- tas verdades espirituales no pueden ser comprendidas si se abordan desde un nivel superficial. Al igual que la comprensión profunda de la Virgen y el nacimiento de Cristo trasciende la mera figura histó- rica para revelar un principio vital en el encuentro del alma humana con lo divino, la herencia religiosa ofrece un mapa para el signifi- cado profundo de la vida interior, más allá de reglas de conducta literales. Reducir el contenido religioso a su dimensión materialista conlleva la pérdida de su significado espiritual esencial. Castidad y el Femenino Interno La instrucción de Gurnemanz sobre la castidad en el mito reviste una importancia profunda, comparable al análisis junguiano de un sueño, donde cada elemento simboliza una parte del soñador. Soñar con una damisela, por ejemplo, representa una conexión interna con la propia capacidad femenina. Interpretarlo literalmente como un deseo sexual sería un error que oscurecería su verdadero significa- do. Esta perspectiva se aplica al mito, evitando reducir al caballero medieval a una mera caricatura. El femenino interno que Parsifal debe evitar es la parte suave y valiosa de lo femenino que, malin- terpretada como un elemento externo, puede confundirlo. Parsifal debe ser casto y evitar seducir a la doncella o ser seducido por ella. Estado de Ánimo y el Sentir El sentir es la capacidad de apreciar, el arte de poseer una estruc- tura de valores y un sentido de pertenencia y lealtad, las raíces del individuo. El estado de ánimo, en cambio, puede entenderse como la posesión por el femenino interno, una prisión irracional que per- turba la vida externa del hombre. Mientras que el lado femenino conecta al hombre con las profundidades de su ser, generando un puente hacia el Self, el estado de ánimo describe un efecto que perjudica al hombre, siendo el término análogo para la mujer su lado masculino no trabajado. Un hombre a menudo debe elegir entre el sentir y el estado de áni- mo, ya que no pueden coexistir. Un estado de ánimo bloquea el ver- dadero sentir, aunque pueda parecer una emoción. Cuando el esta- do de ánimo domina, se pierde la capacidad de sentir, afectando las relaciones y la creatividad. En lenguaje medieval, esto es sucumbir al femenino interior. El sentir, en contraste, es una herramienta su- blime que aporta calidez, percepción y capacidad de conexión. Los hombres tendemos a proyectar nuestra relación con el femenino interno en figuras femeninas externas, mujeres que brillan por sí mismas y cuyo esplendor se opaca si proyectamos nuestras propias dinámicas internas sobre ellas. De igual manera, externalizar nues- tro femenino interno lo nubla. El hombre tiene dos opciones ante su femenino interno: rechazar- lo, lo que provoca estados de ánimo negativos y seducciones sin sentido, o aceptarlo, encontrando en su interior una compañera que lo guía con calidez y fuerza. No reconocerlo conduce a la pérdida de la capacidad de relacionarse, influenciado por estados de ánimo buenos o malos. Una mujer percibe instantáneamente cuando un hombre se desconecta en la relación, sucumbiendo a estos estados. Incluso un buen estado de ánimo puede comprometer la relación, la creatividad y la objetividad. En el hinduismo, servir a Maya, el equivalente a los estados de ánimo del ánima, distorsiona la reali- dad. La creatividad masculina está ligada a su capacidad femenina in- terna para gestar ideas. La genialidad es un femenino interno fértil, cuya forma y estructura son dadas por la masculinidad. Goethe en Fausto sugiere que el hombre sirve a la mujer, y que el femenino interno nos impulsa hacia adelante. Servir al Grial es servir a esta mujer interior. En la búsqueda del Grial, sucumbir al estado de áni-

200 201 mo desvía el camino, imponiendo su carácter al mundo objetivo y oscureciendo su verdadero esplendor, intercambiando la verdadera voluntad por una ilusión. La peor consecuencia del estado de áni- mo es la pérdida del sentido de significado, dejando al hombre a merced del mundo externo y la búsqueda de aprobación ajena, per- diendo el valor interno. Los elementos materiales sólo adquieren valor trascendente como símbolos o dentro de ceremonias (tam- bién siendo símbolos). El nivel de consciencia permite distinguir entre un estado de ánimo y un estado de sentir (flow). El valor interno y externo son reales, pero el conflicto surge cuando uno contamina al otro. La misión del hombre es enfrentar al usurpador, el estado de ánimo, no proyec- tando este conflicto en su pareja o el exterior, sino mirando hacia adentro. En la mitología, esta batalla interna se describe como la lucha contra el dragón, un desafío tan vigente para el hombre moderno como lo fue para el medieval. La Peligrosa Ilusión de la Felicidad como Estado de Ánimo Los estados de ánimo eufóricos no son menos riesgosos que la os- curidad interior. Anhelar constantemente la felicidad en el entorno de un hombre puede ser una forma sutil de seducir a su ánima, oscureciendo la visión del verdadero Grial. Sentirse en la cima del mundo es también una posesión del ánimo, donde el ánima exige felicidad de forma imperativa, generando una búsqueda incesante de entretenimiento a través de sustancias, dinero o sexo. Sin em- bargo, esta búsqueda forzada tiene un costo: un inevitable descenso o depresión al regresar a la normalidad, anhelando la fantasía de ese estado elevado, el canto de sirena del ego. El destino del hom- bre oscila entre la euforia y la depresión, buscando un punto de equilibrio central, un “camino medio” taoísta o el sendero budista que evita los extremos. El Grial reside en este punto intermedio, donde se encuentra la ver- dadera felicidad, despojada de su imitación. La felicidad genuina, “happiness” en inglés, se relaciona con “to happen”, lo que sucede en el presente. Así, se evita la trampa de manipular el tiempo, bus- cando placer inmediato con expectativas, convirtiendo el mundo material en un falso Grial. La tranquilidad del presente puede con- fundir a la mente occidental, acostumbrada a proyectar la felicidad en el futuro. El “loco” arquetípico disfruta de lo que tiene en el aho- ra. El estado más elevado es la felicidad como un “estar” profundo, trascendiendo el simple estado de ánimo. El entusiasmo, etimoló- gicamente “estar en dios” o “posesión divina”, puede contrarrestar la merced de los estados de ánimo desde la consciencia. La doncella interior (la energía femenina innata) puede ser un an- cla crucial en el mundo externo. Una mujer que, desde su profunda feminidad, acompaña a un hombre en un estado de ánimo descon- trolado, actúa creativamente, ofreciendo estabilidad a su caos in- terno. Esta capacidad es el resultado de las “batallas con dragones” libradas por una mujer elevada, quien comprende empáticamente el menor control innato del hombre sobre su energía femenina in- terna. Esta mujer paciente acompaña el proceso masculino, a me- nudo más lento que el suyo propio. La relación entre Blanca Flor y Parsifal ejemplifica una conexión sana entre lo masculino y lo femenino interno, basada en el apoyo mutuo sin seducción. Es vital no confundir las dinámicas de la relación interna hombre-mujer con las externas, al igual que interpretar la Biblia literalmente os- curece su simbolismo. El Castillo del Grial: El Mundo Interior de la Transformación Tras una búsqueda constante, Parsifal, convertido en un poderoso caballero, encuentra refugio en la humilde morada del Rey Pesca- dor, a la que accede cruzando un puente movedizo, llegando así al Castillo del Grial, el reino simbólico de su mundo interior. Llega después de encontrarse con un pescador en un río, el único que es- taba ahí a 30 millas a la redonda. Allí, cuatro jóvenes lo reciben y lo conducen ante el Rey Pescador, quien, imposibilitado de levantarse

202 203 por sus heridas, lo recibe con toda la corte: cuatrocientos caballeros y damiselas. Esta ceremonia marca la entrada de Parsifal al mundo de los espíritus internos, un lugar de profunda transformación don- de el número cuatro tiene una presencia marcada. El 4, símbolo de estar completo. Durante la ceremonia, el Rey Pescador permanece en agonía. Una doncella porta la lanza que hirió a Cristo, otra el recipiente de la Última Cena (un plato), y una tercera el Grial mismo. Estas tres figuras femeninas simbolizan el invaluable guía del femenino en el mundo interior del hombre. Durante un banquete donde el Grial concede los deseos a quienes lo desean, el Rey Pescador, debido a su herida, no puede participar, sufriendo la privación de su anhelo más profundo. La sobrina del Rey entrega a Parsifal una espada, símbolo de su masculinidad y el poder para cumplir su destino. Sin embargo, Parsifal no supera una prueba para recibir otro don en el castillo. El maestro de Parsifal le había instruido a formular una pregunta específica al llegar al castillo: “¿A quién sirve el Grial?”. Hacer esta pregunta liberaría la abundancia del Grial. No hacerla permi- te beber, pero su contenido no fluirá. A pesar de la instrucción de su maestro, Parsifal recuerda el consejo materno de no hacer de- masiadas preguntas y permanece en silencio ante el esplendor del castillo. Quizás su juventud aún le impedía la plena consciencia ne- cesaria para formular la pregunta. Una leyenda del castillo predecía que un joven inocente (“loco”) sanaría al Rey con esta pregunta. Al no hacerla Parsifal, el Rey es llevado a su habitación en agonía, la ceremonia termina y Parsifal descansa. Al despertar, se encuentra solo. Monta su caballo y cruza el puente, que se cierra tras él, re- gresando al mundo ordinario y solitario. La pérdida del castillo puede ser un evento trascendental en la vida de un hombre, una visión iniciática que ocurre alrededor de los quince o dieciséis años (aunque la edad puede variar) y que marca el resto de su vida. Como Parsifal, muchos no están listos o carecen de la autoridad interna para hacer la pregunta que haría consciente y estable esa experiencia. Como jóvenes, vislumbramos un frag- mento del cielo, un momento imborrable que genera nostalgia, o que algunos prefieren negar. Para otros, esta experiencia es el mo- tor de una búsqueda de por vida. La ingenuidad impidió a Parsifal formular la pregunta clave. El Complejo Materno: Un Obstáculo para la Visión La prenda que Parsifal conserva bajo su armadura simboliza el com- plejo materno, un lazo invisible que le impide percibir el esplendor del Grial que tiene ante sí. Mientras un hombre permanezca atado a este complejo, le será imposible formular la pregunta sanadora al Rey Pescador. Liberarse de esta ligadura es una tarea ardua para todo hombre, que requiere comprender su relación con lo femeni- no. Existen seis formas distintas en que el hombre se vincula con el mundo femenino, todas necesarias en su desarrollo, aunque su mezcla conflictiva sea una parte esencial de su proceso vital. Estas seis relaciones incluyen: 1) La madre humana, con su individualidad única. 2) El complejo materno, la regresión interna al deseo de dependen- cia infantil y la fascinación con el fracaso. 3) El arquetipo de la madre, la mitad femenina divina, fuente de sustento y cuidado. 4) La doncella o ánima, el componente femenino interno que ins- pira y da significado. 5) La compañera, la mujer que acompaña en el viaje de la vida. 6) Sofía, la diosa de la sabiduría, también parte femenina de lo di- vino, la otra mitad de Dios.

204 205 La armonía en la psique masculina depende de la integración de estas facetas, cuyo conflicto puede generar obstáculos. No pueden mezclarse, no pueden contaminarse la una a la otra. En el caso de Parsifal, su incapacidad para desprenderse de la pren- da materna, símbolo de su complejo, le impide la claridad necesaria para la pregunta crucial. Su madre no puede ocupar un lugar central en su identidad masculina. Así, transcurren veinte años hasta que Parsifal logra liberarse de esta atadura, permitiéndole finalmente contemplar la belleza del Grial, la máxima representación del ar- quetipo materno. Solo al liberarse por completo de esta influencia puede Parsifal enfrentar la pregunta y acceder al Grial, sanando también la herida del Rey Pescador. Los años posteriores a su pri- mera partida del castillo se centran en esta tarea de desprendimien- to. La mitad de la vida ofrece al hombre la oportunidad de acceder al castillo del Grial, un lugar siempre disponible, pero más accesible alrededor de los dieciséis y los cuarenta y cinco años. Sin embar- go, solo la preparación interna permite contemplar su esplendor. Es común que el impacto del primer encuentro con el castillo sea tan fuerte que el joven reprima y olvide la experiencia, por lo que parte del trabajo consiste en recordar ese momento, una búsqueda que puede realizarse en el presente, observando la naturaleza y los encuentros cotidianos como ecos del castillo oculto. El dolor de no acceder plenamente al cas- tillo puede endurecer al hombre, desconectándolo de su sabiduría interior. Las drogas ofrecen un atajo ilusorio al recuerdo, con un alto precio a pagar. El camino hacia el Grial no debe ser largo, pero carece de atajos reales. Es crucial que, al visitar las aguas del in- consciente, el puente hacia el castillo no se cierre sin haber formu- lado la pregunta, evitando quedar atrapado en la psicosis. La mujer, a diferencia del hombre buscador, parece mantener una conexión constante con la belleza del universo, con el Grial. El hombre crea desde el anhelo, la mujer desde el conocimiento de lo que siempre ha estado. Parsifal emprendió una búsqueda aventu- rera, Adán salió a encontrarse a sí mismo, Blanca Flor permaneció en el castillo, y Eva fue al rescate de Adán. El castillo representa la experiencia mística e interna, una realidad que Oriente conserva como base de su existencia, mientras que Occidente, con su prisa, busca la inmediatez. Esta diferencia confronta la necesidad occi- dental de acelerar los procesos internos. La devoción por el mundo externo nos aleja del Grial interior, pero paradójicamente, el dra- ma de la interacción con lo externo, a través del dolor, impulsa la búsqueda interna. El proverbio cristiano “buscar a Dios es insultar a Dios” resuena con la idea zen de que la búsqueda misma es la ausencia de búsqueda: el Grial siempre está cerca. La historia de Parsifal tiene paralelismos con la de Jesús, cuya bús- queda, aunque percibida como correcta, también implicó etapas. Su encuentro en el templo a los doce años fue su primera entrada al castillo, un despertar de conciencia sin la herida de Parsifal, pues Jesús comprendió su identidad divina. Sin embargo, debió regre- sar para permanecer allí permanentemente, dejando un prototipo de acción, no una plantilla rígida. El valor de Parsifal radica en su humanidad en el dolor, con errores y un camino por recorrer, ofre- ciendo una identificación más cercana que la perfección de Jesús. Tras dejar el castillo, Parsifal emprende una búsqueda para ganarse el derecho a regresar, involucrándose en aventuras que eventual- mente le brindarán esa oportunidad. Encuentra a una doncella afligida por la pérdida de su esposo a manos de un caballero furioso por acciones pasadas de Parsifal. La doncella le informa de la soledad del entorno. Al describir sus experiencias, ella reconoce su paso por el Castillo del Grial, el fe- menino comprendiendo la experiencia incluso mejor que Parsifal. La culpa lo embarga al recordar su silencio ante el Rey Pescador. En ese momento, ella le pregunta su nombre, revelado por prime- ra vez tras su visita al castillo: Parsifal, un nombre que surge con el sentido de su propia identidad.

206 207 Continúa su viaje y encuentra a otra doncella que también sufrió por sus actos ingenuos pasados. Ella le advierte que su espada se romperá y solo podrá ser reparada por su creador, siendo irrompi- ble después. Esto ilustra cómo la imitación de una masculinidad ajena termina en vergüenza, y solo el “padre” (la propia esencia) puede reparar lo que dio origen. El camino propio, aunque do- loroso, es esencial, y la figura del padrino ayuda a clarificar la herencia paterna. Parsifal suma aliados a la corte de Arturo, ven- ce caballeros, ayuda a los necesitados y enfrenta sus “dragones” internos: estados de ánimo, complejos, su sombra. Se convierte en el gran caballero que Arturo buscaba. En su camino, la visión de un halcón atacando tres gansos y tres gotas de sangre cayendo sobre la nieve lo sume en un trance, fijan- do su mente en Blanca Flor. Los hombres de Arturo lo encuentran y tratan de llevarlo a la corte, pero él se resiste, luchando con uno de los caballeros que se burló de la doncella sonriente, vencien- dolo, cumpliendo su juramento de venganza. Un tercer caballero lo persuade gentilmente a acompañarlos. Otra versión cuenta que el sol evapora la nieve y la sangre, liberándose del trance. Jung habla que la humanidad actual se encuentra en un proceso de pa- sar de la consciencia de este tipo de 3 al 4. Hablaba en 1948 de cómo la Iglesia ubica a la virgen María en la trinidad, donde eran solo figuras masculinas, en el cielo. Se abre una posibilidad de trabajo, el trabajo aún no está completo. El número tres simboliza urgencia e incompletitud en contraste con el cuatro, lenguaje de la paz y la totalidad del inconsciente colectivo experimentado en el castillo. La vida mundana (tres) reclama a Parsifal tras su in- mersión en el inconsciente (cuatro). La ascensión al Castillo del Grial requiere recorrer las dimensiones humanas. La consciencia del tres es transitoria, impulsando la búsqueda de la luz para evo- lucionar hacia la plenitud del cuatro. Jung veía a la humanidad en transición de la consciencia del hacer (tres) a la consciencia del ser (cuatro), donde el cuatro contiene al tres pero no viceversa. La evolución humana se mueve de una visión trinitaria masculina del orden a una visión cuaternaria que integra lo femenino y otros elementos. La “perfección” evoluciona hacia la “totalidad”, que incluye la sombra para una realidad más completa. La integración del cuarto elemento cesa la oposición, encontrando valor en lo que antes se consideraba negativo. La “bruja” medieval se inte- gra como el femenino necesario para la evolución, dejando de ser perseguida para ser comprendida en nuestra psique herida, como el Rey Pescador. La Horrible Doncella: Humillación y Duda en la Cúspide Tras su regreso a la corte, Arturo decide honrar a Parsifal con un festival de tres días. Sin embargo, en este momento de merecido reconocimiento, Parsifal recae en la vanidad de la adulación. Pa- radójicamente, es en estos momentos de debilidad o dolor cuando se inicia una nueva etapa de su evolución, similar a las acciones ingenuas de Don Quijote que impulsan su viaje. Durante la ce- lebración, una doncella de aspecto repulsivo irrumpe, empañando la alegría. Montada en una mula decrépita, con cabello oscuro en trenzas, manos y uñas negras, ojos pequeños y cerrados, una nariz y labios horribles, barba y espalda torcida, recita todos los errores y estupideces de Parsifal, especialmente su incapacidad para hacer la pregunta en el Castillo del Grial. Parsifal queda en silencio absoluto. Esta aparición simboliza la duda y la desespe- ración que asaltan al hombre en la cima de sus logros. Existe una correlación entre los éxitos externos de un hombre y la aparición de esta “Horrible Doncella”; cuanto mayores son los logros, mayor es la potencial humillación y el vacío que ella representa. Lograr metas no inmuniza contra la sensación de vacío; al contra- rio, el hombre que más ha alcanzado es a menudo el que se enfrenta a las preguntas más difíciles sobre su valor y el sentido de su vida,

208 209 un cuestionamiento conocido como “La noche oscura del Alma”. La Horrible Doncella trae consigo esta duda y desesperación, una fuerza destructiva que visita al hombre inteligente en la mitad de su vida, despojando a la existencia de su sabor y planteando inte- rrogantes existenciales. Surge una necesidad de una nueva “bella doncella”, pero esto solo ocurre tras confrontar a la Horrible Don- cella. Jung sugiere que el silencio observador de la compañera durante este proceso es un acto de genialidad, protegiéndola de la proyección negativa del hombre. El mejor apoyo en este momen- to es simplemente “estar ahí”. En la actualidad, esta crisis se tiende a evitar o silenciar con me- dicación, como si fuera una enfermedad. Sin embargo, acallar a la Horrible Doncella anula la posibilidad de cambio y la evolu- ción que su oscuridad conlleva. Su llegada marca un importante proceso de individuación en la corte, transformando las misiones colectivas en búsquedas individuales y solitarias. Las soluciones grupales dejan de ser efectivas; solo en la soledad de su búsque- da puede el hombre liberarse de la Horrible Doncella. Aceptar la soledad conduce a un estado existencial donde las cosas simple- mente “son”, trascendiendo la dualidad de la tristeza y la felici- dad hacia un éxtasis sereno, el verdadero regalo de la Horrible Doncella: el sufrimiento como camino hacia la redención. Honrar a la Horrible Doncella es embarcarse en la segunda mitad de la vida. Parsifal comprende que debe encontrar el Castillo del Grial por segunda vez y jura no descansar hasta lograrlo. La Horrible Doncella le recuerda que esta búsqueda exige absoluta castidad, no en términos de sexualidad material, sino en la no sumisión a los estados de ánimo del ánima. Todos los caballeros fracasan en esta búsqueda, excepto dos, incluyendo a Parsifal, simbolizando que, a pesar de los errores, la consciencia debe mantenerse fiel a la búsqueda; la perfección no es necesaria, pero sí la consciencia. Esto me genera una duda, ¿cómo funciona la Horrible Doncella dentro del Modelo del eón de Horus? La Larga Búsqueda y el Ermitaño Interior Tras muchos años, Parsifal experimenta una creciente desilusión, una disminución de la alegría y un alejamiento de Blanca Flor, una fase común en la mediana edad del hombre, marcada por la desconexión y la falta de propósito. En su camino, Parsifal en- cuentra a unos peregrinos que lo invitan a confesarse y a pasar tiempo con un ermitaño. Este ermi- taño representa la parte de la psique que ha estado acumulando energía en un rincón, esperando este momento crucial. La extro- versión domina la primera mitad de la vida, pero al concluir esta fase, se requiere la consulta con el ermitaño interior para el si- guiente paso. La cultura actual a menudo evita este encuentro, lle- gando a él solo a través de la enfermedad o situaciones forzosas. El ermitaño, con su sabiduría, nos honrará si lo buscamos volun- tariamente, no por obligación en la enfermedad y necesidad. Sin embargo, su visita en la mitad de la vida es inevitable. Los er- mitaños, por naturaleza, residen en la psique, guardando energía hasta que la consciencia los requiere para facilitar la evolución personal o colectiva. Estos ermitaños internos pueden no haber enfrentado muchos “caballeros rojos” externos, pero desarrollan otras cualidades igualmente valiosas. Al encontrarse con el ermi- taño, Parsifal recibe una lista de sus errores, recordándole su fra- caso en el castillo. Poco después, el ermitaño le da instrucciones para encontrar su destino: el castillo, siguiendo el camino hacia el fondo y a la izquierda, cruzando el puente en un terreno donde no hay nada a 30 millas a la redonda. Con un corazón purificado de arrogancia, Parsifal está listo para el castillo, una preparación que le tomó veinte años.

210 211 El Segundo Castillo del Grial: La Pregunta Fundamental Parsifal cruza el puente y se encuentra nuevamente con la cere- monia, las tres doncellas portando la lanza, el plato y el Grial, y allí está el Rey Pescador. En ese instante crucial, Parsifal formula la pregunta esencial: “¿A quién sirve el Grial?”. Esta interrogante trasciende la búsqueda personal y se adentra en la esencia de la existencia humana: ¿dónde reside el centro de gravedad de la per- sonalidad, el núcleo del significado de la vida? La respuesta resuena en los corredores del castillo: el Grial sirve al Rey del Grial, la vida sirve a Dios o al Self, aquello que nos trasciende. Es la reubicación del centro de la personalidad del Ego al Self, la gran obra que otorga sentido a todos los actos humanos. Parsifal comprende que no es el centro del universo ni de su propio reino, liberándose de su soledad y obteniendo acceso permanente al Grial. El Rey Pescador, sanado y triunfante, se levanta, culmi- nando el mito con un canto de victoria. El Rey del Grial, verdadero regente del reino interior, reside en el centro del castillo, una figura que representa lo divino o el Self jun- guiano. La humildad de reconocer que solo se accede a este centro al estar preparados y formular la pregunta coherentemente es cla- ve. El propósito de la vida no es la felicidad personal, sino servir a Dios (Self) o al Grial. Todas las misiones del Grial están al servicio de este principio, y comprenderlo permite alcanzar esa elusiva cua- lidad, ese castillo al fondo a la izquierda. La analogía en “El Señor de los Anillos” de Tolkien, donde el anillo de poder es devuelto a la tierra femenina para evitar la autodestruc- ción, ilustra esta idea de servir a algo mayor que la ambición perso- nal. Parsifal solo necesitaba hacer la pregunta; la respuesta reside en la correcta formulación. La felicidad reina en el castillo, la paz se instala en el reino. Buscar la felicidad directamente la oscurece. Sin embargo, al des- plazar el centro de gravedad hacia algo más vasto que la felicidad individual, el presente se transforma en felicidad, en una conexión sutil y delicada con la totalidad, un retorno al Jardín del Edén. Esta comprensión se asemeja a las Diez Imágenes del Pastoreo del Buey (十牛圖) del budismo zen, una alegoría visual y poética del cami- no del despertar: 1. Buscando al Buey (尋牛, Xún Niú): El buscador se da cuenta de que algo falta y comienza la búsqueda de su verdadera naturaleza, aunque no sabe exactamente qué es. 2. Viendo las Huellas (見跡, Jiàn Jì): El buscador encuentra ras- tros del buey (enseñanzas, maestros, prácticas), lo que le da espe- ranza de encontrarlo. 3. Viendo al Buey (見牛, Jiàn Niú): El buscador tiene un atisbo de su verdadera naturaleza, aunque todavía no la comprende comple- tamente ni la controla. 4. Atrapando al Buey (得牛, Dé Niú): El buscador lucha por con- trolar y domar su mente, que inicialmente se resiste al entrena- miento. 5. Domando al Buey (牧牛, Mù Niú): Con esfuerzo y disciplina, el buscador gradualmente doma su mente, aunque todavía necesi- ta vigilancia. 6. Regresando a Casa a Lomos del Buey (騎牛歸家, Qí Niú Guī Jiā): El buscador se mueve con su verdadera naturaleza de forma natural y sin esfuerzo, experimentando alegría y paz. 7. El Buey Olvidado, el Pastor Solo (忘牛存人, Wàng Niú Cún Rén): El buscador ha trascendido la necesidad del buey como he- rramienta, dándose cuenta de que su verdadera naturaleza siempre estuvo presente. Sin embargo, todavía existe una conciencia del “yo” que logró esta comprensión. 8. El Buey y el Pastor Olvidados (人牛倶忘, Rén Niú Jù Wàng): Tanto el buey (la naturaleza buscada) como el pastor (el buscador) se desvanecen en la vacuidad. No hay dualidad entre sujeto y ob- jeto.

