
La Asociación Cultural Pharo-Nox nace del mismo fuego que enciende cada número de la revista. No es una estructura ajena a lo que hacemos: es el cuerpo que sostiene el ritual, el terreno donde el proyecto pudo por fin echar raíces.
¿Por qué una asociación?
Pharo-Nox empezó como un impulso: un puñado de voces decididas a decir lo que otros medios no se atrevían. Pero un impulso necesita estructura para no apagarse. Constituimos la Asociación para dar a ese impulso un marco propio, capaz de autofinanciar la revista número a número — sin depender de publicidad ajena, sin condicionar el criterio editorial a ningún interés externo.
Sus estatutos lo dejan escrito: difundir la cultura vinculada a la filosofía, el simbolismo y el esoterismo; sostener espacios de debate abiertos y plurales; y hacerlo siempre sin ánimo de lucro, con cualquier excedente destinado íntegramente a que la revista siga existiendo.
Un paso más, no un punto de llegada
No nacimos para quedarnos donde estamos. La Asociación existe también para que Pharo-Nox pueda crecer: mejores medios de producción, más alianzas con otras entidades y espacios culturales, proyectos editoriales que hoy son solo un boceto. Cada equinoccio que publicamos es un paso; la Asociación es el suelo que nos permite dar el siguiente.
Vosotros sois parte de esto
Nada de esto tendría sentido sin quienes leen, comparten y colaboran. Cada colaborador que presta su voz a un número, cada seguidor y cada lector que cruza la puerta que abrimos dos veces al año, es parte fundamental de la edición de esta revista — no un espectador, sino alguien que camina con nosotros. Seguimos aprendiendo, seguimos afilando el oficio, y lo hacemos junto a vosotros: mejorar cada día no es una promesa vacía, es el mismo compromiso que sostiene estos estatutos.
Los fines completos, la actividad económica y la Junta Directiva de la Asociación están detallados en la página de Transparencia.
Apóyanos
La revista se autofinancia número a número, sin publicidad ajena. Si quieres echar una mano a que sigamos existiendo, cualquier aportación — grande o pequeña — va directa a que el próximo equinoccio también tenga su Pharo-Nox.