El Aképhalos

212 213 9. Regresando al Origen (返本還源, Fǎn Běn Huán Yuán): El bus- cador regresa al mundo tal como es, viéndolo con claridad y sin aferrarse a la iluminación como un estado separado. 10.Entrando en el Mercado con las Manos Sueltas (入廛垂手, Rù Chán Chuí Shǒu): El buscador iluminado regresa al mundo de los asuntos cotidianos, interactuando con la gente común con compasión y sa- biduría, sin mostrar signos externos de su iluminación. El camino y alrededor suyo crecen los frutos de los árboles. Al igual que el pastor que gradualmente reconoce y se une a su ver- dadera naturaleza, Parsifal, al hacer la pregunta correcta, se alinea con el centro de su ser. La espontaneidad creativa de la naturaleza, el Self manifestándose, se revela. En la última imagen del pastoreo, el iluminado camina sin ostentación, pero a su paso florece la vida. Buscar la felicidad directamente la oscurece, pero al mover el cen- tro de gravedad hacia algo trascendente, el presente se convierte en felicidad, una conexión sutil con la totalidad, un retorno al Jardín del Edén, en servicio, desde el servicio. Fahgua El Aképhalos Kabra McKabra Sol en Virgo con Luna Nueva de Virgo 24/08/2025 Xihuitl: 13-Tekpatl. Meztli: Tlaxochimaco. Trecena: 1-Miquiztli. Tonal: 1-Miquiztli. 93 “Ángel de mi guarda, dulce compañía, no me desampares ni de noche ni de día, no me dejes solo que me perdería, hasta que me pongas en paz y ale- gría con todos los santos, Jesús, José y María. Amén” -Oración del Ángel de la Guarda. N N El Degollado, El terrible hombre sin cabeza, El Akéfalo… el Akéfalós él. Faraón que no es fantasma más sí Degollado, El principio de un fín del todo, Reitero el no-nacido… el que no fue parido… el jamás existido, O’Nunca… Nunca... No... O tal vez sí…, Osiris-Tahuti, Afh-Nah-Khonsú... Siempre, es por siempre... Isis-Nut, Ankh-Afhn-Nah-Khonsú... Regresa... esta es tu tierra y aire, fuego y agua, más quintaesencia. No… pues no… Nunca tú naciste Osou-Wene-Nefér, Faraón…. O’Afhn-Ankh-Nah-Khonsú… Renovando ... al Akéfalo, sin cabeza… Wene-Nefer… Eres tú…. N N -Kabra McKabra.

214 215 A lo largo de este breve artículo expondremos un análisis pictográ- fico y simbólico del Aképhalos y así mismo del ritual de Osoron- nofris y su repercusión en el ocultismo. Antes de establecer cual- quier argumento entendamos que el ritual del “The Bornless One” más que ser una invocación del “Yo-Superior” es un exorcismo cuyo objetivo es despojar al practicante de cualquier identificación falsa del ser con la personalidad y en consecuencia dejando salir el “Verdadero-Yo” o más concretamente, a mi parecer, la verdadera voluntad. Pero no nos sintamos intimidados ante la prodigiosa complejidad que este arcano oculta. Vayamos primero desde lo más concreto y así poco a poco hacía lo más elevado. Empecemos por discu- tir el valor pictórico y simbólico., pero particularmente primero el etimológico del Aképhalos del griego “ἀκέφαλος”, literalmente “sin-cabeza”, un epíteto que se le daba a Osiris en ciertas situacio- nes o bien como una deidad celeste vinculada al zodiaco egipcio o al inframundo, pues Osiris también es representado como una mo- mia sin cabeza, según la Dra. Kirsten D. Dzwiza, quien así mismo a partir del nombre Osoronnofris, intuye su significado en Osiris-Ne- fer, es decir, Osiris el bueno o el hermoso basada en otro epíteto que se le da Ousiwynefer o Wennefer , “Osiris el siempre bueno” 1 . Teniendo así por exempli gratia la primera portada del “Acephalé” una revista de divulgación científica, mística y cultural del escritor francés Georges Bataille. Quien se basó a su vez en un símbolo antiquísimo cuyo origen aparentemente se encuentra en los papiros de magia greco-egipcios, y particularmente dentro del marco de la temprana tradición del helénico proto-cristianismo gnóstico y en el que posteriormente, y por medio del Ritual de Abramelin para convocar al “Yo-Superior” o al “Santo Angel de la Guarda” (SAG), la Golden Dawn influenciaría a Aleister Crowley para su posterior ritual del “Bornless One” o “No-Nacido”. Como les he dicho, apa- rentemente… puesto que el arcano del “Sin-Cabeza” guarda un 1 Esoterica (31 ene 2023). origen mucho más remoto en las arenas del antiguo Egipto, como veremos más adelante y a continuación. El texto original en con- creto del que hablaremos es “La Estela de Jeu el Pintor de Jero- glíficos en su Carta…” que se aprecia de ser un texto sincrético de diferentes tradiciones que solo en el mundo helenistico pudieron haber sido concebidas; figuran pues tales términos con los cuales el lector se podría sentir medianamente identificado como Moisés, Israel, Abraxas, Adonai y Gaia 2 . Así mismo el simbolismo de esta ilustración corresponde al arquetipo del “übermensch” de Nietzs- che. El símbolo de la muerte del “Ego” ilusorio en nombre del “Yo-Superior”, no podría ser más concreto, sumado al compendio de símbolos esotéricos para conformar al Aképhalos . La buena vo- luntad, el “αγαθοδαίμονος / agathodaímonos”, traducido literal - mente como “el buen espíritu”, como nuestro “Osiris el siempre bueno”. Se invocaba durante la comida y al brindar con vino para propiciar la salud, así como la buena fortuna y el bienestar general. Equivalente al espíritu protector “genus” romano, y de ahí vinien- do nuestro concepto popular del “mal genio”, puesto que el genus funcionaba como un protector ante las perturbaciones del ánimo o las malas intenciones de la gente, siendo así que cuando no te es- taba protegiendo tu “genus” y estabas de mal humor, tenías un mal genio protector. Pero estos conceptos, por mucho que la cultura greco-latina haya cimentado las bases de nuestra civilización sigue guardando un eco pronunciado de distancia ante nuestra occidental tradición cristiana teniendo por ejemplo al ángel de la guarda por lejos el más cercano y familiar para nosotros. Quédense conmigo que a continuación efectuo un análisis personal de su simbología e iconografía: El simbolismo presente oculta cuestiones iniciáticas sobre el pro- ceso de refinamiento alquímico clásico, en particular sobre el mo- mento preciso del nigredo donde se es y no se es al mismo tiempo. Que no tenga cabeza lo despoja de identidad, puesto que en él exis- 2 Betz, H. D. (1996). Pg. 103

216 217 ten “todas” las posibilidades de ser y poseer cualquier identidad, numen o potencia sin paradojas. Si tuviera alguna correspondencia con algún arcano del tarot este sería respectivamente pues los arca- nos XXI y XII, “El Mundo” y “El Colgado”, por sus aspectos de potencialidad, totalidad, nulidad y sacrificio. El “Sin-Cabeza” se ha despoja- do de todas las identificaciones con la identidad y con ella las múltiples máscaras de personas subyacentes de su personalidad, o en su sentido más literal, revi- sando el valor etimológico del latín “persona” hasta el griego “πρόσωπον / prósoopon”, las máscaras que se usaban en el teatro para representar los per- sonajes de las comedias y trage- dias griegas. Y ya una vez empe- zando a hablar del teatro no nos olvidemos de Dionisio, quien en sus fiestas propiciaba el éxtasis 3 salvaje, la subversión de los va- lores y roles sociales, siendo en su culto mítico seguido de un tiaso de ménades y sátiros hasta los montes, donde después de emborracharse y bailar frenéticamen- te en ritual culminaban todos en testa orgía acompañada de un “σπαραγμός /esparagmós”, es decir, un desmembramiento ritual en el que simbólicamente el cuerpo de la totalidad de los partici- pantes del rito se disolvía y después volvíase a unir mediante la orgía. 3 “ἐκ/εξ” salir. “στάσις” postura/ posición/ estado. “ἵστημι” ser/ estar/ colocarse. “ἐκστάσις” sacar de sí mismo. De Urbina. Diccionario Bilingüe. Manual Griego Clásico- Español. (2022) Figura 1. Acéphale, nº 1, junio 1936. Cubierta. Fuente: Monoskop Que su cabeza esté en los genitales habla del proceso de eterna gestación a través de la muerte y su relación dual con la vida, crea- ción o unión y disolución, similitudes también en cuanto desmem- bramiento con Osiris, como vimos antes tomando por ejemplo del “esparagmós”, el desmembramiento chamánico de la consciencia. Es el equilibrio entre opuestos, el instinto y la razón, pero también la entropía fértil y generatriz. Su simbolismo comparte similitu- des con Coatlicue , el monolito de origen mexica encontrado hoy en el Museo Nacional de Antro- pología e Historia de la Ciudad de México. La Coatlicue , “La de la Falda de Serpientes”, la diosa madre de los mexicas, cu- yos crótalos representan mazor- cas y vergeles de abundancia de la fertilidad de la tierra, en cuya mutilación efectuada por Quet- zalcoatl y Tezcatlipoca, la diosa deja su papel como la arrolladora fuerza entrópica y engendradora de Cipactli-Tlaltecuhtli y ya so- metida se convierte en la amable TonantzinTlalli-Coatlicue, quien entrega a los hombres el sustento, haciendo referencia a Osiris y Dionisio, quienes aparte de ser mu- tilados entregan al hombre su sustento. Tiene además un ceñidor o cinto con una serpiente de dos cabezas y justo por encima de él, como parte central de un collar está un cráneo, justo en lo que vendría siendo su zona pelvica, a la altura de su sexo, coincidiendo con el cráneo que tiene en su retaguardia a la misma altura, y sim- bolizando el eterno ciclo de la vida y la muerte, siendo la tierra el vientre y la tumba de todos los seres vivos. Figura 2. Coatlicue, Museo Nacional de Antropología, Ciudad de México. Fuente: Arqueología Mexicana.

218 219 Especialmente siendo este elemento coin- cidente con la representación del Aképha - los de Georges Betaille, quien además de no tener cabeza como la Coatlicue repre- senta la infinita potencia de la existencia puesto que aparte de estar decapitada tam- bién tiene un cráneo ubicada en su sexo. Otra coincidencia que yo veo y que une a estos dos arcanos, mas esta vez citando al “Sin-Cabeza” que aparece en el Papiro Berlín 5026 del siglo IV d.C , es el sim- bolismo compartido entre ambos con las serpientes y los borbotones de sangre que emanan de una herida de degollamiento, esas cinco “serpientes” que nacen del cuello del “Sin-Cabeza” y así mismo de la Coatlicue siendo dos colosales serpientes. La Dra. Dzwiza, además de estas interpretaciones agrega un valor fonético, posiblemente relacionado con el “netyer”/”ntr” 4 cuyo significado se traduce por “Dios” o “espíritu” y que ade- más se encuentra entre otros tantos epítetos en el “Hem-Netyer”, es decir, “el mensajero de dios” reforzando su carácter como mensajero de Osiris como veremos más tarde. Con la daga corta las pasiones innecesarias y del otro lado un corazón “endiosado” o “sagrado corazón” que se eleva mediante las pasiones mas no perece por aquellas, de modo similar al concepto filosófico na- hua del “Yolteotl” “El Corazón Endiosa- do”, aquel que a todo lo que toca hace o vuelve una elevada expresión de arte. 4 Esoterica (31 ene 2023). Figura. 4 Njeter/nṯr Fuente: wiktionary.org/ Figura 3. Aképhalos, Papiro Berlín 5026 Fuente: Berliner Papyrus Datenbank Figura 5. Máscara de Hum- baba. Fuente British Museum Figura. 6 “Pórtico Astronó- mico de Dendera” Templo de Hathor. El laberinto encuentra paralelismos con el mito del minotauro y Te- seo, pero aún más cercano con el monstruo sumerio de intestinos al que se enfrenta Enkidu junto a Gilgamesh, “Humbaba”, el guardián de la fortaleza de intestinos. La relación simbólica del intestino y el laberinto, es de carácter emocional, puesto que el intestino guar- da y resiente pasiones que experimentamos muchas veces hasta el grado de causar enfermedades entre otros distintos padecimientos gastrointestinales y nerviosos. Las estrellas en los pezones lo vinculan con el signo de Acuario y por ende con el arcano XVII “La Estrella”. En el Templo de Hathor en Dendera del periodo roma- no. El Aképhalos aparece frente a Acua- rio, aunque Dzwiza lo vincula también con Capricornio y el Solsticio de Invier- no 5 , personalmente desconozco el sig- nificado de sus otros acompañantes, asi como sus correspondencias, intuyo que sus figuras deben ser estrellas del cielo nocturno que los egipcios conocían a su manera. En el Testamento apócrifo de Salomón aparece un demonio sin ca- beza que se dice alimentarse de las cabezas de los hombres, así como de sus sentidos y causar entre otras cosas la mudez 6 . Una vez concluido con el simbolismo de la figura pictográfica y al- gunas referencias sobre otras de sus apariciones, continuemos pues analizando los textos y rituales originales. Aleister Crowley usó el símbolo para su ritual del “Bornless One” y hacer invocación del Agathodaímon o SAG. El ritual del “No-Nato” o “No-Nacido”, en su adaptación por Crowley está presente en el “Liber Samekh”, y tiene tanto relación como copia y pega con el ritual original de la “Estela de Jeu”, como con la iniciación del “Liber Pyramidos” en 5 Esoterica (31 ene 2023). 6 Testamento de Salomón. 43-46.

220 221 su propio sistema mágico de Thelema; cuyo propósito es despojar al neófito o al practicante de toda asociación con los aspectos más densos y falsos de su ser y así bajar a la “Verdadera Voluntad”, el “Yo-Superior” o SAG, dependiendo de la nomenclatura. El ritual del primer libro tiene un carácter más general y amplio mientras el segundo es más específico y circunstancial, es decir, del momento de la iniciación. Así como también en el primer libro del “Liber AL” se refiere a Nuit como la entidad cósmica que es como Una y Ninguna, así como que más adelante la voluntad verdadera es Una y Ninguna 7 , escondiendo entre sus palabras el valor secreto del “Sin-Cabeza”. Bien nos advierte Crowley que para su mejor implementación ritual del “No-Nato” uno ya cuente con el bagaje necesario y los conocimientos más allá de lo básico, que si ya ha- blamos dentro de los grados clásicos de la Astrum Argentum sería pues el del adepto, y específicamente para la ejecución y momento en el que uno entable conversación con el SAG. Y sobre todo saber que esto será una experiencia tremendamente personal y en la que no hay aciertos ni errores. En donde dependiendo de la vocación de cada uno se tendrán repercusiones de la experiencia perceptiva y sensorial de manera diferente; si uno es pues artista se dejará maravillar por su valor estético y belleza, si uno es músico se de- jará deleitar por majestuosas piezas musicales, o si uno es filósofo entenderá increíbles y profundas verdades 8 . Sin embargo, mientras que por un lado Peter Carroll en el “Liber Null” nos comenta que aquellos individuos que se han alineado con la voluntad del Universo, bien nos podrían parecer como gente que tiene muchísima buena suerte mientras que por el otro lado nos advierte de los peligros que corre aquel practicante que no se haya sometido a los ejercicios y juicios necesarios para trabajar con ego, pues así afirma que la proyección del cuerpo astral, “augoei- des”, puede ser tan poderosa que al reflejarse en los complejos y 7 Crowley. Liber Al, I, 27,45 (2019) 8 [Traducción propia] Crowley. Liber Samekh, Point III, e falsas identificaciones del ego será proyectada en la forma de ema- naciones de los defectos y vicios no trabajados así pudiendo crear las más aberrantes proyecciones del ego espiritual y que hasta sus últimas consecuencias podrían llevar al practicante a un infierno acorde a su propia medida y al final a la locura, cítese el ejemplo de Choronzon 9 . Sin nada más que decir… continuemos analizando “La Estela de Jeu el Pintor de Jeroglíficos en su Carta…”, con base al ojo crítico de la Dra. Dzwiza y traducido a partir de la versión de Hans Dieter por vuestro servidor…. PGM V. 96-172 “La Estela de Jeu el Pintor de Jeroglíficos 10 en su Carta: Yo te invoco a tí, “El Sin-Cabeza”, quien creó la tierra el cielo, quien creó la noche y el día, tú que creaste la luz y la oscuridad; tú que eres Osoron- nofris quien nadie ha visto; tu que eres Jabas; tu que eres Japos; tú que has distinguido al justo del injusto; tú que hiciste a la hembra y al macho; tú que revelaste las semillas y los frutos; tú que hiciste al hombre amarse y odiarse entre sí” 11 . El autor primero nos sitúa en un contexto mítico de la creación don- de habla del creador egipcio, Atum, como lo completo y lo vacío, pero los conceptos Jabas y Japos parecen ambiguos hasta para la propia Dra. Dzwiza y no les da, ni afirma, una traducción concreta. Así mismo Dzwiza compara este pequeño himno con el hechizo de el sarcófago 261 (Coffin-Texts Spell 261) en el que aparece el dios Heka, el hijo del dios del creador Atum y así puntualizar estrecha- mente su relación con la creación 12 . 9 Carrol. Liber Null. (2022) Pg. 39-40 10 Aquí opté por el mismo término que decidió incluir en sus notas pie de página Hans Dieter, a partir de una traducción de “ζωγράφος” no solo como pintor, sino como aquel que pinta la vida o la naturaleza de la cosas. 11 Betz, H.D. 1996, p. 103 12 Esoterica (31 ene 2023).

222 223 “Yo soy él, el que el Señor Único formó antes de que la dualidad se hubiera originado sobre esta tierra, cuando el estaba a punto de envíar adelante su único ojo, cuando él estaba solo, cuando el iba a venir adelante desde su boca, cuando millones de Kas estaban a punto de convertirse en la protec- ción de sus sujetos, cuando él estaba a punto de hablar con quien se originó junto a él y se volvió más fuerte que él, cuando él estuvo a punto de colocar el Hu (El Verbo Creativo) en su boca. Yo soy el verdadero hijo de el que trajo adelante el universo , quien hubo nacido antes que su madre estuviese ahí. Yo soy la protección la cual el Señor Único ha comandado… Yo soy el que causó que los eneadas vivan… el que equipo a dios de acuerdo con el comando que él trajo al universo (Variante: El Dios Más Antiguo). Tomo mi lugar, O Toros del Cielo, en mi más grande dignidad como Señor de los Kas, heredero de Re-Atum… A mí pertenece el universo antes que ustedes dioses fueran engendrados. Desciende, tú que has venido en el final” 13 . Pero sin perder mucho el hilo seguimos con: “Yo soy el profeta Moisés…” Haciendo referencia a un antiguo modo de hacer magia del Antiguo Egipto donde se identificaba uno mismo con alguna figura de poder del pasado para llamar y ganar el favor de un poder superior tomando la legitimidad para ser oído. El hecho de decirse el mensajero del faraón Osoronnofris…. significa que aquel quien recite esto se está identificando con la creación en sí misma refor- zando a sí mismo la idea previamente vista y adquiriendo así los poderes y competencias de aquellos que se invoca. Así todos los nomina barbara a lo largo del texto pueden significar esta inten- ción de manifestar la voluntad propia a partir de otras voluntades y poderes más altos, porque así se corrobora la demanda seguida de los nombres de poder ad infinitum. En adelante y después de decir que “el verdadero nombre fue entregado a los profetas de Istrael” 14 … se habla de una serie de nombres y se habla del aire o espíritu vacío, aquel aire antes de la vida, recordando esta idea de la forma en la que se infunde vida en Egipto, el aire de la creación 15 . 13 te Velde, H. (1969–1970). p.175–186. 14 Porque sí, en el texto original está escrito Istrael, y no Israel, lo que ha propuesto una diferencia dialectal. 15 Esoterica (31 ene 2023). “Yo soy Moises tu profeta a quien transmitiste tus misterios celebrados por Istrael; tú que revelaste lo húmedo y lo seco asi como todo sustento, escu- chame. Yo soy el mensajero del Faraón Osoronnofris; este que es tu verda- dero nombre el cual ha sido transmitido a los profetas de Istrael. Escucha- me, ARBATHIAŌ, REIBET, ATHELEBERESĒTH [ARA] BLA´THA ALBEU EBENPHCHI CHITASGOĒ IBAŌTH IAŌ; Escuchenme y rechacen a este demonio. Yo te llamo, increible e invencible dios con un espiritu (aire) va- cio, AROGOGOROBRAŌ SOCHOU MODORIŌ PHALARCCHAŌ OOO. Sagrado Sin-Cabeza, libera a NN del demonio que lo restringe. ROUBRIAŌ MARI ŌDAM BAABNABAŌTH ASS ADŌNAI APHNIAŌ ITHŌLĒTH ABRASAX AĒŌŌY; poderoso “Sin-Cabeza”, libera a NN del demonio que lo restringe. MABARRAIŌ IOĒL KOTHA ATHORĒBALŌ ABRAŌTH, libe- ra a NN, AŌTH ABRAŌTH BASYM ISAK SABAŌTH IAŌ” 16 . Enseguida hay un espacio en el texto original, que recibe las dos consonantes “NN”, su modo de decir “inserte su/un nombre aquí”, después de explícitamente desterrar a un demonio, porque recor- demos que esto es un exorcismo que despoja al individuo de todas las falsas identificaciones del ego o que libera a éste del espíritu del que está poseído para que posteriormente así reciba un espíritu o poder más alto. Y entonces se reitera el carácter fuerte y poderoso del “Sin-Cabeza” 17 . “Él es el señor de los dioses; él es el señor del mundo deshabitado; él es el que los vientos temen; el es el que hace todas las cosas con el comando de su voz. Señor, Rey, Maestro, el que da socorro, salva el alma, IEOU PYR IOU PYR IAŌT IAĒŌ IOOU ABRASAX SABRIAM OO YY EY OO YY ADŌ- NAIE, inmediatamente, inmediatamente, buen mensajero de dios, ANLALA LAI GAIA APA DIACHANNA CHORYN. Yo soy el demonio sin cabeza con la vista en mis pies; Yo soy el que es poderoso, quien posee el fuego inmor- tal; yo soy la verdad que odia al hecho que las deudas injustas estan ter- minadas en el mundo; yo soy el que hace al rayo resplandecer y al trueno girar; yo soy el que su sudor es la lluvia pesada que cae en la tierra cuando va a ser inseminada; yo soy aquel cuya boca se quema completamente; yo soy el que engendra y destruye; yo soy el favor de Aeón y mi nombre es un corazón rodeado por una serpiente, acércate y sígueme” 18 . 16 Betz, H.D. 1996, p. 103 17 Esoterica (31 ene 2023). 18 Betz, H.D. 1996, p. 103

224 225 La frase del “fuego inmortal…” refuerza la relación con el creador; y enseguida el yo soy el que hace al rayo resplandecer y al trueno girar…. hace referencia a Seth, en su papel de opositor a la crea- ción, según la Dra.Dzwiza, el yo soy la boca que se quema…. es Atum. Y ya luego aparece Aeón, la deidad helénica de la eternidad opuesta a Seth y que en adelante encripta el nombre del corazón rodeado por una serpiente el verdadero significado del nombre. El corazón era la semilla de Toth, el pensamiento, la memoria, era la llave al inframundo, el que se pesa con la pluma de Maat antes de entrar. Pero lo más probable es que el significado esté ligado a los fonemas que corresponden a las figuras jeroglificas aquí mencio- nadas como un juego críptico de amplio significado semántico y lingüístico 19 . Preparación para el siguiente ritual: escribe la formula (onoma) en un pa- piro nuevo, y despues de extenderlo de una / de tus templos al siguiente, lee los seis nombres, mientras miras al norte diciendo: “Sométanse a mí todos los demonios, siendo asi que cada demonio, sease celestial o aéreo o de la tierra o subterraneo o terrestre o acuatico, pueda ser obediente a mí y cualquier encantamiento y engendro que es de Dios”. Y todos los demonios serán obedientes a tí” 20 . Más adelante se nos dice que escribamos una fórmula, en un nuevo papiro, pero aquí a lo que se refiere la Dra. Dzwiza es un comenta- rio marginal que señala la parte de arriba del papiro original don- de dice que repitamos el “nombre” / “onoma”, y no formula, del “Escarabajo Pelotero”, cuya suma a partir de los carácteres debería sumar 49; así como las instrucciones de escribir este nombre de poder en un papiro nuevo y amarrarlo a la frente. Los 6 nombres así pueden ser los tipos de espíritus que hay, los celestiales, aéreos, te- rrestres, subterráneos, terrestres y acuáticos que aparecen al final 21 19 Esoterica (31 ene 2023). 20 Betz, H.D. 1996, p. 103 21 Noción que Crowley corrige en el “Liber Samekh” agregando”above the earth”, “under the earth” y “rushing fire” de la versión original y otorgándole más sentido. . Esto no tendría aparentemente mucho sentido debido a la repeti- ción de la tierra omitiendo al fuego, pero este error lo solucionaría más adelante Crowley en su propia versión presente en el “Liber Samekh”. Aparte de este aparente error lo único que nos faltaría del exorcismo es la elaboración del amuleto para el paciente que recibe el exorcismo, elemento común de los demás exorcismos presentes en los Papiros de Magia Greco-Egipcios. El título que recibe este texto es curioso, porque una estela es un relieve escrito sobre una superficie, Dzwiza intuyendo que probablemente este exorcismo era escrito sobre la piel del paciente 22 . Personalmente afirmo que el texto de la “Estela de Jeu” es un re- flejo referente de las formas de hacer magia que se usaban en el Antiguo Egipto Helenístico, tales como invocar e identificarse con nombres de poder, pero sobre todo para que el individuo tenga una facultad especial que mueva sus más recónditos adentros en pos de manifestar su voluntad. Hoy día este ritual nos podría parecer vanguardista e inclusive alinearse con algunos sentidos de la magia del caos, pero en mi más sincera opinión, yo solo veo una demos- tración más del Nihil Novum Sub Sole y la expresión de la magia, el símbolo y sobre todo el arquetipo reinterpretandose una y otra vez a través de los tiempos. Entre las referencias culturales que vuestro servidor recuerda y por la cual ha indagado en Thelema posterior- mente se encuentra la canción “O Father, O Satan, O Sun” de la banda de Black Metal “Behemoth” donde el ritual del “No-Nato” y la figura del Aképhalos, ya en la versión de Crowley, aparecen de una manera magistral en la letra de la canción. Ya finalmente para cerrar este artículo afirmo que el tema del Aképhalos es tan amplio que de él fácilmente podrían salir varias tésis. Y que así mismo los límites y alcances de mi propio baga- je y disposición del tiempo aún son limitados. Como bien sabrán algunos, los pocos, esta es la segunda versión de un artículo en 22 Esoterica (31 ene 2023).

226 227 un formato más compacto y adecuado a las redes sociales, y aún más limitado, sin embargo, espero no sea ésta versión la última ni la final, pues ahora mismo soy más consciente en cuanto a lo que sé y lo que no sé, esperando en el futuro así poder contar con una versión más íntegra y más completa para ustedes y de ante mano también una disculpa por los QR´s, pero las imágenes originales tenían copyright y consideré que eran muy importantes para la ex- posición del tema. 93/93 Bibliografía: • Anon. Testamento de Salomón. (Traducido del códice de la Biblioteca de París, según la edición de Fleck, Wissensch. Reise, bd. ii. abth. 3.) 43-46. https:// urantiapedia.org/es/Bible/Testament_of_Solomon/1 • Betz, Hans Dieter (Ed.) (1996). “PGM 96-172: “Stele of Jeu the hieroglyphicist in his letter”. The Greek Magical Papyri in Translation. (Vol. 1, 2nd ed.). Chicago & London: University of Chicago Press. p.103. • Crowley, Aleister. Liber Samekh, Point III, e. https://hermetic.com/crowley/ libers/lib800 • Crowley, Aleister. Liber Pyramidos. https://hermetic.com/crowley/libers/lib671 • Crowley, Aleister. Liber Al, I, 27,45. (2019). Black Magick Books. • Esoterica (31 ene 2023) Who was the Headless God in Ancient Egypt & The Greek Magical Papyri ? Ancient Magic w @The Archaeology of Ancient Magic & Ritual Practice. Youtube. https://www.youtube.com/watch?v=y4iIFDh1puk • de Urbina. Diccionario Bilingüe. Manual Griego Clásico- Español. (2022). VOX. • te Velde, H. (1969–1970). The God Heka in Egyptian theology. Jaarbericht van het Vooraziatisch-Egyptisch Genootschap Ex Oriente Lux, 21. p.175–186. https://www.jacobusvandijk.nl/docs/Heka.pdf Pictografía: • Figura. 1 André Masson (junio, 1936) Acéphale nº 1 . https://monoskop.org/Ac%C3%A9phale • Figura. 2 Coatlicue, “la de la falda de serpientes”. Museo Nacional de Antropología. https:// arqueologiamexicana.mx/mexico-antiguo/coatlicue-imagen-de-consolidacion- del-estado-mexica • Figura. 3 Aképhalos, Papiro Berlín 5026, Berliner Papyrus Datenbank. https://berlpap.smb.museum/ein-magisches-traumorakel/ • Figura. 4 Njeter/nṯr https://en.wiktionary.org/wiki/n%E1%B9%AFr • Figura. 5 Máscara de Humbaba, The British Museum. https://www.britishmuseum.org/ collection/object/W_1883-0118-AH-2598 • Figura. 6 Pórtico Astronómico de Dendera. Templo de Hathor, Dendera, Egipto. https://paulsmit. smugmug.com/Features/Africa/Egypt-Dendera-temple/i-GDbqWBM/A

Observaciones sobre el Estrella Rubí

229 Observaciones sobre el Estrella Rubí Frater A.F.A.V. ``Quienes consideran este ritual como un mero recurso para invocar o desterrar espíritus, no son dignos de poseerlo. Bien entendido, es la Medicina de los Metales y la Piedra de los Sabios´´ Haz tu Voluntad será el todo de la Ley. El Ritual Menor de Destierro del Pentagrama (Lesser Banishing Ritual of the Pentagram. LBRP) constituye una de las prácticas más importantes, y es la base, de la Magia Ceremonial moderna. Utilizado por los Iniciados de la Aurora Dorada (GD) de S.L. Mac- Gregor Mathers desde finales del Siglo XIX, se ha convertido hoy día en el Ritual más conocido, pilar fundamental, del ocultismo y hermetismo occidental. Desde la antigüedad se han usado diver- sas fórmulas para la Purificación y Destierro del espacio ritual, así como el establecimiento del Círculo. Podemos encontrar varios ejemplos en Los papiros greco-egipcios, PGM, que datan del Siglo I a.C. hasta el IV d.C. Incluso en El Libro de los Muertos egipcio hay varias oraciones y conjuros para purificar al difunto y ayudarle a pasar las pruebas en su paso por la Duat, extrapolables a la prác- tica actual. No olvidemos que el Iniciado es asociado como el Asar un-Nefer 1 que debe atravesar la noche 2 , luchar contra La Serpiente 1 ‘‘Yo mismo Hecho Perfecto’’. 2 El Inframundo.

230 231 Apep 3 y aparecer victorioso por el Horizonte en el Nuevo Amane- cer. En aquellos tiempos el dios Osiris era la figura arquetípica de este proceso. Un simulacro externo de la muerte y resurrección en la forma de Horus. El Faraón encarnaba estas características de una manera mítico-política; basada en el mito Osiriano de lucha entre su hijo Horus, concebido tras la reunificación de sus partes por Isis, y su hermano Set, por el trono. Los sacerdotes recitaban fórmulas y ejecutaban rituales en los templos para asistir al dios Ra, el Sol, en su viaje. Que el disco amaneciera de nuevo significaba que el orden cósmico —el Maat 4 — había prevalecido. A lo largo de la historia, el temor a que el Sol no regresara fue un impulso poderoso para la creación de rituales, plegarias y ceremo- nias en casi todas las culturas. Para los mexicas los sacrificios hu- manos, tan incomprendidos fuera de su contexto, eran vistos como ofrendas imprescindibles para que el Sol siguiera su curso. En los cultos europeos pre-cristianos durante el solsticio de invierno, se encendían grandes hogueras y se celebraba el Yule. Estas ceremo - nias no eran sólo festivas: eran súplicas a la luz para que renaciera, especialmente en latitudes donde la noche invernal se prolonga casi sin fin. El Ritual del Pentagrama de la Aurora Dorada fue diseñado a partir de las intrincadas y ricas correspondencias de la Qábalah que for- maban su Sistema, aunando en la práctica los saberes de los trata- dos, manuscritos y escritos de la tradición esotérica recuperados; ejemplo de ello son textos como los de Éliphas Levi. En su Dogma y Ritual de la Alta Magia ya aparecen los exordios y oraciones a los seres elementales, incluyendo sus Reyes, y establece una aso- ciación Angélica en los Cuatro Cuartos. En la Antigua Grecia, los filósofos presocráticos, como Empédo- cles, sobre 450 a.C., tenían la teoría de que todo está formado por Los Cuatro Elementos, con sus cualidades, y sus combinaciones. 3 La Serpiente Apophis o Typhon que personificaba el caos y oscuridad. Encargada de devorar al dios Sol. 4 La diosa egipcia Maat es la encargada de la Justicia divina. La Pluma es el símbolo de la verdad y armonía cósmica. Éstos son: AQVA – Fría – Húmeda ; TERRA – Fría – Seca ; AER – Caliente – Húmedo ; IGNIS – Caliente – Seco. Aristóteles habla de un Quinto Elemento, celestial e incorruptible, del que están hechas las Estrellas, el Éter. En el Pentagrama pitagórico, general y originalmente en posición aversa, se colocaban las iniciales elementales, que tenían relación con los cuerpos cósmicos platónicos, que son poliedros regulares conversos: tetraedro, cubo, octaedro, dodecaedro e icosaedro. Según la tradición hermética los Elementos se constituyen en Activos (Fuego y Aire) y Pasivos (Tierra y Agua), equilibrados por el Quinto, que corona el Pentagrama, El Espíritu. A continuación se muestra la distribución clásica de los elementos atribuidos a las Sephiras del Árbol de la Vida para poder compren- der la estructura general del Ritual del Pentagrama 5 . 5 Estas atribuciones pueden variar en diversas versiones, como en Yesod – Agua; Hod – Aire; Tipheret – Espíritu, incluso Fuego, Tierra como contenedor de todos los Elementos; Chesed – Tierra; Binah – Agua; Chokmah – Fuego, y Kether – Espíritu, incluso Aire.

232 233 El Ritual del Pentagrama está incluido en las instrucciones dadas en el Liber O vel Manus et Sagittae sub-figura VI que forman parte del programa oficial de la A∴A∴ del Grado 1 ○ = 10 □ de Neófito, escrito por Crowley. Gracias a su simplicidad, y su riqueza simbólica, en comparación con las extensas rúbricas y oraciones de los exordios en la antigüe- dad, permite al Mago entrar en el estado adecuado para los traba- jos posteriores en un corto espacio de tiempo, pero, más que eso, establece el Círculo y formula el Universo personal en un perfecto equilibrio con la naturaleza 6 . Reafirmándose como una viva ima- gen de sí mismo, uniendo lo externo con lo interno, y viceversa 7 . El Mago se sitúa entonces en la Intersección de Samekh y Peh: Tipheret se encuentra en frente, Yesod detrás, Netzach a su derecha y a su izquierda Hod. El arreglo de los Elementos y su establecimiento en los Cuartos es de Aire en el Este (Tipheret-Sol), Fuego en el Sur (Netzach-Venus), cambia el Aire atribuido a Yes- od (Luna) por Agua en el Oeste, y cambia el Agua atribuido a Hod (Mercurio) por Tierra en el Norte. Además, en la llamada a los Ar- cángeles, Guardianes de los Cua- drantes, cambia la correspondencia planetaria de Mikael con el Sol, y cuya correspondencia Sephirótica es Hod, en contraposición, y lo sitúa a la derecha del Mago, atri- buido al Fuego, él es ``jefe de los ejércitos de Dios´´. Raphael, “Dios ha sanado” sanador atribuido al planeta Mercurio, cambia y se sitúa en el Este, cuya atribución Sephirótica es Tipheret, que su 6 El Mago debe discernir entre aquello que es Ilusión y las Leyes naturales. Desechando aquello, que le es inútil. 7 El Microcosmos del Mago es un Universo en sí mismo en proporción con lo externo a él, donde está contenido como reflejo. Elemento es el Aire. En el Norte se sitúa Uriel “Dios es mi luz”, con el Elemento Tierra. Por último, en el Occidente, el Arcángel Gabriel “fuerza de Dios”, atribuido al Agua, sin ningún cambio, corresponde a Yesod sephiróticamente, y a la Luna planetariamen- te. Se recomienda Visualizarlos de un gran tamaño y con sus armas y colores característicos, o con las Armas Elementales. Raphael en el Este con la Rosa-Cruz (Sol) o Espada (Aire). Caduceo. Gabriel en el Oeste con una Espada (Luna) o Copa (Agua). Trompeta. Mikael en el Sur con una Linterna (Venus) o Vara (Fuego). Escudo y Espada. Uriel en el Norte con Sandalias (Mercurio) o Pantáculo (Tierra). Hoja de Palma. Como curiosidad en el Destierro el Nombre Divino usado para el Cuadrante de Agua es Eheieh “Yo Soy”, Asociado a Kether y al Aire. Para el Destierro de Fuego es ADNI, usado en la Invocación a la Tierra. Esto demuestra una polaridad entre positivos y nega- tivos. ``Existe una sola definición principal del por qué de todo Ritual Mágico. Es unir el Microcosmos con el Macrocosmos. El Ritual Completo y Supremo es entonces la Invocación del S.A.G.; o en el lenguaje del Misticismo, la Unión con Dios´´ Magia en Teoría y Práctica. Capítulo 1. Los principios del Ritual El Nombre de ADNI, “Mi Señor”, representa al propio Sagrado Ángel Guardián. Su numeración por gematría es 65, La Unión 8 del Microcosmos (5) con el Macrocosmos (6). El Pentagrama con el Hexagrama. 6 + 5 = 11 ; 1 + (-1) ; 0 = 2 NVIT - HADIT - RA-HOOR-KHVIT. 8 La noción de que la NADA (0) es la realidad última, y que toda manifestación surge por bifurcación en dos polos opuestos: 0=2 Explica que esta dualidad aparente (sujeto/ objeto, positivo/negativo) es necesaria para que exista la experiencia.

234 235 Esta fórmula es la base estructural de la que se compone el Ritual del Pentagrama; también es usado para la Invocación del S.A.G. en el Liber Samekh y del que la Imagen de Ra-Hoor-Khuit es el Ángel hasta que se sepa su verdadero Nombre. El Tetragrámaton (הוהי) es el ``Nombre impronunciable de Dios´´, está compuesto por Cuatro Letras (Yod, He, Vav, He) y cada una de ellas representa el proceso creativo y regenerativo de sí mismo mediante la relación incestuosa del Padre, Madre, Hijo e Hija. Cada letra es un Elemento. El Fuego de la Yod con el Agua de He, formulan al Hijo Vav y éste a la Hija He. El Hijo ejerciendo como el Padre entrona a la Hija como Madre y se repite el proceso. YHVH atraviesa y compone el Árbol mismo, asignando cada letra a uno de los Cuatro Mundos, Atziluth, Briah, Yetzirah y Assiah, que van desde el plano más espiritual hacia el más denso o terrenal. El Tetragrámaton expresa el proceso de manifestación divina y los diversos niveles existenciales. Si se añade la Letra del Quinto Elemento (Shin, Espíritu) se forma el Pentagrama o Pentagrámaton, YHSHVH con el valor de 326. 3 + 2 + 6 = 56 = 5 + 6 = 11 . El Pentagrama Coronado por el Espíritu 9 . Éste es otro Nombre para Ra-Hoor-Khuit y su símbolo es la Estrella Llameante de Geburah (5), Marte, Horus, Ares. Infundiendo el aliento del Espíritu a la Materia Dios crea al Hombre a su Imagen. También son Cinco las partes del Alma 10 : 1. Jehidah. El Ser. Espíritu. 2. Chiah. Fuerza vital. Fuego. 3. Neshamah. Intuición. Agua. 4. Ruach. Intelecto. Aire. 5. Nephesh. Alma animal. Tierra. El Hexagrama representa a los 7 Planetas de los Antiguos y las Sephirot equilibradas por Tiphereth (Sol, Resh) en equilibrio y armonía en el Centro. El Macrocosmos. El Triángulo Ascendente es Hadit, Fuego, y el Descendente Nuit, Agua. La Unión del Pentagrama con el Hexagrama forman el Sagrado Hexagrama, el Sello de La Rosa – Cruz. La muerte y resurrección o el verdadero Nacimiento del Adepto (La Unión con el S.A.G.) dispuesto a Sacrificar todo en la Copa en su siguiente paso. En su centro se encuentra la Yod y el Triángulo Ascendente es Azul devocional, y el Descendente Rojo como la lengua llameante de la gracia. El Estrella Rubí aparece por primera vez en el Capítulo 25 del Libro de las Mentiras (1913) como una versión nueva y más elaborada del Ritual de Destierro del Pentagrama. Las asignaciones Elementales en los Cuadrantes varían con su predecesor y se adaptan al Ritual del Hexagrama, construido por la fórmula YHVH, los Elementos se distribuyen de manera inversa a la Rueda Astrológica. El Ritual del Hexagrama fue concebido para la realización por los Iniciados de la GD en la Bóveda de los Adeptos. 9 הושהי 10 Referido a las partes del alma según la mística judía

236 237 A continuación se muestra una imagen comparativa de la estructura del Ritual Menor del Hexagrama con el Estrella Rubí en su primera versión. Lo curioso e interesante ocurre a continuación. Según los pasos del Ritual Estrella Rubí, si cada Elemento corresponde a una de las letras del Tetragrámaton, expresa el proceso creativo de mani - festación divina desde lo sutil hasta lo denso, equilibrado por las polaridades activas Yod y Vav, extensión de la primera letra, y las dos He, pasivas, formando una cruz. En orden, el Mago, Visua- liza un Pentagrama llameante y lo rastrea con el Signo de Horus astralmente hacia el mundo de emanación, Yod, Fuego. Luego al de creación, He, Agua. (CHAOS, Padre – BABALON, Madre). Al de la Formación, Vav, Aire. Y, finalmente al de la acción, He, Tierra. (EROS, Hijo – PSYCHE, Hija). Simulando el proceso de creación y formación del Árbol como imagen en sí mismo de arri- ba hacia abajo, como si fuese un Dios en sus expresiones y formas varias. Purificando por el Poder del Pentagrama 11 cada lugar recón- dito de su Universo, el Círculo (Nuit); y él, el Mago, se encuentra, o reafirma, en su Centro (Hadit). Ahí es cuando Invoca al Espíritu por el Paian y a los Guardianes, y se genera el Hexagrama en el Pilar Central, en su corazón reflejado como es arriba y abajo, for- mando un cubo. El Aura es fortificada por estas imágenes cargadas con los Nombres de Dios por su asimilación, asumiendo (invocan- do) sus formas divinas. Nada mejor para ello que actuando según sus atributos: entrando, rugiendo, gritando, diciendo, bramando y guardando silencio. El Mago se identifica como el Árbol en el que brilla su Sol central mediante la Fuerza y el Fuego. ``El Ritual Purificador del Pentagrama (reestructurado ahora, Liber 333, Cap. XXV) es el mejor que se puede utilizar. Sólo se mencionan los cuatro elementos, pero estos cuatro elementos contienen los planetas y los signos. Los Cuatro Elementos son Tetragrammaton, y Tetragrammaton es el universo ´´ Magia en Teoría y Práctica. Capítulo 13. Del exorcismo y las purificaciones. Otra versión más actualizada fue publicada más adelante en Magia en Teoría y Práctica de Crowley (1929). Los Nombres de los Dio- ses ahora están completamente alineados con la Ley de Thelema; 11 La Estrella Llameante. El Rostro del Padre. El Pentagrama rojo o Estrella Rubí de Guebura 5. Marte. Ver el pecho de la Túnica de Probationer y Adeptus Minor..

238 239 Hadit, Nuit, y sus regentes, las fuerzas arquetípicas que rigen la manifestación terrenal de la energía mágica y sexual, Babalon y Therion. La siguiente tabla sintetiza las correspondencias de las deidades y la teoría expuesta hasta ahora, con la fórmula del Tetragrámaton, los Elementos y los gestos de NOX del Paian con relación a su Grado correspondiente. La dirección de nuevo será contraria a las agujas del reloj ´´widder - shins´´. Como indica en el mismo libro, generalmente esta danza se utiliza para desterrar y en sentido deosil para invocar. Esto es relati- vo, pues en Rituales como en el Samekh el Mago se mueve en direc- ción contraria mientras Invoca en cada Cuarto en dirección deosil, haciendo el Signo de Horus al pasar por el Este a ser posible. Una sugerencia personal es que en el Estrella Rubí el Mago se mueve como la manecilla solar de un reloj astrológico, en sentido contrario, asumiendo la conciencia Solar e identificándose con el Sol mismo. Los Elementos en esta nueva versión se asume sean los del Liber V dados más adelante. Hay una versión de ese Ritual de Invocación grupal que Crowley experimentó en Cefalú, pero los Elementos eran diferentes, un borrador de lo que finalmente fue. THERION es TIERRA en el Este, y puede corresponder con la nueva visión de este elemento en el Aeon actual, verde esmeralda, no negro, con vida, belleza y fertilidad, asociado al Sol, como Malkuth, que contiene todos los elementos en armonía. La Visión del Ángel se da en Malkuth en el Grado de Neófito de la A∴A∴ , no confundir con el Conocimiento y Conversación. La aceptación actual del cuerpo como vehículo Sagrado para la realización de la Voluntad. NVIT es AIRE en el Norte. La Estrella ilumina el punto del cielo que no recibe luz directa del sol. Infinitud. BABALON es AGUA en el Oeste. Las aguas de Nun occidentales y su asociación con La Madre en Binah. Hathor era conocida como la señora de occidente. La Puerta a la Ciudad de las Pirámides. HADIT es FUEGO en el Sur. Shad – Set , asociado al calor, y el desierto, de este punto cardinal, donde se encuentra el esplendor del Sol por su paso. El Sol exaltado. Si en la versión primera del Ritual los pasos sugieren la fórmula del Tetragrámmaton de forma descendente, en ésta es al revés, rigiéndonos sólo por los Elementos que corresponden a los Dioses. El Sistema de Iniciación de la A∴A∴ y su Ascenso serpentino por el Árbol es aquí expuesto, comenzando en Malkuth hasta Tipheret. Mediante los Signos de los Grados superiores a Tipheret, los Signos de NOX, los gestos del Paian, se Asciende hasta el paso del Abismo a La Ciudad de las Pirámides. Formulando de nuevo el Árbol y sus Mundos pero de forma ascendente. De nuevo, según la teoría que aquí se plantea, el adepto es el Árbol de la Vida mismo, con el Hexagrama brillando en su centro. Este Ritual Oficial de la A∴A∴ sugiere los dos sucesos más importantes dentro de su Sistema y de La Gran Obra, primero el Conocimiento y Conversación y luego el paso del Abismo entregando el ego en la Copa de Babalon. En esta imagen se muestra el Ascenso por el Árbol de la Vida de la Qábalah y el progreso de los Grados, y del Universo mismo del Aspirante a la Gran Obra, según los pasos en orden del Ritual.

240 241 *Los Signos de Puella y Mulier son los Signos de los Grados del Bebé del Abismo, están colocados así en la imagen para seguir el orden lógico de realización por el ascenso en el Árbol. Así se Une lo que está arriba con lo que está abajo, como su propio reflejo es, y en el Centro del Círculo, y en la Columna, brilla el Hexagrama, con el Pentagrama ardiendo en sus vértices, asumiendo el Signo de Osiris Muerto, TAU. Nuit y Hadit. La manifestación de Ra Hoor como Unidad y el establecimiento de su Reino en la tierra. La Union del 5 y del 6, la realización de la obra, expresada por la palabra de 11 letras ABRA- HAD-ABRA ; AAAAA (5) – BRHDBR (6) Esto es el advenimiento del Nuevo Aeon, el despertar de la conciencia solar en cada individuo, la Aceptación de la Ley dictada por sus Voluntades. La Esfinge egipcia suele vincularse al culto solar de Ra-Horakhty, Horus en el Horizonte. La Esfinge es un Glifo que contiene los Cuatro Poderes, de naturaleza simbólica y mistérica, en equilibrio: Saber, Querer, Atreverse y guardar Silencio. Cada poder es atribuido a un Elemento, es una Imagen alquímica de la perfección. Cada Elemento en la tradición esotérica occidental es asociado a un signo astrológico fijo, Acuario, Leo, Tauro, Escorpio. Curiosamente el orden de Invocación en el Ritual de la Marca de la Bestia. Pero lo que nos concierne aquí es La Rueda Zodiacal, la posición de los Signos y la atribución Elemental de los Cuartos en el Estrella Rubí. . *Nótese que las Polaridades de los Nombres, Masculino y Femenino, son complementarias y se mantienen los Pasivos en E y O, Activos en N y S. Formando una Cruz. Los Nombres de los Dioses de las letras Vav y He están equilibrados con sus polos opuestos. Ipsissimus 10° = 1□ Magus 9° = 2□ Binah. Magister Templi 8° = 3□ Mater Triumphans Bebé del Abismo Puella. Mulier. X Chesed. Adeptus Exemptus 7° = 4□ Vir O Geburah. Adeptus Major 6° = 5□ Puer N Tiphereth. Adeptus Minor 5° = 6□ L.V.X. . Netzach. Philosophus 4° = 7□ Vara. Fuego. Hod. Practicus 3° = 8□ Copa. Agua Yesod. Zelator 2° = 9□ Daga. Aire Malkuth. Neófito 1° = 10□ Pantáculo. Tierra.

242 243 La Invocación de los Guardianes no cambia respecto a la primera versión, esto puede indicar que su atribución Elemental no varía. Éstos no son seres individuales como los Arcángeles en el Ritual del Pentagrama. Son un grupo de poderes generativos 12 que aparecen en los Oráculos Caldeos 13 que conforman la naturaleza de la existencia a partir de una jerarquía divina que proviene del Padre Intelecto-Mente (Uno y Todo) o Fuego. La Mente que se crea así misma. ` `Sí, existe Eso que es la Finalidad del Conocimiento, Eso que debéis entender con la flor de la mente. Porque no debéis voIver vuestra mente hacia dentro de Eso y comprenderlo como «algo» comprensible, pues así no lo conoceríais´´ Hékate es la Gran Madre 14 , esposa de la Mente, y Madre y Esposa de la Mente de la Mente. El Alma que mora tras los pensamientos del Padre. ``Porque sólo Él [el Eón], cogiendo en pleno la Flor de la Mente [el Hijo] que proviene del Poder del Padre [la Madre] , posee [ambos] el poder de entender la Mente del Padre, y de otorgar esa Mente a todas las fuentes y a todos los principios, -ambos, el poder de comprender[remolino] y de esperar la hora propicia oscilando en Su incansable pivote´´ El Eón es Duración, tiempo sin límite. ``Después de mezclar la Chispa del Alma con dos elementos hechos uno -Mente y Aliento Divino´´ 15 Los Krateres son los Ardientes Crisoles en los que se mezclan los elementos y almas de las cosas. El Mezclador es la Mente del Padre expresada como Amor (EROS) 16 . El vínculo de Unión entre todas las cosas. (Esto evoca una analogía del Amor de Eros y Psyche, de la primera versión 17 , con el Ánima y Ánimus, o el Adepto con su Ángel. La Unión de Alma-Mente con el Espíritu) 18 . 12 Órdenes divinas. 13 Textos fragmentarios del siglo II d. C. que son una combinación sincrética de elemen- tos neoplatónicos con otros de origen persa o babilónico. 14 Generatriz. Idea sincretizada por los griegos adaptada a sus deidades. 15 el Nous (Mente Divina) insufla el pneuma en el cosmos, creando el alma humana. 16 La Idea del Eros platónico, y en el orfismo, difiere de la personificación de la deidad, es algo más elevado. 17 Primera versión del Ritual, el Liber 333. 18 Consciencia con Conciencia. Yo inferior con Yo superior. Existían siete círculos de esferas imperfectas y una octava perfecta cuyo movimiento hacía girar al cielo en dirección opuesta. En la frontera entre el mundo inteligible y el sensible 19 existen los Iynges. El impulso inicial. Los que separan los mundos en tres, empírico, etéreo y terrenal. ``la Mente del Padre propone [en la escena de la manifestación] el orden de la tríada -Iynges, Sinoques, Teletarchae-´´ Teletarchía es usado como sinónimo de la Trinidad. Según Damascio y Proclo las Órdenes Iynges fusionan la expansión y contracción, son Inteligencias libres. Son los aspectos creativos (o iniciador) Iynges, preservativo Sinoques(o guardián) y perfectivo Teletarchae (regenerador o que lleva a la completa realización) del ininteligible Padre Inefable. Los poderes menores se dividían en Ángeles, Daimones y Héroes. ´´El Padre de los hombres y de los dioses puso la Mente en el Alma, y el Alma en el Cuerpo inerte 20 ´´ 21 La Purificación en los Oráculos Caldeos es concebida como el Camino de Ascenso o retorno, una purificación del alma a través del destierro de los elementos materiales. Olimpiodoro llama Paean o Canto de Gozo al Himno u Oda de Alabanza que las almas cantan en su Camino hacia Arriba. Estos fragmentos son extraídos de Los Oráculos Caldeos de G.R.S. MEAD https://arjunabarcelona.com/wp-content/uploads/2015/07/mead-los-oraculos-caldeos.pdf Tras los anteriores extractos se podría concluir que estas Órdenes Inteligentes de la creación corresponden con la Trinidad, el Tres en uno, la necesidad del Padre de verse a sí mismo para experimentar la existencia y poder existir. Iynges, Sinoques y los tres, los Teletarchae. El resto del Árbol corresponde a los Daimones, las emanaciones Divinas y Angelicales organizadas jerárquicamente hasta Malkuth. También su relación con la mónada, las tres letras 19 El mundo inteligible y el mundo sensible son conceptos del filósofo Platón que divi- den la realidad en dos esferas: el mundo sensible es el mundo físico y material que perci- bimos con nuestros sentidos, siendo este temporal y cambiante; en contraste, el mundo inteligible es el mundo de las Ideas, inmutables, eternas y perfectas, accesibles solo a través de la razón y que constituyen la verdadera realidad. 20 YH(Sh)VH. 21 Cuerpo, mente y espíritu.

244 245 madre, Aleph, Mem y Shin 22 y la formación de las restantes a partir de éstas. O bien con los Cuatro Mundos, Atziluth: Iynges ; Briah: Synoques ; Yetzirah: Teletarchae ; Assiah: Daimones. 23 ΙΥΓΓΕΣ = 621 . Tiene 6 letras. Tipheret ΤΕΛΕΤΑΡΧΑΙ = 1352. Tiene 10 letras. Malkuth. ΣΥΝΟΧΕΣ = 1525. Tiene 7 letras. Netzach ΔΑΙΜΟΝΕΣ = 380. Tiene 8 letras. Hod. Si sumamos todo su valor obtenemos 3878 = 26 = 8 = 4+4 = 44. El número de Ra-Hoor-Khuit. La Unidad de doble carácter. 24 Si sumamos todas las letras el resultado es 31. En la Escala clave el valor inglés de la letra Hebrea Shin. Número Clave de la Ley, el valor gemátrico de AL. Dios. *la carta xx el Aeon y la carta xi la lujuria = 31 ShT. Esto sitúa al Mago en la Intersección de Samekh y Peh. 22 Estas tres son llamadas “madre” porque de su interacción se derivan las siete letras dobles (planetas) y las doce simples (signos zodiacales). En magia ceremonial se las vincula a los tres elementos primordiales: aire, agua y fuego, mientras que la tierra se considera el producto del equilibrio de los tres. 23 Este párrafo bajo libre especulación. 24. 4+4 = 8 La octava esfera perfecta cuyo movimiento hacía girar al cielo en direccion opuesta. Expuesto en la página anterior. BAPHOMET, de 8 letras. La perfección alquími- ca complementaria. Número que sugiere el Infinito 8, Nuit. El Círculo. El Mago - Hod. El Glifo mercurial alquímico y Logos. La Palabra IAO es vibrada finalmente en el Centro del Círculo y como corresponde a Tipheret, El Sol, y la fórmula solar de la L.V.X., el punto medio del Árbol de la Vida y el Pilar Central o Shushumna. Esta fórmula que expresa la Luz y la Vida, a través de la muerte y resurrección de Osiris, se dice también es la forma gnóstica del Tetragrámmaton. Su valor es 10. ΙΑΩ = 811 = 10. El mismo valor que la Yod. La Esfinge. El Centro Secreto del Hexagrama, Semilla, Vara, Generatriz del Todo. Virgo. Isis. La Yod en la Paloma venusina descendiente en el Lamen de la OTO o Espíritu Santo. La Esfera de los Elementos. El Reino. El Círculo y Triángulo. Lakshimi y Kundalini. El 10 también es el Número de Malkuth, el Reino, donde están contenidos todos los Elementos, al igual que Tipheret. Si sumamos el valor de los Nombres de los Dioses en el Ritual por isopsefia 25 , como antes: ΘΗΡΙΟΝ (247) + ΝΥΙΤ (760) + ΒΑΒΑΛΟΝ (156) + ΗΑΔΙΤ (323) = 1486 = 19 = 10 Estas observaciones sobre el Estrella Rubí son personales; producto de un estudio riguroso y de una práctica diligente durante años. Pretenden sintetizar de una forma breve la estructura del Ritual del Pentagrama. Espero inspiren al lector para desarrollar su propio análisis y dar sentido a su práctica diaria para así poder formular su universo particular con sus correspondencias como dicte su Voluntad. El Amor es la Ley, el Amor bajo la Voluntad Alere Flammam Avrea Veritatis 25 Si usamos 666 para Therion (TO MEGA THERION= 666) el resultado da 6.

246 247 ۞ ``La higiene es lo que está mas cerca de la Santidad; y más vale que se empiece por lo primero. La Pureza significa, más o menos, soledad. Dios es Uno´´. * ``Lo primero que tiene que hacer el Mago en cada ceremonia es que su círculo sea absolutamente inexpugnable´´. * ``Para el puro, todas las cosas son puras´´. * ``En la primera parte de cualquier ceremonia se realiza la purificación y consagración y en la segunda la Invocación´´. * Bibliografía: • Oráculos caldeos. Fragmentos de Juliano el Teúrgo, s. II d. C.; compendios modernos incluyen traducciones y notas críticas. • Mead, G. R. S. The Chaldaean Oracles of Zoroaster. Londres: The Theosophical Publishing Society, 1899. https://arjunabarcelona.com/wp-content/ uploads/2015/07/mead-los-oraculos-caldeos.pdf • “Ritual del Pentagrama – Notas de Soror Meral.” Scribd. Consultado septiembre 2025. https://es.scribd.com/document/505796828/Ritual-del-Pentagrama-Soror-Meral • Soror Meral (Phyllis Seckler). “The Lesser Banishing Ritual of the Pentagram – Notes.” In the Continuum 1, no. 7 (1974). • Regardie, Israel. The Golden Dawn: The Original Account of the Teachings, Rites, and Ceremonies of the Hermetic Order of the Golden Dawn. St. Paul, MN: Llewellyn, 1937 (reeds. varias). • Astrum Argentum. “The Lesser Banishing Ritual of the Pentagram.” AstrumArgenteum.org. Consultado septiembre 2025. https://www.astrumargenteum.org/articles/the-lesser-banishing-ritual-of-the- pentagram/ • Crowley, Aleister. The Book of Lies. Londres: Wieland & Co., 1913. Capítulos 25 y 69. • Crowley, Aleister. El libro de las mentiras. Trad. Jesús Palacios. Madrid: Valdemar, 2019. Capítulos 25 y 69. • Crowley, Aleister.Magick in Theory and Practice. Trad. Luis Cárcamo. 2.ª ed. Madrid: Luis Cárcamo Editor, 2006; reimpresa 2016. • Crowley, Aleister. Liber XXV, The Star Ruby. Publicado en The Book of Lies, 1913 • Crowley, Aleister.Liber O vel Manus et Sagittae (Liber 6). • Crowley, Aleister.Liber AL vel Legis (The Book of the Law). El Cairo, 1904

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El Ajedrez Enochiano de la Golden Dawn

251 El Ajedrez Enochiano de la Golden Dawn C. L. Zalewski (Christine) Te invito a sumergirte en el fascinante mundo del ajedrez enoquiano con esta última edición revisada y completa. El ajedrez enoquiano es una variante única del ajedrez. Además de utilizar la adivinación y la magia, introduce a los jugadores en los antiguos dioses y diosas egipcios, los cuatro elementos (tierra, aire, agua y fuego) y su simbología, los triunfos del tarot, la geomancia, los planetas, el zodíaco y mucho más. Se trata de un juego de ajedrez estratégico a cuatro manos diseñado tanto para los entusiastas del ajedrez como para los estudiantes de Thelema y/o los caminos herméticos, sin embargo, cualquiera puede jugar a este juego. Tanto si eres

252 253 un jugador de ajedrez que busca un nuevo reto, como si eres un iniciado en un camino mágico/espiritual , Enochian chess, prometo, te cautivará. Es valioso, independientemente del camino que sigas, y ofrece tanto a iniciados como a no iniciados un enfoque divertido para el aprendizaje. A principios de la década de 1980, me inspiraron los manuscritos Ritual Y (Y1 y Y2) del Dr. Wynn Westcott y MacGregor Mathers (finales del siglo XIX), que me fueron entregados por miembros del Smaragdum Thalassus (SM). SM era un templo de la Golden Dawn dirigido en Nueva Zelanda por el Dr. Robert Felkin. Mu- chos conocen el templo como Whare Ra, pero Whare Ra era en realidad el nombre de la casa en la que se encontraba el templo. Lamentablemente, SM cerró en 1979. Israel Regardie también es- cribió sobre el ajedrez enoquiano en su publicación The Golden Dawn System of Magic (1984), incluyendo los documentos Y. Los documentos Y estaban destinados originalmente a los iniciados de la Orden Interna; sin embargo, Westcott indicó que los no inicia- dos podían jugar si no se revelaba el simbolismo esotérico. A finales de 1980, fabricamos las piezas de ajedrez con forma de dioses egipcios y cortamos a medida un juego de cuatro tableros. Los colocamos en un marco cuadrado del tamaño de una pequeña mesa de café. Todo lo que tenía que hacer era mover el tablero ele- mental en el que quería jugar a la parte superior de los tableros em- potrados. Pinté a mano los cuatro tableros elementales y las piezas de ajedrez que moldeamos. Los tableros requerían precisión para las líneas rectas de la pirámide y las piezas muchas capas de pintu- ra, por lo que todo el proceso duró alrededor de 18 meses. Una vez que empecé a jugar, descubrí que las reglas de los documentos Y1 y Y2 eran incompletas, ya que no permitían una forma de juego a prueba de trampas. Digo «a prueba de trampas» con buena inten- ción. Cuando utilizaba esas reglas originales, mis oponentes solían encontrar formas de discutirlas. Las reglas modernas del ajedrez tampoco se aplicaban del todo. Esto me resultaba muy frustrante, por lo que investigué el origen del ajedrez a cuatro manos y des- cubrí que el ajedrez moderno parecía provenir del ajedrez a cuatro manos. En algún momento de la historia, los cuatro juegos de pie- zas de una partida a cuatro manos se fusionaron en dos conjuntos y se colocaron en cada extremo del tablero, con el resultado de que solo se necesitaban dos jugadores. Se creó así un juego estratégico para uso público. Uno de los textos más detallados que recoge las complejas reglas de un juego original para cuatro jugadores es el juego indio de los Rajas, Chaturanga. Aparece en el Tithitattava y en las obras de Duncan Forbes, Edward Falkener y H.J.R. Murray. También me inspiré en el Mahabharata (Ganguli, 1972), donde combiné sus reglas de juego con las reglas modernas del ajedrez. El resultado es un conjunto de reglas que no dan lugar a discusiones y que ofrecen un juego funcional y competitivo. Añadí una sección adicional de reglas para la parte III del libro con el fin de adaptarse a las necesidades de la adivinación. Pude verificar el aspecto y los colores del juego de ajedrez de un iniciado Adeptus Major del templo SM. Ese Adeptus Major tenía un juego de piezas de ajedrez completamente pintadas. Cada juego elemental pertenecía a un panteón egipcio diferente, como se des- cribe en mi libro. Sin embargo, solo había construido un tablero de Tierra. Sus piezas estaban recortadas en madera prensada muy fina (bidimensional) y se colocaban en trozos de madera ranurada en los que se deslizaba la pieza vertical. Al parecer, el ajedrez eno- quiano no era obligatorio en los estudios de la Orden Interna de la SM, y solo era para aquellos que estuvieran interesados. Durante su estancia en los últimos años del SM, él era el único que había fabri- cado u n juego. El templo había proporcionado a sus adeptos piezas de ajedrez de madera recortadas para pintar. El Adeptus Major me reveló que tuvo que resolver el resto por sí mismo a partir de los documentos Y1 y Y2, en los que también encontró los mismos pro- blemas con las reglas. Tras 12 años de investigación y juego, en 1994 publiqué mi obra sobre el ajedrez enoquiano. Desde entonces, he seguido trabajan- do con este sistema, perfeccionando las reglas y realizando nue-

254 255 vos descubrimientos. El fruto de ese trabajo ha dado lugar a esta edición revisada y encuadernada en tapa dura, publicada reciente- mente (2024). Algunos de ustedes tendrán mi publicación anterior de este libro. Cuando corregí las pruebas de esa edición anterior y las envié de vuelta a la editorial, no hicieron todas las correccio- nes. He realizado esas correcciones en esta nueva edición revisada, además de añadir muchas ideas y consejos que he acumulado a lo largo de 30 años. Se han mejorado las imágenes de las piezas de ajedrez, que ahora también son a todo color, junto con los tableros de ajedrez en color y la simbología completa. Al final de la sección mágica se incluye el tan esperado ajedrez enoquiano en cuatro dimensiones. Durante muchos años después de la publicación del primer libro, mis amigos me preguntaban si iba a convertir el juego en un juego en cuatro dimensiones, ya que parecía una progresión lógica con los cuatro tableros elementales. Mi respuesta era «que es demasiado difícil». Tras estudiar la ver- sión tridimensional del ajedrez moderno, llegué a la conclusión de que no era muy funcional. No importaba cómo se jugara, para jugar estratégicamente, solo se podía jugar en un tablero a la vez o se es- taba en desventaja. No quería que eso se repitiera con una versión en cuatro dimensiones. Planteé el problema de cómo hacerlo a los ángeles enoquianos y les dije: «Si queréis que se añada un juego en cuatro dimensiones a este libro, tenéis que ayudarme. ¡Por favor, proporcionadme el conocimiento si así debe ser!». ¡Y lo hicieron! Esa misma noche, mientras dormía, recibí el esquema completo y las instrucciones de cómo hacerlo. Me desperté con un recuerdo completo y con imágenes mentales claras. Después de construir el juego de cuatro dimensiones, pasé unos años probándolo. En oca- siones se realizaron cambios que pensé que podrían funcionar me- jor, pero al final no funcionaron. ¡Solo funcionó lo que me dieron los Ángeles! El ajedrez enoquiano en cuatro dimensiones seguirá siendo un trabajo en progreso en el futuro para cualquiera que esté dispuesto a aceptar el reto. Mientras tanto, lo que se ha dado en el capítulo final es lo suficientemente funcional como para que disfru- tes del juego. El ajedrez enoquiano puede utilizarse para ayudar a equilibrar los elementos dentro de uno mismo. Cuando se alcanza el equilibrio, pueden producirse cambios en la vida. Se trata de un viaje alquí- mico en el que se experimentan avances en la mente, el cuerpo y el espíritu. Por ejemplo, las dificultades que se presentan en la vida pueden volverse más fáciles, ya sean cuestiones de comunicación, negocios, prácticas, intelectuales o emocionales. Esto puede esti- mularse fortaleciendo el elemento en el que uno es más débil, lo cual podemos hacer a través de este juego de las fuerzas elemen- tales. Lo probé por mí mismo, ya que el elemento tierra era el más débil, como se muestra en mi carta natal astrológica. Esto también se hizo evidente en mis primeras partidas cuando jugué con el ele- mento tierra. En general, era un jugador de ajedrez razonablemen- te bueno, pero eso se vino abajo cuando jugué con el elemento tierra. Al jugar regularmente con el conjunto de tierra, mi juego se fortaleció. Lo que también se fortaleció fueron las cosas que el ele- mento representaba en mi vida, y vi cambios para mejor. Otros que jugaron también lo probaron trabajando más con su elemento más débil y también vieron mejoras en sí mismos. Tuvimos una ex- periencia en la que una persona decidió jugar continuamente con el elemento en el que era más fuerte. Con el tiempo, el efecto fue un desequilibrio y el lado negativo de ese elemento se magnificó a través de su carácter. Lo corregimos haciéndole jugar regularmente con el elemento tierra. En este caso, la tierra equilibró un exceso de aire. Para descubrir tus fortalezas elementales, consulta tu carta astral natal. Simplemente cuenta tus planetas y tu signo ascendente en sus posiciones elementales. Los planetas tienen un punto cada uno; el sol, la luna y el ascendente tienen dos puntos cada uno. Por ejem- plo, si tu ascendente y dos planetas están en signos del zodíaco que representan el elemento aire, tu total será cuatro (dos puntos por el ascendente y uno por cada uno de los dos planetas). Cuenta el resto de los planetas de la misma manera. Una vez que hayas suma- do todos los planetas de tu carta, verás qué elemento tiene menos puntos. Ese es tu elemento más débil. El elemento que tiene más

256 257 puntos es tu elemento más fuerte. Alternativamente, es posible que sepas dónde eres más débil en tu vida diaria o en tu personalidad y simplemente puedas verificar qué elemento representa eso. Un buen libro de astrología te proporcionará esa información, como el libro de Arroyo Astrology, Psychology and the Four Elements (Astrología, psicología y los cuatro elementos). A continuación se describen las cinco secciones de este libro. Se ha escrito de esta manera para facilitar la navegación, de modo que el lector pueda ir directamente a la sección que le interese. Se divide en Tierra, Aire, Agua y Fuego. Aunque se ha añadido una quinta parte que se incluye en la sección de Fuego. Parte I. Libro de la Tierra, incluye una introducción y profundiza en los antecedentes históricos. Ofrece dos métodos para crear tu propio juego de ajedrez. Un juego a todo color con formas divi- nas como piezas de ajedrez para aquellos que siguen un camino mágico. También se incluyen instrucciones para fabricar un juego de ajedrez sencillo y menos complejo para los no iniciados. Se puede utilizar fácilmente para partidas competitivas de ajedrez enoquiano y para jugar con personas no iniciadas o que no deseen experimentar los efectos astrales y solo quieran divertirse. Se in- cluyen imágenes en color de las piezas de ajedrez (formas divinas egipcias) y cuatro tableros de ajedrez de colores con los cuatro elementos, junto con instrucciones para fabricar los tableros y las piezas. Parte II. Libro del Aire, contiene las reglas oficiales completas y detalladas para un juego competitivo. Se incluyen ejemplos de juego y comentarios con ideas estratégicas. Se proporcionan aná- lisis en profundidad y ejemplos sobre el juego inicial, el juego intermedio y el juego final para aquellos con más experiencia en ajedrez, aunque mis análisis ayudarán a los que están aprendiendo, ya que doy muchos consejos útiles. No se sienta intimidado por el hecho de que haya cuatro jugadores en lugar de dos, como en el ajedrez moderno, ya que los jugadores se emparejan y trabajan como aliados contra la otra pareja. Alternativamente, he discutido cómo también se puede jugar con dos personas, cada una traba- jando con el conjunto de aliados y con el suyo propio. Incluyo una técnica de registro diseñada para funcionar en un juego que tiene cuatro ángulos elementales. Esto proporciona al jugador una imagen clara del ángulo elemental al que se mueve una pieza o desde el que se mueve, e identifica con mayor claridad qué pieza se mueve o se captura. Esa conciencia es especialmente impor- tante para registrar los movimientos en el juego de adivinación. El registro moderno del ajedrez a dos manos era limitado para u n juego a cuatro manos y no identifica fácilmente el movimiento a través de los elementos. En vista de ello, te recomiendo que utili- ces la nueva técnica de registro que proporciono. Parte III. Libro del Agua. Si le interesa la adivinación, esta sec- ción ofrece reglas de adivinación paso a paso y cómo jugar. Las tablas de referencia rápida de los diferentes sistemas de adivina- ción involucrados son útiles tanto para principiantes como para expertos. Cada movimiento de pieza y peón de ajedrez incorpora un lanzamiento de dados y no depende de la voluntad del juga- dor. Deja los movimientos al azar, o debería decir, «a los dioses». Los jugadores deben jugar de forma más intuitiva y dejar que las fuerzas los guíen para obtener una interpretación adivinato- ria clara y precisa. Las asociaciones simbólicas en los tableros y con las piezas y los peones ofrecen una adivinación única. He incluido descripciones adivinatorias en los tableros, sus ángulos y casillas, además de las formas divinas (piezas de ajedrez) para una comprensión más profunda de su simbología, significados y representaciones elementales. La diferencia clave entre el juego adivinatorio y el juego competitivo, como se ve en la Parte II, es el lanzamiento de un dado para dictar qué pieza o peón mueve un jugador. Las adiciones a las reglas del juego facilitan el juego adivinatorio. Parte IV. Libro del Fuego, trata del ajedrez enoquiano como he- rramienta para la meditación espiritual, la invocación y el uso esotérico. Profundiza en el entrenamiento de los adeptos de la

258 259 Golden Dawn aplicado al ajedrez enoquiano, introduciendo las fórmulas Z2 para el ritual. Se han incluido dibujos reales de las formas divinas como bocetos en escala de grises para la medita- ción o la invocación. La Parte IV no es completa como sistema de entrenamiento, pero espero que provoque la reflexión y ofrezca algunas herramientas para el iniciado. La quinta sección es Ajedrez Enochiano Avanzado y es una nue- va adición en la que introduzco el Ajedrez Enochiano Cuatridi- mensional. Incluye instrucciones sobre cómo construir un juego de cuatro dimensiones y armar un juego a partir de los cuatro pan- teones descritos en la Parte I. Enseña cómo usar y colocar los cua- tro tableros elementales como un juego de cuatro dimensiones, lo cual es bastante diferente a lo que se enseñó anteriormente en el libro, donde se usa un tablero elemental a la vez para cualquier juego individual. Las reglas del juego de la Parte II se aplican con variaciones y reglas adicionales que se dan en esta sección para adaptarse a un juego de cuatro dimensiones. En el juego de adivinación (Parte III), cuando las piezas de aje- drez se mueven sobre los tableros elementales, cobran vida y tejen intrincados patrones que pueden verse a través de los juegos de adivinación. Las piezas adquieren personalidades que muestran el planeta, el elemento, el subelemento y la carta del tarot asociados a ellas. Por ejemplo, veamos al caballero del elemento agua, que es la parte ardiente del agua (una pieza de fuego dentro de un conjunto de agua, que comienza en un ángulo de agua ha- cia cualquier tablero de elementos). Colócalo en un tablero de tierra en el ángulo del agua. En el tablero de tierra, se convierte en la parte ardien- te de la parte acuosa que opera en la tierra. El planeta asociado a él (y, de hecho, a todos los Ca- balleros) es Marte. Por lo tanto, habrá cualidades de Marte y del fuego dentro del agua que operan en el elemento tierra. A medida que se mueve por las casillas y a través de los otros ángulos, se puede ver cómo cambian sus accio- nes según lo dicta la simbología de cada casilla y su posición de juego. Por ejemplo, amenazante o amenazado, solidario o pasivo. Otro ejemplo es el Caballero de fuego, que es el Caballero dentro del conjunto de piezas de fue- go. Es la parte ardiente del fuego. Colócalo tam- bién en el tablero de tierra, en el ángulo de fuego del tablero de tierra y tendrás cualidades de fuego mucho más fuertes, ya que él es la parte ardiente que opera en la tierra, llevando las cualidades de la fuerza de Marte. Dos Caballeros, dos personalidades diferentes. Sebek es el Caballero del agua. Los colores de su atuendo representan su posición. Por ejemplo, azul base para el agua ángulo, con el color com- plementario, naranja para el nombre. Atuendo rojo y azul para la parte ardiente del agua. El bastón verde es el color complementario al rojo. Ra es el caballero del fuego. Observarás la base roja para el ángulo de fuego del tablero y sus colores principales, el rojo y el verde, el primario y el complementario. Sus colores base son la forma de identificar los ángulos elementa- les a los que pertenecen y desde los que comienzan al inicio de una partida. Esta codificación por colores de las bases es especialmente útil cuando se utilizan piezas de ajedrez normales para identificar a qué ángulo pertenece la pieza. El Caballero, la Reina, el Obispo y la Torre representan persona- lidades y personas, así como tipos de acciones, y tienen asociados los Arcanos Reales del Tarot. El caballo de agua sería el caballo de copas. El caballo de fuego es el caballo de bastos. Tenga en cuenta que estoy utilizando las asociaciones del Tarot Golden Dawn de Tetragrammaton, y no las asociaciones elementales de Waite-Rider. A partir de ahí, verá que el resto de las piezas de ajedrez se asocian con el resto de los Arcanos Mayores. Las reinas de ajedrez con las

260 261 reinas de los Arcanos Mayores, los alfiles con los príncipes y las torres con las princesas. Como puedes ver, cada pieza de ajedrez no solo se interpreta en la adivinación a través de los elementos y los planetas, sino que también es una carta del tarot. Los reyes representan los ases y son fuerzas elementales primarias. Los peo- nes son combinaciones de subelementos y representan acciones y extensiones de la pieza de ajedrez que cada uno representa. Cada uno está asociado a una pieza, y todos al rey. Las piezas de ajedrez se desplazan por las casillas del tablero, que representan las casas astrológicas, los signos del zodíaco y los ele- mentos, así como los triunfos del tarot, las figuras geománticas y las letras hebreas. Las piezas son complejas mezclas de persona- lidades que conforman lo que somos como personas y se reflejan a través de este juego. Proporcionan resultados adivinatorios pro- fundos sobre asuntos personales hasta acontecimientos mundiales a gran escala. No es necesario que seas un experto en los métodos de adivinación que se mezclan en este juego. Mi libro incluye secciones de refe- rencia rápida sobre todas las piezas y sus asociaciones simbólicas, así como una guía para comprender el significado de los ángulos de los tableros y sus casillas. Mi objetivo al escribir Enochian Chess of the Golden Dawn era crear un libro fácil de usar y comprender, que pudiera ser útil tanto para ocultistas como para no ocultistas. Al escribir la sección sobre adivinación, consideré necesario tratar cada aspecto de la simbología por separado y proporcionar tablas de referencia. Depende del adivino (usted) sintetizar la informa- ción en un análisis adivinatorio, de forma muy similar a lo que haría un astrólogo al examinar todos los componentes por separado para comprender a su cliente. Verás que cada parte está conectada a otra parte que también está conectada a otras partes, cada parte se mezcla y se convierte en una parte mayor, y eso da como resultado la imagen final descrita como la respuesta de la adivinación, tan detallada o generalizada como desees. Sin embargo, el ajedrez eno- quiano tiene una propensión al detalle en comparación con otras técnicas de adivinación. Para los thelemitas, hay cuatro cartas en el Tarot Thoth en las que Aleister Crowley cambió las asociaciones hebreas y zodiacales de lo que se daba en las enseñanzas de la Gran Hermandad. Por su- puesto, sigue las enseñanzas que te han dado y usa el Tarot como lo conoces. Cuando hago lecturas profesionales de tarot, uso la baraja Thoth y me va muy bien. Su arte es precioso y la combinación de colores es la más cercana que he visto hasta ahora en las barajas disponibles que facilitan la capacidad psíquica. Sin embargo, no cambies la simbología de los cuadrados servientes de los tableros de ajedrez enoquianos o las tablas. Esto cambiaría los patrones y podría causar caos y alterar el tetragrammaton. Los patrones de colores brillantes y el diseño han sido cuidadosamente elaborados por Westcott y Mathers. Según mi propia experiencia, creo que la energía que se recibe al trabajar con estos tableros es fuerte y be- neficiosa. Si se cambiaran las asociaciones se modificaran, cambia- rían los patrones de color, lo que provocaría un desequilibrio en la energía generada por los tableros. En lugar de ser una experiencia beneficiosa para los jugadores, no sería una experiencia tan buena. A lo largo de los años, jugué a este juego con personas no inicia- das. El juego de ajedrez que utilicé no era mi juego de ajedrez enoquiano a todo color con tableros. Por la seguridad de los no iniciados, trabajé con un juego sencillo. De esta manera, estas per- sonas no podían experimentar ninguna influencia astral, psíquica o de otro tipo. Utilicé un juego que había creado durante el tiempo en que desarrollaba el juego, para poder analizar cómodamente los movimientos del juego sin la influencia astral y la energía. Como muchos de ustedes sabrán, se puede literalmente alucinar mien- tras se juega con tableros y piezas totalmente coloreados, ya que hay muchas fuerzas en juego. Ese juego de práctica era un juego de ajedrez de bolsillo y más tarde hice un juego de tamaño normal utilizando un tablero de ajedrez normal. Codifiqué por colores los bordes para identificar los ángulos elementales, dispuestos como se dispondrían los tableros de ajedrez enoquianos. Por ejemplo, negro alrededor del borde de la sección inferior izquierda, amarillo alre- dedor de la sección superior izquierda, azul alrededor de la sección

Sobre la Meditación.

262 263 superior derecha y rojo alrededor de la sección inferior derecha. Cada sección tiene cuatro casillas por cuatro casillas. De esta ma- nera, se puede identificar a qué elementos se viaja y desde dónde, y dónde colocar las configuraciones de juego iniciales. Compré dos juegos de piezas de ajedrez normales de madera, ya que necesita- ba cuatro reyes y cuatro reinas. Reuní cuatro juegos de rey, reina, caballo, alfil, torre y cuatro peones. Cada juego estaba codificado por colores según el elemento que representaba. Eso es todo lo que hay que hacer. Fui un poco más allá y pinté el cuerpo de cada pieza con el color del ángulo elemental que representaba cada juego, y sus cabezas con el color del elemento dentro de ese ángulo que re- presentaban. Consulte mi última edición revisada de este libro para obtener información detallada. Esta reciente publicación en tapa dura de Enochian Chess of the Golden Dawn describe un sistema que no solo pondrá a prueba tu mente, sino que, con un uso regular, puede mejorar tu capacidad mental. Facilitará tu desarrollo personal, además de proporcionarte una mayor comprensión de la adivinación, los elementos y muchas otras cosas. Espero que quienes compren este libro y prueben el sistema disfruten de muchas horas de entretenimiento y desarro- llo personal. Aquellos que avancen a grados superiores en los que aprenderán sobre el sistema enoquiano, descubrirán que, tras haber trabajado con el enoquiano a través del ajedrez enoquiano, serán más fácilmente aceptados por los ángeles enoquianos. Creo que en el sistema enoquiano, sus tablillas y a través de los cuadrados sirvientes que forman los tableros de ajedrez, se encuentra la clave de la vida y la clave del universo. Lo que experimenté al trabajar con este sistema fue extremadamente alquímico en muchas formas. Hay fórmulas matemáticas, geométricas y alquímicas que la huma- nidad aún no ha comprendido, y quizás la verificación de fórmulas que la humanidad ya ha descubierto. Les invito a profundizar en esto y descubrirlo por ustedes mismos. ISBN 978-1-99-118940-0 Publicado como impresión bajo demanda, tapa dura de 20,3 x 27,9 cm. Disponible a través del autorlearnatsages@gmail.com o en plataformas de venta de libros. Reino Unido: 63,99 £; EE. UU.: 79,99 $ (más gastos de envío). Se imprime en la ubicación más cercana a usted y se le envía directamente desde la imprenta. Sobre la Meditación Frater 273 La meditación es para el alma lo que la masturbación es para el cuerpo; ambas cosas están relacionadas de manera idéntica con la idea de disfrutar del Ser. Y al igual que el estímulo físico culmina en la trascendencia de ese acto —en el orgasmo, tras el cual no queda nada de ese placer e interés, lo mismo ocurre con la medita- ción. El final de la meditación es lo que solo podemos asumir que se llama iluminación, que es un estímulo para las representaciones mentales en lo que llamamos Dharana. Pero después de eso, des- pués del Samadhi, no hay nada, de la misma manera que el momen- to después del orgasmo está completamente liberado y privado de cualquier idea que se practicaba con la masturbación, es decir, la meditación. Ningún hombre vive para siempre en el esplendor de un orgasmo. El final de esa experiencia contrasta por completo con toda la lujuria dichosa. Tanto el orgasmo como el Samadhi no son más que finales poéticos que son totalmente opuestos a todo el cur- so lógico de la estimulación; ambos finales hacen que los estímulos carezcan de sentido, al igual que el deseo de estímulos. Después de un orgasmo, no hay deseo, al igual que después de la iluminación, no hay Yo. Ambos finales son vacíos e impersonales, desprovistos de cualquier desarrollo lógico y significativo – lo que choca de for- ma brutal con nuestro ser, construyendo un gran muro de defensa contra ese sinsentido, situando ese final en la misma línea que la idea de la muerte, el vacío y el Demonio del Abismo.

264 265 Podemos decir que el siguiente paso es unir estos dos conceptos, lo que, en cierto modo, es una ocurrencia tántrica. En ambos casos, nos relacionamos con nosotros mismos de una manera específica y obtenemos un cierto grado de placer. Pero el problema es que en la meditación no se produce con tanta frecuencia ese efecto auto- mático de disfrute como en la masturbación, lo que significa que no hemos captado la esencia de la técnica y nada más. Es similar a esperar experimentar un orgasmo al masturbarse tocando el dedo índice de la mano derecha. Es exactamente el mismo tipo de error. Tenemos que seguir el flujo del placer, y al igual que el clímax de la masturbación es el orgasmo, el clímax de toda meditación es el despertar de la Voluntad Pura. El comienzo y el final de la guerra siempre parecen iguales. Lo mismo ocurre con la meditación y la realización de rituales. Al principio, todo va de maravilla, con gran vigor, pero muy pronto todo empieza a fallar, y a medida que todo empieza a fallar, no se puede dar nada por sentado en la obra. Todo el trabajo es un declive decadente, y la ejecución en sí misma es algo que no le desearías ni a tu peor enemigo. Todo va bien y todo es lógico cuando pensa- mos en el trabajo, pero cuando el trabajo ha sucedido aquí y ahora, entonces todo sale mal. Es totalmente inútil esperar a que pase este periodo. Al contrario, es una cuestión de saturación de los sentidos. Simplemente pensamos que estamos cayendo, aunque en realidad estamos quietos. En la nada absoluta, no hay arriba ni abajo. Por lo tanto, la decadencia del trabajo es tan ilusoria como el entusiasmo y los logros laborales. No hay nada que lograr, como tampoco hay nada que fracasar. Mientras sintamos el impulso, estaremos igual- mente equivocados. Pero pensar en ese estado flotante y plano, de- jando que nuestros pensamientos suban o bajen, mientras nuestro Espíritu siempre ha estado en silencio, es el verdadero logro al que debe aspirar un mago como yogui. Nunca debemos asociar la idea de trance con nada que tenga que ver con la meditación. Lo mismo ocurre con un término como Yoga. La meditación es un estado natural de la conciencia humana; de hecho, sería más adecuado hablar de lo que la meditación no es. Y pode- mos concluir que no hay ninguna parte del universo que no medite de la forma más sublime posible, del mismo modo que podemos decir que no hay ninguna parte del universo que no ejerza su Vo- luntad. Pero eso ciertamente no será suficiente para esta presenta- ción. Necesitamos detalles, muchos detalles, muchas instrucciones sobre la meditación para llegar a una conclusión final, pero decente y valiosa. Pero desgraciadamente, se trata de un esfuerzo teórico tan innecesario que nos ocuparemos principalmente de analogías prácticas. Señalar la meditación correcta es una acción interesante, como describir la experiencia del Conocimiento y la Conversación. El hecho de que te interese esto probablemente significa que no lo has alcanzado. El hecho de que no lo hayas alcanzado significa que eres incapaz de saberlo. Pero hay algo intermedio que nos permite superar esta paradoja. Es la motivación y la ilustración de lo que ya está empezando a materializarse en tu mente. Y eso es la compren- sión. Realmente no deberíamos pensar que la meditación debe ser un valor vectorial. Está viva y late en todas direcciones – y debe entenderse principalmente como un juego, no como una tarea. De hecho, nada es más fácil que meditar. Y nada más difícil que meditar. Esta afirmación y paradoja seguirá destruyendo las mentes tanto del Neófito como del Zelator mientras estén tan firmemente atados a sus grados como nos enseña nuestra doctrina. Pero alejarse de las corrientes habituales de meditación es el mayor de los dones. No hay nada peor que meditar como se hizo ayer. Por muy buena que fuera esa meditación ayer, hoy será desesperante. Por lo tanto, medita como nunca antes lo has hecho – siempre y en cualquier lugar, hazlo de forma tan diferente como si deliberadamente quisie- ras fracasar por completo – incluso si hasta ayer tuviste una visión del Señor con cabeza de Halcón. Y mientras tengas la intención de fracasar, encontrarás el grado más profundo de meditación precisa- mente porque es diferente. Pero tienes que convertirte en un niño en esto, sin seguir siendo un niño.

266 267 A continuación, siéntate en tu Asana e intenta no hacer nada, espe- cialmente no meditar. Si existe un camino hacia Buda, debes hacer todo lo posible por no dar ni un paso en esa dirección. Piensa erró- neamente a propósito, acumula pensamientos innecesarios en tu mente, no pienses en la Unidad, piensa en millones de otras cosas, divídelo deliberadamente de la Fuente Única, evita la iluminación como si fuera la peor de las plagas. Haz todo lo posible por no ha- cerlo bien. Nunca debes hacerlo bien, no debes iluminarte ni hacer nada que pueda acercarte aún más a la verdad. Si hay calma o vacío en tu mente, debes detenerte inmediatamente si sientes que lo estás haciendo bien. Tu Asana y Pranayama deben realizarse de forma deficiente. Ni siquiera debe producirse un control y una coordina- ción espontáneos de la postura y la respiración. No debes meditar. Debes comprender que esta es una tarea muy difícil. Ten cuidado porque la mente puede pensar en formas y medios para engañarte, y después de un segundo sin prestar mucha atención, puedes en- contrarte en Samadhi. A continuación, intenta imaginar los números que aparecen en tu mente, pero bajo ningún concepto ni de ninguna forma debes pro- nunciar esos números en tu interior. El final de este ejercicio y su éxito total te llevarán al Samadhi. Observa los números que se di- bujan en tu mente, como los segundos en un reloj digital, sin nom- brarlos con palabras ni términos. Luego, abre tus ojos y observa las cosas que ves, y mantén la mira- da fija en ellas sin nombrarlas. Luego, mientras caminas, imagina que estás girando toda la Tierra, como en la parte superior de una bola de circo, mientras que el des- tino final se acerca a ti, a medida que giras pasivamente el globo gigante con tus piernas. Después de unos minutos, tu conciencia se mareará. En ese momento, y solo entonces, solo tienes que saltar en el aire, hacia arriba. Deberías experimentar algo maravilloso, ya que tu conciencia se trasladará a un reino completamente distante e inconcebible. Luego, hay una meditación extraordinaria que consiste en escu- charte a ti mismo mientras hablas. Se trata de un ejercicio tan su- blime y magnífico que un aspirante puede alcanzar el Samadhi sin previo aviso en muy poco tiempo. Intenta escuchar tus palabras como si las dijera otra persona, no tú. Tienes que intentar escuchar- las desde lejos, como si estuvieras escuchando una pieza musical de tu compositor favorito. Tienes que concentrarte en escuchar lo que estás diciendo como si fueran las palabras de otra persona que te las está diciendo a ti. Tienes que ser más un oído que escucha que una lengua que habla. Por último, practica la meditación en Dios, pero con una condición. Debe parecer y ser Dios como ningún otro. No debe tener un carác- ter como ningún otro, ni nombre, ni forma, ni color, ni olor, no debe ser un conocimiento que tú tengas. Debe ser un fenómeno y un sentimiento absolutamente nuevos que nunca hayas experimentado antes. Debes encontrar un nuevo, completamente nuevo asedio de este Universo con una nueva deidad. Ese Dios que no has podido encontrar hasta ahora es tu Dios personal, al igual que ningún otro Dios ha podido encontrar a nadie como tú hasta ahora. Ahora fún- dete con él, que es tu Dios tanto como tú eres suyo. Pero finalmente, ve con alguien a un buen restaurante a disfrutar de una buena cena; dile que cierre completamente los ojos mientras recita lentamente el alfabeto en orden inverso. Además, sugiérele que imagine una luz dorada divina cayendo sobre su cabeza, envol- viendo todo su cuerpo con energía divina, y mientras lo hace, mete lentamente toda la comida en una bolsa preparada previamente. Luego huye con la bolsa en silencio.

Sobre el Trance

269 Sobre el Trance El trance es un puesto avanzado hacia las estrellas. Un aspirante debe comprender su naturaleza, que lo abarca todo, es natural y fácil para todas las almas. No hay misticismo en este fenómeno, solo una combinación divina de procesos biológicos y naturales del cerebro. El uso de métodos que requieren horas o años solo de- muestra que no comprendemos el mecanismo mismo del trance, ni el mecanismo de nuestra mente. Quiero mencionarles desde el principio que el Mantra es solo uno de los pasos. La esencia reside en controlar la mente y aumentar la atención. El Mantra es una distracción deliberada de todas las percepciones, excepto, por supuesto, la percepción del Mantra; es el iniciador del Yoga definitivo que se realiza en la mente del aspi- rante en el «momento» del Samadhi, o Iluminación. El significado del Mantra en sí mismo es irrelevante, aunque a veces puede ser importante – siempre y cuando el significado sirva a un único pro- pósito – la atención focalizada. El uso de un Mantra es un proceso arriesgado. Existe un doble peligro: el peligro de la monotonía y el peligro de la intriga. El uso adecuado del Mantra nunca dará lugar a nada interesante, pero tampoco será nada ordinario. Ahora puedes darte cuenta de que el Mantra es un engaño. Actúa sobre la mente, no con su significado, sino con pura mecánica. Esto puede resultar extraño para aquellos que piensan que el Yoga es una meta digna solo de mentes sublimes que interpretan astutamente símbolos oscuros y comprenden el len- guaje de la naturaleza inconsciente. No se trata de eso en absoluto. La realización del Yoga con el Mantra está mil veces más cerca de la física más básica que del misticismo. Por lo tanto, seamos prag-

270 271 máticos. En su forma esencial, un Mantra es una señal que perturba la mente y la hace funcionar de manera diferente a lo habitual. Su- pongamos que una mente estable está regulada para funcionar a una frecuencia específica. En ese caso, un mantra es una herramienta que detendrá las oscilaciones, no descansando, sino acelerando el ritmo hasta que el «cable» que oscila simplemente se rompa. El si- lencio no se consigue aquí bajando el sonido, sino destruyendo su aparato sonoro. Supongamos que la mente es una cuerda, entonces tensarás la cuerda con un Mantra, elevando el tono hasta que la cuerda se rompa. En ese momento, se ha establecido una condición para el Yoga. Pero debes pensar principalmente que el objeto de la iluminación no convierte la iluminación en un objeto. Puedes preguntarme cómo es en la práctica. Todo es muy peculiar y se necesita algo de tiempo para dominarlo. Una vez aprendido, se comprende no solo el método de un Mantra, sino todo el Yoga. Una vez que hayas elegido un Mantra, de forma imparcial, te sen- tarás en tu posición favorita, tal y como has aprendido y tal y como te dicta tu propia experiencia. Cuando hayas abolido la ocupación consciente hacia tu corporeidad después de cierto tiempo, puedes continuar, aunque esto también se puede omitir si puedes concen- trarte firmemente en lo que sigue. Recita un Mantra lo más lenta- mente posible. Luego repítelo de la misma manera, sin variar el tono ni el acento; lo que se requiere es una monotonía tosca. Ahora acelera un poco el ritmo, pero solo lo suficiente para tener una clara sensación de aceleración. Al mismo tiempo, baja el volumen de tu voz tanto como hayas acelerado. Lo que ocurre es una sensación específica de compresión del tiempo que afecta al cambio de con- ciencia. Continuarás así hasta que puedas pronunciar un Mantra tan rápido que tus labios no puedan seguirlo con claridad, de modo que repetirás el Mantra solo en tu mente. La práctica demuestra que esto es mucho más sencillo de lo que podría parecer al principio. Además, el volumen disminuye hasta desvanecerse en el silencio. Esto debe ser espontáneo, sin acento ni formalidad excesiva; de lo contrario, el efecto del Mantra se verá disminuido o desaparecerá por completo. Si se hace correctamente, en un momento dado, pa- rece producirse un chasquido, una sobresaturación mental de todo el acto. En ese momento, tu mente alcanzará la Unidad o la con- dición previa de la Unidad, o la condición previa de la condición previa de la Unidad. Esto es suficiente porque la Unidad es solo una; un Mantra quedará muy por detrás de ella. Mencionaremos una variante valiosa de este ejercicio que es parti- cularmente útil para prepararse para la técnica del Cuerpo de Luz. Después de elegir un Mantra determinado, recítalo muy lentamente al principio. Repítelo un par de veces a un ritmo más lento. Inten- ta hacer lo siguiente: recitar el Mantra lentamente, pero también hacer una pausa larga entre repeticiones. Después de unas cuantas veces, y sin contar, recita el Mantra un poco más rápido y acorte la pausa entre las repeticiones. Tras varias repeticiones de este tipo, recita el Mantra aún más rápido, con pausas aún más cortas, hasta que el Mantra sea tan rápido que lo recites sin interrupción, mur- murándolo con los labios. Ahora acelera aún más. El murmullo se convierte en un movimiento mínimo de los labios, mientras el Man- tra se transforma en un sonido puro. Ahora, acelera al máximo. Los labios ya no pueden moverse; no se oye ningún sonido; deja que toda la sensación del Mantra esté dentro de tu mente, imaginando cómo el sonido interior se acelera aún más y se convierte en luz pura. Irradia cada vez más a medida que sigue acelerándose. Imagina lo cálida y radiante que es esa luz pulsante, y ahora todos tus pensamientos son como moscas que se aferran a esa luz. Millones de moscas siguen pegándose, cada vez más, todas las moscas del desierto de tu mente, con esa luz atrayéndolas cada vez más rápido. Finalmente, el último paso es el más fácil –ahora, apaga esa luz. Hay un consejo práctico más relacionado con el Mantra; cuando lo repitas, imagina que hay una cueva oscura en el centro del Chakra. Intenta usar el Mantra para llamar a quien está en esa cueva para que salga. Este pequeño detalle es suficiente para desencadenar cosas de una manera completamente diferente y traer un torbellino de furor que cambia la conciencia del Aspirante de manera tan indiscutible y en tal medida que permanecerá entusiasmado como un niño durante días por haber descubierto una forma de magia tan eficaz.

272 273 Este es el momento adecuado para recordaros una vez más el sor- prendente efecto de concentrarse en un punto frente a a vosotros mientras mantenéis los ojos cerrados, tal y como se explica detalla- damente en la técnica de la oscuridad esférica – este es también un método perfecto para el trance. Incluso si no seguimos adelante con la salida del cuerpo, hacer posible este tipo de trance es beneficioso para técnicas como la regresión, el trabajo con afirmaciones o sim- plemente la exploración del mundo de la hipnogogía, habitado por muchos de nuestros miedos, fobias, ilusiones y neurosis. El trance que se consigue con este método refresca el cuerpo de una manera que quizá nunca hayas sentido antes en toda tu vida. En este estado, cada afirmación y cada pensamiento positivo sobre tu curación abre el camino hacia la verdadera salud de forma mucho más rápida y eficaz. Por desgracia, la relajación se ha convertido hoy en día en un lujo, algo raro y caro, aunque las instrucciones para la relajación profunda son sencillas. La simplicidad de la felicidad suprema en nuestra vida suele ser la contrapartida del mal humor supremo y, con demasiada frecuencia, la razón por la que somos incapaces de realizar las experiencias más profundas del Ser es, en realidad, un simple letargo, nada más. Como nunca antes, tenemos al alcance todas las técnicas y métodos que durante siglos han estado reser- vados solo para unas pocas almas selectas. Pero lo más elevado, puro y sagrado, nuestra alma, parece tener tantas cosas urgentes que hacer como para ocuparse de su propia felicidad. Con dema- siada frecuencia, la mayoría de nuestros problemas y cuestiones de salud se deben al hecho absolutamente simple de que no sabemos realmente cómo relajarnos. Por lo tanto, túmbate cómodamente y respira suavemente por la nariz. Intenta no distraerte con pensamientos o sonidos. Tómate tu tiempo, no hay necesidad de apresurarse. Flexiona ambos pies, tira de los dedos hacia ti, empuja los talones hacia fuera, mantén la posición durante unos segundos y luego suelta. Estira los dedos de los pies y luego suelta. Tensa los músculos alrededor de las caderas y los glúteos, y luego suelta. Junta los omóplatos, siente cómo se estira el pecho y luego suelta. Empuja los hombros hacia adelante, sintiendo el estiramiento en la parte superior de la espalda, y lue- go suelta. Levanta los brazos del suelo, estíralos, cierra los puños con fuerza, luego estira los dedos y suelta, dejando que los brazos se relajen a los lados, gira las palmas de las manos hacia arriba, hacia el techo. Tensa los músculos faciales, los ojos, los labios, la boca, la frente, las mejillas y la nariz, aprieta con fuerza y luego suelta. Abre la boca y saca la lengua, luego relájate. Respira pro- fundamente y exhala con un suspiro. Repite dos veces más y luego vuelve a respirar normalmente, inhalando y exhalando suavemente por la nariz. Ahora concentra tu atención en cada parte de tu cuer- po, comenzando por la parte posterior de la cabeza. Imagina que tu cabeza se relaja contra el suelo, liberando la tensión, que tu cabello fluye libremente desde el cuero cabelludo, que los músculos facia- les, los ojos, los labios, las mejillas y la barbilla están suaves y rela- jados. Ahora, el cuello y los hombros: relaja los músculos y déjalos caer contra el suelo. Ahora, deja que el pecho y la espalda se relajen y se suavicen contra el suelo. Ahora, los brazos, las muñecas, las manos, los dedos y los pulgares: déjalos caer y suavízalos contra el suelo. Ahora tus caderas y pelvis, extendiéndose y suavizándose en el suelo. Ahora tus muslos, rodillas, pantorrillas, tobillos y pies, extendiéndose y suavizándose en el suelo. Ahora libera todo tu cuerpo e imagina que se suaviza y se extiende en el suelo, mientras continúas respirando suavemente por la nariz... y exhalando por la nariz, permitiendo que tu abdomen se eleve suavemente... y caiga suavemente. Eleva... y deja caer. Otra variante que puede ser una continuación de la primera, pero también una técnica de relajación completamente independiente consiste en imaginar una puerta de color rojo brillante delante de ti. Abre la puerta y entra en un pasillo que desciende por unas escale- ras. Baja las escaleras con paso ligero, sintiendo el movimiento de cada escalón a medida que desciendes cada vez más y más. Cuenta los escalones y, tras exactamente 10 pasos, llegarás a un pasillo recto al final del cual verás una puerta naranja. Acércate a la puerta y ábrela. Las escaleras ahora te llevan más abajo. Baja lentamente, con cada paso más lejos y más profundo, contando exactamente

274 275 10 pasos. Entras en un pasillo recto al final del cual hay una puerta amarilla. Te acercas a la puerta de la misma manera, la abres, y des- pués las escaleras te llevan más abajo. Luego, de nuevo, 10 pasos, seguidos de un pasillo recto... con una puerta verde al final. Luego la puerta azul... luego la índigo... y finalmente, la puerta morada. Abres la puerta morada y entras en un paisaje lleno de luz morada oscura, con una agradable calidez a tu alrededor. Tu cuerpo navega por ese vasto espacio morado, flotando llevado por la serenidad y la paz. Estás experimentando una paz perfecta; has alcanzado un trance profundo en el que tienes un control perfecto sobre todo lo que hay dentro y alrededor de ti. El uso especial de la respiración puede llevar rápidamente al As- pirante a un estado de trance. En primer lugar, su respiración debe ser tan lenta que no dure menos de un minuto al principio. Tras una respiración tan lenta, su cuerpo comenzará a funcionar y a sentirse de forma diferente, lo que incluso provocará una sensación parti- cular en la piel. Otra forma es respirar sin Kumbhaka, es decir, sin pausas en la inhalación y la exhalación, realizándolas de forma in- tencionada, potente y rápida, lo que permite maravillosos cambios en la conciencia después de solo veinte minutos, reduciendo la aci- dez del cuerpo y trayendo recuerdos de los primeros momentos de la vida. Deja que el Aspirante investigue. Debe investigar. Por último, mencionaremos quizás el método más eficaz, que ade- más de contribuir a alcanzar un trance profundo en muy poco tiem- po, es una ayuda excepcional contra el insomnio. La técnica es extremadamente sencilla y consta de dos partes. La primera con- siste en concentrarnos en nuestra respiración y, al mismo tiempo, intentar sentir nuestro cuerpo por completo. Lo mejor es sentir el lí- mite de los nervios periféricos en los dedos de las manos y los pies, sintiendo ese límite de lo que definimos como cuerpo físico. Con una inhalación lenta y clara, parece que aumentamos la conciencia y la atención que nos presta nuestro cuerpo con sus dimensiones y límites. Mientras inhalamos, sentimos los límites de la piel que nos separa del mundo exterior; como si de esta manera sintiéramos un ligero cosquilleo en las yemas de los dedos, las palmas de las manos y los dedos de los pies. La sensación es muy sutil y espe- cial, y solo se necesitan unas pocas respiraciones para empezar a sentir ese sutil cosquilleo o hormigueo. La segunda parte consiste en exhalar mientras imaginamos que caemos a través de la cama, a través del suelo, hacia abajo. La sensación de descomposición se percibe muy rápida y fácilmente, de la misma manera que al inha- lar e imaginar el cuerpo y el cosquilleo en los dedos, especialmente cuando se asocia con la exhalación y el descenso físico del pecho. Después de unos minutos de respirar de esa manera, entramos en un trance muy profundo y poderoso, que es un punto de partida ideal para muchos esfuerzos espirituales. Dušan Trajković Frater 273

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El Colgado

279 Ina Auderieth El Colgado - Ilustración - Mi nombre es Ina Auderieth y soy una artista de Viena, Austria. Mi trabajo, principalmente tarot y arte simbólico, busca revelar la belleza y los terrores de dimensiones más allá del mundo visi- ble. Arraigados en el hermetismo, mis dibujos están impregnados de referencias alquímicas, simbólicas, mágicas y culturales que pretenden servir como puertas de entrada para viajes espiritua- les y despertares. Me considero una guía y una eterna buscadora en un laberinto multidimensional, que utiliza el arte para abor- dar las leyes universales, la iniciación y la experiencia gnóstica. Si mi trabajo consigue levantar aunque sea un solo velo de ilu- sión, habrá cumplido su propósito. Mi mayor deseo es inspirar a otros a explorar su propia creatividad, desarrollar una visión personal del mundo y dar forma a su propia obra única. El Tarot de la Conjunción es la culminación de un viaje artístico de una década hacia el lenguaje oculto de los símbolos. Fruto de años de inmersión en la filosofía hermética, las imágenes alquímicas y las corrientes esotéricas, la baraja cobró vida este mismo año. Sin embargo, es más que una serie de cartas dibujadas. Está pensada para ser un sistema vivo de arquetipos que habla a través de las culturas y las tradiciones iniciáticas. Cada carta se concibe como un espejo iniciático, diseñado para abrir un diálogo entre nuestros mundos internos y el cosmos. El Tarot de la Conjunción busca unir los mundos del arte, el misti- cismo y la autotransformación. Como baraja, puede utilizarse para @ina_auderieth_originals.

280 281 la adivinación, pero también como un vehículo de contemplación, donde el matrimonio alquímico de los opuestos se convierte en un camino de transmutación interna y duradera. Entre las setenta y ocho cartas, la XII, El Colgado, destaca como una de las más profundas, ya que encarna la paradoja del sufri- miento y la perspicacia, el sacrificio y la renovación. El Colgado en el Tarot Conjunction Esta carta del Tarot se encuentra en el centro de un simbolismo transcultural y con múltiples capas. Representa una figura suspen- dida de un árbol, con una pierna doblada en ángulo recto, a menudo resplandeciente con una luz interior a pesar de la incomodidad de la postura. Mientras que los primeros tarots lo tildaban de Judas Iscariote, el traidor, intérpretes esotéricos posteriores, como Eli- phas Levi, reconocieron en él un arquetipo mucho más universal y transformador. En el Tarot Rider Waite, cuelga de un árbol vivo con forma de símbolo Tau. En los inicios del cristianismo, el Tau se consideraba un signo de salvación y vida eterna, haciendo eco de la cruz, pero anterior a ella como marca sagrada de protección en la mi- tología hebrea y egipcia. En las tradiciones herméticas y alquímicas, representa el umbral entre los reinos material y espiritual, una puerta donde comienza la transformación de la conciencia. Así, el árbol Tau vivo se convierte en un eje cósmico, un recordatorio de que rendirse a las leyes superiores conduce al renacimiento y al despertar. El Colgado está estrechamente relacionado con los dioses misterio- sos, aquellos que sufren la muerte y el renacimiento para traer nueva vida: Atis sangra bajo el pino, Osiris es desmembrado y recompo- nido, Jesús cuelga de la cruz, mientras que Odín cuelga del árbol de Yggdrasil. Cada mito sigue la misma estructura: la semilla debe morir antes de poder brotar, el individuo debe rendirse antes de que pueda producirse la transformación. Odín, en particular, ejemplifica el sacrificio voluntario. Durante nueve noches cuelga del Árbol del Mundo para aprender las ru- nas del conocimiento oculto. No es colgado por otros, sino que se cuelga a sí mismo. Esta distinción es vital: ser sacrificado por una fuerza externa es martirio, pero elegir el sacrificio conscientemen- te puede conducir a la autoiniciación. Aquí radica el corazón del Colgado: la rendición deliberada a la pasividad, la confianza en lo desconocido, permitirse ser deshecho para ser rehecho. No todas las imágenes del Colgado muestran tal claridad de elec- ción. En muchas tradiciones, su suspensión se representa como un tormento. La angustia mental, la impotencia e incluso la depresión suelen acompañar a este arquetipo. A veces, la agonía proviene de circunstancias externas, pero con la misma frecuencia surge de nuestro interior, a través de nuestros propios juicios y autoconde- nas. Como se refleja en el Atu VIII - El Testigo, los seres humanos se juzgan constantemente a sí mismos, a veces con más dureza que el mundo. Sin embargo, este sufrimiento no carece de sentido, si compren- demos su significado. Cuando estamos atrapados en la rutina, no podemos ver con claridad lo que ocurre dentro y alrededor de no- sotros. Incluso una conciencia culpable puede impedirnos crecer o seguir avanzando en nuestro camino. Lo curioso es que proba- blemente no importe si nos juzgamos a nosotros mismos por una razón. El resultado es el mismo: estamos atrapados en ciclos, hasta que podemos resolver nuestros problemas con nosotros mismos. Solo cuando la vida nos interrumpe a través del dolor, la pérdida o la profunda desorientación, los velos pueden abrirse, revelando un yo oculto y olvidado hace tiempo y una voluntad más profunda. Lo que somos y lo que más importa en la vida nunca es universal, sino subjetivo, personal y diferente para cada buscador. Sí, podemos hablar de la necesidad de vivir a través de este arquetipo, pero nin- guna otra persona puede entender lo que significa invocar al Colga- do nosotros mismos. Es una experiencia profundamente personal

282 283 y solo puede verse en el contexto de los símbolos dados, nunca en el sentido de un camino o una receta definitivos. Tal experiencia nunca puede describirse ni universalizarse y, por lo tanto, se resiste a cualquier interpretación o recomendación fija. A lo largo de los mitos, El Colgado va acompañado de una presen- cia femenina de duelo y compasión. Cibeles llora por Atis, Isis por Osiris, María Magdalena por Cristo. Esta figura, reflejada en el Atu II - La Gran Sacerdotisa, representa a la Magna Mater, la Gran Ma- dre, que guarda la memoria, la gracia y la promesa de renovación. Ella refleja el sacrificio masculino con su silenciosa resistencia, en- carnando las aguas pasivas de la curación. La carta en sí está asociada con Mem, una de las tres letras madres del alfabeto hebreo, con el número 40 y con el agua. Como escribe Crowley en El libro de Thoth, «la función del agua en la economía de la iniciación es un bautismo que es también una muerte», que lava el antiguo yo para que pueda surgir el nuevo. En un lenguaje alquímico, el Colgado representa la etapa de pu- trefacción, el entierro y la descomposición, que paradójicamente se convierte en el terreno para un nuevo nacimiento. La carta está conectada con el Gran Mar de Binah, el útero del dolor y la libera- ción, donde el dolor y la parálisis finalmente conducen a la inver- sión. La tarea del arquetipo es precisamente esta: dar la vuelta a la perspectiva. Esa inversión puede revelar verdades impactantes: los hábitos o influencias queridos pueden resultar destructivos, mientras que los aspectos temidos y rechazados de la psique pueden emerger como fortalezas ocultas. Solo a través de la rendición, a través de la sus- pensión de la acción, pueden ponerse de relieve tales revelaciones. La impotencia de estar colgado no es un final, sino el espacio mis- mo en el que se puede descubrir el coraje. Todos los caminos hacia el despertar conocidos por las escuelas de misterios de todas las épocas incluyen la prueba del Colgado. Quienes han sufrido son más propensos a vislumbrar lo que hay detrás de los velos de la existencia, ya que han visto las dos caras de la moneda de la vida. La verdadera iniciación exige atravesar la oscuridad, y el Colgado encarna esta prueba. En uno de los primeros mitos, la diosa Inanna desciende al inframundo, entre- gando sus vestiduras y joyas en cada una de las siete puertas. Despojada de todo poder e identidad, se enfrenta a la muerte antes de regresar de los infiernos. Esto refleja el camino del Colgado. Pero debemos darnos cuenta de que nuestro viaje no se detendrá de repente y nos llevará a una alegría inminente, una vez que ha- yamos soportado el destino del Colgado. La perspicacia conlleva una gran carga. El conocimiento oculto, una vez adquirido, nunca es cómodo. Una vez que se ve una verdad, no se puede dejar de ver. Incluso si la negamos conscientemente, sigue actuando en el subconsciente como una fuer- za silenciosa pero implacable. Ignorarla durante demasiado tiempo es invitar al colapso, una caída de la que sería mucho más difícil recupe- rarse. Por lo tanto, El Colgado nos pide que nos enfrentemos a nosotros mis- mos con honestidad. Solo reconociendo las raíces de nuestro sufri- miento y nuestra autotortura podremos transmutar las consecuencias de nuestras elecciones. Mientras que XIII - La Muerte exige una reno- vación total, El Colgado ofrece una visión antes de que sea demasiado tarde. Da la oportunidad de hacer una pausa, reflexionar y cambiar de dirección. El Colgado es uno de esos arquetipos que se desarrollan lentamente, no se puede comprender en un breve instante. La vida rara vez da una sola oportunidad, pero tarde o temprano hay que tomar una decisión. Dibujar el Tarot de la Conjunción fue un viaje artístico e iniciático. A través del acto de crear, me enfrenté a los arquetipos no solo como símbolos en el papel. Las fuerzas cobraron vida dentro de mi propia experiencia y entraron en mi vida. El Colgado, quizás más que cual- quier otra carta, me enseñó que la rendición no es el enemigo, sino más bien un umbral. Intento comprender este arquetipo hasta el día de hoy. Colgarse es dejar ir la certeza, habitar en lo desconocido y, en esa suspensión, encontrar la transformación.

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Misterios Dionisíacos-Invocació

287 Patricia Zafra Ferrus Misterios Dionisíacos: El Éxtasis de la Conciencia - Poesía - Terapeuta y estudiosa en ocultismo y Gnosis profunda. Acompaña procesos con una mirada simbólica e integrativa. Misterios Dionisíacos: El Éxtasis de la Conciencia Escucha. En el susurro de los bosques y el murmullo secreto de los ríos antiguos, Dionisio danza. No es un dios lejano ni una figura de mármol; es la llama que arde en tu sangre, la locura que despierta la lucidez, el éxtasis que revela la verdad que yacía dormida bajo las capas del ego. > “Conócete a ti mismo, y conocerás a los dioses y el universo.” No busques máscaras ni templos. El Misterio no habita fuera, sino en el laberinto secreto de tu mente y tu corazón. Antes de beber del vino sagrado o danzar bajo la luna, debes mirarte y reconocerte como demiurgo de tu propio universo mental, creador y testigo de tu realidad. Solo entonces, la luz puede filtrarse, y lo que siempre fue invisible, se hace manifiesto. @pazafe

288 289 La Revelación Los Misterios Dionisíacos no se pierden; siempre están presentes. Cada emoción intensa, cada crisis, cada encuentro fortuito es un ritual invisible. No se imponen; se ofrecen a quienes están dispuestos a recibirlos. Vivir los Misterios es vivir despierto, con los sentidos abiertos. Cada instante encierra muerte y renacimiento, locura y divinidad, caos y éxtasis. Dionisio deja de ser mito y se convierte en compañero silencioso de tu conciencia, guiando cada paso en la danza eterna del ser. > “La luz se revela sola cuando el alma está dispuesta a ver.” No hay búsqueda, no hay prueba. Solo apertura. Solo reconocimiento de la divinidad que siempre estuvo dentro de ti. Dionisio danza, y tú, al seguir su paso, entras en el misterio mismo del existir. El misterio vivo Los Misterios Dionisíacos enseñan que la verdadera iniciación ocurre cuando la vida se convierte en el templo y la conciencia en altar. Dionisio nos invita a vivir plenamente, a trascender la identidad limitada, a percibir lo sagrado en cada instante y a reconocer que los arquetipos y los dioses siempre habitan en nosotros. El misterio no se impone: se revela cuando estamos preparados para ver, cuando la psique es capaz de integrar la luz sin temor. La vida se transforma en un escenario sagrado, y cada experiencia se convierte en un portal hacia la plenitud de la conciencia, el éxtasis y la sabiduría interna. En este sentido, los Misterios Dionisíacos no son un relicto del pasado, sino un camino atemporal, recordándonos que la iniciación es un viaje hacia el interior, donde el universo y los dioses se descubren a través del reconocimiento de nuestra propia luz. Invocación órfica a Dionisio Oh Dionisio, Señor de la vida y del éxtasis, el que rompe las máscaras y revela lo eterno, tú que moriste y renaciste, guía nuestra alma en el sendero del Misterio. Que florezca en nosotros la vida sagrada, que la danza disuelva el velo de la ilusión, que el vino del espíritu embriague de verdad. Haznos Reyes y Reinas de nuestro universo interior, coronados en la luz solar, capaces de erigir el Arco Áureo donde cielo y tierra se abracen en carne viva. Io Evohé! Io Sabas! Bendito seas, Dionisio, en nosotros, con nosotros y como nosotros.

Himno a Hermes

291 Aly Moon Draw Himno a Hermes - Ilustración, Poesía - Ilustradora y escritora; desarrolla proyectos que combinan palabra e imagen, entre las experiencias vitales, la fantasía y el sendero mágico. @alymoondraw

292 293 Thot Hermes Mercurio... Y algún que otro nombre más. Ven a mí y escucha este ruego. Divino vástago escondido e hijo de “Pléyade” Que naciste acompañado del Gallo heraldo del sol. El Rey del “birlibirloque”, de los “dados y la Profecía”. Inventor de la “siringa” de “Pan” y la “lira de tortuga”, falso pastor, ladrón de ganado, contador de historias, “Argifonte”. Mensajero del Sueño con “talarías” y “pėtasó” de oro, “Correo “ del Universo, “Contador” de Estrellas. Portador del fuego de la Sabiduría, Diplomático en el “Hades” y en la “balanza”. Privilegiado “Psicopompo” que entra y sale del Inframundo. Hablador de mil lenguas, Creador del Alfabeto, Primer Matemático. Faro de “Marco Polo”, rama de olivo, Luz del hombre. Libre aventurero que señaló el camino con “Hermas” Guía de sabia palabra, encantador de serpientes. Patrón de bandidos y timadores. Hazte presente Mercurio, el Elocuente Hermes el Rápido Thot el Sabio El Mago. Atiende mis súplicas “mortales”. Asísteme en mis labores Concédeme Elocuencia, Dispénsame Retentiva, Otórgame Paz.

Invocación Lilith

295 Frater A.F.A.V. Invocación a Lilith - Ilustración - Ilustrador y diseñador multidisciplinar; integra arte, filosofía y Tradición. Combina técnica digital e ilustración tradicional; especialización en el dibujo. En ocasiones inyecta tinta en la piel. Estudiante y practicante del Misticismo y la Magia Ceremonial. @a.barderas

296 297 Yo soy el viento entre las hojas de los árboles de la noche, el fuego ardiente de los hombres, el repicar de las rocas, el agua del río y la fina lluvia, golpeando tu piel fría y desnuda, granizo y hielo, yo soy la tierra negra, y el brotar, el nacimiento de ella, yo soy la flor pisoteada, el odio en la pasión, el amor en la lujuria. Las estrellas que mueren y el nacimiento de ellas, el oscuro vacío violeta. El canto del búho, la dulzura sensual del movimiento de una gata negra, BST, el sisear de la serpiente y su ondulación en el campo fértil, también la tierra humeante y sin vida, fría, y el calor debajo de ella, el cadáver bajo la luna, y un rostro yace en mis esqueléticas manos, soy la madurez profunda y la ternura de la joven vagabunda, su perfume excitado y su aroma en luna llena, la sabiduria oculta en luna nueva, el chillido de la zorra, del dolor que se precipita al vacío, el vicio carnal, el grito y el rayo del escalofrío, el arañar con las garras del orgasmo, su profunda dejadez y olvido, el negro puro de su luz. Mi ombligo es un abismo, un canal con pétalos de rosa, un pozo, mientras te ves como un sádico en ponzoña, rodeado de reptiles como pensamientos vivos.

Airulfrusk, Hel, Lilith, Odinn, Poseidón, Ulfhedinn, Violent Vortex

298 299 Los caminos son arrugas testigos de la experiencia, no llevan a ninguna parte. Mi cola espumillada busca orificio que inspeccionar, con el que succionar el cosmos. Te disfruto, tu semilla es como la bebida vítrea del cuervo. Mis alas de dragón, mis escamas esmeralda son brillantes y centellean por los juveniles y dulces muslos que te ciegan, mi piel blanca como el mármol, mis ojos rojos como lava te enloquecen y deliras, con mi maquillaje natural, con el color de las uñas de mis pies y su mentira acariciándote, al estanque tibio doy calor y lo llevo a catarsis, y en sus plumas descansas, oh mi niño, te beso en frente, pecho y mejilla, y con mi bífida bifurco tu alma, ¿qué diferencia hay entre ambas? Semilla y grana... Te embriagas con los relámpagos de mi piel, que son como la escarcha en la cosecha, cada vez que deseas estoy al acecho, porque a tí como a todos te quiero. Como virgen disfruto el coronarme en el trono de tu lecho. Invocación Lilith BesnShT BAPHOMET Mantram: HA LILITH AMA, HA SHEDIM Frater A.F.A.V. Kaine Arthursson · Airulfrusk · Hel · Lilith · Odinn · Poseidón · Ulfhedinn · Violent Vortex - Ilustración - Nacido en La Coruña en 1976, Kaine Arthursson es un creador inquieto cuya obra transita entre la evocación de lo ancestral y las pulsiones estéticas del presente. Identificado con el Haithns —corriente espiritual ligada a las antiguas creencias germánicas orientales—, su universo artístico se configura como un puente en- tre lo mítico, lo simbólico y lo contemporáneo. Su trayectoria comienza en 2009, cuando se inicia como artesano del cuero bajo el seudónimo Hulduköttr. Especializado en graba- dos inspirados en la iconografía nórdica y germánica precristiana. Este retorno al dibujo marca un punto de inflexión en su carrera. Su trabajo empieza a cruzar fronteras, colaborando con clientes internacionales, como la tienda artesanal Terrawear (Illinois, EE. UU.), para la que diseña no solo patrones nórdicos, sino también motivos inspirados en otras culturas y caminos espirituales.Su fir- ma aparece en portadas de libros y discos, pósters, diseños de ta- tuajes y piezas gráficas que beben tanto de la tradición como de la cultura popular. Además de su faceta visual, Arthursson ha desa- rrollado una intensa actividad musical como vocalista en diversos proyectos de heavy metal y rock, como Runaleiks. @kainearthursson

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LiliTh

306 307 Travma DarkSurrealismo LiliTh - Ilustración - Nacido en 1980 en la Comunidad Autonómica de Andalucía, en una familia muy humilde, en la que la carga educativa y emo- cional residía en las mujeres. Dando así la característica de la sensibilidad subyacente en su persona y trabajo. Creador de Arte-Oscuro o Dark-Surrealismo. Desde pequeño in- teresado por imágenes icónicas como las figuras a las que le dan vida El Bosco en sus obras. Influencias desde el anteriormente citado hasta el arte sobre la piel de R.Hernández. Siendo este último el motivo del acerca- miento al mundo del tatuaje (no mainstream). Por citar a algunos más, podríamos encontrar a los intrincados y oscuros sujetos biomech de Hans Ruedi Giger o el dramatismo casi fotográfico de las pinturas pos-tapocalipticas de Zdzislaw Beksiński, teniendo gran peso en su actual estilo. Por supuesto influido por oscuridades del ámbito literario, que empezaron a llegar a sus manos siendo joven, como HP.Love- craft, Alan Moore, Edgar Alan Poe o el poemario de Gustavo A. Bécquer. @travma _dark _surrealism

308 309 “LiliTh”. Ilustración creada únicamente con Bolígrafos BIC y Algunos lápices de color Faber-Castell (para dar algunos matices) sobre papel de acuarela Canson de 300gr. Medidas: 14’5 x 21 cm Año: 2024

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Jacques Lacan y la Iniciación

313 Jacques Lacan y la Iniciación Yemeth Jacques Lacan (1901–1981) fue un psicoanalista francés que lle- vó las ideas de Freud a un nuevo umbral, reelaborándolas con los aportes de la lingüística estructural, la filosofía, la lógica matemá- tica y la topología. Para muchos, tiene tanta o más importancia que el propio Freud. Leído por clínicos, filósofos, artistas y hasta por matemáticos, La- can no fue tanto un autor de sistema como un acontecimiento dis- cursivo. Hablaba en fórmulas, juegos de palabras y torsiones del lenguaje. Sus seminarios, más orales que escritos, son famosos por su densidad y su estilo críptico. Su célebre frase, “el inconsciente está estructurado como un len- guaje”, nos va a señalar que el sujeto no se posee a sí mismo, que está atravesado por una red simbólica que lo determina sin posibi- lidad de controlarla. El yo deja de estar en el centro y se convierte en un efecto. La identidad es una ficción sostenida por imágenes. El deseo nace de una falta imposible de colmar. La pretensión de este breve ensayo es un bosquejo para la aplica- ción de la teoría de Jacques Lacan, tomándome algunas licencias, al sendero iniciático y a sus grandes hitos.

314 315 El sujeto lacaniano La deconstrucción del sujeto es una de las perspectivas desde las que podemos considerar el sendero de la Iniciación, que cuenta en- tre sus grandes hitos el paso de Malkuth a Yesod que indica Aleister Crowley en su “Libro de la Ley” (III, 64) y en tiempos más recientes desgranó Robert Anton Wilson con su Peligrosa Capilla, así como el Conocimiento y Conversación del Sagrado Ángel Guardián de Abramelín, asignado a Tifaret, o el Abismo que nos separa de las sefirot supernales. Esta deconstrucción, este devenir del sujeto, va a ser aquí mi énfasis, dejando de lado diversas consideraciones de carácter más puramente “mágico”. Y para ello, es necesario en pri- mer lugar plantear algunas ideas acerca de cómo funciona el sujeto para Lacan. La concepción del sujeto en el psicoanálisis lacaniano rompe con la intuición cartesiana del “yo” como entidad unificada, transparente a sí misma, dueña de su decir y de su destino. El sujeto como lo entendemos habitualmente, es aquí un efecto del lenguaje producto de una escisión que lo constituye. Como tal, se escinde en varias dimensiones. El moi pertenece a lo Imaginario, y se construye en nosotros cuan- do, siendo niños, nos identificamos con nuestra imagen reflejada por el espejo. Es la imagen del cuerpo propio, asumida narcisística- mente como unidad. Pero es una identificación con una imagen ex- terior, especular, y supone un gesto profundamente alienante. Está además dominado por la lógica del Ideal del Yo (Ideal du Moi) y por las exigencias del Otro social, normas e ideales culturales. Se trata, entonces, del personaje que actúa en el teatro del mundo, de- seoso de reconocimiento, presionado por las identificaciones ima- ginarias y las demandas simbólicas. Por el contrario, el je es el sujeto del inconsciente, el sujeto dividi- do (sujet barré), cuya verdad no coincide con la conciencia y que se constituye cuando uno entra en el orden simbólico. Es aquello que se desliza entre lo que se dice y lo que se quiere decir, efecto del significante, constituido en el campo del Otro, sede del len- guaje y del deseo. No es el que habla, sino aquello que habla en él. Es un efecto de la articulación significante y solo se deja entre- ver a posteriori, en los efectos que produce, en los lapsus, en los actos fallidos, en los tropiezos del sentido. El sujeto se constituye plenamente al ingresar al orden simbólico, la red de significantes, normas y estructuras sociales, y aquí el lenguaje lo “sujeta”, en el doble sentido de sujetar y constituir, imponiéndole una identidad y una posición social. Pero este proceso también lo divide, pues el sujeto consciente (moi) nunca coincide con su deseo inconsciente, que está estructurado como un lenguaje. Una cuestión importante a tener en cuenta aquí, es que no hay un “todo” previo al sujeto, ni una interioridad originaria a la que re- gresar. El sujeto sólo existe como efecto de la inscripción en el lenguaje; antes de ello hay cuerpo, pero no sujeto. Hay un cuerpo biológico, pero sin estructura psíquica. El Otro… y el Otro del Otro En Lacan, el Otro (¡con mayúscula!) no designa a un individuo, ni a “lo externo” en un sentido banal. Es un concepto con múltiples niveles, todos ellos estructurales, no empíricos. No se trata de la clásica oposición cartesiana entre sujeto y objeto, ni de un “tú” o un “vosotros” frente al “yo”. El Otro no está “afuera” en el sentido espacial, sino que constituye desde dentro la división misma del sujeto. La fractura de la que nace el Otro es interior al sujeto mismo, como efecto de su entrada en el orden simbólico, esto es, el lenguaje, las normas, el sistema de significantes que antecede y atraviesa su experiencia. El sujeto, al inscribirse en esa red, queda escindido, alienado de sí mismo. El Otro simbólico es entonces el conjunto de significantes que es-

316 317 tructuran y ordenan la realidad antes de que el sujeto llegue a ella, incluyendo las normas, las prohibiciones, los roles sociales; una instancia estructural ligada al orden simbólico. Las instituciones, como la familia, la escuela o la cultura, operan como extensiones del Otro. Regulan el comportamiento y el deseo, y otorgan lugares dentro del entramado social. Uno no habla desde sí mismo, es hablado desde el Otro. Es decir, toda esta estructura pre-existe al sujeto y lo estructura. El gran problema del Otro, es que es inconsistente. Siempre hay algo que evita que el lenguaje o la sociedad sean sistemas perfec- tos, así como no hay garantía última de significado. Un significante remite a otro significante en una cadena infinita. ¡Pero los humanos necesitamos que las cosas tengan un sentido! Así que, dado que el orden simbólico es inconsistente, nuestra civilización inventa el Otro del Otro, un fundamento último para que las cosas parezcan estables. Puede ser Dios, puede ser la Razón, la Ciencia, el Merca- do, la Ley. Esto es fantástico para quienes ostentan la hegemonía, ya que por ejemplo las normas morales inconsistentes se pueden justificar como la incomprensible voluntad de Dios, o las desigual- dades sociales recurriendo a la Ley de la Oferta y la Demanda. El Otro del Otro es entonces un fantasma que intenta suturar la falta en el Otro, y tranquilizarnos frente al inquietante hecho de que no hay una garantía trascendental que proporcione verdadera solidez a la autoridad o siquiera al propio sentido del mundo. Lacan va a dar la razón a Nietzsche cuando este dice que “Dios ha muerto” desenmascarando con ello la falta en el Otro, pero va a añadir: “nosotros seguimos rezando”. Seguimos buscando inútil- mente sustitutos que vuelvan a llenar de sentido la realidad. ¿Hay una salida? El sujeto neurótico, a quien podríamos considerar también el sujeto que no ha entrado en el sendero de la Iniciación, tiene funcionando como Otro del Otro un elemento que Lacan llamó el “Nombre del Padre”, que proporciona la ilusión de que hay una Ley que sostiene el orden simbólico. Ya hemos visto que no hay tal garantía, pero el sujeto necesita que el orden simbólico se sostenga, así que adopta este gran significante que va a actuar como “anclaje” (point de ca- piton). Cuando el “Nombre del Padre” es internalizado como ley simbóli- ca, tenemos la fantasía estabilizadora del Otro del Otro. Pero Lacan nos habla de un mecanismo psíquico, la “forclusión”, por el cual el Nombre del Padre no es inscrito en lo simbólico. Es decir, que el sujeto “rechaza” o “excluye” este significante de su estructura inconsciente. Si la forclusión implica la exclusión del Nombre del Padre, entonces el orden simbólico queda sin anclaje y no hay significante que organice la ley, lo cual genera un colapso en la estructuración de lo Real, lo Simbólico y lo Imaginario. Deriva en aquello que conocemos como psicosis. Sin la función paterna que limita el deseo, no hay garantía simbólica (Dios, la Verdad) que suture la falta en el Otro. Así, en la psicosis, lo Real invade directamente la experiencia, sin el filtro del lenguaje. Lo Real es lo innombrable, lo caótico, lo imposible de simbolizar, que ocupa el lugar de Dios aunque para Lacan no haya Dios. El sujeto lo que va a hacer es caer en el delirio para construir su propia realidad y compensar así la ausencia del Nombre del Padre. Para no desintegrarse en una lucha titánica contra lo real, tratará de inventar un nuevo orden delirante como sustituto imaginario del Nombre del Padre, garante del orden. El psicótico se enfrenta entonces directamente al agujero en lo simbólico.

318 319 Psicosis e Iniciación En sí, para Lacan la forclusión del Nombre del Padre no puede ser el resultado de un evento externo. Da igual lo traumático que sea. Si es insoportable, reaccionará con fobias, neurosis, angustia, pero no con la psicosis. Esta para Lacan solo se produce si ha habido una falla estructural en la inscripción simbólica durante el Edipo. Es decir, no es que la psicosis se produzca por un hecho en concreto, sino que es consecuencia de la estructura psíquica previa, ligada a la ausencia del significante paterno. Ahora bien, y aquí es donde tenemos que ir un poco más allá de Lacan, ¿qué sucede si en lugar de encontrarnos con un suceso me- ramente traumático, con lo que nos estamos enfrentando es con un derrumbe ontológico de la realidad al completo, en el que las reglas que la rigen han dejado de funcionar? Con la Iniciación, hablamos de una desestabilización simbólica controlada pero absoluta, donde el sujeto experimenta la inconsistencia radical del Otro simbólico. Aleister Crowley hace referencia a este evento en su comentario al Libro de la Ley, cuando nos habla del recorrido a través del sendero de Tav (ת), regido por Saturno, entre las sefirot de Malkuth y Yesod: Para llegar a esta esfera ha tenido que pasar por un camino de oscuridad donde los Cuatro Elementos le parecían el Universo entero. Pues, ¿cómo podría saber que no son más que el último de los 22 segmentos de la Ser- piente que está enroscada en el Árbol? Asaltado por burdos fantasmas de materia, irreales e ininteligibles, su or- dalía es de terror y oscuridad. Sólo puede superarla gracias al favor de su propio Dios silencioso, extendido y exaltado dentro de él en virtud de su acto consciente al afrontar esta ordalía. Cuando experimentamos que la realidad cobra vida a nuestro alre- dedor, encontrándonos con el Alma del Mundo de la que nos habla- ron Plotino y los neoplatónicos, enfrentándonos al Guardián Menor del Umbral de Rudolf Steiner, a la sombra de Carl Jung, nos halla- mos frente a algo que a nuestra idea del mundo le resulta una com- pleta imposibilidad. No se trata de un mero trauma, que fue hasta donde Lacan quiso o supo concebir; la verdadera Iniciación es un derrumbe ontológico de la realidad, que previamente para nosotros era tal que “los Cuatro Elementos le parecían el Universo entero”. La Iniciación aquí no ha de ser nunca una ruptura irreparable. Es una disolución temporal y voluntaria del anclaje simbólico, en res- puesta a un Otro absolutamente insuficiente para dar cuenta de un Real que irrumpe durante la experiencia. El aspirante que se enfren- ta a la Iniciación que tantas tradiciones y órdenes han simbolizado con el descenso al Inframundo, trata de refugiarse en un delirio que le devuelva al cómodo orden simbólico, a aquel mundo en el que la realidad era estable. El orden simbólico se derrumba porque es contingente, porque está lejos de ser capaz de explicar aquello que acontece al Iniciado. El Otro al completo se muestra inútil, se va por el desagüe que se abre cuando la verdadera Iniciación tiene lugar y se produce el diálogo con lo Real. Sintonizar con una realidad que responde al sujeto de manera cohe- rente pero de un modo que resulta imposible (voces en la radio, en la televisión, en Internet, que reflejan los pensamientos) supone un encuentro con lo Real que desgarra el tejido simbólico y confronta al sujeto con la inconsistencia del Otro. Se trata de una coherencia sin ley, un orden que parece significativo pero escapa a toda lógi- ca simbólica conocida, lo cual hace completamente evidente que nuestro viejo Otro, el orden simbólico, no tiene control alguno so- bre lo que está sucediendo. Toda salida a este acontecimiento que suponga regresar al Otro an- terior o inventar un nuevo Otro (mediante la psicosis paranoica) es una salida en falso. Incluso es insuficiente reconfigurar el lazo sim- bólico otorgando agencia a lo Real. El testimonio de Philip K.Dick, vagando durante años en sus intentos de explicarse su experiencia, nos muestra la futilidad de esta aproximación, así como de la siem- pre peligrosa tentación de suturar lo Real con nuevos significantes

320 321 amo; su satélite VALIS y la inteligencia extraterrestre que lo dirige como “Otro del Otro”. La verdadera salida que permite seguir adelante en el sendero de la Iniciación, es la renuncia a la ilusión de un Otro consistente, asu- miendo con ello que no hay garantía trascendental (Dios, la Cien- cia, la Razón) que sostenga el mundo. Cuando el iniciado logra esto, aquello que antes era terrorífico, lo Real como agujero caótico, se vuelve serenidad, porque ya no es- pera que el Otro lo proteja. Por un momento al menos, lo Real ha dejado de ser un agujero que amenaza con devorarle y se ha con- vertido en el telón de fondo, un horizonte en el que se coexiste sin garantías, sobre el que se despliega la existencia. No hay paz sin vigilancia Todo esto no se acaba aquí. Toda Iniciación es un comienzo, y no un final. Lo habitual es que el iniciado se vea tentado de buscar garantías en un nuevo Otro, y si no tiene cuidado con sus ficciones, acabará de vuelta a la situación original sin completar su transformación. O, si queremos ponernos más poéticos, será “expulsado de la Comunión de los Santos”. Además, puede que haya renunciado conscientemente al Otro, pero el inconsciente sigue habitado por significantes heredados (familia, cultura, traumas) y alberga una tendencia a regresar a la situación anterior. Aquí juega un papel lo que Lacan llama el “objeto a”, el objeto causa del deseo que creemos inconscientemente que va a completar tanto al Otro como a nosotros. El sujeto, escindido por el lenguaje y la castración simbólica, fantasea con un objeto que lo completaría, que suturaría la falta. Habitualmente esto se concreta en el amor, y el puro fantasma sostenido por el objeto a de un otro que “nos va a completar”. Y es por ello que resulta habitual en esta etapa que el iniciado resulte “tentado” en este sentido. Mientras que las energías liberadas por la Iniciación tienden a ma- nifestar aquello que el deseo busca, el objetivo del iniciado ha de ser el opuesto, esto es, abandonar la creencia de que existe un obje- to a que puede ser alcanzado en el Otro. Podríamos decir que hasta el momento el iniciado ha desarmado el Otro, pero aún le queda el deseo a nivel inconsciente. El objeto a es un resto que nunca se integra en el sujeto, un hueco estructu- ral. El deseo no depende del Otro como garantía, sino de la falta constitutiva que define al sujeto. Por ello, incluso tras renunciar a la ilusión de un Otro consistente, el deseo persiste. Se trata pues de desenganchar el deseo de la lógica del Otro, de dejar de creer que algún objeto o persona puede completar al iniciado. Es típico entonces que en esta etapa se manifieste a un individuo que funciona como un objeto a encarnado, que funciona como trampa del deseo para tratar de reconstruir el Otro. Es su asalto final, para tratar de evitar que abandonemos definitivamente la tranquilizado- ra ilusión del Otro. Es necesario entonces renunciar a la ilusión de que el deseo tiene un objeto, despojando a este deseo de su carácter alienante y reco- nociéndolo como un motor vacío que nos pone en movimiento. Este mecanismo, en el esquema iniciático que atraviesa la sefirá de Hod, supone en este punto la activación de la Kundalini, que Jung equipara al anima. No obstante, si bien en un contexto propio de Jung o Deleuze podríamos hablar de “reapropiación” del deseo como fuerza creadora en lugar de como ausencia, con Lacan habla- ríamos más bien de reconocer el deseo como falta que impulsa sin promesa de plenitud, permitiendo un actuar no alienado.

322 323 Conocimiento y Conversación del Sagrado Ángel Guardián Nuestra operación previa con el deseo, deviene en la renuncia al yo (moi) imaginario y su ilusión de ser una unidad coherente, afirmán- dose como sujeto del inconsciente (je), un vacío que insiste en los intersticios del lenguaje, los lapsus y los sueños, y habita la falta sin llenarla con sustitutos. Aquí, el sujeto no se deshace, sino que se libera de las ficciones que lo encadenaban al Otro. Ha devenido en aquel que desea en el va- cío. No es un fantasma, sino un nómada de lo Real, al que el deseo le sirve para recordarle que está vivo. Tras escuchar la Voz del Ángel, todo discurso exterior al adepto acaba de derrumbarse, y con ello el Otro. El saber externo palidece, porque carece de autoridad ontológica. Puede ser útil, funcional, incluso bello, pero no es vinculante, no puede ocupar el lugar del Nombre del Padre, de Dios, de un Otro absoluto. No porque haya perdido su valor, sino porque ha sido relativizado por algo que no depende del consenso. Toda verdad ajena depende de un sistema simbólico. Incluso los más sagrados discursos se filtran por los velos del Otro. Pero no así la Voz del Ángel. Cuando el Ángel te atraviesa, abre en ti una herida ontoló- gica, una rendija por la que lo Real entra y reconfigura tu estruc- tura psíquica. Pero la Voz del Ángel no es un nuevo significante amo, es más bien una irrupción de lo Real que perfora lo simbólico, abriendo un agujero ontológico. Esto es, no es tanto que accedas a la Verdad, como que la Verdad entre en ti como una estructuración radical de tu conciencia. Tras el Conocimiento y Conversación, la única ontología válida es la que te constituye desde dentro, y todo lo demás es comentario. No hay un metalenguaje que valide la ex- periencia. El deseo es lo único que nos queda cuando el sujeto se despoja del Otro. Es decir, el sujeto post-Otro no es un budista que alcanza el Nirvana extinguiendo el deseo, es un artista del vacío que reconoce que el deseo es indestructible al ser un efecto del lenguaje, y asume que el sujeto es un enigma sin solución, un agujero en lo Real que solo existe en sus actos de habla, sus elecciones y sus creaciones. El deseo, en lugar de ser vivido como un vacío a llenar, se convierte en motor de creación. El adepto deja que la realidad se despliegue, dirigiéndose allá don- de lo guíe el deseo auténtico, y no el del Otro. Desea sin garantías. Desarrolla lo que Lacan llama un sinthome, propio de aquel que ha atravesado el fantasma, que es su propio modo de hacer algo con ese vacío, convirtiéndolo en un modo singular de goce y sentido pero sin creer en un Otro que lo garantice. Pasa a habitar su sin- gularidad, y crea desde el reconocimiento de que toda obra es un semblante que juega con lo imposible. El sinthome entonces actúa como un cuarto nudo en el sujeto que le estabiliza al desengancharse del Otro y tras la forclusión o debilita- miento del Nombre del Padre. Podríamos estar tentados de acercar- lo a la Verdadera Voluntad, pero Lacan no lo considera una esencia: se trata de un acto de invención, una solución contingente que in- venta una escritura singular para bordear lo Real y que uno crea al jugar con sus síntomas, deseos y fracasos. Sinthome es aquello que permite al sujeto no desintegrarse en lo Real en ausencia del Otro. Sinthome: la última frontera El sinthome, más que una solución, es un modo de reciclaje psí- quico. Toma los desechos de lo Real (la falta, el goce, el síntoma) y teje con ellos una red que impide caer al vacío. Permite al sujeto no desintegrarse en lo Real. El adepto se mueve en el borde del sinsentido, utilizando la falta, operando como un artefacto psíquico que bordea lo Real sin domesticarlo. Uno ya no desea para el Otro, sino a pesar del Otro.

324 325 El sinthome es el último bastión contra la disolución en lo Real. Es una invención singular, que anuda lo Simbólico, lo Imaginario y lo Real, sin necesidad del Nombre-del-Padre. Pero como magos, siempre apuntamos más alto. Queremos ver más allá. Tras el Conocimiento y Conversación, el sinthome está plenamente operativo y nos permite funcionar sin Otro, convirtiendo la falta en un motor creativo. Nuestro deseo es deseo de nada, que se ejercita como acto puro. Pero lo Real, que aparece cuando la “Gracia” de nuestro Sagrado Ángel Guardián desciende sobre nosotros, no produce un diálogo domesticado en su Conversación: irrumpe como una fuerza. No mitiga su amenaza. El adepto ha de cristalizar y perfeccionar su propio sinthome en su rubedo personal, para poder así enfrentarse a una cuestión esencial: ¿resistirá ese sinthome el embate de lo Real sin fracturarse? Si para Lacan el sinthome es la última frontera, para el mago podría ser el último sostén antes del Abismo. Pero para Lacan, la tarea del adepto es inútil. No hay más allá del sinthome. Por mínimo que sea este entramado, el sujeto siempre va a estar anclado a un nudo simbólico-imaginario-real, si acaso junto a este cuarto componente. La idea de trascender el sinthome sería una ilusión metafísica. Y si el sinthome fracasa, el adepto no será capaz de enfrentarse a lo Real. Sucumbirá. El sujeto será tragado por lo Real, perdiendo toda capacidad de significar. Será un “loco sagrado” incapaz de actuar en el mundo. Pero en la tradición mágica, sí se permite un estado post-sinthome, un ‘No-Ser’ donde el sinthome deviene cáscara vacía antes de la disolución final en lo Real. El Ángel nos ayuda a desarrollar el sinthome como una suerte de vehículo iniciático. En el pico de cada impulso logrado por medio del Conocimiento y Conversación, se produce el desvanecimiento del sujeto ante lo Real. Lo que desaparece es el moi, el yo imagina- rio, mientras que emerge el je, el sujeto del inconsciente, el recep- táculo vacío que la Voz del Ángel desborda y agujerea. Así, cuanto más se desvanece el moi, más se reduce el sinthome a su función mínima, un nudo de pura letra. Para Lacan el sinthome es intrascendible, porque sin él, el sujeto se desintegra. Pero quizá exista un espacio para ir más allá en el que el sinthome roza lo Real tan de cerca, con la ayuda del Sagrado Án- gel Guardián, que puede volverse obsoleto como armadura, como la nieve que al derretirse se funde con la tierra que ya no necesita cubrir. Quizá ante la idea de ir más allá del sinthome y dejarse devorar por lo Real, aceptando la voluntad de no volver a ser sujeto, Lacan diría: esto es pura locura. Pero el adepto busca la intensificación del contacto mientras lo Real desgarra su red, sabiendo que cada configuración del sinthome es provisional. El Sagrado Ángel Guardián es aquello para lo que nos hacemos soporte al crear el Templo en nuestro pecho. Como apunta Crowley en el Libro de las Mentiras, el adepto habrá de ser “un tubo hueco para traer el Fuego del Cielo”, un conducto que se vacía para ser atravesado. Decía Rilke: “Todo ángel es terrible. Y sin embargo, ay, los invoco a ustedes”. En su terror está el secreto. Solo lo que nos desgarra puede renovarnos.

Cuando la Psicoanálisis encuentra la Magia

327 Cuando la Psicoanálisis encuentra la Magia Inspirado en el Capítulo De Motu Vitae del Liber Aleph de Aleister Crowley Soror ‘Azm al - Nurºh Este artículo propone una lectura interdisciplinaria entre psicología profunda y filosofía esotérica, a partir del capítulo De Motu Vitae del Liber Aleph de Aleister Crowley. Se argumenta que la diso- nancia cognitiva, comúnmente entendida como tensión psíqui- ca disfuncional, puede resignificarse espiritualmente como un motor sagrado de transformación. A través de referencias cruza - das al Liber LXV, la alquimia, el tarot y la cábala, se muestra cómo el conflicto de opuestos no es patología sino umbral iniciático ha- cia la conciencia unificada. El texto explora la convergencia entre la teoría del conflicto psíquico (Freud, Jung, Festinger) y las vías esotéricas de autoconocimiento, proponiendo nuevas articulacio- nes para futuras investigaciones transdisciplinarias. Introducción a la Disonancia Espiritual En el Liber Aleph, Aleister Crowley (1875–1947), ocultista, es- critor y fundador de la filosofía religiosa Thelema, formula una doctrina mística. Su obra, aunque polémica, ha influido significati- vamente en el pensamiento esotérico moderno, y su corpus literario

328 329 constituye un punto de convergencia entre misticismo occidental, psicología profunda y alquimia simbólica. Su relevancia en estu- dios académicos contemporáneos radica en su capacidad para arti- cular complejos procesos psíquicos a través de metáforas rituales y sistemas simbólicos multidimensionales en la que todos los fenó- menos de la existencia emergen de la tensión entre opuestos. En el capítulo De motu vitae declara: “Aprende entonces, oh Hijo mío, que todos los Fenómenos son efecto del Conflicto, así como el Universo mismo es una Nada expresada como la Di- ferencia de dos Igualdades, o, si quieres, como el Divorcio de Nuit y Hadit.” Esta afirmación, aunque poética y esotérica, encuentra ecos pro- fundos en la psicología moderna. Particularmente, en la teoría de la disonancia cognitiva desarrollada por Leon Festinger (1957), según la cual las personas experimentan un malestar psíquico cuan- do sostienen creencias, emociones o pensamientos contradictorios. Este malestar genera una tensión que impulsa al individuo a resol- ver la disonancia mediante el cambio, integración o la negación; la conciencia no es un estado puro, sino una crisis, un momento de fusión transitoria de opuestos que, en su fricción, producen Luz, Calor, Amor, o Éxtasis. Así, la disonancia es el estado de gracia que precede a la integración. Pero si la disonancia cognitiva es la chispa que enciende el cambio, ¿cuál es el “motor” que hace que la llama quede encendida? Deci y Ryan nos dan la respuesta. La motivación intrínseca; aquella fuerza, impulso o energía que nace de dentro, y que de forma espontánea y natural nos empuja a la conducta, ¿por qué? por placer, por diversión, por competencia, por gusto y por el propio interés que la tarea provoca en la persona. Si el “dolor de la división” es la llama que nos empuja a resolver la tensión interior, la voluntad es la motivación intrínseca que permite que este estado permanezca. Desde la visión espiritual de Crowley, esta disonancia no sólo es inevitable, sino sagrada: como se lee también en el Liber LXV, capítulo I, Nuit afirma: “Yo soy dividida por la causa de amor, por la posibilidad de unión”, revelando que la separación no es un defecto, sino la condición necesaria del amor y la conciencia. Esta visión está reforzada en múltiples pasajes de Liber Aleph, donde el conflicto entre opuestos es la fuente de toda manifestación: “toda Conciencia es el Orgasmo espiritual de una Pasión entre dos Opuestos inferiores”. Desde esta lógica mística, la fricción de los contrarios es el acto divino por excelencia: el drama cósmico que engendra transformación, elevación y éxtasis.: es el motor del éxtasis, del dhyana, y de la transformación espiritual. El Conflicto como Fundamento de la Conciencia Crowley afirma: “Toda Violencia superior, es decir, toda Conciencia, es el Orgasmo espiri- tual de una Pasión entre dos Opuestos inferiores y más groseros.” En psicología analítica, Carl Jung exploró esta misma idea bajo el término de “individuación” : el proceso de integrar los opuestos psíquicos (consciente e inconsciente, sombra y persona, Animus y Anima) en una totalidad mayor. Jung describe el proceso de indivi- duación como una búsqueda de la unidad y la integración de la per- sonalidad, lo que a menudo implica confrontar e integrar aspectos opuestos como la sombra, la anima/animus, y el ego. Este proceso puede generar tensiones y conflictos internos que son similares a la disonancia cognitiva, ya que la integración de estos elementos opuestos puede causar un malestar psicológico temporal. La conciencia surge precisamente donde existe conflicto, porque sin tensión no hay necesidad de despertar. La disonancia, por tanto, no debe ser evitada sino contemplada como una llamada al trabajo interior. El “orgasmo espiritual” al que se refiere Crowley es esa síntesis transpersonal donde el yo se expande al integrar lo negado o lo reprimido.

330 331 Matrimonio, Sublimación y Alquimia Psíquica “Así, la Luz y el Calor resultan del Matrimonio del Hidrógeno y el Oxíge- no; el Amor, del del Hombre y la Mujer; el Dhyana o Éxtasis, del del Ego y el no-Ego.” Este pasaje puede entenderse como una aplicación del principio hermético de correspondencia: “Como es arriba, es abajo; como es adentro, es afuera”. En la alquimia operativa, el matrimonio al- químico entre el Sol y la Luna representa la fusión de opuestos que da lugar a la Piedra Filosofal, símbolo del yo integrado. Crowley emplea una metáfora científica para expresar un principio esotérico universal: que todo fenómeno luminoso, amoroso o espiritual surge de una conjunción polar. En el Corpus Hermeticum y en tratados alquímicos como el Mutus Liber, este proceso es descrito como una elevación progresiva del alma mediante la unión del azufre (espíritu activo) y el mercurio (espíritu pasivo). De esta manera, lo que en psicología es sublimación, en alquimia es coniunctio o hieros gamos: el trabajo secreto del mago que transmuta lo denso en luz. Del Matrimonio del Hidrógeno y el Oxígeno; el Amor, del del Hombre y la Mujer; el Dhyana o Éxtasis, del del Ego y el no- Ego.” Esto es una clara referencia al proceso alquímico de sublimación, entendido en psicología (Freud, 1905) como la canalización de im- pulsos primitivos hacia formas de expresión no solo socialmente aceptables, sino constructivas y beneficiosas a la sociedad: arte, ciencia, amor, mística; concepto que viene retomado por Lacan, el cual planteó la idea de que la sublimación no es simplemente una redirección de la energía instintiva, sino que implica la creación de nuevos significados y la construcción de un objeto sublime. En el contexto del Yoga, este término tiene una connotación lige - ramente diferente a cuando se usa en alquimia, psicología o física. Cuando nos referimos a fenómenos basados en cambios físicos in- ternos, nos referimos a “transmutación”. Cuando nos referimos a cambios energéticos que no son causados por una transformación física o material, nos referimos a la “sublimación”. Un proceso espiritual esencial que aparece en el Yoga, especial- mente a través de la Indagación de Uno Mismo, es la sublimación del dolor. Ocurre cuando abrazamos el dolor, no solo desde una perspectiva personal, sino también desde la quietud de la concien- cia. En su lenguaje simbólico, Crowley está describiendo la subli- mación de tensiones interiores en estados superiores de con- ciencia. El Ego y el no-Ego son figuras junguianas equivalentes al Yo y el inconsciente colectivo. Su unificación es el camino hacia la Iluminación. El Desarraigo de los Complejos “Uno o dos matrimonios de este tipo solo destruyen temporalmente la exa- cerbación de cualquier complejo; desarraigarlos es obra de un largo hábi- to y una profunda búsqueda en la oscuridad de su germen.” Con esta advertencia, Crowley anticipa conceptos que hoy relacio- namos con la neuroplasticidad (Kandel, 2006) y la terapia del trauma. Señala como los complejos psíquicos no se desvanecen gracias a momentos de iluminación aislados, sino mediante una disciplina prolongada y metódica. Herramientas como la medita- ción, la práctica ritual y el diario mágico constituyen medios efi- caces para descender a la raíz oculta del conflicto, traerla a la con- ciencia y formularla en palabras claras. Este acto de conciencia y responsabilidad permite disolver gradualmente los nudos interiores y reclamar la soberanía sobre nuestra propia vida. En esto se mani- fiesta el verdadero poder del Adepto: reconocer la causa íntima

332 333 del sufrimiento y dirigir su propia transformación, en lugar de adoptar la postura cómoda del hombre corriente, que se cree víctima de circunstancias externas e inmutables. Quien se exi- me de responsabilidad atribuye sus males a una sociedad injusta, a entornos hostiles o a la carencia de oportunidades, convencido de que nada depende de él. De esta ilusión surgen las maldicio- nes y la condena social hacia el delincuente y el inadaptado: seres incapaces de percibir, ni en su mundo interno ni en el externo, la verdadera raíz de su miseria. Al culpar a otros, creen liberarse de la carga de mirarse a sí mismos, pero permanecen así esclavos de su ignorancia y prisioneros de la misma sociedad que desprecian. En términos psicológicos, podríamos vincular esto al trabajo tera- péutico profundo: explorar la raíz de nuestras contradicciones no para eliminarlas, sino para comprenderlas, transmutarlas e inte- grarlas. Unidad Dialéctica como Superación del Pensamiento Dicotómico Una lectura complementaria que enriquece este análisis puede en- contrarse en el Liber LXV, otro de los textos sagrados de Thelema. En su capítulo I, Nuit declara: “Yo soy dividida por la causa de amor, por la posibilidad de unión”. Esta frase resuena profunda- mente con la tesis del Liber Aleph respecto al conflicto como motor de conciencia. Aquí, la diosa Nuit - símbolo del infinito, el espacio, la totalidad - reconoce su propia escisión como una condición ne- cesaria para que surja el amor. La separación no es una caída, sino un acto sagrado que posibilita el anhelo de reunión. En ambos textos, la división no es interpretada como imperfección sino como el requisito para la conciencia y el éxtasis. Esta idea remite también al concepto gnóstico de la emanación: lo Uno se despliega en lo múltiple para contemplarse y amarse a sí mismo. Desde una perspectiva psicológica, este gesto se asemeja al mo- mento en que el sujeto se reconoce como fragmentado, separado del Otro, y comienza su recorrido hacia la integración. La posibilidad de unión presupone la diferencia, y el amor como fuerza cósmica (Agape) opera precisamente allí donde existe una distancia. Tanto en el Liber LXV como en el Liber Aleph, el men- saje es claro: la unidad no es el punto de partida, sino la meta; y el camino hacia ella está pavimentado por el deseo, la disonancia y la confrontación con la sombra. La tendencia humana a ver el mundo en términos de opuestos abso- lutos - blanco o negro, bueno o malo, luz o sombra - puede enten- derse como una manifestación primitiva del pensamiento binario. En psicología cognitiva, esta forma de razonamiento se denomina pensamiento dicotómico y es considerado una distorsión. Pero en clave mística, esta misma dualidad es el campo de juego de la Gran Obra: no como error, sino como materia prima de la transforma- ción. Desde la perspectiva de De motu vitae, la mente humana necesita la dualidad para moverse, para buscar, para desear. Sin opuestos, no hay tensión; sin tensión, no hay movimiento; sin movimiento, no hay conciencia. El conflicto no es una falla del sistema, sino su motor esencial. Ahora bien, si el pensamiento dicotómico representa una fija- ción estática en los polos, la disonancia cognitiva es su diso- lución dinámica: una crisis que empuja a una tercera vía. El Adepto que reconoce la disonancia no elige entre los polos, sino que los trasciende. Esta es la verdadera dialéctica mágica: no resolución por supresión, sino síntesis por integración. En este sentido, tanto el proceso analítico como el camino iniciáti- co apuntan a una forma superior de pensamiento: el pensamiento dialéctico, capaz de habitar los opuestos sin colapsar, de sostener tensiones internas como condición para la revelación.

334 335 Así como el símbolo del Tao contiene en cada polo el germen del contrario, el adepto debe aprender a ver en cada sombra una semi- lla de luz, y en cada éxtasis, la memoria de una herida. La “Nada expresada como la diferencia de dos igualdades” no es nihilis - mo, sino una mística de la paradoja. En la Cábala, esta dinámica se refleja en los senderos entre sefirot, que constantemente equili- bran aspectos opuestos del Árbol de la Vida: Geburah (severidad) y Chesed (misericordia), Netzach (victoria) y Hod (gloria), siendo Tiphereth el punto de armonización. En el Tarot, el Arcano VI, “Los Enamorados”, representa esta elec- ción entre opuestos, pero también la posibilidad de una tercera vía: la integración alquímica que trasciende la dualidad ilusoria del bien y el mal. Propuestas Prácticas para el Estudiante de la A∴A∴ Tres ejercicios de alquimia interior desde la disonancia hacia la unidad Para quien transita el Sendero, el conflicto no es una anomalía, sino el crisol donde se forja el oro interior. A continuación se presentan tres prácticas que, inspiradas en Liber Aleph, buscan trabajar la disonancia como motor de conciencia, guiando al Adepto desde la tensión psíquica hacia la integración espiritual. Cada ejercicio ope- ra sobre un plano distinto - mental, simbólico y contemplativo - y puede repetirse como parte de una disciplina regular. 1. Diario de Disonancia El espejo donde se reflejan las fisuras del yo Cada día, antes del sueño, el estudiante se sienta en silencio y vuel- ca sobre el papel las tensiones que lo habitaron. No busca explica- ciones ni consuelo, sólo registro. ¿Qué hice que contradijo lo que pienso? ¿Qué sentí que desmintió lo que creía? ¿Qué callé que me exige gritar? Ante cada contradicción, plantea preguntas simples pero poderosas: ● ¿Qué teme esta parte de mí si cambia? ● ¿Qué me impide soltar esta forma de ser? ● ¿Qué valor protege esta contradicción? Este ejercicio, más que una confesión, es una arqueología del alma. Poco a poco, las capas se revelan: personajes internos, máscaras, heridas antiguas. El diario no resuelve el conflicto, pero lo ilumina, y en ese acto de luz comienza la transformación.

336 337 2. Ritual de Integración Un acto simbólico para unir lo que el miedo separa El Adepto elige dos aspectos de sí que se sienten irreconciliables: voluntad y rendición, control y abandono, deseo y culpa. A cada uno le asigna un símbolo: un sigilo, una palabra, un color. Prepara el espacio ritual con intención y sencillez: dos velas, un cuenco para quemar, silencio o música suave. Frente a las dos velas encendidas, se toma un momento para encar- nar - sin juzgar - cada polo. Les da voz. Permite que se expresen. Luego, lleva ambos símbolos al centro del altar y los ofrece al fue- go. Mientras las llamas los consumen, pronuncia: “De su discordia nace mi unidad. Que la fricción de los contrarios engendre claridad. Que la herida revele la forma del Amor.” Permanece en silencio. Observa. Escucha. Algo ha cambiado. Este ritual no elimina el conflicto, lo consagra. 3. Meditación en Tiphereth El Sol interior como núcleo de armonía Sentado con la espalda recta, el Adepto cierra los ojos y lleva la atención al centro del pecho. Allí imagina un sol dorado, sereno, radiante: símbolo de Tiphereth, corazón del Árbol de la Vida. Comienza a respirar alternando la conciencia entre dos opuestos: ● Inhala conectando con una parte rígida o defensiva. ● Exhala conectando con una parte vulnerable o fluida. Con cada ciclo, visualiza ambas energías fundiéndose en la luz del corazón. Deja que el ritmo se suavice, hasta que solo quede la pre- sencia del Sol, centro integrador de todos los senderos. Puede repetir mentalmente: “Que la sombra y la luz se abracen en mi centro. Que el juicio y la compasión se reconcilien. Que el corazón sea templo de equilibrio.” Este ejercicio puede realizarse al amanecer o al atardecer, en momentos de transición, cuando el velo entre mundos es más fino.

338 339 Estas prácticas son solo una propuesta: no recetas, sino semillas. El trabajo interior es arte y disciplina. Lo importante no es repetir mecánicamente, sino entrar en relación viva con el símbolo, el con- flicto, el deseo. La disonancia no es el enemigo: es la llamada. El ritual no es teatro: es conjuro. Y la conciencia no es un don pasivo, sino una llama que se encien- de con cada acto de coraje. Conclusión La enseñanza de Crowley en De motu vitae puede comprenderse como una afirmación radical: ¡la tensión es sagrada! La disonan- cia, lejos de ser un defecto, es el principio generador del Universo. El trabajo del Adepto no es buscar armonía artificial, sino navegar conscientemente el drama entre Nuit y Hadit, entre ego y sombra, entre deseo y deber. Futuras investigaciones podrían profundizar en las resonancias en- tre las vías de autoconocimiento occidentales y orientales, en par- ticular explorando cómo distintas prácticas contemplativas (como la meditación, el ritual mágico o la indagación analítica) favorecen la integración de los complejos psíquicos y espirituales. Asimis- mo, sería valioso comparar esta visión de la disonancia como vía de unidad con perspectivas neurocientíficas contemporáneas sobre plasticidad y reestructuración cognitiva. Sr. ‘Azm al - Nurºh Fiat Voluntas Luci sub Sigilo Silentii Bibliografía: • Crowley, A. (1923/1992). Liber Aleph vel CXI: The Book of Wisdom or Folly. • Crowley, A. (1909/1996). Liber LXV. • Deci, E. L., & Ryan, R. M. (1985). Intrinsic Motivation and Self-Determination in Human Behavior. Springer. • Eliade, M. (1962). The forge and the Crucible. Flammarion. • Festinger, L. (1957). A Theory of Cognitive Dissonance. Stanford University Press. • Jung, C. G. (1957/2006). The Undiscovered Self. Princeton University Press. • Kandel, E. R. (2006). In Search of Memory: The Emergence of a New Science of Mind. W. W. Norton & Company. • Scholem, G. (1995). Major Trends in Jewish Mysticism. Schocken Books. • Waite, A. E. (1910). The Pictorial Key to the Tarot. Rider & Company.

Magia Natural: el retorno del cerco en tiempos digitales

341 Magia Natural: el retorno del cerco en tiempos digitales Nunca hubo tantas imágenes de la naturaleza y nunca estuvimos tan lejos de tocarla Macarena Perrone La magia natural, enraizada en la brujería del cerco, en la vía del veneno y en la tradición pagana, se presenta, hoy, como un camino de resistencia frente a la virtualización de lo sagrado. Quisiera que todos pudieran leer esto con los pies descalzos, en lo posible enlodados, sintiendo las texturas de las raíces de algún árbol, testigo añejo, memorioso. Deseo que todos los lectores sientan el sol en sus rostros, como los aromas propios de la estación del año que transcurre donde sea que se encuentren, y que escuchen los mensajes de los vientos hablándonos fuerte y claro, también hoy. Abundan los bosques en fondos de pantalla, pero no experiencias vivas. Vivimos en una era donde la naturaleza se experimenta a través de ellas. Fotografías de bosques, sonidos de lluvia en aplicaciones de relajación, videos de hogueras infinitas en YouTube. Es la ilusión de lo telúrico sin tierra, la imitación de lo sagrado sin cuerpo. Nunca como ahora hemos estado tan desconectados de la experiencia

342 343 directa del mundo natural, y nunca como ahora proliferan discursos espirituales que claman por “volver a la Tierra”. El riesgo es evidente: confundir la apariencia con la vivencia, la selfie con el rito y el simulacro con el mito. La magia natural no es metáfora, sino contacto, raíz, corteza, tierra, aliento. La Magia Natural no es una corriente new age ni un simple catálogo de correspondencias. Es, en sus raíces, un arte de relación con los poderes vivos de la tierra, el cielo y los elementos. En la tradición de la brujería del Cerco (Cunning Craft británico y su eco en Iberia), el brujo es aquel que se sienta en el límite entre el mundo humano y el Otro Mundo, escuchando la voz de plantas, animales y espíritus del lugar. El cerco es una frontera: cruzarlo es arriesgarse a perder la comodidad de lo profano y entrar en un espacio donde todo habla, donde la naturaleza es sujeto y no objeto y donde también manifiesta su poder salvaje. Todo límite es una invitación, y todo borde un riesgo. Llevemos el discurso vacío y de exposición, a la praxis como pedagogía radical. La vía del veneno, explorada por autores contemporáneos como Daniel Schulke (2012) y Emma Wilby (2005), nos recuerda que la relación con lo natural no es siempre amable o agradable a los sentidos. Las plantas de poder, las hierbas venenosas, como sustancias liminales han acompañado durante siglos a los practicantes del arte en sus tránsitos por sus distintas visiones, ofreciéndoles poder a cambio de verdad. El veneno no es destrucción, sino llave de acceso, alteración de la conciencia, movimiento hacia lo invisible. En el folklore ibérico abundan los relatos de brujas que utilizaban ungüentos y pócimas no solo para sanar, sino también para abrir las puertas del Otro Mundo. Allí, la magia natural se muestra en su dimensión más radical: un pacto con la alteridad de la naturaleza, que no es decorativa ni domesticada, sino poderosa y peligrosa. Los antecedentes paganos en la tradición ibérica ofrecen un sustrato fértil: los cultos a los bosques sagrados (nemeton) como pilares donde las raíces y las estrellas comulgaban, las fuentes y manantiales consagrados a ninfas y deidades locales, los ritos solares y agrarios en los solsticios y equinoccios, las hogueras de San Juan que aún sobreviven, como resonancia ancestral. Todos ellos son ecos de un tiempo en que lo humano no se concebía separado de lo natural, sino como parte de una red de reciprocidad y balance. Buscamos magia en un entorno de simulacro y consumo. Hoy, sin embargo, practicar magia natural implica un desafío inédito: vivimos en un mundo urbanizado, digitalizado, donde la experiencia directa con la naturaleza se reduce o se mediatiza. El riesgo no es menor: sustituir la vivencia por la representación. Creer que leer sobre una planta equivale a conocerla, que ver un ritual en línea es lo mismo que encender un fuego, que compartir un símbolo en redes sociales reemplaza al contacto con la tierra. Como advierte Byung-Chul Han (2014) en “En el enjambre”, el exceso de conexión digital erosiona la experiencia encarnada, convirtiendo el cuerpo en espectador pasivo de su propia experiencia vital. La reflexión que se perfila es, entonces, la siguiente: la magia natural, enraizada en la brujería del cerco, en la vía del veneno y en la tradición pagana, se presenta hoy como un camino de resistencia frente a la virtualización de lo sagrado. Practicarla en el presente implica redescubrir la vivencia directa, encarnar el rito en el cuerpo y en el paisaje, y desafiar la lógica digital que amenaza con reducir la experiencia espiritual a simulacro. La pregunta crucial no es si podemos “volver a la naturaleza” —pues nunca la abandonamos del todo—, sino cómo podemos entreabrir el cerco en un mundo saturado de pantallas. ¿Qué significa hoy cosechar las hierbas, encender un fuego, invocar a los vientos, cuando la mayoría de los tránsitos vitales suceden en entornos

344 345 virtuales? Tal vez la verdadera magia natural consiste en resistir la tentación de sustituir el rito por la imagen del rito, el símbolo vivo por el emoji, el veneno por su fotografía. No para repetir fórmulas, sino para rediseñarlas sobre una realidad transformada. Porque el arte no consiste en hablar de la naturaleza, sino en entrar en ella. No consiste en recrear la hoguera digitalmente, sino en dejar que el humo impregne la piel. La magia natural es una disciplina de atención, un pacto de reciprocidad, un recordatorio de que lo sagrado de la naturaleza, no está en el archivo digital, sino en el encuentro directo con los poderes vivos de la tierra. Pero por sobre todo, en la integración de la consciencia plena de sabernos y experimentarnos como parte de ella. Sobre una realidad, digitalizada hasta el vértigo, la magia natural es un acto de insurrección. Resistir al simulacro, habitar el cuerpo, escuchar el viento, caminar el bosque, invocar la luna real y no la del wallpaper. Tal vez el desafío de nuestra era no sea inventar más rituales, sino recordar que el único altar indispensable sigue siendo la tierra bajo nuestros pies. “Magia natural no es hablar de la tierra: es embarrarse los pies.” Reconectando 1. Busca el cerco, busca un paisaje natural que sea un límite: la orilla de un río, el borde de un bosque, un campo abierto al anochecer. Si no hay, elige al menos un árbol o una planta viva que te reciba como guardián. 2. Traza el círculo. No con tiza ni carbón: con tu respiración. Camina tres veces en torno al lugar, exhalando tu nombre en silencio. 3. Invocación de pie, brazos abiertos, mirando al Oeste, recita en voz clara: “Por mi voluntad, me alineo con la raíz y con la estrella. Que mi carne sea tierra, que mi aliento sea viento, que mi sangre sea río y mi espíritu llama. Soy el cruce. Soy el cerco. Soy la puerta abierta.” 4. Silencio. Siéntate o quédate de pie, y permite que la presencia vegetal te hable. No interpretes: escucha. 5. Cierre. Coloca la palma en la tierra o en la corteza. Agradece con una sola palabra. Regresa sin mirar atrás y cuando hayas regresado del lugar y del estado alcanzado, cierra el círculo y repite tu nombre tres veces en voz alta esta vez. 6. La propuesta es que transites estos márgenes liminales con cierta frecuencia hasta que logres comunicarte con los seres que están del Otro Lado con mayor familiaridad y fluidez. es una relación que debe ser cultivada, no conquistada.

Senda de los Venenos

346 347 Provocación final Epígrafe: “En un mundo digital, tocar la corteza de un árbol es un acto revolucionario.” La magia natural no es una alegoría: es praxis encarnada. El desafío no es inventar nuevas fórmulas, sino redescubrir el sue- lo vivo bajo los pies. Pregunta final al lector: ¿cuánto tiempo más seguirás adorando píxeles cuando el bosque aún espera tu voz? Bibliografía: • Emma Wilby, (2005). Cunning Folk and Familiar Spirits. Traducción de la autora. Recuperado de: https://archive.org/details/emma-wilby-cunning-folk- and-familiar-spirits-shamanistic-visionary-traditions-in/page/n9/mode/2up • Daniel Schulke,(2012). Veneficium: Magic, Witchcraft and the Poison Path . Traducción de la autora. Recuperado de: https://archive.org/details/veneficium- magic-witchcraft-and-the-poison-path-pdfdrive • Nigel Pennick,(1992). The Pagan Book of Days .Traducción de la autora. Recuperado de: https://archive.org/details/everydaymagicpag0000unse • Byung-Chul Han,(2014).En el enjambre. Recuperado de: https://perio.unlp.edu. ar/catedras/subjetividadcat1/wp-content/uploads/sites/156/2021/11/Han-Byung- Chul-En-El-Enjambre.pdf Senda de los Venenos Federico Dimasi Hay caminos que uno no busca, pero que llegan sin aviso. No bri- llan ni prometen placeres fáciles. Al contrario: suelen doler. Apare- cen como preguntas que no se pueden ignorar, como sueños repe- tidos, como esa sensación incómoda de que algo en ti debe morir para que algo nuevo pueda vivir. Uno de esos caminos —uno de los más viejos y más temidos— es la senda de los venenos. No es una moda ni una aventura exótica. Es un proceso profundo, misterioso, a veces peligroso, donde las plantas que tradicional- mente se han temido por su toxicidad se revelan como maestras. No por lo que te dan, sino por lo que te quitan. No por el viaje, sino por lo que cambia cuando vuelves. El contacto con estas plantas no deja las cosas como estaban, y esa es su enseñanza más dura: quien entra en su territorio debe estar dispuesto a cambiar, a transformar- se, a atravesar una frontera de la que no siempre se regresa igual. En las tradiciones chamánicas, como muestra Michael Harner en su trabajo unificador (el cual conlleva cierta simplificación, no lo olvi- demos) el mundo está lleno de espíritus, aceptemos o no esta visión en su totalidad, todo tiene alma. No es una metáfora ni una creencia poética: es una realidad. El río, la piedra, el trueno, la montaña y el desierto, la gloria de la flor y el secreto de la raíz. Hay plantas que no solo curan o alimentan, sino que despiertan, confrontan, exigen. Y muchas de ellas, casualmente —o no tanto—, son venenosas. No porque destruyan, sino porque transforman. Porque para nacer otra

348 349 vez hay que dejar morir algo, y ese algo no se deja ir fácilmente. En ese sentido, el veneno es también medicina, porque abre la po- sibilidad de dejar morir lo que estorba, lo que pesa, lo que impide la renovación. Estas plantas no son herramientas ni recursos. Son presencias. Al- gunas esperan en la sombra del bosque o en el borde de los sueños, con formas tan antiguas como la memoria. No se trata de tomarlas para tener visiones, sino de acercarse a ellas como a un umbral. Pueden mostrarte cosas que no sabías que llevabas dentro. A veces te limpian. A veces te destrozan. Pero nunca mienten. Esa cualidad de espejo radical las vuelve peligrosas para quien no quiere enfren- tarse a sí mismo, pero profundamente reveladoras para quien está dispuesto a hacerlo. Uno aprende pronto que el veneno no está solo en la planta. El veneno está también adentro. En los pensamientos que nos con- taminan, en las historias que repetimos sin querer, en el miedo al dolor o al cambio. Entonces, más que un agente externo, el veneno se vuelve espejo. Nos muestra lo que somos. Y eso, muchas veces, es más difícil de tragar que la raíz más amarga. De ahí que la senda no se limite al contacto con las plantas en sí, sino a la disposición interior de reconocer los propios venenos y decidir qué hacer con ellos: alimentarlos o transformarlos. Hay algo profundamente alquímico en esto. Paracelso lo entendió bien cuando dijo que todo es veneno, y que solo la dosis hace la diferencia. Lo que mata en una cantidad, en otra puede sanar. Y lo mismo ocurre con lo que sentimos: una emoción reprimida dema- siado tiempo puede enfermar; pero si se deja salir, si se abraza con presencia, puede ser el inicio de una curación real. Las plantas nos enseñan eso. No desde un libro, sino desde el cuerpo, el espíritu, la oscuridad. El equilibrio entre dosis y exceso se convierte en una metáfora del equilibrio entre vida y muerte, entre lo que sostene- mos y lo que dejamos ir. El viaje con ellas no siempre se da en un trance visible o en una ceremonia. A veces es más silencioso. A veces una planta se te apa- rece en los sueños. O la ves repetida en imágenes, libros, conver- saciones. Y sientes que hay algo ahí que tienes que escuchar. Pero no se trata de consumirla sin más. Antes hay que establecer una relación. Escuchar su canción, su manera de hablar. No todas lo ha- cen con palabras. Algunas lo hacen con síntomas, con movimientos internos, con intuiciones súbitas. Esa forma de comunicación sutil recuerda que el lenguaje de la naturaleza no siempre se entiende con la razón, sino con el cuerpo y el alma. Este tipo de viaje —el viaje que se hace hacia adentro, a través de la raíz amarga— no es exclusivo del chamanismo indígena. En el mundo occidental también ha existido, aunque a veces disfraza- do de alquimia, de brujería, de ocultismo. Autores como Daniel Schulke o Dale Pendell han mostrado con claridad que hay un li- naje en el que las plantas venenosas son tratadas como entidades espirituales, con nombres, ofrendas, pactos. Se las respeta porque se sabe que pueden dar tanto como quitar. Porque no abren puertas a mundos imaginarios, sino a realidades invisibles que están siem- pre ahí, esperando a quien se atreva a entrar. Este camino no es seguro, y eso es parte de su verdad. Como todo lo que transforma, exige responsabilidad, sensibilidad, humildad. No se puede entrar con prisa. Ni con soberbia. Uno tiene que estar dispuesto a escuchar, a perder el control, a enfrentar la sombra. Porque la sombra está siempre ahí. Y estas plantas, más que nin- guna otra, te la ponen en frente. A veces esa confrontación puede asustar, incluso paralizar. Pero es precisamente en ese punto donde puede nacer una nueva forma de fuerza, más real, más enraizada. Mircea Eliade decía que el chamán es alguien que ha muerto y ha vuelto. Y es cierto. No necesariamente una muerte física, pero sí una muerte del yo viejo, del yo que ya no sirve. Quien atraviesa esta senda no sale igual. Algo se quiebra. Y en ese quiebre puede surgir algo nuevo. La muerte chamánica es una iniciación que implica despojarse de lo que creíamos ser, para asumir lo que realmente

El Cuarto Camino en el S. XXI

350 351 somos. El veneno, en este sentido, es un maestro de muertes peque- ñas y necesarias, muertes que abren el camino a la vida renovada. No todos están llamados a este camino. Y está bien. No es mejor ni peor. Pero si alguna vez sientes el llamado —y no me refiero al impulso de probar algo exótico, sino a ese eco profundo que viene de dentro—, tal vez valga la pena detenerte y escuchar. No para ac- tuar de inmediato, sino para aprender. Para recordar que la natura- leza, incluso en sus aspectos más temidos, guarda un conocimiento que está vivo, esperando a quien sepa honrarlo. Ese llamado puede manifestarse como una atracción inexplicable hacia cierta planta, como una serie de sueños insistentes o como un dolor interno que pide transformación. En el fondo, la Senda de los Venenos no se trata de plantas. Se trata de ti. De lo que estás dispuesto a ver, a soltar, a transformar. Eres el Atanor, el alambique y la materia a transformar. Se trata de aceptar que sanar no siempre se siente bien, que significa tener que cortar por lo sano. Que a veces duele. Que a veces asusta. Pero que también puede devolvernos algo que habíamos perdido: el contac- to con lo invisible, con lo sagrado, con lo que somos debajo de las máscaras. Esta senda enseña que la luz no siempre llega desde arri- ba, sino también desde lo profundo, desde lo que creíamos oscuro y peligroso. La magia en general nunca ha sido un camino fácil, y ningún mago digno de este nombre intentará venderte que es un camino seguro y sin riesgos. A veces la praxis es ir detrás de ordalía tras ordalía hasta llegar a estar desnudo, exhausto y listo, frente a lo divino. Y eso —aunque venga envuelto en sombra, en raíz, en espina— es, en última instancia, un regalo. El Cuarto Camino en el Siglo XXI Escuela Lo Bram ¿Quién era G. I. Gurdjieff? Nacido en Armenia alrededor del año 1866, hijo de padre griego y madre armenia, Georges Ivanovich Gurdjieff fue uno de los grandes místicos de su época. Es conocido hoy en día como un verdadero maestro, el cual impulsó a las personas a descubrir por sí mismas la certeza de que el Ser es la única realidad permanente. En palabras de sus alumnos Thomas y Olga de Hartmann: “Gurdjieff podía ser extremadamente severo, pero también mostraba una ternura ines- perada. Nos exigía una atención constante, una presencia total. No era posible estar cerca de él sin sentir que algo en uno mismo esta- ba siendo desafiado.”

352 353 Desde sus inicios, fue una persona con un profundo anhelo de en- contrar un conocimiento real sobre el Ser, el cual le llevó a viajar incansablemente en busca de una respuesta. Este anhelo interior le llevó a visitar lugares como Asia Central, Egipto, Irán, India y Tíbet, para sumergirse profundamente en la esencia de sus tradicio- nes más antiguas. En su camino de vida, encontró grandes hombres notables, personas que le guiaron hasta alcanzar un conocimiento más profundo del Hombre. Fundó el Instituto para el Desarrollo Armónico del Hombre junta- mente con sus alumnos. Se asentaron en el Prieuré de Avon, al sur de París, utilizándolo como sede de su trabajo para la evolución consciente del hombre. Aún así, no dejó de viajar y continuó super- visando el trabajo con los diferentes grupos de alumnos en Nueva York y París, donde seguía impartiendo sus enseñanzas y ejercicios. Murió el 29 de octubre de 1949 en París, dejándonos el legado del Cuarto Camino y las Danzas Sagradas de Gurdjieff. ¿Qué es el Cuarto Camino? Gurdjieff trajo a occidente una vía de trabajo sobre sí, llamada el Cuarto Camino. Esta vía iniciática guía a aquellos que la empren- den hacia el más completo desarrollo del ser, para trascender nues- tra condición como máquinas y desarrollar la voluntad, la concien- cia y un «Yo» permanente e inmutable, entre otras propiedades del ser humano y de las cuales nos hemos olvidado. El Cuarto Camino es la unión de 3 vías. La vía del faquir, la vía del monje y la vía del yogui. El faquir es aquel que centra toda su ener- gía en el trabajo del cuerpo físico, la vía del monje es el camino de la fe, del sentimiento religioso y de los sacrificios y la vía del yogui es el camino del conocimiento y el intelecto. El Cuarto Camino de Gurdjieff, se basa en la unión de estas tres vías, pudiendo desarrollar en uno mismo las capacidades de un fa- quir, de un monje y de un yogui. El Cuarto Camino, a diferencia de las otras vías, no exige que el hombre se retire del mundo. Uno puede realizar el Trabajo, en su día a día, aplicando la autoobserva- ción en las tareas habituales, trabajando simultáneamente sobre las funciones físicas, emocionales e intelectuales. Un hombre que quiera iniciar un Trabajo deberá haber sido decep- cionado previamente por la vida ordinaria, de otro modo, no podría reconocerlo ni comprender la necesidad de empezar un Trabajo so- bre sí en una escuela de Cuarto Camino. El Eneagrama y las Danzas Sagradas como Herramienta de Consciencia El símbolo del Eneagrama fue traído desde Oriente por Gurdjieff. Es uno de los pilares del Cuarto Camino porque expresa las princi- pales leyes del universo. Para Gurdjieff no se trataba de un simple sistema de tipos psicológicos, sino de un jeroglífico vivo, un len- guaje universal que revela la mecánica oculta de la personalidad humana: la Ley de 3 (ley de la creación) y la Ley de 7 (ley de la ma- nifestación), integradas en un círculo de 9 puntos interconectados.

354 355 El Eneagrama no se limita a clasificar, sino que sirve como un mapa interno para identificar patrones mecánicos y a la vez influencias planetarias que recibe el ser humano, es una brújula que orienta ha- cia la conciencia y libera al ser humano de la automatización. Todo esto para poder practicar la auto observación y llegar al estado de ‘Recuerdo de Sí’ en todo momento y en todo lugar, tal como decía Gurdjieff. En las Danzas Sagradas de Gurdjieff hay mensajes y enseñanzas que complementan y culminan todo el Trabajo del Cuarto Cami- no. Los movimientos ofrecen la posibilidad de hacer un trabajo de atención dividida, alineando los centros del ser humano y ponién- dolos al servicio de un objetivo concreto que trabaja con las Leyes Universales. De hecho, no hay resquicio para la mecanicidad ni las distracciones. O se está en presencia, atención, concentración y constancia a través de la voluntad, o no se está. Cada error, despis- te, o imprecisión involuntaria, son una gran oportunidad para que el ‘observador interno’ de cada uno, se dé cuenta del desajuste de un centro concreto. Al hacer los movimientos, somos como la ma- quinaria de un reloj, que en sí no es imprescindible, a menos que se rompa, pero que sus desajustes por falta de cuidado en uno mismo y su propósito, pueden hacer que se adelante o se atrase arrastran- do a toda la maquinaria (el grupo) consigo. Por el contrario, si el conjunto de elementos logra equilibrar los factores y sintonizar las intensidades de cada individuo para un objetivo común, claro, con- ciso y de una precisión matemática, tal como Gurdjieff implementó para cada nota, compás, acorde, ritmo, movimiento y forma; enton- ces lo que surge del movimiento de esa gran máquina consciente, es el lenguaje de la propia ley en un acto conjunto volitivo y que transmite dentro y fuera la propia enseñanza. Las Danzas Sagradas de Gurdjieff, son un reflejo de trabajo en la vida. Extrapolable a cada ámbito de nuestra expresión vital. Junto con las enseñanzas del sistema, su aplicación al trabajo interno y al de interacción con el mundo, son las herramientas idóneas para tener vislumbres de la Verdad. Lo Bram, una escuela Viva La Escuela, empezó en 2006 como Associació Equilibri Vital en Barcelona y ha evolucionado convirtiéndose en una comunidad cooperativista en plena naturaleza llamada ‘Lo Bram’, dedicada a llevar el Cuarto Camino a la vida real en el siglo XXI, mediante cursos, talleres y espacios de Trabajo continuado. Las actividades incluyen: el estudio de textos del Cuarto Camino, prácticas de aten- ción, meditaciones, ejercicios prácticos para la vida cotidiana y, so- bre todo, la vivencia profunda de las Danzas Sagradas y el Trabajo en grupo. La enseñanza no se presenta como una teoría a memori- zar, sino como una experiencia directa que transforma paso a paso, la relación de cada persona consigo misma y su entorno. ‘Lo Bram’ recuerda que el camino no se recorre en soledad, sino en grupo, con presencia y honestidad.

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